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    viernes, 11 de mayo de 2018

    Walter Benjamin - Prohibido fijar carteles y DOSSIER sobre este filosofo)





    LA TÉCNICA DEL ESCRITOR EN TRECE TESIS

    I. Quien se proponga escribir una obra de gran envergadura, que se dé buena vida y, al terminar su tarea diaria, se conceda todo aquello que no perjudique la prosecución de la misma.
    II. Habla de lo ya realizado, si quieres, pero en el curso de tu trabajo no leas ningún pasaje a nadie. Cada satisfacción que así te proporciones, amenguará tu ritmo. Siguiendo este régimen, el deseo cada vez mayor de comunicación acabará siendo un estímulo para concluirlo.
    III. Mientras estés trabajando, intenta sustraerte a la medianía de la cotidianidad. Una quietud a medias, acompañada de ruidos triviales, degrada. En cambio, el acompañamiento de un estudio musical o de un murmullo de voces puede resultar tan significativo para el trabajo como el perceptible silencio de la noche. Si éste agudiza el oído interior, aquél se convierte en la piedra de toque de una dicción cuya plenitud sepulta en sí misma hasta los ruidos excéntricos.
    IV. Evita emplear cualquier tipo de útiles. Aferrarse pedantemente a ciertos papeles, plumas, tintas, no es provechoso. No el lujo, pero sí la abundancia de estos materiales es imprescindible.
    V. No dejes pasar de incógnito ningún pensamiento, y lleva tu cuaderno de notas con el mismo rigor con que las autoridades llevan el registro de extranjeros.
    VI. Que tu pluma sea reacia a la inspiración; así la atraerá hacia ella con la fuerza del imán. Cuanto más cautela pongas al anotar una ocurrencia, más madura y plenamente se te entregará. La palabra conquista al pensamiento, pero la escritura lo domina.
    VII. Nunca dejes de escribir porque ya no se te ocurra nada. Es un imperativo del honor literario interrumpirse solamente cuando haya que respetar algún plazo (una cena, una cita) o la obra esté ya concluida.
    VIII. Ocupa las intermitencias de la inspiración pasando en limpio lo escrito. Al hacerlo se despertará la intuición.
    IX. Nulla dies sine lineadies sine linea —pero sí semanas.
    X. Nunca des por concluida una obra que no te haya retenido alguna vez desde el atardecer hasta el despuntar del día siguiente.
    XI. No escribas la conclusión de la obra en tu cuarto de trabajo habitual. En él no encontrarías el valor para hacerlo.
    XII. Fases de la composición: idea-estilo-escritura. El sentido de fijar un texto pasándolo en limpio es que la atención ya sólo se centra en la caligrafía. La idea mata la inspiración, el estilo encadena la idea, la escritura remunera al estilo.
    XIII. La obra es la mascarilla funeraria de la concepción.

    TRECE TESIS CONTRA LOS ΕSNOBS
    (Esnob en el despacho privado de la crítica de arte. A la izquierda, un dibujo infantil, a la derecha, un fetiche. Esnob: «Ante esto, todo Picasso es una auténtica birria».)

    I.El artista hace una obra.El primitivo se expresa en documentos.
    II.La obra de arte sólo incidentalmente es un documento.Ningún documento es, en cuanto tal, obra de arte.
    III.La obra de arte es una pieza de examen.El documento sirve de pieza didáctica.
    IV.En la obra de arte aprenden su oficio los artistas.Ante los documentos se educa a un público.
    V.Las obras de arte se mantienen alejadas unas de otras por su perfección.En el material se comunican los documentos.
    VI.Contenido (Inhalt) y forma (Form) son una sola cosa en la obra de arte: tenor (Gebalt).En los documentos domina por completo el material.
    VII.Tenor es todo lo que ha sido sometido a prueba.Material es lo soñado.
    VIII.En la obra de arte, el material es un lastre que la contemplación desecha.Cuanto más profundamente se pierde uno en un documento, más denso se vuelve el material.
    IX.En la obra de arte, la ley de la forma es central.En el documento, las formas sólo están desperdigadas.
    XLa obra de arte es sintética: central eléctrica.La productividad de un documento exige análisis.
    XI.La contemplación repetida potencia una obra de arte.Un documento sólo subyuga por sorpresa.
    XII.La virilidad de las obras está en el ataque.Al documento su inocencia le sirve de cobertura.
    XIII.Tenor es lo que el artista intenta conquistar.El hombre primitivo se atrinchera detrás de los materiales.

