Nicholas Carr,


Un mundo distraído

La tercera parte de la población mundial ya es 'internauta'. La revolución digital crece veloz. Uno de sus grandes pensadores, Nicholas Carr, da claves de su existencia en el libro 'Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?' El experto advierte de que se "está erosionando la capacidad de controlar nuestros pensamientos y de pensar de forma autónoma".




Sin tiempo para pensar
Internet cambia la forma de leer... ¿y de pensar?
Google ya es parte de tu memoria

El correo electrónico parpadea con un mensaje inquietante: "Twitter te echa de menos. ¿No tienes curiosidad por saber las muchas cosas que te estás perdiendo? ¡Vuelve!". Ocurre cuando uno deja de entrar asiduamente en la red social: es una anomalía, no cumplir con la norma no escrita de ser un voraz consumidor de twitters hace saltar las alarmas de la empresa, que en su intento por parecer más y más humana, como la mayoría de las herramientas que pueblan nuestra vida digital, nos habla con una cercanía y una calidez que solo puede o enamorarte o indignarte. Nicholas Carr se ríe al escuchar la preocupación de la periodista ante la llegada de este mensaje a su buzón de correo. "Yo no he parado de recibirlos desde el día que suspendí mis cuentas en Facebook y Twitter. No me salí de estas redes sociales porque no me interesen. Al contrario, creo que son muy prácticas, incluso fascinantes, pero precisamente porque su esencia son los micromensajes lanzados sin pausa, su capacidad de distracción es enorme".Y esa distracción constante a la que nos somete nuestra existencia digital, y que según Carr es inherente a las nuevas tecnologías, es sobre la que este autor que fue director del Harvard Business Review y que escribe sobre tecnología desde hace casi dos décadas nos alerta en su tercer libro, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus)

Cuando Carr (1959) se percató, hace unos años, de que su capacidad de concentración había disminuido, de que leer artículos largos y libros se había convertido en una ardua tarea precisamente para alguien licenciado en Literatura que se había dejado mecer toda su vida por ella, comenzó a preguntarse si la causa no sería precisamente su entrega diaria a las multitareas digitales: pasar muchas horas frente a la computadora, saltando sin cesar de uno a otro programa, de una página de Internet a otra, mientras hablamos por Skype, contestamos a un correo electrónico y ponemos un link en Facebook. Su búsqueda de respuestas le llevó a escribir Superficiales... (antes publicó los polémicos El gran interruptor. El mundo en red, de Edison a Google y Las tecnologías de la información. ¿Son realmente una ventaja competitiva?), "una oda al tipo de pensamiento que encarna el libro y una llamada de atención respecto a lo que está en juego: el pensamiento lineal, profundo, que incita al pensamiento creativo y que no necesariamente tiene un fin utilitario. La multitarea, instigada por el uso de Internet, nos aleja de formas de pensamiento que requieren reflexión y contemplación, nos convierte en seres más eficientes procesando información pero menos capaces para profundizar en esa información y al hacerlo no solo nos deshumanizan un poco sino que nos uniformizan". Apoyándose en múltiples estudios científicos que avalan su teoría y remontándose a la célebre frase de Marshall McLuhan "el medio es el mensaje", Carr ahonda en cómo las tecnologías han ido transformando las formas de pensamiento de la sociedad: la creación de la cartografía, del reloj y la más definitiva, la imprenta. Ahora, más de quinientos años después, le ha llegado el turno al efecto Internet.
Pero no hay que equivocarse: Carr no defiende el conservadurismo cultural. Él mismo es un usuario compulsivo de la web y prueba de ello es que no puede evitar despertar a su ordenador durante una breve pausa en la entrevista. Descubierto in fraganti por la periodista, esboza una tímida sonrisa, "¡lo confieso, me has cazado!". Su oficina está en su residencia, una casa sobre las Montañas Rocosas, en las afueras de Boulder (Colorado), rodeada de pinares y silencio, con ciervos que atraviesan las sinuosas carreteras y la portentosa naturaleza estadounidense como principal acompañante.

