Por F. Guijarro / Z. Marcos | 14-12-2015





Salman Khan 

Salman Khan

Fundador y CEO Khan Academy
En el frontispicio del edificio que albergaba la Academia fundada por Platón en Atenas, había una inscripción que alertaba a quienes querían acceder al recinto: “Aquí no entra nadie que no sepa geometría”. Más que una amenaza, esas palabras suponían una declaración de intenciones, la constatación de que aquel lugar era un espacio destinado al saber y que se colocaba el conocimiento en lo más alto. En la home de la página web de la Academia Khan (es decir, en su frontispicio digital) también hay un lema: “Sólo tienes que saber una cosa: puedes aprender cualquier cosa”. Aparentemente, una y otra frase podrían considerarse antagónicas, pero en el fondo su significado es el mismo, se trata de poner la sabiduría como máximo valor.
Aunque Salman Khan no es Platón, sus títulos universitarios atestiguan que ha dedicado gran parte de sus tiempo a formarse. Es licenciado en Matemáticas y Ciencias de la Computación por el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y Máster en Dirección de Empresas por la universidad de Harvard. Pero de lo que más orgulloso se siente Khan no es de sus títulos, sino de los millones de personas que habrán conseguido graduarse en alguna disciplina académica gracias a sus clases. Y es que lo que empezó como un proyecto puramente personal -un par de vídeos subidos a Internet para ayudar a un sobrino en sus estudios- se convirtió de forma casi casual en un proyecto global con más de 700 millones de reproducciones en YouTube y casi dos millones y medio de suscriptores en su canal principal (hay 17 canales de la academia). Está claro que en cifras no puede competir con el estomagante “Gagnam Style” de Psy, ni la aritmética tiene el encanto -un tanto estúpido- de un gatito ronroneando, pero si se compara con el aporte que estos vídeos hacen para beneficio de la humanidad, no hay color.
Khan habla con pasión sobre su proyecto y con el convencimiento de que la educación debe ser un derecho humano fundamental e inquebrantable. Por eso en su web defiende que la Academia Khan es “Gratis, para todos y para siempre”. Une así algo que no debería separarse jamás: sentimiento y conocimiento. O, como él mismo afirmó en una conferencia ante una pizarra llena de fórmulas matemáticas: “Si esto no te maravilla, entonces es que no tienes emociones”.
Entrevista: Zuberoa Marcos
Texto: José L. Álvarez Cedena

Ser y Tiempo - Martin Heidegger (Trad. Edo.Rivera)

Título Original:  Zein und Zeit 
Autor:  Martin heidegger
Traducción: Jorge Eduardo Rivera
Idioma: Español
Fecha de publicación:  2005
ISBN: 956-11-1327 
Referencia: 822 bkp
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Martin Heidegger (MesskirchBaden-WurtembergAlemania26 de septiembre de 1889 - Friburgo de BrisgoviaBaden-Wurtemberg, Alemania; 26 de mayo de 1976) fue un filósofo alemán, considerado, junto con Edmund Husserl y Ludwig Wittgenstein, como el pensador más influyente del siglo XX y de la filosofía contemporánea. Tras sus inicios en la teología católica, desarrolló una filosofía que influyó en campos tan diversos como la teoría literariasocial y política, el arte y la estética, la arquitectura, la antropología cultural, el diseño, el ecologismo, el psicoanálisis y la psicoterapia.

