El pasado 26 de mayo se cumplían 35 años desde que Martin Heidegger, para muchos el filósofo más notable del siglo XX, falleciera en Friburgo de Brisgovia (Alemania). Nacido el 26 de septiembre de 1889, estudió con Husserl y fue profesor de Filosofía en las universidades de Marburgo y Friburgo.
En una célebre entrevista que Rudolf Augstein y Georg Wolff hicieron al filósofo para la revista Der Spiegel, este explicaba que la filosofía había llegado a su fin, aunque no por ello había desaparecido, pues su presencia se hace permanente en el diálogo. Para saber cuál es el auténtico propósito de Heidegger hemos de remontarnos a las primeras páginas de su obra más celebrada, Ser y tiempo (Sein und Zeit), donde se pregunta: “¿Tenemos hoy una respuesta a la pregunta que interroga por lo que queremos decir propiamente con la palabra ‘ente’? En manera alguna». A su juicio, era momento de volver a despertar la comprensión para desentrañar el sentido de tal interrogante
Esta comprensión de la que nos habla ha de llevarse a cabo desde un “donde”, un locus. Heidegger establecerá como punto de partida lo que denominó Dasein o ser-ahí, nuestra propia existencia. En la Introducción a su escrito ¿Qué es metafísica?, el alemán afirmaba que el único ente que es, desde el punto de vista de la existencia, es el hombre: solo este existe, y no la roca, ni el árbol, ni el caballo, que son, pero no existen. «La frase: “El hombre existe” significa que el hombre es aquel ente cuyo ser está definido desde el ser y en el ser». Como rasgo fundamental del ser existencial que somos Heidegger señala  el poder-ser, lo que desembocará en la idea de proyecto. El mundo no es una mera superficie donde ocurren cosas, sino la plataforma en la que realizamos nuestro poder ser.
Ejercicios y cartas

La editorial Herder recupera ahora gran parte de su legado, y conmemora el aniversario, con la publicación de tres obras que nos acercan a la producción heideggeriana. La primera, Ejercitación en el pensamiento filosófico, plantea la filosofía no como una ociosa disciplina que se aprende estudiando, sino pensando. En esta obra se presentan por primera vez en nuestro idioma las lecciones que el maestro impartió a los alumnos que comenzaban los estudios en el invierno de 1941 y 1942.
El filósofo del que nos ocupamos suele pasar por un autor oscuro y difícil, y no solo para los legos en filosofía, sino también para los especialistas y estudiosos de esta disciplina. Sin embargo, en este libro nos encontramos con un Heidegger mucho más claro y, sobre todo, más cercano, que intenta mediante la palabra explicar a sus pupilos cómo han de esforzarse libremente (sin dejarse influir por prejuicios y sin distraerse por el huero propósito de conseguir resultados) en la ejercitación del pensamiento filosófico. Al margen de planteamientos teóricos elaborados y complejos, en esta obra encontramos una puerta directa al corazón mismo de la doctrina heideggeriana, donde surgirá irremediablemente la pregunta por el ser, en un viaje que acometerá de la mano de otros grandes nombres de la filosofía como Nietzsche y Heráclito. Al final “todos los pensadores piensan lo mismo”, afirmará. Todos los pensadores piensan sobre el ser.
En el segundo volumen, Correspondencia 1925-1975. Martin Heidegger y Rudolf Bultmann, el lector encontrará el productivo y singular diálogo que mantuvieron el propio Heidegger y Rudolf Bultmann, teólogo alemán de formación luterana que durante tres décadas fue profesor en la Universidad de Marburgo. Ahí comenzó una relación y un diálogo fructífero que, a través de un intenso intercambio epistolar se alargará durante más de cincuenta años. Los temas que tratan son muy variados, siempre enfocados desde una perspectiva crítica y rigurosa, aunque a la vez muy cálida: desde la política universitaria del momento, pasando por asuntos personales, hasta ahondar en la siempre problemática relación entre filosofía y teología, donde ambas personalidades encontrarán sus más profundas diferencias. De hecho, el libro constituye un diálogo entre las formas de vida de la fe y las de la filosofía.
A vueltas con el ser