PREGUNTA. Su libro ha levantado críticas entre periodistas como Nick Bilton, responsable del blog de tecnología Bits de The New York Times, quien defiende que es mucho más natural para el ser humano diversificar la atención que concentrarla en una sola cosa.

RESPUESTA. Más primitivo o más natural no significa mejor. Leer libros probablemente sea menos natural, pero ¿por qué va a ser peor? Hemos tenido que entrenarnos para conseguirlo, pero a cambio alcanzamos una valiosa capacidad de utilización de nuestra mente que no existía cuando teníamos que estar constantemente alerta ante el exterior muchos siglos atrás. Quizás no debamos volver a ese estado primitivo si eso nos hace perder formas de pensamiento más profundo.

P. Internet invita a moverse constantemente entre contenidos, pero precisamente por eso ofrece una cantidad de información inmensa. Hace apenas dos décadas hubiera sido impensable.

R. Es cierto y eso es muy valioso, pero Internet nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa. Lo que yo defiendo en mi libro es que las diferentes formas de tecnología incentivan diferentes formas de pensamiento y por diferentes razones Internet alienta la multitarea y fomenta muy poco la concentración. Cuando abres un libro te aíslas de todo porque no hay nada más que sus páginas. Cuando enciendes el ordenador te llegan mensajes por todas partes, es una máquina de interrupciones constantes.

P. ¿Pero, en última instancia, cómo utilizamos la web no es una elección personal?

R. Lo es y no lo es. Tú puedes elegir tus tiempos y formas de uso, pero la tecnología te incita a comportarte de una determinada manera. Si en tu trabajo tus colegas te envían treinta e-mails al día y tú decides no mirar el correo, tu carrera sufrirá. La tecnología, como ocurrió con el reloj o la cartografía, no es neutral, cambia las normas sociales e influye en nuestras elecciones.

P. En su libro habla de lo que perdemos y aunque mencione lo que ganamos apenas toca el tema de las redes sociales y cómo gracias a ellas tenemos una herramienta valiosísima para compartir información.

R. Es verdad, la capacidad de compartir se ha multiplicado aunque antes también lo hacíamos. Lo que ocurre con Internet es que la escala, a todos los niveles, se dispara. Y sin duda hay cosas muy positivas. La Red nos permite mostrar nuestras creaciones, compartir nuestros pensamientos, estar en contacto con los amigos y hasta nos ofrece oportunidades laborales. No hay que olvidar que la única razón por la que Internet y las nuevas tecnologías están teniendo tanto efecto en nuestra forma de pensar es porque son útiles, entretenidas y divertidas. Si no lo fueran no nos sentiríamos tan atraídos por ellas y no tendrían efecto sobre nuestra forma de pensar. En el fondo, nadie nos obliga a utilizarlas.

P. Sin embargo, a través de su libro usted parece sugerir que las nuevas tecnologías merman nuestra libertad como individuos...

R. La esencia de la libertad es poder escoger a qué quieres dedicarle tu atención. La tecnología está determinando esas elecciones y por lo tanto está erosionando la capacidad de controlar nuestros pensamientos y de pensar de forma autónoma. Google es una base de datos inmensa en la que voluntariamente introducimos información sobre nosotros y a cambio recibimos información cada vez más personalizada y adaptada a nuestros gustos y necesidades. Eso tiene ventajas para el consumidor. Pero todos los pasos que damos online se convierten en información para empresas y Gobiernos. Y la gran pregunta a la que tendremos que contestar en la próxima década es qué valor le damos a la privacidad y cuánta estamos dispuestos a ceder a cambio de comodidad y beneficios comerciales. Mi sensación es que a la gente le importa poco su privacidad, al menos esa parece ser la tendencia, y si continúa siendo así la gente asumirá y aceptará que siempre están siendo observados y dejándose empujar más y más aún hacia la sociedad de consumo en detrimento de beneficios menos mensurables que van unidos a la privacidad.