    NR. 13

    Treize j'eus un plaisir cruel de m'arreter
    sur ce nombre.
    MARCEL PROUST
    Le reploiement vierge du livre, encore, préte à
    un sacrifice dont seigna la tranche rouge des
    anciens tomes; l'introduction d'une arme, ou
    coupe-papier, pour établir la prise de possession.
    STÉPHANE MALLARMÉ

    I. Los libros y las prostitutas pueden llevarse a la cama.
    II. Los libros y las prostitutas entrecruzan el tiempo. Dominan la noche como el día y el día como la noche.
    III. Nadie nota en los libros ni en las prostitutas que los minutos les son preciosos. Sólo al intimar un poco más con ellos, se advierte cuánta prisa tienen. No dejan de calcular mientras nosotros nos adentramos en ellos.
    IV. Los libros y las prostitutas se han amado desde siempre con un amor desgraciado.
    V. Los libros y las prostitutas tienen cada cual su tipo de hombres que viven de ellos y los atormentan. A los libros, los críticos.
    VI. Libros y prostitutas en casas públicas… para estudiantes.
    VII. Libros y prostitutas: raras veces verá su final quien los haya poseído. Suelen desaparecer antes de perecer.
    VII. Qué gustosa y embusteramente cuentan los libros y las prostitutas cómo han llegado a ser lo que son. En realidad, muchas veces ni ellos mismos se dan cuenta. Durante años se cede a todo «por amor», hasta que un buen día aparece en la calle convertido en un voluminoso «corpus» que se pone en venta, aquello que, «por amor a la causa», nunca había pasado de ser un vago proyecto.
    IX. A los libros y a las prostitutas les gusta lucir el lomo cuando se exhiben,
    X. Los libros y las prostitutas se multiplican mucho.
    XI. Libros y prostitutas: «vieja beata —joven golfa—». ¡De cuántos libros proscritos antaño no ha de aprender hoy la juventud!
    XII. Los libros y las prostitutas ventilan sus discusiones en público.
    XIII. Libros y prostitutas: las notas al pie de página son para aquéllos lo que, para éstas, los billetes ocultos en la media.


    En Dirección Única 



    Walter Benjamin, el filósofo que venció al olvido


    Tras una existencia de intensos pesares que incluyeron el ostracismo profesional y el exilio, la potente figura intelectual del filósofo y pensador alemán Walter Benjamin conocería póstumamente el reconocimiento que se le negó en vida. La reciente publicación de varias de sus obras y de libros sobre su vida, así como su influencia en otras disciplinas, resaltan claramente la amplia influencia que su pensamiento ejerce en la actualidad.





    ANDRÉS SEOANE | 25/01/2018 



    Walter Benjamin en la Biblioteca Nacional de Frankfurt en 1939
    Despreciado intelectualmente por las instituciones alemanas y la élite cultural parisina, forzado al exilio errante y vagabundo por el delirio megalómano y racista de su patria, borracha de nazismo, y muerto finalmente en un pueblo perdido de la frontera hispanofrancesa donde se suicidó debido a la desesperación. La vida de Walter Benjamin (Berlín, 1892-Portbou, 1940) fue fiel reflejo de la época que le tocó vivir, esa brutal primera mitad del siglo XX donde tantas cosas desaparecerían para no volver jamás. Pero entre tanta oscuridad, el filósofo alemán fue capaz de alumbrar una obra límpida y luminosa cuya influencia ha ido creciendo exponencialmente tras su muerte hasta ser capital en la actualidad.

    El pensamiento de Benjamin, que enlazaba a través de iluminaciones o chispazos el pasado y el presente formando constelaciones críticas, ha determinado que su obra sea discontinua y poliédrica, además de vasta si se tiene en cuenta que fue realizada en breves, traumáticos y apresurados años. Su pensamiento se vierte sobre todos los ámbitos imaginables: la literatura y la sociedad, la religión y el arte, la historia y la teoría, las instituciones... Nada es demasiado grande ni demasiado pequeño como para no hallar en el lenguaje benjaminiano un instante de atención o una tentativa.

    Aunque su brillantez sea inimitable, su método ha influido en el modo de investigar de varias generaciones, inspirando algunos extractos de pequeños ensayos trayectorias intelectuales enteras. En su estela, la fascinación ha suscitado multitud de proyectos editoriales como los que ahora inunda nuestras librerías.

    La brecha para acercar a Benjamin al lector español fue abierta en 2006 por la editorial Abada, que se propuso reunir la dispersa y ecléctica obra del autor en once volúmenes (van por el sexto) que desplegaran el pensamiento del filósofo alemán en sus múltiples registros, de la extensa indagación estética al aforismo, del relato autobiográfico al ensayo o a la narración. Pero entre la nueva hornada de publicaciones destacan obras como Mediaciones, una colección de fragmentos y misceláneas seleccionados por Pilar Carrera y Jenaro Talenspublicada por Malpaso, que además alumbra como complemento Las moradas de Walter Benjamin, un exhaustivo ensayo de la propia Carrera sobre la escurridiza escritura del autor.

