Lucía Blasco BBC Mundo 19 enero 2018
A la "generación Y" se la conoce también como "generación smartphone".
Imagina un "millennial".

¿Qué ves?
¿Un joven obsesionado con las redes sociales y los selfies? ¿Una freelancer que se pasa el día "pegada" a la pantalla de la computadora? ¿Un instagramer que siempre está a la última y que todavía vive con sus padres?
Es posible que todas esas afirmaciones respondan al perfil de quienes pertenecen a la llamada "generación del milenio".
Pero ¿cuánto hay de mito y cuánto hay de realidad?
Y, curiosamente, algunas de las críticas más duras vienen de los propios "millennials".
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Image captionLas críticas más duras vienen muchas veces de los propios "millennials".
"Los 'millennials' son la generación de adultos más diversa. Son también la generación más conectada. Son quienes tienen un mayor nivel educativo, pero muchos se sienten frustrados porque no pudieron alcanzar sus altas expectativas laborales debido a la crisis económica y a otros eventos globales", le dice a BBC Mundo Jason Dorsey, quien lleva años investigando el comportamiento de los "millennials".
"Muchas percepciones sobre ellos no son reales", completa.
Dorsey es presidente y cofundador del Centro para la Cinética Generacional, en Austin, Texas, EE.UU., un organismo que busca "comprender y liberar el potencial de cada generación como empleados, clientes y marcadores de tendencias".
El estadounidense dice que su objetivo es separar los mitos de la realidad de cada generación a través de datos.
Y, según sus datos, los "millennials" están divididos entre sí.

"Millennials viejos" vs. "millennials jóvenes"

"Los 'millenials' que tienen ahora 30 años y que tienen un trabajo y tal vez su propia casa y ahorros, pueden entrar en conflicto con personas de su misma edad que siguen teniendo problemas a la hora de encontrar empleo o comenzar su carrera. Una parte de esa generación tiene una clara ventaja económica", explica Dorsey.
Cada generación aporta algo valioso y diferente. Cuando trabajan juntas, se crea un equilibrio. Y eso es muy importante
Jason Dorsey, experto en "millennials" y presidente del Center for Generational Kinetics, Austin, EE.UU.
Foto: Jason Dorsey
Esa división también se da entre los "millennials viejos" —que ahora tienen treinta y tantos y están a punto de cumplir 40, explica Dorsey— y los "millennials jóvenes", que ahora tienen veintitantos.
"Nuestros estudios demuestran que hay una ruptura dentro de la propia generación y no sabemos qué ocurrirá dentro de los próximos diez años, pero esperamos que puedan reconciliarse", afirma el experto.
Según Dorsey, esa división tiene mucho que ver con la relación de cada tipo de "millennial" hacia la tecnología: unos recuerdan la época analógica; otros nacieron cuando el mundo ya era digital.
Y esa es la única diferencia que importa realmente para Marc Prensky, quien es conocido por ser quien inventó y divulgó los términos "nativos digitales" e "inmigrantes digitales" en el año 2001.

"Predigital" vs. "postdigital"

El fundador y director ejecutivo de la Fundación e Instituto Global para el Futuro de la Educación, en California, EE.UU., asegura que diferenciar a las generaciones por edades es "artificial" y que la llegada de la tecnología digital es lo que define a cada una de ellas.
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Image captionLa actitud hacia las nuevas tecnologías es lo que realmente define a cada generación, según Prensky.
"Todo gira en torno a las diferencias culturales: de lo predigital a lo postdigital. Lo que ha cambiado es la actitud. Si creciste en el mundo predigital, la privacidad y las comunicaciones cara a cara serán más importantes para ti que para quienes nacieron en el mundo digital", le cuenta el especialista a BBC Mundo.
"La idea de la edad que uno tiene o del año en que nació no importa tanto. Puedo tener más años pero usar la tecnología con fluidez, aunque algunas de mis actitudes provengan del siglo XX. Mis hijos, sin embargo, tienen una actitud que se formó de manera muy distinta".
"Y esa actitud que uno tiene hacia lo digital también está muy relacionada con el lugar en el que uno vive y con su cultura".