P. Entonces... ¿nos dirigimos hacia una sociedad tipo Gran Hermano?

R. Creo que nos encaminamos hacia una sociedad más parecida a lo que anticipó Huxley en Un mundo feliz que a lo que describió Orwell en 1984.Renunciaremos a nuestra privacidad y por tanto reduciremos nuestra libertad voluntaria y alegremente, con el fin de disfrutar plenamente de los placeres de la sociedad de consumo. No obstante, creo que la tensión entre la libertad que nos ofrece Internet y su utilización como herramienta de control nunca se va a resolver. Podemos hablar con libertad total, organizarnos, trabajar de forma colectiva, incluso crear grupos como Anonymous pero, al mismo tiempo, Gobiernos y corporaciones ganan más control sobre nosotros al seguir todos nuestros pasos online y al intentar influir en nuestras decisiones.

P. Wikipedia es un buen ejemplo de colaboración a gran escala impensable antes de Internet. Acaba de cumplir diez años...

R. Wikipedia encierra una contradicción muy clara que reproduce esa tensión inherente a Internet. Comenzó siendo una web completamente abierta pero con el tiempo, para ganar calidad, ha tenido que cerrarse un poco, se han creado jerarquías y formas de control. De ahí que una de sus lecciones sea que la libertad total no funciona demasiado bien. Aparte, no hay duda de su utilidad y creo que ha ganado en calidad y fiabilidad en los últimos años.

P. ¿Y qué opina de proyectos como Google Books? En su libro no parece muy optimista al respecto...

R. Las ventajas de disponer de todos los libros online son innegables. Pero mi preocupación es cómo la tecnología nos incita a leer esos libros. Es diferente el acceso que la forma de uso. Google piensa en función desnippets, pequeños fragmentos de información. No le interesa que permanezcamos horas en la misma página porque pierde toda esa información que le damos sobre nosotros cuando navegamos. Cuando vas a Google Books aparecen iconos y links sobre los que pinchar, el libro deja de serlo para convertirse en otra web. Creo que es ingenuo pensar que los libros no van a cambiar en sus versiones digitales. Ya lo estamos viendo con la aparición de vídeos y otros tipos de media en las propias páginas de Google Books. Y eso ejercerá presión también sobre los escritores. Ya les ocurre a los periodistas con los titulares de las informaciones, sus noticias tienen que ser buscables, atractivas. Internet ha influido en su forma de titular y también podría cambiar la forma de escribir de los escritores. Yo creo que aún no somos conscientes de todos los cambios que van a ocurrir cuando realmente el libro electrónico sustituya al libro.

P. ¿Cuánto falta para eso?

R. Creo que tardará entre cinco y diez años.

P. Pero aparatos como el Kindle permiten leer muy a gusto y sin distracciones...

R. Es cierto, pero sabemos que en el mundo de las nuevas tecnologías los fabricantes compiten entre ellos y siempre aspiran a ofrecer más que el otro, así que no creo que tarden mucho en hacerlos más y más sofisticados, y por tanto con mayores distracciones.

P. El economista Max Otte afirma que pese a la cantidad de información disponible, estamos más desinformados que nunca y eso está contribuyendo a acercarnos a una forma de neofeudalismo que está destruyendo las clases medias. ¿Está de acuerdo?

R. Hasta cierto punto, sí. Cuando observas cómo el mundo del softwareha afectado a la creación de empleo y a la distribución de la riqueza, sin duda las clases medias están sufriendo y la concentración de la riqueza en pocas manos se está acentuando. Es un tema que toqué en mi libro El gran interruptor. El crecimiento que experimentó la clase media tras la II Guerra Mundial se está revirtiendo claramente.

P. Internet también ha creado un nuevo fenómeno, el de las microcelebridades. Todos podemos hacer publicidad de nosotros mismos y hay quien lo persigue con ahínco. ¿Qué le parece esa nueva obsesión por el yo instigado por las nuevas tecnologías?