    Por su parte, Eterna Cadencia, que el año pasado lanzaba Carrusel Benjamin, un ensayo de la argentina Mariana Dimópulos que se adentra en la dialéctica entre materialismo y teología desarrollada por el alemán, recupera ahora el conocido texto La tarea del crítico, que refleja el afán de reconocimiento de Benjamin en este campo. La nueva editorial La Moderna (en digital e impresión bajo demanda) propone también una nueva traducción de José Aníbal Campos de uno de sus ensayos más emblemáticos, La obra de arte en la era de su reproducibilidad técnica. Y viajando del ensayo a la novela, la escritora Roser Amills opta por la ficción en Asja. Un amor de dirección única (Comanegra) para poner de relieve la figura de la directora de teatro letona Asja Lacis, que fue amante de Benjamin en los años 20 y a la que llegaría a visitar en Moscú y Riga.

    Benjamin en España: refugio y tumba

    Entre toda esta avalancha destacan dos libros que se ocupan de las estancias de Benjamin en nuestro país, una fecunda y la otra fatal. Periférica reedita Experiecia y pobreza, la recreación que hace Vicente Valero de los pasos ibicencos de Benjamin, que estuvo en la isla en dos periodos en los años 32 y 33. "Ibiza fue para Benjamin una especie de de tregua entre su vida previa y lo que vendría después, fue el comienzo de su exilio, y él parece consciente ya de ello en todo momento mientras pasea por la isla", asegura el escritor. Para el alemán, su estancia en la isla supuso "un inesperado viaje a la memoria del Mediterráneo y un encuentro fértil y creativo con la naturaleza, que para un pensador urbano como él significó una rara inflexión en la trayectoria de sus escritos".


    Una de las escasas fotografías que testimonian la estancia de Benjamin en Ibiza
    También supuso un cambio a nivel creativo, pues durante su época ibicenca, Benjamin se ocupó más de literatura que de filosofía. "Se dedicó a reflexionar sobre el arte de narrar y puso en práctica sus teorías, se convirtió en narrador y escribió siete relatos. Además, se ocupó de la memoria y de la infancia, y en Ibiza surgieron, primero, el libro Crónica de Berlín y poco después, los primeros capítulos de Infancia en Berlín hacia 1900". Sin embargo, Benjamin desarrolló asimismo el embrión de ideas que expandiría años más tarde, "como su concepto de que para él implicaba memoria viva y había tenido siempre en la narración a uno de sus transmisores más importantes, y que aparece extensamente en su largo ensayo El narrador".

    De los felices días de Ibiza pasamos a un momento trágico ocurrido en septiembre de 1940, cuando Benjamin llega a Portbou y le es denegada la salida de España, causa última de su trágico suicidio. Hasta el pueblo pirenaico en busca del rastro del escritor viaja Álex Chico en Un final para Walter Benjamin, un cruce entre crónica de viajes, ensayo y novela que convierte un viaje detectivesco en una aguda reflexión sobre la ética y la estética benjaminianas. "Descubrí que autor y territorio podían explicarse mutuamente, como si ambos se hubieran estado esperando durante mucho tiempo", explica el escritor, "me di cuenta de que Portbou podía explicar a Benjamin, que parte de su imaginario encontraba un espléndido correlato con la geografía y la historia de ese pueblo fronterizo".

    Para Chico, Benjamin, que pasó su vida huyendo, es "un desplazado, alguien condenado a la movilidad". De todas formas, sin el exilio, la pobreza o la falta de reconocimiento que marcaron su vida, "Benjamin seguiría siendo un gran autor, porque su pensamiento puede abordarse desde perspectivas muy variadas. Quizás ahí resida una de sus grandes aportaciones, en la forma en que logró construir una obra que pueda ser analizada desde múltiples campos", opina el autor, que sin embargo se muestra cauto a la hora de responder quién fue realmente Walter Benjamin. "Afortunadamente nunca habrá una única respuesta a esa pregunta, porque si la hubiera no sentiríamos la necesidad de volver a él una y otra vez". Sobre su final, asegura que "Benjamin muere de una forma muy parecida a lo que había imaginado sobre la muerte, como si la escritura fuera un augurio o un anticipo de su manera de desaparecer del mundo".


    Tumba de Walter Benjamin ubicada en el cementerio de Portbou

    Del papel a las tablas

    Pero no solamente en las letras se deja sentir en nuestro país la influencia de Benjamin. Amigo íntimo de un titán de la escena como Bertolt Brecht, quien heredaría maletas, baúles y manuscritos del filósofo, la filosofía y el pensamiento de Benjamin han inspirado recientemente a algunos de nuestros maestros teatrales. En una reciente entrevista concedida a El Cultural con motivo de su exitosa obra La autora de Las meninasErnesto Caballeroaseguraba que el autor "dio en el clavo cuando afirmó que el arte perdería su 'aura' por la promiscuidad reproductiva. Creo que Benjamin fue también quien dijo que ese aura se traspasaría de la obra al autor. Tal subjetividad es una conquista de la modernidad y está detrás de las constituciones occidentales".