Ser y tiempo

En Ser y Tiempo, pese a ser una obra que quedó incompleta, Heidegger plantea ideas centrales de todo su pensamiento. En ella, el autor parte del supuesto de que la tarea de la filosofía consiste en determinar plena y completamente el sentido del ser, no de los entes, entendiendo por «ser», en general, aquello que instala y mantiene a los entes concretos en su entidad.​
En la comprensión heideggeriana, el hombre es el ente abierto al ser algo menudo, pues sólo a él «le va» su propio ser, es decir, mantiene una explícita relación de co-pertenencia con él. La forma específica de ser que corresponde al hombre es el «ser-ahí» (Dasein), en cuanto se halla en cada caso abocado al mundo, lo cual define al «ser-ahí» como «ser-en-el-mundo» (según traduce José Gaos) o «estar-en-el-mundo» (según vierte Jorge Eduardo Rivera).​ De esa estructura parte la analítica existencial del Dasein, que en Ser y tiempo juega el papel de ontología fundamental.
La distinción de la filosofía moderna, desde Descartes, entre un sujeto encerrado en sí mismo que se enfrenta a un mundo totalmente ajeno es inconsistente para Heidegger: el ser del hombre se define por su relación con el mundo, relación cuya forma de ser no consiste en un «comercio» entre sujeto y objeto, o en una teoría del conocimiento que también los implique, sino que es propia de la existencia (Dasein) como «ser-en-el-mundo», y encuentra su fundamento ontológico en el «Cuidado» (Rivera) o «Cura» (Gaos) (Sorge). Estas categorías (en rigor, existenciales o existenciarios [Existenzialien]) le sirven para comprender por dónde pasa la diferencia entre una vida auténtica, que reconozca el carácter de «caída» que tiene la existencia (propiedad), es decir, la imposibilidad de dominar su fundamento (el ser), y una vida inauténtica o enajenada, que olvida el ser en nombre de los entes concretos (impropiedad).​
La dimensión temporal del ser y la dimensión temporal del hombre —en cuanto proyecto del «ser-ahí» y enfrentamiento a la muerte (el ser-ahí es también «estar vuelto hacia la muerte» [Sein zum Tode])—, sería el otro gran olvido de la filosofía clásica. El esfuerzo de Heidegger por pensar el ser como relación de los entes en el tiempo está en la base del posterior movimiento hermenéutico.

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ANEXOS:
El ser y el tiempo de Martin Heidegger, 
en la traducción
de José Gaos (1951)
Nayelli Castro


Con frecuencia se equipara la traducción a la importación de obras extranjeras. En el caso de la primera traducción al español de Sein und Zeit, la analogía no resulta del todo exacta, pues el interés que esta obra suscitó, tanto en España como en algunos países de Latinoamérica, es anterior a las primeras traducciones de textos heideggerianos. En otros términos, El ser y el tiempo, título que le dio su primer traductor al español, no desempeña la función de introducir a Heidegger en el ambiente filosófico hispanohablante, sino de hacer oficial el estatus que sus primeros interpretes le concedieron. Xavier Zubiri (1898-1983) es considerado como el primer introductor de Heidegger en España. Es suya la traducción «¿Qué es metafísica?» publicada en la revista Cruz y Raya en 1931 (Díaz Ruanova 1982: 21), a su regreso de Friburgo. De hecho, durante sus primeras lecturas de la obra, José Gaos (1900-1969) recurrió a Zubiri para consultarle algunas dificultades que empezaba a encontrar para la traducción. Volveré al relato del traductor un poco más adelante. Por el momento, me parece importante presentar las lecturas y comentarios de la obra heideggeriana que empiezan a circular en español, incluso antes de que la traducción se publique en México en 1951. Como ha documentado Andrea Cortés-Boussac (2006), estas primeras lecturas y comentarios suceden de manera más o menos paralela en distintos países de habla hispana. En Perú, Wagner de Reyna escribe una tesis doctoral sobre La ontología fundamental de Heidegger, que se publica en 1937, y firma en Argentina la traducción «La carta sobre el humanismo» diez años después (1947). De acuerdo con esta investigadora, Wagner de Reyna tiene acceso a los textos en alemán y su acercamiento a la obra de Heidegger tiene un objetivo ante todo pedagógico. En Argentina, Carlos Astrada a su vez publica las traducciones de «Platon Lehre von der Wahrheit» y «Vom Wesen der Wahrheit» en 1948. De acuerdo con Díaz Ruanova, el interés por la obra de Heidegger en México se manifiesta primero en el ámbito literario, particularmente en Xavier Villaurrutia (1903- 1950), quien «conoció los parágrafos sobre el tema de la muerte en Ser y tiempo,