El último título, Heidegger y la genealogía de la pregunta por el ser, del profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona Jesús Adrián Escudero (reconocido especialista en la materia) rastrea una visión de conjunto de la obra del joven Heidegger y de su muy temprana confrontación con la tradición filosófica, la teología, el neokantismo, el vitalismo, la hermenéutica y la fenomenología.

La obra principal de Heidegger, 
Ser y tiempo, arranca con el firme propósito de elaborar específicamente la pregunta por el sentido del ser. Pero, ¿qué se entiende realmente por ser? Jesús Adrián Escudero se pregunta y desvela por qué es tan urgente y necesario replantear la pregunta acerca de su sentido.
En todos los casos se trata de libros de amplio recorrido, excelentemente documentados, que, en un lenguaje claro y conciso, se hacen cargo de la biografía y pensamiento de Heidegger. Tres títulos muy recomendables para cualquier interesado en la filosofía contemporánea, siempre preocupada por responder y retomar los principales asertos de Heidegger.  ❖ Carlos J. González

http://filosofiahoy.es/heidegger-el-ser-es-eterno/



Hawking cree haber triunfado en la batalla con Dios cuando se encuentra los modelos autoconsistentes. En su último libro, El Gran Diseño, apuesta por la creación espontánea: “No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el universo”

Sus fechas

1942›Nace en Oxford: su padre se dedicaba a la investigación médica.
1962› Se licencia en Físicas en Oxford. En Cambridge se inicia en la investigación en relatividad general y cosmología.
1963› Le diagnostican esclerosis lateral amiotrófica (enfermedad de Lou Gehrig). Los médicos le pronosticaron que no viviría para acabar el doctorado. Para su sorpresa, Stephen seguía disfrutando de la vida más que nunca.
1965-1979› Usando la Teoría Cuántica y la Relatividad General demostró que los agujeros negros pueden emitir radiación.
1971› Orienta su investigación sobre la creación del universo. Su nueva tesis: después del Big Bang se crearon muchos objetos supermasivos del tamaño de un protón.
1982› Empieza Cosmología: breve historia del tiempo. Una crisis creada por una pulmonía exigió una traqueotomía para salvarle. A partir de entonces tuvo voz electrónica.
1988› Publica Una breve historia del tiempo y le abrió las puertas a todo tipo de honores.
2010› Publica El Gran Diseño y la polémica se centra en el no-protagonismo de Dios.