    Por su parte Juan Mayorga exploraba en El cartógrafo, de la que pronto se cumple un año, la intención benjaminiana de rehabilitar la voz muda de los excluidos de la historia, pues el alemán pensaba que existía un pasado con dos caras: un pasado reservado a los vencedores, que es celebrado y enseñado, y un pasado abandonado a los vencidos, que se niega y olvida. Además afirma que la enseñanza más valiosa del filósofo es "su actitud radicalmente crítica, que se vuelve siempre contra su propio discurso. En su obra, tan vacilante, tan tensa, nunca hay un sí sin un pero". En esa misma línea indaga Sanchis Sinisterra, que en su próxima producción El lugar donde rezan las putas o que lo dicho sea, que estrena en marzo en el Teatro Español, establece también una reivindicación de la exigencia moral benjaminiana de recordar a las víctimas y a los silenciados de la historia. 

    http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.elcultural.com/noticias/letras/Walter-Benjamin-el-filosofo-que-vencio-al-olvido/11694




    Pasajes de vida


    Walter Benjamin nació en Berlín el 15 de julio de 1892. Hijo de una familia judía acomodada, era el mayor de tres hermanos. El padre, marchante de arte, era propietario de un establecimiento de antigüedades. Tuvo el primer contacto con el poder de la palabra, o así lo recordaba, con su madre, Pauline Schönflies, cuando de pequeño ella le contaba cuentos. A la edad de 10 años empezó los estudios secundarios en el Gimnasium Friedrich-Wilhem de Berlín. Después, inició los estudios de filosofía en la Universidades de Berlín y Freiburg, y escribió sus primeros artículos en la revista Der Anfang, en la cual escribía sobre pedagogía. En 1912 viajó a Italia y en 1913, a París. En 1914 presidió la Asociación de Estudiantes Libres de Berlín, muy crítica con el nacionalismo alemán. En el año siguiente, empezó a traducir a Baudelaire y se desplazó a Munic para continuar los estudios de filosofía en la universidad de esta ciudad, donde conoció a Rainer María Rilke y al matemático Gershom Scholem, con quien hizo una gran amistad. Redactó un estudio sobre la poesía de Hölderlin.
    En 1917 se casó con Dora Kellner (1890-1964) y se trasladó a la Universidad de Berna donde conoció a Ernst Bloch. En el año siguiente nació su único hijo, Stefan (1918-1972). En 1919 Benjamin consiguió su doctorado cum laude con el ensayo Der Begriff der Kunstkritik in der deutschen Romantik (El concepto de la crítica de arte en el romanticismo alemán). Un año después regresó a Berlín para una corta estancia. En 1922 se despazó a la Universidad de Heidelberg para conseguir, sin éxito, el acceso a la carrera académica. Del 1923 al 1925 trabajó en la tesis doctoral Der Ursprung des deutschen Trauerspiels (El origen del drama barroco alemán), rechazada por la Universidad de Frankfurt y publicada en 1928. En el mismo año, publicó también Einbahnstraße (Dirección única).
    En 1929 conoció a Bertolt Brecht y a su asistente Asja Lacis, con quien inició una relación. En 1930, Walter Benjamin y Dora Kellner se divorciaron y, ante el emergente poder del partido nacionalsocialista, abandonó Alemania por un periodo un tiempo. Empezaba así un largo exilio de siete años. Benjamin estuvo unos meses en Ibiza y en Niza antes de regresar a Alemania, pero el triunfo electoral de Hitler y su asalto al Reichstag, hicieron que abandonara definitivamente el país el 17 de marzo de 1933. Primero, buscó refugio en Svendborg (Dinamarca) con Bertold Brecht y luego en Sanremo con su exmujer. Finalmente, emigró a París, donde empezó a colaborar con Theodor Adorno y Max Horkheimer recibiendo una ayuda del Institut für Sozialforschung. En esta ciudad, en contacto con intelectuales y artistas alemanes refugiados, estableció amistad con Georg Lukács, Hannah Arendt,Hermann Hesse y Kurt Weil. Escribió sin descanso en condiciones económicas muy precarias. En 1936 publicó Das Kunstwerk im Zeitalter seiner technischen Reproduzierbarkeit (La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica) y preparó su libro monumental (e inacabado) Passagenwerk (El Libro de los Pasajes). Conoció a Georges Bataille y se inscribió en el Collège de Sociologie. En 1938 visitó por última vez a Bertold Brecht en Dinamarca.
    En enero de 1938, en el puerto de Sanremo, despedía a sus amigos Theodor y Gretel Adorno, quienen partían hacia Nueva York. Cuando estos le aconsejaron que siguiese el mismo camino, Benjamin respondió: Hay posiciones por defender en Europa. En ese mismo año, su hermano Georg, médico y concejal comunista en Berlín, era detenido. A finales de febrero de 1939, la Gestapo retiró la nacionalidad alemana a Benjamin. No podía abandonar Francia sin un permiso de residencia otorgado por el país de destino que acreditase su condición de refugiado alemán. El 1 de septiembre de 1939 fue internado en un campo de concentración y posteriormente en un campo de trabajadores voluntarios en Nevers. A finales de noviembre, fue liberado gracias a la intervención de amigos franceses y regresó a París, donde escribió su último libro, inacabado: Tesis sobre la filosofía de la historia (Über den Begriff der Geschichte Thesen). En 1940, cuando la Francia de Vichy ya había firmado el armisticio con el Tercer Reich y las tropas nazis estaban a punto de entrar en París, en el mes de mayo abandonaba precipitadamente la ciudad (su apartamento había ya sido registrado por las autoridades). Al día siguiente, Hitler ocupaba París.