R. Siempre nos hemos preocupado de la mirada del otro, pero cuando te conviertes en una creación mediática -porque lo que construimos a través de nuestra persona pública es un personaje-, cada vez pensamos más como actores que interpretan un papel frente a una audiencia y encapsulamos emociones en pequeños mensajes. ¿Estamos perdiendo por ello riqueza emocional e intelectual? No lo sé. Me da miedo que poco a poco nos vayamos haciendo más y más uniformes y perdamos rasgos distintivos de nuestras personalidades.

P. ¿Hay alguna receta para salvarnos'?

R. Mi interés como escritor es describir un fenómeno complejo, no hacer libros de autoayuda. En mi opinión, nos estamos dirigiendo hacia un ideal muy utilitario, donde lo importante es lo eficiente que uno es procesando información y donde deja de apreciarse el pensamiento contemplativo, abierto, que no necesariamente tiene un fin práctico y que, sin embargo, estimula la creatividad. La ciencia habla claro en ese sentido: la habilidad de concentrarse en una sola cosa es clave en la memoria a largo plazo, en el pensamiento crítico y conceptual, y en muchas formas de creatividad. Incluso las emociones y la empatía precisan de tiempo para ser procesadas. Si no invertimos ese tiempo, nos deshumanizamos cada vez más. Yo simplemente me limito a alertar sobre la dirección que estamos tomando y sobre lo que estamos sacrificando al sumergirnos en el mundo digital. Un primer paso para escapar es ser conscientes de ello. Como individuos, quizás aún estemos a tiempo, pero como sociedad creo que no hay marcha atrás.

https://elpais.com/diario/2011/01/29/babelia/1296263535_850215.html



LA MODERNIDAD DESBORDADA, 1996

Globalización à término usado por 1ra vez en 1987 por Roberson.
5 aspectos de la sociedad capitalista:
1) intensificación de las migraciones internacionales.
2) la sociedad industrial ha dado un vuelco formidable en materia de tecnología. Se produce más y más rápido. Se puede producir en diferentes lugares, al mismo tiempo y asamblarlos en un lugar. Lleva tecnología a lugares subdesarrollados. Integración del mundo.
3) Migración de los capitales especulativos que ahora pueden lograr sus ganancias/rentabilidad más allá de un territorio específico.
4) Cultura mediática: hay señales que llegan en tiempo y espacio a cualquier lugar del mundo.
5) Impacto ideológico. Tiene que ver con reducir la cuestión de nacionalismos.

“AQUÍ Y AHORA”


La modernidad pertenece a esa pequeña familia de teorías que, a la vez, declaran poseer y desean para si aplicabilidad universal. A lo largo del texto se planteara la discusión acerca de la relación entre la modernización como un hecho observable y la modernización como teoría. 

EL AHORA GLOBAL

Todas las grandes fuerzas sociales tienen sus precursores, precedentes, análogos y raíces en el pasado. Son estas genealogías las que frustraron las aspiraciones de los modernizadores. El mundo en el que vivimos hoy (en el cual la modernidad esta desbordada) supone un quiebre general con todo tipo de pasado.
Este trabajo presenta una teoría de ruptura, que adopta a los medios de comunicación y a los movimientos migratorios como principales ángulos desde donde ver el cambio, y explora los efectos de ambos fenómenos en el trabajo de la imaginaciónLos medios de comunicación electrónicos transforman el campo de la mediación masiva ya que ofrecen nuevos recursos y nuevas disciplinas para la construcción de la imagen de uno mismo y de una imagen del mundo. La multiplicidad de formas que adoptan y la velocidad con que avanzan y se instalan en la rutina diaria de las personas, brindan a estos recursos y materias primas para hacer de la construcción de la identidad y de la imagen personal. Las migraciones, por su parte, sumadas al flujo de imágenes por los medios masivos, generan un nuevo orden de inestabilidad en la producción de las subjetividades modernas. 
Las migraciones masivas y los medios electrónicos caracterizan el mundo de hoy como fuerzas que parecen instigar (y, a veces, obligar) al trabajo de la imaginación.