publicados en 1934 por la editorial Gallimard, en París» (1982: 21). Después de su llegada a México, tras la Guerra Civil española, fueron Juan David García Bacca, Joaquín Xirau y José Gaos quienes se encargaron de difundir el estudio de la obra heideggeriana, no sólo mediante la traducción, sino también mediante el comentario y la crítica de trabajos que el filósofo alemán fue publicando después de Ser y tiempo. Así, García Bacca publica en México sus traducciones «Hoelderlin y la esencia de la
poesía» y «la Esencia del fundamento» en la editorial Séneca (1944). El siguiente testimonio de Adolfo Sánchez Vázquez es a este respecto muy elocuente: Tuve como profesores allí [en la Universidad Nacional] a Xirau padre, con el que hice un curso de Filosofía Contemporánea. Recuerdo que uno de los cursos que dio fue sobre Heidegger y ése fue uno de mis primeros contactos con ese autor; no el primero, que lo tuve en Morelia, donde hice amistad con García Bacca, que había sido invitado como profesor visitante y estuvo allí como un par de meses. […] Por la noche nos reuníamos, paseábamos, y recuerdo que él había hecho, para su propio consumo, una traducción de Ser y tiempo que no se ha publicado. La que se publicó fue la de Gaos. Pues me reunía con él, leíamos, y comentábamos textos de Heidegger (Rodríguez de Lecea s. a.: 4). Ocupémonos sin más preámbulos de la traducción de Gaos. En el prólogo que redacta para ésta, Gaos relata que empezó a estudiar la obra y a tomar notas «para una eventual traducción» en 1933 (1996: 11). Sin embargo, las vicisitudes de la guerra y su partida a México a fines de los años 30 interrumpieron el estudio y traducción de la obra hasta 1941, fecha en que retomó la traducción «para el fin inmediato de ir leyéndola y mediante la lectura explicando la obra frase por frase y hasta palabra por palabra en una de las clases semanales de sus cursos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México» (1996: 11) Este proceso de explicación y traducción se prolongó hasta 1947, pero antes de publicarse en el Fondo de Cultura Económica, en 1942 y 1943, la revista mexicana Filosofía y Letras publicó los primeros parágrafos de la traducción de Gaos. La edición en el Fondo llega después de la negociación entre esa casa editorial y la Universidad Nacional Autónoma de México por los derechos de autor de la obra (Castro Ramírez 2012). El interés de Gaos por la obra de Heidegger surge tal vez durante los años que dedicó al estudio de la fenomenología husserliana, periodo que llegó a considerar como la «prisión» (Zirión 2004: 166) de la cual lo liberaron sus lecturas heideggerianas. Así, en la década de los 40, Gaos se dedica no sólo a la traducción de Sein und Zeit sino también a la del primer tomo de Ideen de Husserl publicado en 1949 por el Fondo. A juzgar por la atención que Gaos dedica a estas dos traducciones, puede afirmarse que fue durante estos años cuando Gaos empezó a interesarse más por el programa heideggeriano que por la fenomenología husserliana. La publicación de estas dos traducciones habla por sí misma a este respecto. El hecho de que El ser y el tiempo aparezca con un prólogo, una introducción y un glosario, mientras que Ideas I se publica sin paratextos de esta naturaleza, permite confirmar hacia donde se encaminaban los intereses teóricos de Gaos en esos años. Detenernos en estos detalles es importante porque es justamente el interés de Gaos por Sein und Zeit el que determinará la manera en que emprende su traducción (Zirión 2001). El entusiasmo que el traductor manifiesta por la obra del discípulo de Husserl puede confirmarse incluso en su prólogo a Meditaciones cartesianas, en el cual Gaos narra las derivas de la fenomenología en estos términos: Relegaron, pues, al creador y maestro al término de suyo un tanto lejano y oscuro fundador sus coruscantes discípulos y continuadores. Y el último, descollante entre éstos, relegó la filosofía de los valores y eidética general al término de un momento superado en la trayectoria contemporánea de la filosofía. Y relegó los objetos ideales y los valores mismos, y el conocerlos, estimarlos y en general vivirlos, al de objetos y fenómenos de los que debe mostrarse la fundamentación en realidades más radicales. De la fenomenología de la conciencia pura, pasó Heidegger a su analítica del Dasein. A la verdad indubitable de la realidad de la conciencia pura debía sustituir la prioridad óntica y ontológica del Dasein. (Gaos 1942: 26) Parecería, pues, que Gaos sigue a Heidegger en la reorientación del programa fenomenológico original. En efecto, a partir de su publicación en 1927 en el octavo número del Jahrbuch fur Philosophie und phänomenologische Forschung, así como en las