Pesimistas vs. optimistas

Prensky no cree tanto como Dorsey en que la edad marque tanto la diferencia —aunque dice que sí establece límites— pero está de acuerdo con él en que existe un conflicto generacional: quienes tienen una actitud negativa hacia lo digital no valoran todo lo que la tecnología es capaz de aportar.
"Muchos jóvenes se sienten frustrados porque son frenados por quienes tienen una cultura propia del mundo predigital que establece que son incapaces de hacer nada, pero esa actitud pesimista se formó antes de que existiera internet.
"Unos preguntan '¿Cómo podemos apagar la tecnología?' y otros responden '¿Por qué la quieren apagar?'. No nos damos cuenta de que todos estamos en el mismo barco", dice Prensky.
Muchos jóvenes se sienten frustrados porque son frenados por quienes tienen una cultura propia del mundo predigital
Marc Prensky, director ejecutivo de la Fundación e Instituto Global para el Futuro de la Educación, en California, EE.UU.
Foto: Marc Prensky
Pero Prensky se considera un optimista: "Hay muchas cosas que una generación puede aprender de la otra, desde lecciones de historia hasta habilidades, aunque no tienen por qué aprenderlas de la misma forma".
"Yo soy un gran optimista. Pienso que siempre habrá dificultades, pero las superaremos. Veo mucha gente en todo el mundo haciendo cosas maravillosas. Si reducimos la presión sobre los más jóvenes, llegarán a florecer y crear cosas increíbles. Ojala muchos adultos no enfatizaran tanto el lado malo de la tecnología".
Dorsey también es positivo y coincide en que mucha gente se equivoca al destacar lo negativo.
"Hay muchos 'millennials' —a los que llamamos 'megallenials'— que están trabajando muy duro pero de los que nadie habla porque no son controversiales. Y otra parte de la generación — los "mellennials"— son quienes tienen más problemas y de los que más se habla. Es una representación injusta e imprecisa".
"Cuando la gente es negativa sobre los 'millennials', casi siempre es porque están analizando esa generación —a veces, la suya propia— con sus propias lentes".
"Cada generación aporta algo valioso y diferente. La oportunidad está en que cada una de las generaciones logre ver eso".
https://www.bbc.com/mundo/noticias-42722807
¿Qué son los millennials?


SANTIAGO BENVENUTO

También denominados Generación Y o Generación Peter Pan, los Millennials (Milenio) son las personas nacidas entre 1980 y 2000. Para los antropólogos del parentesco esta generación es la que le sigue a las Generación X y Baby Boomers, aquellas que se criaron entre conflictos bélicos e inestabilidad económica.
Como siempre sucede en esta clase de estudios, es claro que no es del todo correcto atribuir generalidades a individuos particulares, sí es cierto que esta generación mantiene algunas características que la diferencian de su predecesoras. Veamos de cuáles se trata.
 
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Manejo de la comunicación digital

Es erróneo pensar que los millennials están más en estrecho contacto con la tecnología que las otras generaciones. En nuestro lenguaje cotidiano solemos asociar el término tecnología a ordenadores y móviles, sin embargo, la escritura, la mecánica y la carpintería también son formas de tecnología.
Puedo asegurarles que yo puedo formatear mi disco duro y reinstalar el sistema operativo de mi PC, pero no podría dibujar una bujía o arreglar una cerradura. Por lo tanto, decir que los millennials estamos en mayor contacto con la tecnología es un gran error.
Lo que sí es cierto es que nuestra generación se crió mayoritariamente en los albores de la comunicación digital: internet, telefonía móvil y redes sociales. Por lo tanto, sí es correcto afirmar que los millennials tienen un manejo diferente y exhaustivo de las tecnologías de la comunicación.
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Familia y trabajo