    http://walterbenjaminportbou.cat/es/content/passatges-de-vida
    Resultado de imagen para walter benjamin

    Glosario Benjamin

    Ángel
    Angelus novus es una acuarela que Benjamin compró en 1920 y que adoptó como emblema de su trabajo. Según la teología escolástica medieval, un ángel no es un individuo sino una especie entera que se extingue en él. Según el Talmud hebraico, un ángel nuevo es una criatura creada para cantar un cántico nuevo. Así deben ser el arte y la literatura: creaciones irrepetibles. Y así debe ser el ángel de la historia.

    Arte
    Una parte considerable de la obra de Benjamin gira en torno al concepto de arte, término que concibe desde una perspectiva materialista y, al mismo tiempo, mesiánica: el arte conecta con el pasado y es liberador. En su análisis histórico del arte, este vive una inflexión en el momento en que la reproductibilidad técnica ocupa un lugar propio de los procedimientos artísticos. El inicio del siglo XX es un momento de transformación estructural de la percepción estética y del papel de la imagen.

    Aura
    Concepto que nace en La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica, pero que empieza a surgir enPequeña historia de la fotografía. La obra de arte tradicional posee un aura que proviene de su aparición única y le confiere una autoridad simbólica. Con el aura,aparece una lejanía, la del pasado y la tradición. Por extensión, aura es todo lo que fascina de la obra de arte. Con las posibilidades de la reproducción técnica, el aura desaparece. Es el conflicto entre repetición y acontecimiento único.


    Autor
    Benjamin leyó el texto El autor como productor en abril de 1934 en el Instituto para el Estudio del Fascismo, que los alemanes perseguidos por el nazismo habían fundado en París. Un texto en el que Benjamin se erige en portavoz de la vanguardia revolucionaria más radical e invoca la capacidad transformadora de la producción artística. Los autores pues, son los nuevos rebeldes de la historia.

    Baudelaire
    Benjamin fue uno de los grandes intérpretes de Charles Baudelaire (1821-1867), a quien aportó una nueva clave de lectura: la captación de la dimensión social de la poesía de este autor francés. Benjamin efectuó una lectura alegórica de Baudelaire, al cual adoptó como guía de losPasajes y su crítica. Lo leyó como el poeta de la destrucción de la vida moderna y de la abstracción social de la economía capitalista. Tomó el concepto de flâneurde Baudelaire.

    Biblioteca
    Benjamin fue un gran bibliófilo especializado en libros antiguos infantiles. Pasó meses en la Biblioteca Nacional de Francia, en París. Embalar y desembalar la biblioteca tiene un valor simbólico, tal como explica en su textoDesembalando mi historia (Discurso sobre la bibliomanía), de 1931. El gesto del coleccionista se convierte en un gesto filosófico que refleja la dialéctica entre el caos de la memoria y el orden de la colección, y en una metáfora de la relación entre presente y pasado.

    Cita
    Forma de escritura muy utilizada por Benjamin, especialmente en su Libro de los Pasajes. En él, crea un género nuevo: un mosaico de citas con comentarios propios, citas reescritas, citas descontextualizadas y hábilmente combinadas con otras citas. Benjamin atribuye una función epistemológica al arte del mosaico de textos.

    Ciudad
    Nadie antes de Benjamin había pensado la cultura tan profundamente sumergida en su medio material y urbano. Captó con gran intuición el alcance de las transformaciones urbanas en la cultura. La ciudad benjaminiana es la nueva vivencia moderna y emblema de la fugacidad de los nuevos tiempos que impone una nueva experiencia. El paradigma de esta ciudad nueva es París.