ediciones posteriores y en otros trabajos del autor, la investigación fenomenológica tomó una dirección distinta a la que Husserl le atribuía (Spiegelberg 1982). Recordemos que Sein und Zeit se propuso como la primera parte de un proyecto mayor cuya segunda parte nunca llegó a publicarse. La decisión de abandonar el proyecto original fue causa de que Gaos fuera poco a poco perdiendo el entusiasmo por el trabajo del filósofo alemán (Cortés-Boussac 2006). Sea como fuere, la primera traducción al español de Sein und Zeit está aún contagiada del entusiasmo inicial, hecho que se manifiesta particularmente en el prólogo del traductor. En este texto, Gaos expone algunas de las dificultades principales de la traducción. Sus observaciones son pertinentes no sólo con respecto a la traducción del libro de Heidegger sino con respecto a la traducción en general. Cuando se trata de traducir, dice, no hay coincidencia ni en las significaciones o referentes ni en las formas, «por lo que ni las más felices traducciones son otra cosa que aproximaciones mayores a los originales o instrumentos de mayor aproximación a éstos» (1996: 11). A las dificultades de traducción entre el español y el alemán, deben añadirse además los obstáculos interpuestos por el alemán de Heidegger y por la estrecha relación entre su particularidad «idiomática» y la filosofía que busca construir. De ahí que Gaos ofrezca la siguiente caracterización: La filosofía de Heidegger es una filosofía característicamente filológica o lingüística, en el sentido de que sus filosofemas consisten en considerable proporción en hacer explícito el sentido que encuéntrase implícito en las expresiones de lenguas determinadas, la alemana, la griega, y en hacerlo explícito no sólo por medio de otras expresiones que lo enuncien, sino de preferencia haciendo resaltar la forma de aquellas mismas expresiones y el sentido anejo a esta forma (1996:10) Para señalar las posibles estrategias de traducción, Gaos revisita la dicotomía propuesta por Schleiermacher en 1813, esto es, la adaptación de la traducción a la
expresión alemana o a la expresión española. A pesar de haber reconocido que en Heidegger la materialidad lingüística es inseparable de la argumentación y de los contenidos que se pretenden exponer, en su razonamiento el traductor se plantea la siguiente pregunta: ¿No sería en realidad lo más profundo de concepción y lo más elegante de ejecución, y quizá en definitiva, no precisamente lo menos fiel, sino todo lo contrario, lo más sustancialmente fiel, después de haberse sumergido en la obra y empapado de ella hasta los tuétanos, traducirla tan libremente en cuanto a la letra como finalmente en cuanto al espíritu, de un lado y al genio del español del otro, reemplazando la terminología, fraseología y juegos del original por los genuinamente españoles que diesen expresión a los mismos «fenómenos» de la existencia humana o a fenómenos del mismo sentido filosófico, o en suma recreando la obra en la forma castizamente española que más fiel resultara a su espíritu? (1996: 12) Sin embargo, la idea de adaptar Sein und Zeit al español fue pronto dejada de lado. Una de las razones para proceder de esta manera fue que, en realidad, la expresión heideggeriana tampoco es idiomática. El resultado es una traducción que se ciñe a la literalidad del alemán tanto a nivel sintáctico, como en el terminológico (Rodríguez 2000). El caso más manifiesto es la traducción de «Dasein» por «ser ahí», que Gaos justifica de la siguiente manera: Puesto que hay que distinguir entre el Dasein y su Existenz, y ésta tiene todos los derechos a la traducción «existencia», hay que dar a aquél otra. ¿Cuál?… Solo la «literal», el «calco» «ser ahí» resulta capaz de reproducir las capitales ideas de que el ser ahí es su ahí y de que éste es como tal lugar como tiene la «constitución existenciaria» integrada por el «encontrarse» y el «comprender», éste constituido a su vez como «proyección» etc., y ni siquiera la traducción «ser ahí» ni ninguna otra puede reproducir el juego del da y del dass. (Gaos 1996: 12)
No obstante, García Bacca había venido hasta entonces proponiendo traducir este término por «realidad de verdad», traducción por cierto muy semejante a «réalitéhumaine », propuesta en Francia por Henri Corbin. García Bacca, se explica a propósito de esta traducción en el «Vocabulario» que adjunta a su traducción de «Hölderlin und das Wesen der Dichtung», publicada en México en 1944 junto con la traducción de «Vom Wesen des Grundes». La justificación que ahí se da para la traducción de este