Para Appadurai, estos nuevos fenómenos reclaman una nueva teoría de la cultura que los tenga en cuenta. Los flujos/corrientes globales son los fenómenos más recurrentes de nuestra sociedad capitalista.
(a) problema de la dislocación. ¿Qué es una dislocación? Existen incongruencias, rupturas, incoherencias, contradicciones en la vida social contemporánea que repercuten sobre la totalidad del proceso cultural. Fundamentalmente, (1) plantea problemas desconocidos, (2) exige soluciones originales, (3) configuran experiencias novedosas difíciles de reconocer.
Las consecuencias de la globalización han llevado a que la gente viaje más y se interiorice más con otras sociedades. Esto va a tener efecto en la identidad.
(b) concepto de rizoma [raíz que de manera subterránea se ramifica y se diversifica y vuelve a salir de la tierra alejada de su origen]. La cultura tiene caminos invisibles, difíciles de trazar. Pero una vez manifiestos permiten en reconocimiento no problemático.
(c) concepto de imaginación. En el sentido de Walter Benjamin à fábrica de imágenes, reproducción de obras de arte, que sincroniza/pone en el mismo tiempo experiencias visuales de orden estilístico frente a miles de personas.

EL TRABAJO DE LA IMAGINACIÓN

En los últimos tiempos, gracias en gran parte a los aportes tecnológicos, la imaginación se torno un hecho social y colectivo. La imaginación juega un papel significativo nuevo en este mundo, lo que se puede ver en estas 3 distinciones:
1.       Se desprendió del trabajo propio del arte, del mito, del ritual, y pasó a formar parte del trabajo mental cotidiano de la gente común y corriente. Ha penetrado la lógica de la vida cotidiana de la que había sido exitosamente desterrada. Para idear modos de supervivencia y solución de crisis.
Característica poblacional en los tiempos contemporáneos: diáspora de la esperanza, del terror, de la desesperación. Estas diásporas introducen la fuerza de la imaginación, como memoria o deseo.
2.       Distinción entre fantasía e imaginación: la primera connota la noción del pensamiento separado de los proyectos y los actos, y se asocia con lo privado e individual. La imaginación, en cambio, posee un sentido proyectivo; es un escenario para la acción colectiva y no solo para el escape.
3.       Distinción entre el sentido individual y el sentido colectivo de la imaginación: los medios de comunicación de masas hacen posible que un grupo empiece a sentir e imaginar cosas en forma conjunta como grupo: comunidad de sentimiento.

LA MIRADA ANTROPOLÓGICA

Para Appadurai, la globalización no es un proceso de homogenización cultural, desde el punto de vista antropológico, ya que las diferentes sociedades se apropian de manera distinta de los materiales de la modernidad. Intenta despegarse de la idea de relacionar la cultura con un pueblo específico o una etnia (a la cual considera esencialista), y trata de pensarla no sólo como una forma de identificar, sino como una forma de diferenciar. En relación a esto ultimo, plantea la cultura como una dimensión infatigable del discurso humano que explota las diferencias para crear diversas concepciones de la identidad de grupo. Estas evolucionan a través de los procesos históricos (migraciones, procesos económicos, etc). A partir de su idea de cultura, plantea el concepto de culturalismo (política de afirmación y de diferenciación que llevan a cabo distintos grupos; es la forma en que estas tienden a adoptar, en la era de los medios masivos de comunicación, las migraciones masivas y la globalización). 

COMO SE ESTUDIAN LAS REGIONES DEL MUNDO

La globalización no implica necesariamente, ni con frecuencia, homogeneización o americanización.