    Cuentos
    El arte de narrar desaparece junto con la capacidad de escucha del saber antiguo que, a través de generaciones, ha sido transmitido mediante los cuentos y relatos. Con la aparición de los medios de comunicación de masas, la forma de entender la comunicación desplaza la posibilidad de entrar en contacto dialógico con el pasado y el tiempo. Como dice Benjamin en Experiencia y pobreza: “Cada mañana nos instruye en las novedades del mundo. A pesar de ello, somos pobres en historias memorables”.

    Dialéctica
    La interpretación benjaminiana de este término de raíz hegeliana que el marxismo utiliza como forma de conocimiento de la historia, es muy singular. Su lectura dialéctica del pasado pone en relación elementos hasta entonces desatendidos: pasajes, calles, exposiciones, barricadas... como un curso en tensión que debe integrarse para entender el espíritu de cada tiempo. Benjamin incorpora símbolos y elementos del imaginario social que el materialismo histórico marxista no contemplaba.

    Drama barroco
    El origen del drama barroco alemán (1925) es la tesis que Benjamin presentó para su habilitación como docente, y que fue rechazada. Más que un estudio estético, es aquí donde articula su propio método filosófico. El rechazo que el romanticismo hizo de la alegoría como recurso estético y su valoración positiva por parte del barroco, le sirven para reivindicar el valor de la alegoría: el valor de lo concreto y el fragmento que es capaz de conectar con la totalidad.

    Estética
    La estética debe producir un contenido de verdad que libere energías revolucionarias. En este sentido, debe crear iluminaciones como revelaciones que permitan captar la existencia de una cosa hasta entonces no vista que resulta liberadora para cada momento histórico. Esta es la potencialidad de conocimiento de la estética.

    Experiencia
    Benjamin establece una correlación entre los efectos de la Primera Guerra Mundial y la transformación del concepto de experiencia. El año 1914 señala un antes y un después en nuestra idea del espacio y el tiempo y por tanto, de la experiencia. La Guerra dejó mudos a aquellos que regresaban, los dejó sin experiencia. El siglo XX ha borrado la capacidad de narrar y con ella, el rastro de la experiencia: una nueva y definitiva forma de pobreza que prescinde del pasado, una nueva forma de barbarie. Son las nuevas formas del mal moderno, a las cuales la experiencia no puede dar contenido.

    Flâneur
    Término aprendido de Baudelaire. Paseante urbano, consumidor, neurasténico y algo dandi que sintetiza el anonimato de la ciudad y la economía modernas, dos elementos que imponen unas nuevas condiciones de la experiencia. Pasear es casi una nueva forma de filosofar, el viajero infatigable sabe que las ciudades tienen una historia subterránea que sólo él puede captar. Al mismo tiempo, el paseante es un resistente en la medida que su acto es ocioso y opuesto al modelo de la productividad capitalista. Caminar como una forma de recibir el relato de las cosas.

    Fotografía
    Benjamin avisa del peligro que supone el uso político de los nuevos medios de reproducción de imágenes como el cine y la fotografía. La fotografía, y en concreto el retrato, fue instrumentalizado para satisfacer el gusto burgués y su deseo de pertenecer a un grupo social. EnPequeña historia de la fotografía, Benjamin empieza a articular el concepto de aura y la crítica a los medios modernos de reproducción de la imagen.

    Goethe
    El gran ensayo sobre Las afinidades electivas de Goethe es el ejemplo de la crítica en el sentido que Benjamin creía que debía tener. En él, se desmarca de la falsa totalidad en el arte, como pretendía Goethe: el símbolo en si mismo es más verdadero que su supuesta universalización. Rechaza con ello toda una tradición cultural sobre el mito y el significado del símbolo.

    Historia
    La imagen del ángel mirando un montón de ruinas es el mejor resumen de la concepción benjaminiana de la historia que, según él, no es una ciencia sino una forma de recuerdo. Si la ciencia constata asépticamente, el recuerdo modifica. Para Benjamin, el pasado perdura como un escombro desarticulado en el presente y lo nuevo emerge como fragmento. Benjamin busca las diversas y silenciadas prehistorias del presente. Busca traumas de la memoria (emergencias violentas del pasado en la actualidad) para capturar la huella de la explotación y la barbarie, y así redimir a la memoria.

    Ibiza
    Ibiza ocupa un lugar importante en la vida de Benjamin. Ahí vive como turista en 1932 y como exiliado en el año siguiente. En Ibiza, recopila la tradición oral y ejerce de flâneur. En su diario, además de reflexiones sobre el paisaje y la arquitectura tradicional de la isla, empieza a gestar el concepto de aura. Las reflexiones sobre el valor de uso de la casa tradicional ibicenca y las nuevas viviendas modernas le sirven como metáfora de dos mundos enfrentados. En Ibiza escribe su obra Experiencia y pobreza.