término es la siguiente: Después de múltiples ensayos he traducido por realidad de verdad esta palabra, sujeto básico para todo lo que se dice en las obras de Heidegger. […] corresponde, no en plan estricto de traducción, sino en el de interpretación, al sentido de Dasein, pues incluye un elemento de Realidad (Da), de simple, bruto y mostrenco «estar ahí», y el de Ser (Sein); y como el Ser, que entra en Dasein no es un ser externo y que pertenezca a todas las cosas sino una estructura, semejante a la categorial kantiana, es decir, algo que sirve para descubrir el orbe de las cosas al sujeto, por eso he «interpretado» la palabra «Sein» por «de-verdad»; de modo que cabría decir también, en vez de Dasein, Realidad verificativa». (García Bacca 1944: 146) Gaos no es ajeno a esta otra traducción del término y la reconoce en el prólogo a El ser y el tiempo. No obstante, argumenta que retomarla ahí haría prácticamente imposible la coherencia terminológica de la obra. Un recurso empleado cuando el calco resulta menos viable es el neologismo. Uno de los más comentados en esta traducción es el término acuñado para traducir el contraste entre existentiell y existential que en español dan lugar a «existencial» y «existenciario». Nociones que como éstas matizan o contrastan dos términos muy próximos representan problemas de traducción, que Gaos soluciona construyendo términos sobre las raíces de palabras que ya existen en español, como en el caso de zeitlich y temporal que se traducen por «temporal» y «temporario». Los ejemplos podrían multiplicarse, pero basten estos para mostrar la manera en que Gaos enfrentó algunas dificultades. Consciente de que «una traducción representa la comprensión de cada pasaje del original alcanzada por el traductor en el momento en que queda fijada la traducción del pasaje» (1996: 11), Gaos revisó y corrigió su traducción para la segunda edición de 1971. En esta nueva edición, Gaos renuncia a publicar el comentario a El ser y el tiempo así como la respuesta a los críticos de la traducción que debía aparecer con ella. Esta segunda edición conoció aún siete reimpresiones, lo que de por sí da cuenta de la circulación del libro. Entre las críticas que se le hicieron, además de la literalidad, la dureza de la sintaxis y hasta la ininteligibilidad, está la traducción del título. Así, sin dejar de reconocer la dimensión titánica de la tarea, Laura Mues de Schrenk hace la siguiente observación: Es indispensable, me parece, hacerle justicia a Gaos por el gran mérito de haber traducido Ser y tiempo de la manera en que lo hizo –salvo el título, ya que, mediante el uso del artículo en las expresiones «el Ser» y «el Tiempo», estos quedan particularizados, como si pertenecieran a la clase de los demás «entes». (1999: 17) Con todo, de acuerdo con Rodríguez, «la traducción de Gaos, publicada en 1951, ha conformado el acercamiento a Heidegger de generaciones de estudiantes y profesores y sus opciones terminológicas forman el sedimento básico del vocabulario heideggeriano en español» (2000: 27). Es indispensable ahora mencionar la traducción de Jorge Eduardo Rivera Cruchaga, publicada en Chile en 1997, con el título Ser y tiempo. No es mi intención proceder a un ejercicio comparativo de ambas traducciones, pues no es este el lugar adecuado para hacerlo, pero no puede pasarse por alto que esta segunda traducción se justifica, en parte, por la necesidad de revisar la primera traducción y en suma, de contribuir a allanar las dificultades de los lectores del Heidegger de Gaos. En el prólogo a su traducción Rivera expone en los siguientes términos las razones que lo llevaron a emprender la tarea: El problema de la traducción de Gaos estriba, más bien, en la dificultad, a veces insuperable, con que se ve enfrentado el lector cuando intenta comprender el texto español. La experiencia de treinta años de seminarios universitarios y extrauniversitarios sobre Ser y tiempo me ha hecho ver que el texto de José Gaos es difícilmente utilizable por personas que carezcan del conocimiento de la lengua alemana. Hay en él frases de tal modo enredadas e indescifrables, que vuelven enormemente dificultosa la comprensión de un texto ya de suyo difícil de entender. Por otra parte, muchas veces Gaos traduce como términos técnicos palabras que son enteramente corrientes en alemán: el lenguaje siempre vivo y elocuente de Heidegger se convierte en una lengua rígida, hirsuta e incluso algo esotérica. (1997 [2005]: 17) Esta segunda traducción intenta pues remediar la dicción empedrada de la primera, pero también hace una revisión terminológica. Las notas del traductor, añadidas al final de la obra tienen el objetivo de justificar algunas de sus decisiones. Vale la pena citar su justificación para no traducir el término alemán Dasein, así como la manera en que soluciona la distinción existenziell/existencial. Sobre la