¿Nunca has escuchado a tus padres hablar de lo duro que era la vida cuando tenían tu edad? ¿sobre cuánto sacrificio tenían que hace para disfrutar de los lujos más mundanos? Detrás de este sermón se esconde una gran verdad: en efecto, la vida fue más dura para ellos y sus padres.
Y es que el siglo XX se caracterizó por las grandes crisis económicas y los conflictos bélicos, ya sabes, guerras mundiales, crisis del 29 y abandono del patrón oro, solo por nombrar algunos ejemplos. Sin dudas el valor del esfuerzo era otro, y tus padres hayan tenido que esforzarse mucho para alcanzar objetivos sencillos.
Claro que para hacerlo, tus padres hayan tenido que endeudarse y cumplir largas jornadas en trabajos que no eran de su agrado, este es el significado del sacrificio para las generaciones X y baby boomers. Es diferente para la Generación del Milenio, donde la principal prioridad parece ser la de evitar trabajos indeseados. Por este motivo es que vemos a una generación que ve al trabajo como un medio y no un fin en sí mismo, lo que retrasa su entrada al mercado laboral de forma estable.
Así los millennials seguimos retrasando etapas de la vida adulta, como el ya mencionado asunto laboral y el matrimonio. No es de extrañarse que la alta tasa de divorcios de la generación de nuestros padres haya influido en este aspecto.
Que son los millennials
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Conclusión

Como ya advertimos, está claro que estas características no se cumplen estrictamente al 100% en todos los casos. Muchos de estos fenómenos también están ligados a pautas culturales que dependen exclusivamente del contexto social donde uno se desarrolla. No obstante, diversos estudios muestran una clara tendencia hacia esta forma de vida.
También es errado concebir a la generación millennial como una suerte de "decadencia". Estos cambios que irrumpen con los modelos tradicionales de familia y trabajo no hacen otra cosa que fomentar otros ideales de vida que en décadas anteriores parecían inalcanzable. La actividad artística es un claro ejemplo.


Junio 29, 2018

La excéntrica y polémica Oriana Fallaci (+ Frases)


Protagonista de una excéntrica vida, la polémica escritora, periodista y osada reportera, logró a lo largo de su carrera consagrarse como una de las más atrevidas entrevistadoras de su tiempo, contando entre sus entrevistados, a personajes como el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, el presidente de la Autoridad Palestina Yasir Arafat, y al ayatolá Jomeini entre otros grandes y reconocidos del ámbito político mundial.
Oriana Fallaci, nació el 29 de julio de 1929 en Florencia, Italia, allí desde su infancia estuvo vinculada a la política, y expuesta como lo estaría luego por su propia decisión, a la guerra. Con poco más de 10 años de edad, Fallaci fungió como correo de la resistencia antifascista en su país, y partisana durante la Segunda Guerra Mundial, luego, con el correr de los años, se convertiría en la primera mujer de Italia en ser corresponsal en el frente de guerra, al ser enviada especial en numerosos conflictos bélicos.
Además de haber contado con una prolífica carrera periodística, Oriana alcanzó también el reconocimiento mundial como escritora. Con 12 obras en su haber, pudo plasmar sus polémicas posiciones políticas a través del trabajo literario. Los siete pecados capitales de Hollywood (1959), El sexo inútil (1961), Penélope en la guerra (1962), Los antipáticos (1963) y Si el sol muere (1965) le valieron gran reconocimiento en su país, sin embargo su auténtico gran éxito mundial se publicó en 1975 bajo el título Carta a un niño que no llegó a nacer, el cual narra su experiencia de un aborto.
En 1979, termina la obra Un hombre, la cual dedicó a Alekos Panagulis, héroe de la resistencia griega contra la dictadura y que falleció en dudosas circunstancias el 1 de mayo de 1976, en un accidente de tránsito. Panagulis era su compañero sentimental.
En 1990 publica Inshallah, una novela sobre la guerra de Líbano que revela su oposición a algunas organizaciones musulmanas. Sus públicas posiciones adversas a lo que calificaba como fanatismo islámico, el cual llegó incluso a comparar con el nazismo, la llevaron a tener que enfrentar un juicio en Francia por racismo y xenofobia. La justicia también exigió lo mismo en Suiza y hasta en la propia Italia en donde un fiscal pidió su procesamiento por vilipendio al islam.
Sus últimos años los vivió totalmente alejada de la escena pública, en un apartamento de la ciudad de Nueva York, muy enferma con cáncer. Falleció en un hospital en la misma ciudad en la cual nació, a los 77 años de edad el 15 de septiembre de 2006.