Su pensamiento

Hoy la comunidad científica ha adoptado la idea de que nuestro universo comenzó hace unos 15.000 millones de años con un formidable estallido. La “sopa originaria”, infinitamente densa e infinitamente pequeña, se expandió hasta hoy, dando origen a los 100.000 millones de galaxias que pueblan el universo visible.
“Para poder predecir cómo debió haber empezado el universo –dice Hawking– se necesitan leyes que sean válidas en el principio del tiempo. Si la teoría clásica de la relatividad general fuese correcta, los teoremas de la singularidad, probarían que el principio del tiempo habría sido un punto de densidad infinita y de curvatura del espacio-tiempo infinita”.
 “La ciencia podría afirmar que el universo tenía que haber conocido un comienzo… A muchos científicos no les agradó la idea de que el universo hubiera tenido un principio”.
“En el universo primitivo está la respuesta a la pregunta fundamental sobre el origen de todo lo que vemos hoy, incluida la vida”.
La relatividad clásica no era capaz de explicar las leyes que gobiernan un universo infinitamente denso como el existente en la “gran explosión”. Se necesitaba otra teoría que viniera en auxilio de esas intuiciones: “La Teoría Cuántica de la gravedad ha abierto una nueva posibilidad en la que no habría ninguna frontera del espacio-tiempo. No existiría ninguna singularidad en la que las leyes de la ciencia fallasen y ningún borde del espacio-tiempo en el cual se tuviese que recurrir a Dios o alguna nueva ley”.
Hawking se introduce en el estudio del fenómeno de los agujeros negros. Avanza diciéndonos qué características debiera tener esta Gran Teoría Unificada. Parte de la idea de que el espacio-tiempo relativista no es plano, sino curvo y cerrado. Ese espacio sería esférico y el Big-Bang estaría ubicado en uno de los polos imaginarios de la esfera.
En 2004, Hawking propuso su nueva teoría acerca de las “simas o agujeros negros” un término que se aplica a los restos de estrellas que sufrieron un colapso gravitacional después de agotar todo su combustible nuclear. Según Hawking, el universo está lleno de “pequeños agujeros negros” y considera que éstos se formaron del material original del universo.
Hawking polemiza con Dios acerca del origen del universo. Y esa es una tarea gigantesca cuando se aborda paso a paso, trabajando con leyes físicas, empíricas. Hawking cree haber triunfado en la batalla con Dios cuando encuentra los modelos autoconsistentes.
En el Gran Diseño, su último éxito, trata por fin de responder a las preguntas esenciales. ¿Por qué hay algo en lugar de nada? ¿Necesita el universo un creador? La física cuántica, junto a las observaciones de los satélites de la Nasa, según Hawking, nos permiten enfrentarnos a la Cuestión Última de la Vida. Si esta teoría última es verificada, habremos hallado el Gran Diseño.
   “Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existía el universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el universo”.
Los especialistas están opinando que la última obra de Hawking no aporta novedad significativa. Sí es un cambio en la perspectiva explicativa de Hawking, que pasa del universo oscilante a los multiversos, pero eso siendo importante en su trayectoria ya estaba siendo defendido por otros autores.
Quizás sea verdad, quizás sea un texto autocomplaciente del gigante Hawking para reafirmar su ajuste de cuentas con el dios evanescente que él cree que le disputa la explicación del universo y la vida. ❖ FilosofíaHoy
http://filosofiahoy.es/stephen-hawking-gran-diseno-sin-dios/