traducción de Dasein indica: La palabra Dasein es traducida por Gaos por «ser-ahí». Nos parece que esta traducción es errónea. En primer lugar, en buen castellano habría que decir «estar-ahí»; pero «estarahí » significa existencia, en el sentido tradicional, es decir algo enteramente diferente de lo que quiere decir Heidegger con la palabra Dasein. «Ser-ahí» podría entenderse también como ser en el modo de estar en el ahí. Pero entonces el Dasein no sería un «serahí » sino el ser del ahí. Por eso hemos preferido dejar la palabra Dasein sin traducción. […] Piénsese en palabras tales como logos, physis, polis, que hoy son comprendidas por cualquier lector de filosofía (Ibid.: 454). En cuanto al par existenziell/existencial, Rivera (2005: 456) se explica en los términos siguientes: Hemos traducido por ‘existentiva’ la palabra existenziell, que Gaos traduce por existencial. Nuestra traducción no es original; ya había sido utilizada por otros traductores antes. Tiene la ventaja sobre la palabra ‘existencial’ de que indica mejor lo óntico que la existencia, que es lo que quiere decir Heidegger con la palabra existenziell. En cambio, existencial indica más una estructura, y por eso la hemos reservado nosotros para traducir la palabra alemana existencial que es la correspondiente palabra ontológica, que Gaos traduce por existenciario, término que no hemos utilizado por parecernos extraño y ambiguo. Las dos explicaciones anteriores nos permiten confirmar que traducir filosofía no sólo es cuestión de interpretación sino de forjar una expresión inevitablemente anclada
en la tradición, o para ser más precisa, en un conjunto de textos y conceptos canónicos. La explicación de Rivera sobre su no traducción de Dasein es muy reveladora en varios sentidos. Además de traer a colación una de las características del español filosófico, a saber la diferencia entre ser y estar, para determinar la pertinencia o la impertinencia de traducir este término, Rivera sanciona el préstamo equiparándolo a la terminología heredada del griego clásico, terminología que, dicho sea de paso, constituye la matriz conceptual del canon filosófico. Que «ser-ahí» no sea propiamente hablando un «buen castellano» y que sea preferible «estar-ahí», finalmente parece no tener mucha trascendencia, pues podemos evitar este escollo si evitamos también la traducción. La
paradoja parece ser que para comprender mejor lo que es Dasein es mejor no traducirlo. Con todo, es claro que la no traducción lleva a otro tipo de ejercicio discursivo, no necesariamente ajeno a la operación traductora, esto es, el del comentario y la explicación. El hecho de que ambas operaciones corran con frecuencia a cargo de los traductores los pone justo en el centro del escenario de la producción intelectual. Gaos y Rivera son conscientes de que su labor como traductores de filosofía no empieza ni termina con la producción de un texto meta. Como he sostenido en otro lugar (Castro Ramírez 2012), la traducción filosófica cubre un continuo cuyos diferentes momentos describen diferentes operaciones de apropiación, adaptación, y rescritura. Más aún, estas operaciones son llevadas a cabo por agentes involucrados en prácticas discursivas cuyo resultado no sólo es la re-producción de un discurso ajeno en la propia lengua, sino la construcción de los propios agentes como enunciadores filosóficos autorizados. Ahora bien, si la justificación para no traducir Dasein invoca el argumento de la sedimentación de la lengua filosófica heideggeriana, la explicación de la traducción de existenziell por «existentiva» y la eliminación de los «existenciarios» propuestos por Gaos, parece estar basada en una mera cuestión de gusto. Lo que puede concluirse de lo anterior es que no resulta fácil sostener la postura teleológica según la cual cada retraducción de una obra se acerca más a la verdad del original. Es innegable que la lectura de Rivera se apoya en otras lecturas y en herramientas a las que Gaos no tuvo acceso y que la distancia temporal amortigua el estruendo de novedad que Sein und Zeit pudo tener para sus primeros lectores e interpretes. Sin embargo, ninguno de estos dos argumentos basta para sostener que hoy estamos más cerca de la interpretación correcta de una obra filosófica. Podemos decir, en cualquier caso, que ambas traducciones han contribuido de manera importantísima al proceso de canonización de Ser y tiempo en el medio filosófico
 hispánico. Un proceso que, como ya se ha dicho, va más allá de la publicación de un «texto meta». En suma, ha sido cuestión de lograr que la reflexión propuesta por Heidegger en alemán, se produzca de nuevo en sus lectores de lengua española; ha sido cuestión de revivir la experiencia de pensar.