Algunas frases de Oriana Fallaci:

«No puedes sobrevivir si no conoces el pasado»
«Soy atea, y si un ateo y un Papa piensan las mismas cosas, debe haber algo verdadero. Debe haber alguna verdad humana que está más allá de la religión»
«(…) Quizás porque no comprendo el poder, el mecanismo por el cual un hombre o mujer se sienten investidos o se
ven investidos del derecho de mandar sobre los demás y de castigarlos si no obedecen. Venga de un soberano despótico o de un presidente electo, de un general asesino o de un líder venerado, veo el poder como un fenómeno inhumano y odioso»
«¿No has pensado nunca que la guerra es un manicomio y los que están en ella sus pacientes?»
«He llegado a la conclusión de que aquellos que tienen el coraje físico también tienen valor moral. Coraje físico es una gran prueba»
«La gloria es una carga pesada, un veneno que asesina, y soportarla es un arte»
«La libertad, como dijo Platón, es disciplina. No es la libertad para hacer lo que te dé la gana, para no tener límites. La libertad requiere sacrificio: es un deber antes de ser un derecho. Y no se debe confundir la libertad con el libertinaje; si haces eso, la pierdes»
«La gloria es una carga pesada, un veneno que asesina, y soportarla es un arte»
«No quise matar a un hombre. No soy capaz de matar a un hombre. Quise matar a un tirano»
https://culturizando.com/oriana-fallaci-la-gloria-es-una-carga-pesada-frases/

TENÍA 77 AÑOS

Muere la escritora y periodista Oriana Fallaci

Oriana Fallaci en una imagen tomada en 2002. (Foto: AP)
Oriana Fallaci en una imagen tomada en 2002. (Foto: AP)Actualizado viernes 15/09/2006 
5/09/2006 
ELMUNDO.ES | AGENCIAS
ROMA.- La escritora y periodista italiana Oriana Fallacifalleció la noche del jueves, a los 77 años, en un hospital de la ciudad de Florencia, según informa la agencia Ansa. Sufría cáncer desde hace varios años.
En los últimos años, Fallaci había atraído la atención internacional especialmente por sus duras críticas al islamismo radical, tras los atentados del 11-S en EEUU.
La escritora, nacida en Florencia y afincada desde hacía años en EEUU, vivió de cerca, en su residencia de Manhattan, los atentados contra las Torres Gemelas y ello le hizo romper el silencio guardado durante años después de ejercer como periodista de guerra.
El resultado fue un amplio y polémico artículo titulado 'La rabia y el orgullo' (pdf), que fue publicado después, en 2002, como libro y que dividió a sus propios seguidores. En él describe al Islam como opresivo y a los inmigrantes árabes en Europa como sucios e intolerantes.
Desde entonces, Fallaci criticó a Occidente por ser demasiado "débil" ante el mundo musulmán. Defensora del término 'Eurobia', que explicaba como una nueva situación geopolítica en la que la cultura dominante en Europa ya no sería la occidental, sino la islámica, se había erigido como una de las mayores críticas del islamismo radical.
En 2004, publicó otro libro, 'La fuerza de la razón', que profundizaba en las mismas críticas contra el Islam y el fundamentalismo.
"Nuestro primer enemigo no es Bin Laden ni Al Zarqaui, es el Corán, el libro que los ha intoxicado", dijo en una entrevista en EL MUNDO en septiembre de 2005.
Tanto 'La rabia y el orgullo', como 'La fuerza de la razón' y otra obra más, 'El apocalipsis', pueden encontrarse en España editados por La Esfera de los Libros.