    Iluminaciones
    Las iluminaciones de Benjamin, en oposición a las iluminaciones de la religión, son profanas. Las iluminaciones muestran el trabajo poético de la imagen, la unión de elementos en apariencia distantes, el encuentro de los cuales produce una revelación y un impulso de reconversión del tiempo histórico.

    Imagen
    Benjamin es muy crítico con los nuevos usos comerciales e indiscriminados de la imagen, que muestran el conflicto entre el acontecimiento único (y aurático) y la reproducción en serie. La pérdida del aura de la imagen conlleva un empobrecimiento estético, una pérdida de su valor cultural y del hilo que conecta con el pasado. La autonomía de la imagen como un fetiche del capitalismo.

    Italia
    Del viaje a Italia que Benjamin hizo en los años veinte, surgió el Diario de viaje (Italia). Una crónica sobre su encuentro con la Pinacoteca de Brera, la pintura de Leonardo da Vinci La última cena, y la Arena de Verona. Un libro de impresiones y memorias de una viaje de formación.

    Lenguaje
    Según la tradición hebrea, la palabra se da cuando Dios crea las cosas. De ahí que el lenguaje tenga un elemento sagrado. Benjamin se muestra siempre en contra de la concepción instrumental del lenguaje en la modernidad, la cual ha vaciado de sacralidad la palabra.

    Marxismo
    El mismo Benjamin afirmaba que no era marxista sino materialista dialéctico. Llegó al marxismo a través de la lectura de Lukács, aunque su marxismo fue siempre poco ortodoxo. Según él, el marxismo no invalidaba el judaísmo; al contrario, lo completaba con su nueva conciencia económica y social. En Tesis sobre la filosofía de la historia escribió: Al concepto de sociedad sin clases se le debe devolver el auténtico rostro mesiánico, y esto en interés de la política revolucionaria del proletariado mismo. El último texto escrito por Benjamin, Tesis sobre el concepto de historia, es un compendio de su peculiar materialismo histórico. 

    Memoria
    El concepto de memoria para Benjamin comprende un contenido epistemológico, una filosofía de la historia y una propuesta política. Como concepto epistemológico, significa abordar el pasado no sólo como aquello que fue sino como aquello que fracasó. Un abordaje que sitúa de otra manera ante el presente: contemplar el pasado olvidado pero también contemplar aquello que, en el presente, está en peligro de ser excluido. Un nuevo conocimiento que transforma la filosofía de la historia: historia de los vencedores con una ausencia importante de verdad, la de los perdedores. En su teoría de la historia, el olvido es más amplio y estructural que el recuerdo, una aventura excepcional del olvido. Benjamin invalida la tesis del progreso y convoca un nuevo proyecto político: el peligro del olvido persiste. En su texto Tesis sobre la filosofía de la historia insiste en la capacidad liberadora de la memoria.

    Modernidad
    Encarnación del infierno y, al mismo tiempo, promesa de revolución. Benjamin descree de esa fábula del progreso con la cual se ha presentado la modernidad. Ni sus grandes catástrofes, como la Primera Guerra Mundial, han servido para levantar el velo de la fe en el progreso. Sólo la revolución puede acabar con la forma de violencia que es la modernidad.

    Moscú
    Aparte de encontrarse con Asja Lacis, de quien se había enamorado, Benjamin viajó a Moscú en el invierno de 1926 con la intención de decidir su ingreso en el Partido Comunista Alemán. Permaneció en Moscú dos meses. Testimonio de este viaje es su Diario de Moscú, el único documento íntimo que Benjamin escribió.

    Narración
    La narración es memoria compartida. En Experiencia y pobreza y El narrador (1936), Benjamin advierte que la negación y la destrucción de los mecanismos que nos permiten tener herencia de la memoria y de la experiencia de aquellos que nos preceden, conducen a una nueva forma de barbarie, el silencio o la imposibilidad comunicativa. Es propio del siglo XX la crisis de la narración y por tanto, de la posibilidad de comunicar la experiencia vivida.

    Pasajes
    Con este nombre se conocen los escritos de Benjamin sobre los pasajes parisienses y la arquitectura del hierro como metáfora de la modernidad y la ciudad. El Libro de los Pasajes tenía que ser el libro de Benjamin sobre París. Un proyecto inacabado como una extensa recopilación de citas y comentarios en los cuales aborda las dimensiones materiales y simbólicas de los pasajes: largos corredores comerciales iluminados cenitalmente construidos en la margen derecha del Sena. Estos lugares comerciales de hierro y vidrio son el gran elemento alegórico en su análisis histórico de la sociedad capitalista y sus expresiones culturales.

    París
    Emblema del nuevo espacio físico y mental de la modernidad. París no es una ciudad en la obra de Benjamin, sino la materialización en el espacio del capitalismo y el arte moderno, formas que imponen unas nuevas condiciones de experiencia en el sujeto. Benjamin proyectaba un libro sobre París (París, capital del siglo XX) que no acabó. Sus materiales preparatorios constituyen las casi 1000 páginas del Libro de los Pasajes.