LAS CIENCIAS SOCIALES DESPUÉS DEL PATRIOTISMO

El tiempo de los Estado-Nación como forma política moderna compleja esta llegando a su fin. A pesar de que cada E-N es particular, todos comparten el hecho de que solo tienen sentido como partes de un sistema, el cual se presenta muy pobremente equipado para lidiar con el fenómeno interconectado de pueblos e imágenes en diáspora que caracteriza a la modernidad. Para Appadurai, los E-N no serán quienes vayan a arbitrar, a largo plazo, la relación entre la globalidad y la modernidad; esta es la razón por la que habla de una modernidad desbordada.
Para explicar esta teoría de degradación de los E-N se hace una distinción entre el plano ético y el plano analítico de la argumentación. En relación al primero, se expone que cada vez más aparatos gubernamentales se vuelven corruptos. En cuanto al plano analítico, basta con evidenciar que en muchos de E-N actuales (incluso en algunos aparentemente tan sólidos como EE.UU. o Japón) la legitimidad misma del Estado se halla no asegurada.
Teniendo en cuenta que los E-N se encontraran en su fase terminal, podemos creer que los materiales para la elaboración de unimaginario posnacional (nuevo orden posible) ya deben estar aquí, a nuestro alrededor. Es por esto que Appadurai nos insita a prestar especial atención a la relación entre los medios masivos de comunicación y las migraciones. Las esferas publicas diaspóricas (relación entre las personas que “se quedaron” y las que “se fueron”), las cuales son muy diversas, son el recipiente donde se cocina un nuevo orden político posnacional. Los motores de su discurso son los medios masivos y los movimientos de estudiantes, refugiados y activistas (migraciones).

“DISLOCACIÓN Y DIFERENCIA EN LA ECONOMÍA CULTURAL GLOBAL”
 (Benedict Anderson) Capitalismo de imprenta à permitió una libertad en relación a la comunicación cara a cara. Posteriormente, a este se le sumaron avances tecnológicos, sobre todo en el transporte y la información, lo que llevo a la concepción actual de mundo. Aparatos como la computadora o el teléfono generaron una condición de vecindad completamente nueva la cual llevo a ciertos individuos a hablar de una “aldea global”. 

HOMOGENIZACIÓN Y HETEROGENEIZACIÓN

El problema central de las interacciones globales en la actualidad es la tensión entre la homogenización y la heterogeneización cultural.
En las estructuras políticas a escala pequeña, siempre existe el miedo de ser absorbidos por estructuras políticas de mayor escala, sobre todo por aquellas que se hallan cerca de alrededor. Appadurai plantea que la simplificación de las distintas fuerzas que buscan operar una homogeneización puede ser explotada por los E-N con respecto a sus propias minorías, presentando la mercantilización global como más real que la propia amenaza de sus propias estrategias hegemónicas.
La nueva economía cultural global tiene que ser pensada como un orden complejo, dislocado y repleto de yuxtaposiciones que ya no puede ser basado en el binomio centro-periferia.
Scott Lash à el capitalismo desorganizado. Lo que hizo fue provocar un colapso en todo el planeta. Tres grandes focos de ideología, autoridad, disciplina: religión protestante, estado democrático, territorialidad.
Appadurai plantea la idea de dislocación de los lugares de la modernidad clásica por los procesos de globalización. Para explorar esta dislocación propone prestar atención a la relación entre cinco planos o dimensiones de flujos culturales globales:
POLÍTICA