Entrevistas y novelas

La periodista marcó su rumbo durante la Segunda Guerra Mundial al unirse a la resistencia antifascista, y luego siguió mostrando su valentía como corresponsal de guerra.
En los años 70 y 80 se consagró como una de las entrevistadoras más osadas del mundo. Entre los líderes mundiales con los que habló estaban: el presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, la primera ministra de Israel, Golda Meir, al ayatolá Jomeini y el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger.
Fotografía del 5 de julio de 1963. (Foto: AP)
Fotografía del 5 de julio de 1963. (Foto: AP)
Kissinger llegó a escribir de ella que su entrevista había sido "la más desastrosa conversación individual jamás sostenida" que tuvo con un miembro de la prensa después de que Fallaci lo azuzara hasta conseguir que el dirigente aceptara reconocer que la guerra de Vietnam fue "inútil".
La modestia nunca fue precisamente una virtud de Fallaci, quien atribuía su brillantez a su personalismo. "Cada entrevista es un retrato de mí misma", declaró al semanario 'Time' cuando aún estaba en activo: "Son una extraña mezcla de mis ideas, mi temperamento, mi paciencia y todo esto guía las preguntas".
Sus libros de aquellos años, resultado de su vasta experiencia, nada tenían que ver con sus últimas expresiones de rabia. Entre sus novelas, 'Un hombre', que contaba la historia de Alekos Panagoulis, un héroe de la resistencia griega y su amante en los 70 (tras una entrevista); 'Inshallah', publicado en 1990, que novelaba la historia de las tropas italianas en el Líbano. Sus best-seller incluyen 'Entrevista con la historia', un clásico del periodismo con sus grandes conversaciones con políticos y actores, y 'Si el sol muere', sobre la exploración espacial de Estados Unidos.
(Foto: AP)
(Foto: AP)
Desde los 90, permaneció lejos del periodismo y en absoluto silencio, aislada y sola en su casa de Manhattan, entre otras cosas por su lucha contra el cáncer de pecho. Decía que únicamente se movería por entrevistar a Osama bin Laden.
Entre sus controvertidas pero nunca ignoradas opiniones, Fallaci consideraba que Bush recuperó el orgullo estadounidense y que Zapatero se había plegado a presiones del 'lobby' homosexual pagando su voto con la regularización del matrimonio gay.

Sobre el cáncer y la muerte

Las exequias de Fallaci se celebrarán, por expreso deseo suyo, en la más estricta intimidad, según señalaron sus familiares.
Muy pocos sabían que Fallaci había regresado de Estados Unidos, donde residía de manera estable, según indicaron medios locales.
En el libro publicado en 2004 'Oriana Fallaci entrevista a Oriana Fallaci', analizaba el "cáncer moral que devora a Occidente" y su propia enfermedad. Escribió que le acechaba la muerte y que tenía "algún anticuerpo en el cerebro, pero no mucho tiempo que vivir y sí muchas cosas todavía por contar".
Fallaci aseguraba que no tenía miedo a la muerte y que lo que sentía era "una especie de melancolía. Me desagrada morir, sí, porque la vida es bella, incluso cuando es fea".
El pasado mes de julio Fallaci recibió en España el Premio Luca de Tena, aunque no pudo estar presente para recogerlo y en diciembre 2004 recibió en Italia la medalla de oro como "benemérita de la cultura".
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/15/cultura/1158301822.html

Oriana Fallaci y su testimonio sobre la Matanza de Tlatelolco #2deOctubreNoSeOlvida


El 2 de octubre es una fecha inolvidable para los mexicanos, pues recordamos una de las peores y más sangrientas masacres en la historia moderna de nuestro país, la Matanza de Tlatelolco.
Aquella tarde en la que miles de individuos fueron atacados en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y en la que estudiantes, profesores, obreros y amas de casa, perdieron la vida, las noticias y los medios de comunicación víctimas también de la misma represión estudiantil por parte del gobiernose negaron a comunicar los acontecimientos con exactitud y veracidad.
“Tlatelolco, campo de batalla. Durante varias horas terroristas y soldados sostuvieron rudo combate” – El Universal. 

“El objetivo: Frustrar Los XIX Juegos. Manos extrañas se empeñan en desprestigiar a México”. – El Sol de México.
“Recio Combate al Dispersar el Ejército un Mitin de Huelguistas” – Excélsior.