■ Padre de la Deconstrucción, su teoría sobre el lenguaje pone en entredicho la tradicional interpretación del pensamiento occidental, lo que le hizo ganar muchos enemigos. ■ Muy activo política y socialmente, su obra y su vida son inseparables.
Ciudadano francés nacido en Argelia (El-Biar 1930- París 2004), Jacques Derrida es uno de los pensadores contemporáneos más influyentes y polémicos del siglo XX. Quiso “dejar huella en la historia de la lengua francesa”.
■ La clave de su pensamiento es el movimiento llamado Deconstrucción. A través de ella, Derrida intenta mostrar que el lenguaje está mudando constantemente, al tiempo que arroja serias dudas sobre la habilidad que posee este para representar la realidad en una forma precisa y objetiva.
■ Toda su filosofía está marcada por una fuerte crítica al sistema social imperante y por una clara posición política. Analizó todos los temas cruciales que están cambiando al mundo, así como la incidencia de estos en la ética o en la política.
■ Hijo de judíos y nacido en un suburbio argelino, sufrió la represión del Gobierno de Vichy y en 1942 le expulsaron del instituto por motivos racistas, lo que significó un trauma que, paradójicamente, le ayudó en la construcción de todo su pensamiento. “Lo doloroso ha sido al tiempo una especie de suerte, me ha aportado una cierta exterioridad con relación a la tradición francesa y europea, y ha dejado huella en mi trabajo”.
■ En su juventud soñaba con convertirse en futbolista profesional, un deseo que cambió por la lectura. Aficionándose desde entonces a clásicos como Camus, Artaud, Paul Valéry, Rousseau, Nietzsche y Gide.
■ Sus clases de literatura en París (en la Escuela Superior, en 1952)  le acercaron a Kierkegaard, Heidegger y Althusser. Este último era su tutor y con él mantuvo una relación de amistad y mutuo afecto. Althusser dijo que Derrida era un “gigante de la filosofía francesa”.
■ En 1960 inició su carrera como profesor de filosofía en la Sorbona. En mayo de 1968 fue uno de los pensadores que apoyó a los estudiantes, aunque lo hizo con ciertas reservas. También manifestó su oposición a la Guerra de Vietnam y a partir de ahí se implicó más en política.
■ Siempre comprometido y directo en la denuncia de abusos y discriminaciones, en 1981 fundó la asociación Jan Hus para ayudar a los intelectuales checos disidentes. Ese mismo año fue encarcelado en Praga tras un seminario clandestino de Filosofía. Le metieron droga en su maleta y le acusaron de tráfico. Mitterrand y una protesta organizada de intelectuales consiguieron liberarlo.
■ De ideas progresistas, en 1995 apoyó al candidato socialista francés Lionel Jospin. También participó en las actividades culturales a favor de Nelson Mandela desde 1983.  En USA protestó contra la pena de muerte y participó en la campaña para liberar al periodista negro estadounidense condenado a muerte Mumia Abu-Jamal. También se opuso a la invasión a Irak en el 2003. “Es muy fácil saber dónde están mis elecciones y mis solidaridades, sin la menor ambigüedad”.
■ Consiguió lealtades inquebrantables y enemigos declarados. En 1992 una veintena de filósofos firmó una carta con la intención de que no se le concediera el honoris causa por Cambridge. No lo consiguieron. Chomsky fue uno de los que más le criticaron.
■ A pesar de ser el filósofo del lenguaje, fueron dos películas las que permitieron de manera muy eficaz que se extendiera su pensamiento: Derrida, por Amy Kofman y Kirby Dick, y D’ailleurs Derrida, de Safaa Fathy.
■ Su pensamiento de deconstrucción exigía la relectura de las obras de los grandes filósofos. Según él, las intenciones de los autores en el discurso no pueden ser incondicionalmente aceptadas. Lo que pretende es detener nuestra pre-comprensión o pre-entendimiento de lo que significa la humanidad para ir más allá del pensamiento occidental, que está caracterizado por un imperialismo y un etnocentrismo histórico. Esto le atrajo muchos y potentes enemigos.
■ El pensamiento de Derrida es considerado a veces por los críticos como destructivo de la filosofía. “La deconstrucción es una empresa que muchos consideran, justamente, como un gesto de desconfianza respecto a todo eurocentrismo”.
■ Su trabajo como autor está caracterizado tanto por la complejidad de su lectura como por su fecundidad, pues escribió alrededor de 80 obras. En sus textos, Derrida aborda temas que van desde la ética hasta la religión, pasando por la política, el lenguaje y el psicoanálisis.
■ En sus obras más abiertamente políticas, como Espectros de Marx (1993) o Políticas de la amistad (1994), destaca la crítica sistemática de la noción de soberanía y la idea de que la democracia por venir, más allá de los límites del Estado-nación, requiere otras categorías, como las del don, el perdón, y el respeto de la vida en todas sus manifestaciones.
■ En la última entrevista que concedió confesó: “Nunca he aprendido a vivir. Aprender a vivir debería significar aprender a morir, a tener en cuenta, para aceptarla, la mortalidad absoluta (sin salutación, ni resurrección, ni redención). Después de Platón, se trata de la gran interpretación filosófica: filosofar es aprender a morir”.
■ En sus últimos días reconoció: “Estoy en guerra conmigo mismo, digo cosas contradictorias, que están, digamos, en tensión real, que me construyen, me hacen vivir y me harán morir”. ❖ Begoña Piña

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