CULTURA
ECONOMÍA





PAISAJE
ÉTNICO
PAISAJE
MEDIÁTICO
PAISAJE
IDEOLÓGICO
PAISAJE
FINANCIERO
PAISAJE
TECNOLÓGICO

1.       Paisaje étnico: relacionado con las personas y grupos en movimiento (migraciones, turistas, etc)  y los efectos que estas crean en el contexto actual. Contempla las tradiciones, creencias, identidades regionales.
2.       Paisaje tecnológico: refiere a la configuración global de la tecnología y a como esta ha atravesado límites impensados. Argumenta que en la actualidad las raíces de las empresas multinacionales se encuentran en diversos países (Diferencia con la concepción de fabrica centralizada que se tenia anteriormente)
3.       Paisaje financiero: disposición del capital global, el cual es cada vez más veloz y complejo.
4.       Paisaje mediático: distribución del equipamiento electrónico necesario para la producción y diseminación de información disponible actualmente para un número creciente de intereses público y privados en todo el mundo, como las imágenes del mundo producidas y puestas en circulación por estos medios.
5.       Paisaje ideológico: concadenaciones de imágenes, con la diferencia de que son políticas de una manera directa y, frecuentemente, tienen que ver con las ideologías de los Estados y las contraideologías de los movimientos explícitamente orientados a conquistar el poder del Estado, o parte de este. Generan sentimientos de pertenencia fuera del territorio nacional.
Estos paisajes vienen a ser “bloques” elementales con los que se construyen los mundos imaginarios (múltiples mundos que son producto de la imaginación históricamente situada de personas y grupos dispersos por todo el globo).Estos muestras distintos circuitos o flujos a través de los cuales circulan los materiales culturales, atravesando fronteras nacionales.
La relación global entre el paisaje étnico, el tecnológico y el financiero se nos presenta como profundamente dislocada e impredecible porque cada uno de estos paisajes está sujeto a sus propios condicionamientos e incentivos. Por su parte, los paisajes mediáticos e ideológicos, al ser ambos paisajes de imágenes, se encuentran muy relacionados.
En relación al paisaje étnico, este presenta una paradoja, lo primordial se globalizo. Es decir, los sentimientos, cuya mayor fuerza reside en su capacidad para producir intimidad hacia un Estado político y convertir la localidad en un escenario para la puesta en escena de la identidad, se extendieron y se hallan dispersos por espacios vastos e irregulares en razón de que, si bien los grupos se mueven y se mudan (migraciones), se mantienen vinculados unos con otros a través de sofisticadas capacidades mediáticas (nuevos medios de comunicación). Desterritoralización.
La nueva economía global produjo, a la vez, una nueva relación entre la producción y el consumo. En este punto, el autor parte del concepto marxista de fetichismo de la mercadería y propone dos descendientes actuales: 
fetichismo de la producción à se relaciona con la ilusión creada por los sitios donde tiene lugar la producción transnacional contemporánea. La localidad torna un fetiche que encubre y desfigura las fuerzas dispersas por todo el globo, las cuales son las que en realidad llevan a cabo la producción.
- fetichismo del consumidor à este se relaciona con el hecho de que el consumidor fue transformado por obra de las mercancías. La publicidad global juega un papel fundamental en esta transformación.
Para finalizar con esta cuestión, la globalización de la cultura no significa homogeneización de la cultura, pero incluye la utilización de una variedad de instrumentos de homogeneización (técnicas publicitarias, modas, hegemonías lingüísticas, etc). La característica principal de la cultura global actual es la política de un esfuerzo simultáneo por parte de la identidad y de ladiferencia por comerse una a otra.


 LA OBRA DE LA REPRODUCCIÓN EN LA ERA DEL ARTE MECÁNICO
En este punto, el autor intenta plantear la obra de la reproducción cultural en el marco de los nuevos lugares de residencia (de las personas desterritorializadas) y como esta se complica terriblemente. Estas dificultades no son en absoluto allanas o facilitadas por los efectos del arte mecánico (medios masivos) ya que estos medios, según Appadurai, son poderosas usinas y recursos para la construcción de nodos de identidad contrarios que los jóvenes pueden adoptar, en contraposición a las esperanzas de los padres.
Las comunidades desterritorializadas y las poblaciones desplazadas no escapan a tener que adoptar y representar hasta el final los deseos y fantasías contenidos de esos nuevos paisajes étnicos en que se encuentran inmersos. 


 Benedict Anderson
Comunidades imaginarias: es esa sensación XXX, ficcional pero con consecuencias políticas importantes de sentirse partícipe de un proceso que no concierne y nos dignifica. Actúa en el plano de las relaciones deseadas por los hombres.

- Appadurai: en el sentido de aspiraciones colectivas. Nuestra experiencia cultural de la globalización se hace necesaria pensar en las nuevas formas de imaginarse el futuro y luchar por uno mejor.