“Balacera Entre Francotiradores y El Ejército, En Ciudad Tlatelolco”. – Novedades.
The New York Times y L´Europeo fueron los dos medios internacionales que cubrieron lo que ocurría en nuestro país. L´Europeo envió a la periodista y corresponsal de guerra Oriana Fallaci a cubrir las manifestaciones de estudiantes en México.
Invitada por los líderes de la Huelga, la italiana Oriana Fallaci (1929 – 2006), se encontraba en la Plaza de las tres Culturas en Tlatelolco la tarde del 2 de octubre. Fue desde el edificio Chihuahua donde vivió y sufrió en carne propia la masacre, cuando tres balas le atravesaron la espalda.
Flotando en su propia sangre por más de 45 minutos, Fallaci fue transportada a la morgue en calidad de difunta, donde su cuerpo fue apilado junto con los cuerpos sin vida de algunos estudiantes. Más tarde la periodista fue trasladada al Hospital Francés, donde sería intervenida quirúrgicamente, desde donde escribiría su testimonio.
La cifra oficial de las víctimas del 2 de octubre aún se desconoce, se ha dicho que el número de víctimas fatales oscila entre 200 y mil 500.
El ayatola Jomeini, Mao Tse Tung, Muammar Gaddafi, Henry Kissinger, Federico Fellini, Robert Kennedy e Indira Gandhi, son sólo algunos de los personajes celebres con los que Oriana Fallaci sostuvo entrevistas a lo largo de su carrera como periodista. Había estado en la guerra de Vietnam como corresponsal, donde fue testigo de las perores atrocidades, sin embargo, cuenta en su testimonio, que la de México 68 fue una masacre peor a las que había visto durante la guerra.
A continuación, te compartimos el testimonio que escribió Oriana Fallaci sobre lo que le ocurrió a tarde del 2 de octubre en Tlatelolco.
“No, no voy a dar ninguna entrevista, ninguna, no después de lo que me pasó; me han disparado, me han robado mi reloj, me dejaron desangrarme ahí en el suelo del Chihuahua, me negaron el derecho a llamar a mi embajada… Quiero que la delegación italiana se retire de los Juegos Olímpicos; es lo menos que pueden hacer. Mi asunto va a ir al Parlamento, el mundo entero se va a enterar de lo que pasa en México, de la clase de democracia que impera en este país, el mundo entero. ¡Qué salvajada! Yo he estado en Vietnam y puedo asegurar que en Vietnam durante los tiroteos y los bombardeos (también en Vietnam señalan los sitios que se van a bombardear con luces de bengala) hay barricadas, refugios, trincheras, agujeros, qué sé yo, a donde correr a guarecerse. Aquí no hay la más remota posibilidad de escape. Al contrario. Yo estaba tirada boca abajo en el suelo y cuando quise cubrir mi cabeza con mi bolsa para protegerme de las esquirlas un policía apuntó el cañón de su pistola a unos centímetros de mi cabeza: “No se mueva.” Yo veía las balas incrustarse en el piso de la terraza a mi alrededor. También vi cómo la policía arrastraba de los cabellos a estudiantes y a jóvenes y los arrestaban. Vi a muchos heridos, mucha sangre, hasta que me hirieron a mí y permanecí tirada en un charco de mi propia sangre durante cuarenta y cinco minutos. Un estudiante junto a mí repetía: “Valor Oriana, valor.” La policía jamás atendió a mi petición: “Avísenle a mi embajada, avísenle a mi embajada.” Todos se negaron hasta que una mujer me dijo: “Yo voy a hacerlo.” “He llamado a mi hermana que sale hoy en avión, he llamado a Londres, a Paris, a Nueva York, a Roma. Hoy en la mañana cuando me llevaron a rayos X unos periodistas me preguntaron qué hacía en Tlatelolco: ¿Qué hacía, Dios mío? Mi trabajo. Soy una periodista profesional. Tuve contacto con los líderes del Consejo Nacional de Huelga porque el Movimiento es lo más interesante que sucede ahora en su país. Los estudiantes me hablaron el viernes a mi hotel y me dijeron que habría un gran mitin en la Plaza de las Tres Culturas el miércoles 2 de octubre a las cinco de la tarde. Como no conocía la Plaza y sé que es un centro arqueológico pensé combinar las dos cosas. Por eso fui. Desde que llegué a México me llamó la atención la lucha de los estudiantes contra la represión policíaca. Me asombran también las noticias en sus periódicos. ¡Qué malos son sus periódicos, qué timoratos, qué poca capacidad de indignación! ¡Qué Olimpiadas ni qué nada! Apenas me den de alta en este hospital, me largo.” Oriana Fallaci, corresponsal de L’Europeo, en su cuarto del Hospital Francés. México, 1968.
https://hellodf.com/oriana-fallaci-y-su-testimonio-sobre-la-matanza-de-tlatelolco-2deoctubrenoseolvida/