BIBLIOGRAFÍA
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Investigaciones fenomenológicas 3, 325-371.



Acontecimientos históricos
De izquierda a derecha: Mujeres durante los Felices años veinte; la Hambruna rusa de 1921; el Crac del 29 la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa; la Marcha sobre Roma organizada por Benito Mussolini; la Ley seca en los Estados Unidos; la Guerra civil irlandesa; el Putsch de Múnich intento fallido de golpe de Estado liderado por Adolf Hitler y Rudolf Hess; la Guerra Civil China.

1920
Entrada en vigor de la Ley Seca o Prohibición e instauración del voto femenino en los Estados Unidos.
Inicio del movimiento no violento de Gandhi en defensa de los derechos humanos en La India.
Hermann Staudinger: Estructura molecular de los polímeros.
1921
Adolf Hitler líder del Partido Nacional Socialista.
Mussolini se convierte en «Duce» en Italia.
Proclamación del Estado Libre de Irlanda.
Creación del Partido Comunista Chino.
Frederick Grant Banting, Charles Herbert Best y John James Rickard Macleod descubren la insulina.

1922

Marcha fascista de los «Camisas negras» sobre Roma.
Creación de la Unión Soviética mediante el Tratado de Creación de la URSS.
Mahatma Gandhi es condenado a 6 años de prisión.
Howard Carter descubre la tumba del faraón Tutankamón en Egipto.
Egipto se convierte oficialmente en un país independiente a través de la Declaración de 1922, aunque todavía permanece bajo la influencia militar y política del Imperio británico.
El Estado Libre de Irlanda se independizó del Reino Unido.

1923
Putsch de Múnich
Bundesarchiv Bild 119-1486, Hitler-Putsch, München, Marienplatz.jpg
Marienplatz de Múnich durante el Putsch.

Fecha8-9 de noviembre de 1923
LugarMúnichAlemania
Coordenadas48°07′49″N 11°35′31″ECoordenadas48°07′49″N 11°35′31″E (mapa)
ResultadoVictoria del Reichswehr
ConsecuenciasFracaso del Putsch y encarcelamiento de los líderes nazis.
Beligerantes
 Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán
•  Sturmabteilung
Bandera de Alemania República de Weimar
• Bandera de Baviera Gobierno bávaro
• War Ensign of Germany (1921-1933).svg Reichswehr
Comandantes
 Adolf Hitler (WIA)
 Erich Ludendorff
 Ernst Röhm
 Rudolf Hess
 Hermann Göring (WIA)
 v.Scheubner-Richter 
Bandera de Baviera Gustav R. von KahrWar Ensign of Germany (1921-1933).svg Otto von Lossow
Fuerzas en combate
2000+130
Bajas
164
Asesinato de Pancho Villa en Parral (México).
Proclamación de la República de Turquía.
Se constituye el Directorio Militar de Miguel Primo de Rivera en España.
El marco alemán pierde todo su valor.

Primer vuelo de un autogiro (Juan de la Cierva) en España.
Muere el presidente Warren Harding de Estados Unidos.

1924

Instauración de la República de Grecia.
Fallece Lenin. Lo sucede Iósif Stalin.
Víctor Raúl Haya de la Torre funda el Apra en México, Distrito Federal.
Gran Bretaña cuenta por primera vez en su historia con un gobierno laborista.
Primeros Juegos Olímpicos de Invierno en Chamonix (Francia).
Nacimiento de Metro Goldwyn Mayer.
Juegos Olímpicos de 1924 en Francia

1925

Paul von Hindenburg es nombrado presidente de la República de Weimar.
Nacimiento del cuerpo paramilitar alemán; las SS. * Lucille Ricksen muere con tan solo 15 años.

1926

Fallece el actor Rodolfo Valentino.
Hirohito es coronado emperador de Japón.
En Nicaragua, comienza la era sandinista.
Nacimiento de la televisión (John Logie Baird).
E. Freyssinet crea el hormigón armado.
Fallece Claude Monet.

1927

Primer vuelo sobre el océano Atlántico sin escalas: Charles Lindbergh.
Se funda la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Nacimiento de la Generación del 27.

1928

El 5 y 6 de diciembre en Ciénaga, Magdalena - Colombia ocurre el trágico suceso de la Masacre de las Bananeras. Murieron más de mil trabajadores.
Asesinan al presidente de México; Álvaro Obregón.
Alexander Fleming descubre la penicilina.
Fundación por Josemaría Escrivá de Balaguer del Opus Dei.