Nacido en Bombay, India, comenzó sus estudios en la Universidad de Bombay, que continuó en Estados Unidos, primero en la Brandeis University y, posteriormente, en la de Chicago, donde se doctoró en pensamiento social (1976). Inició sus actividad académica como docente de antropología en la Universidad de Pennsylvania (1976-92). Profesor de antropología en la Universidad de Chicago (1992), donde fue director del Chicago Humanities Institute y director del Globalization Project. Profesor de ciencias sociales de la New School de Nueva York, de la que es director (2003-). Profesor visitante de la École des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París y de las universidades de Michigan, Iowa, Columbia y Nueva York.
Cofundador de la revista Public Culture, fundador de Partners for Urban Knowledge, Action, and Researchn (PUKAR), en Mumbai, y cofundador de la Interdisciplinary Network on Globalization (ING). Ha asesorado y trabajado para las fundaciones Ford, Rockefeller, MacArthur y National Science, UNESCO, Banco Mundial, etcétera.
Especialista en nuevos enfoques socioculturales, realiza una visión antropológica de los grandes problemas contemporáneos como la globalización, los flujos migratorios y los nuevos medios de comunicación.
Entre sus libros, destaca Modernity at large: cultural dimensions of Globalization, University of Minnesota Press, Minneapolis, 1996, donde despliega las bases generales de su pensamiento teórico (La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001). Su última obra: Fear of Small Numbers. An Essay on the Geography of Anger (Duke University Press, 2006).

PENSAMIENTO Y EXPRESIÓN CIENTÍFICA

Appadurai presta especial atención a las migraciones y a las nuevas extensiones tecnológicas de la comunicación en la sociedad actual, ya que ambos factores articulan lo que plantea como una teoría de la "ruptura general" entre el pasado y el presente en construcción que va alumbrando los escenarios de futuro. Flujos migratorios y comunicación global descubren una realidad nueva: la dispersión o diáspora de los espacios públicos locales y la aparición de nuevas formas de identidad no sujetas a las definiciones de lo nacional, que describe como identidades postnacionales. En definitiva, un desplazamiento de los centros de soberanía asociados en la cultura política moderna a la idea del Estado-nación. Migraciones y comunicación rompen con las formas previas de percepción de la realidad, ya que trazan nuevas subjetividades, nuevas formas de ver, interpretar e imaginar el mundo. El mundo imaginado a partir de las construcciones de los medios y, en general, a través de la permeabilidad de la comunicación, mueve no sólo a la búsqueda transfrontera de un espacio de asentamiento, sino que despliega soluciones imaginativas de participación en la creación de identidades deslocalizadas. En conjunto, señala, los medios de comunicación y la migración crean observadores e imágenes que están en una circulación simultánea, que no encajan en circuitos o audiencias ligados con espacios locales o nacionales. 
Los medios son para Appadurai una de las bases de la experiencia que activa la imaginación -crea nuevas subjetividades- y permite la ruptura con los mecanismos de conservación localistas y reduccionistas, pasando del hábito a la propuesta creativa. Los medios, escribe en La modernidad desbordada, "ofrecen nuevos recursos y nuevas disciplinas para la construcción del yo imaginado y de los mundos imaginados", y añade que la imaginación es proyectiva, "es el preludio de algún tipo de expresión, es el combustible para la acción..."

RECURSOS EN LA RED
Biografías [1] [2] en inglés
Sitio web de A. Appadurai Texto en inglés.
Narrating trauma as modernity: Kenyan artists and the American embassy bombing por Sidney L. Kasfir Texto en inglés.
From Ethnic Media to Global Media: Transnational Communication Networks Among Diasporic Communities por Karim H. Karim Texto en inglés. En formato PDF
TEXTOS
La globalización y la imaginación en la investigación.
La aldea global.
Dislocación y diferencia en la economía cultural global En formato PDF
Disjuncture and Difference in the Global Cultural Economy Texto en inglés.
New logics of violence Texto en inglés.
Grassroots Globalization and the
Research
 Texto en inglés. En formato PDF
Deep Democracy: Urban Governmentality and the Horizon of Politics Texto en inglés. En formato PDF
Le patriotisme et son avenir (en francés)