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    sábado, 21 de julio de 2018

    Tres citas a propósito de la Zona Gris de Primo Levi "conclusión monstruosa que rompía con toda ley humana o moral."



    1)Perturbador aspecto en la zona gris de las mujeres en la “cotidianidad”  del campo-exterminio-concentración Birkenau Auschtwitz (II)[1];  tras el parto a las mujeres se les enviaba a la cámara de gas con su hijo recién nacido, pero si el niño nacía muerto o prematuro las madres regresaban a los barracones. E aquí una zona gris brutal para las enfermeras, o matar al niño y salvar a la madre o dejar que murieran los dos.  Otras ya no sabían lo que era ser mujer.
    “Las cinco encargadas de ayudar a traer estos niños al mundo —al mundo de Birkenau-Auschwitz— sentíamos el peso de esta conclusión monstruosa que rompía con toda ley humana o moral. […] Un día decidimos que ya habíamos sido débiles mucho tiempo. Deberíamos salvar por lo menos a la madres. Para conseguirlo tendríamos que hacer pasar a los niños por prematuros muertos en el parto. Desde entonces cuando nos decían que una mujer había comenzado los dolores del parto durante el día, no la llevábamos a la enfermería. La tendíamos en una manta en una de las Koias (literas de tres pisos donde dormían los prisioneros)  inferiores de la barraca en presencia de sus vecinas. Si los dolores comenzaban por la noche nos atrevíamos a llevarla al hospital, porque por la noche podíamos actuar sin que nos observaran… Desgraciadamente la suerte del bebé siempre era la misma. Tomando todo tipo de precauciones, le tapábamos las ventanas de la nariz y cuando abría la boca para respirar, le dábamos una dosis de un producto letal. Una inyección hubiese sido más rápida, pero el pinchazo dejaría huellas y no nos atrevíamos a que los alemanes sospechasen la verdad. Colocábamos al niño en una caja que habíamos traído de la barraca. A efectos de la administración del campo había nacido muerto.
    Y así es como los alemanes lograron hacer de nosotros mismas unas asesinas. Hasta el día de hoy, me persigue la imagen de estos niños asesinados. Nuestros propios niños habían muerto en la cámara de gas, habían ardido en los hornos de Birkenau y nosotras arrebatamos la vida de otros antes de que sus pulmones hubiesen emitido sus primeros gritos.” O. Lengyel, (1983), Five Chimneys: The Story of Auschwitz [1947], New York, Howard Fertig. pp. 99-100. Extraido del libro El corazón de la zona gris. Una lectura etnográfica de los campos de Auschwitz. De Paz Moreno Feliu (2010). España, Editorial Trotta. pp. 108 y 109.

    ¿Si esto es una mujer?….
    “[…] poco después de llegar, casi todas tuvimos la regla y nos dieron unas compresas sanitarias. Fue la última vez que las usé durante mucho, muchísimo tiempo, porque la naturaleza nos ayudó a no sufrir esa dificultad añadida. Esto, el pelo afeitado, y parecer un hombre en pantalones, hizo que ya no me creyese un mujer, ni que pudiera volver a serlo de nuevo.” L. Shelley (e.d.) (1992), Auschwitz: The nazi civilization: Twenty-Three Women Prisoners Account: Auschwitz Camp Administration and SS Enterprises and Workshops, New York, University Press of America. pp.106. Extraido del libro El corazón de la zona gris. Una lectura etnográfica de los campos de Auschwitz. De Paz Moreno Feliu (2010). España, Editorial Trotta. pp. 102

    2) El deterioro de Michael K. (pieza literaria de J.M. Coetzee) lo hace cuestionarse qué clase de hombre es, luego de pasar por los campos de concentración en Sudáfrica.
    “Me estoy convirtiendo en otra clase de hombre, pensó, suponiendo que haya dos clases de hombres. Si me cortara, pensó, levantando las muñecas y mirándolas, la sangre ya no saldría a borbotones sino gota a gota, y después de gotear algo, se secaría y cicatrizaría. Cada día me vuelvo más pequeño, más duro y más seco. Si tuviera que morirme aquí, sentando en la boca de la cueva, mirando la meseta con la barbilla apoyada en la rodillas, el viento me secaría completamente en un día, me conservaría entero, como a alguien hundido en la arena del desierto.” J.M. Coetzee. Vida y época de Michael K. España, Debolsillo. pp.74
    3) La disyuntiva entre (des)obedecer ordenes en la guerra de los Boers. Guerra que marcó los linderos de la historia bélica del siglo XX.  Escena de la película Breaker Morant, donde, el abogado Maj. J.F. Thomas (Jack Thompson), defiende a los soldados (The Bushveldt Carbineers) acusados de asesinar a los prisoneros de guerra Boers. Dice en su última línea de defensa lo siguiente:
    “An further, no one denies the admirable fighting qualities of the Boers, nor, in general, their sense of honor. However, those Boers fighting in the Northern Transvaal in commando groups are outlaws, renegades. Often without any recognized form of control. Addicted to the wrecking of trains, the looting of farms. Lord Kitchener himself recognized the unorthodox nature of this warfare when he formed a special squad to deal with it. The Bushveldt Carbineers. Now, when the rules and customs of war, are departed from by one side, one must expect the same sort of behavior from the other. Accordingly, offices of the Carbineers should be, and up until now, have been, given the widest possible discretion in their treatment of the enemy. Now I don’t ask for proclamations condoning distasteful methods of war. But I do say that we must take for granted that it does happen. Let’s not give our officers hazy, vague instructions. Let’s not reprimand them on the one hand for hampering the column with prisoners, and at another time, and another place haul them up as murderers for obeying orders.
    Lieutenant Morant shot no prisoners before the death of Captain Hunt. He then changed a good deal and adopted the sternest possible measures against the enemy. Yet there is no evidence to suggest that Lieutenant Morant has an intrinsically barbarous nature. On the contrary, the fact of the matter is that war changes men’s natures. The barbarities of war are seldom committed by abnormal men. The tragedy of war is that these horrors are committed by normal men in abnormal situations. Situations in which the ebb and flow of everyday life have departed, and have been replaced by a constant round of fear and anger and blood and death. Soldiers at war are not to be judged by civilian rules. As the prosecution is attempting to do. Even though the commit acts, which, calmly viewed afterwards, could only be seems as unchristian and brutal. And if in every war, particularly guerrilla war, all the men who committed reprisals were to be charged and tried, as murderers, court-martial like this one would be in permanent session. Would they not? I say that we cannot hope to judge such matters unless we ourselves have been submitted to the same pressures, the same provocations as these men whose actions are on trial.” Minuto 1:21:00 al 1:26:00, Breaker Morant, 1980.
    Amílcar V. Orrusti Ramos.  24/1/2014
    https://aorrusti.wordpress.com/2014/01/24/tres-citas-a-proposito-de-la-zona-gris-de-primo-levi/

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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