1929

Matanza de San Valentín contra una banda rival, iniciada por Al Capone.
Se realiza la primera entrega de los Premios de la Academia.
Caída de la Bolsa de Nueva York el Jueves Negro (Crack del 29); Gran Depresión en los Estados Unidos.
Acuerdos de Letrán.
E. Hubble: descubrimiento de la recesión de las galaxias.
Fundación del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Inauguración del Monte Rushmore (Dakota del Sur).
El Directorio Cívico Militar Salvadoreño da golpe de Estado a Arturo Araujo y proclama como presidente al vicepresidente Maximiliano Hernández Martínez.
Otros acontecimientos en todo el mundo
1921
El presidente del Gobierno español Eduardo Dato es asesinado.
Oswald Bruce Cooper diseña la tipografía Cooper Black para Barnhart Bros & Spindler.

1923

Francia y Bélgica deciden ocupar la cuenca del Ruhr al no cumplir Alemania con el pago de las indemnizaciones de guerra.
Fundación del seminario Time en los Estados Unidos.
Cine
1920- El gabinete del doctor Caligari.
1924- El navegante.
1925- La quimera del oro.
1925- El acorazado Potemkin de Sergei Eisenstein.
1927- Napoleón; Metrópolis.
1928- La pasión de Juana de Arco.
Personajes importantes
Ciencia
Albert Einstein
Alexander Fleming
Werner Heisenberg
Sigmund Freud
Aleksandr Ivánovich Oparin
Cine
Charlie Chaplin, actor y director.
Mickey Mouse, personaje de dibujos animados creado en 1928 por Walt Disney y Ub Iwerks en el estudio de Walt Disney que se hizo muy famoso por su aparición en Steamboat Willie.
El primer largometraje de cine con una banda sonora (Don Juan) es presentado en 1926.
Metrópolis de Fritz Lang.
El cantante de Jazz, primer filme sonoro.
Un perro andaluz de Luis Buñuel.
Deportes
Johnny Weissmüller, nadador estadounidense campeón olímpico.
Uruguay, campeón de fútbol a nivel mundial, en las primeras dos participaciones mundiales de fútbol FIFA antes de la copa mundial de 1930, 1924 en París y 1928 en Ámsterdam.
Club Atlético Independiente, construye el primer estadio de cemento de Sudamérica, segundo en el mundo. "La doble visera" en el año 1928.
Literatura
James Joyce
Generación del 27
Ernest Hemingway
Scott Fitzgerald
Grupo de Bloomsbury
Ulises de James Joyce.
Música
Carlos Gardel
El charlestón se vuelve muy popular en todo el mundo.
Libertad Lamarque Soprano argentina.
Pedro Vargas Tenor mexicano.
M. Graham introduce el concepto de "danza moderna".
Política
Vladímir Ilich Uliánov, apodado Lenin (líder revolucionario soviético).
León Trotski (político soviético).
Benito Mussolini (dictador italiano).
Hirohito (emperador japonés).
José Stalin (político soviético).
Mahatma Gandhi (pensador y político hindú).
Otros
Al Capone (gángster italo-americano).
Coco Chanel (diseñadora de moda).
Fritz Lang, director cinematográfico alemán.

Lon Chaney, actor cinematográfico.

10 Libros PDF De Martin Heidegger


#01. Heidegger y la crítica contemporánea de la modernidad jurídica / Eric Herrán (leer aquí)
#02. Adiós a Heidegger / Julio Quesada Martín (leer aquí)
#03. "El ser y el tiempo" de Martin Heidegger, en la traducción de José Gaos (leer aquí)
#04. En el centenario de Martin Heidegger / Jorge Uscatescu (leer aquí)
#05. Carta sobre el humanismo / Martin Heidegger  (leer aquí)
#06. La época de la imagen del mundo / Martin Heidegger (leer aquí)
#07. Martin Heidegger - Construir, habitar, pensar (leer aquí)
#08. La pregunta por la técnica / Martin Heidegger (leer aquí)
#09. La cosa / Martin Heidegger (leer aquí)
#10. Caminos / Martin Heidegger (leer aquí)
#Bonus. Ontología del hombre y deconstrucción / Heidegger, Sartre / Derrida, Sloterdijk (leer aquí)