    Portbou
    Último de los pasajes vitales de Walter Benjamin. Extremo norte de la costa catalana y pueblo fronterizo con Francia, donde murió huyendo del nazismo. Símbolo de la frontera de todas las fronteras y lugar en el cual el escultor Dani Karavan alzó su memorial a Benjamin.

    Revolución
    Acontecimiento mesiánico, el único capaz de impedir la catástrofe. La revolución no se hace en nombre del futuro sino del pasado. Tampoco es el resultado de una evolución histórica lineal, sino que nace del dolor de los humillados y explotados por el progreso. Es la única violencia capaz de destruir la violencia de la historia.

    Surrealismo
    Benjamin considera la herencia del surrealismo como una forma de liberación social y moral, una auténtica fuerza revolucionaria de la historia con poder de transformar el mundo. Ve el surrealismo como una verdadera iluminación histórica. En su texto de 1929 El surrealismo. La última instancia de la inteligencia europea y en el Libro de los Pasajes, se adscribe al potencial revolucionario de los axiomas oníricos surrealistas.

    Teoría Crítica
    En Benjamin, este concepto va mucho más allá de su formulación por parte de los filósofos de la Escuela de Frankfurt y amigos de Benjamin, Theodor Adorno y Max Horkheimer. Debe entenderse la crítica de tal manera que la política sea su continuación por otros medios. En su sociología de la cultura, pone el acento en el concepto de experiencia social. Como teórico de la cultura, su interés se refiere a los cambios que el proceso de modernización capitalista ocasiona en las estructuras de interacción social.
    estructuras de interacción social.

    http://walterbenjaminportbou.cat/es/content/glossari

    Bibliografía de Walter Benjamin en español 

    1967.Ensayos escogidos, traducción de H. A. Murena, Ed. Sur, Buenos Aires. 
    1967. Versión española parcial de los Schriften. Contiene: Sobre algunos temas en Baudelaire. Tesis de la filosofía de la historia, Franz Kafka, Potemkim, Un retrato de infancia, El hombrecito jorobado, Sancho Panza. La tarea del traductor, sobre el lenguaje..., Sobre la Facultad mimética, Para una crítica de la violencia. Destino y carácter. 
    1967 "Destino y Carácter". En Eco, Revista cultural colombiana. Traducción de Carlos Rincón. 
    1970.Sobre el programa de la filosofía futura y otros ensayos, traducción de Roberto J. Vernengo, Monte Avila, Montevideo. 
    1971. Contiene: Die Wahlverwandtschaften de Goethe, Sobre algunos temas en Baudelaire, París capital del siglo XIX, Sobre el lenguaje..., Robert Walser, Karl Krauss, hombre universal; El narrador. Consideraciones sobre la obra de Nicolai Leskov, Franz Kafka. En el décimo aniversario de su muerte; Para una imagen de Proust. 
    1971. Angelus Novus, traducción de H. A. Murena, prólogo de Ignacio de Solá-Morales, Edhasa, Barcelona 1971. Selección de textos de los Schriften: Sobre algunos temas en Baudelaire, Tesis de filosofía de la historia, Franz Kafka, La tarea del traductor, Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje de los hombres, Sobre la facultad mimética, Para la crítica de la violencia, Destino y carácter, con bibliografía. 
    1971.Iluminaciones I. Prólogo, traducción y notas de Jesús Aguirre. Taurus, Madrid. 
    1971. Contiene: Una imagen de Proust, El Surrealismo, Sobre la situación del escritor, Tres iluminaciones sobre Green, Dos iluminaciones sobre Gide, El problema de la sociología del lenguaje, Dos iluminaciones sobre Kafka. 
    1972.Iluminaciones II. Prólogo y traducción de Jesús Aguirre, Taurus Madrid. 
    1972. Contiene: El Paris del Segundo Imperio en Baudelaire, Sobre algunos temas en Baudelaire, Paris, capital del Siglo XIX. 
    1973.Discursos interrumpidos I. Prólogo, traducción y notas de Jesús Aguirre, Taurus, Madrid. 
    1973. Contiene: La Obra de Arte, Pequeña historia, Fuchs, Sombras Breves, El carácter destructivo, Experiencia y Pobreza, Tesis, Fragmento teológico-político. 
    1974.Reflexiones sobre niños, juguetes, libros infantiles, jóvenes y educación, versión española de Juan J Thomas, Buenos Aires, Nueva Visión. 
    1974. Haschisch, versión de Jesús Aguirre, Taurus, 1974. 
    1975. Iluminaciones III, Taurus, Madrid, 1975. 
    1977. Para una crítica de la violencia. Selección y traducción de Marco Aurelio Sandoval. Plagio parcial de la edición del 71 de Edhasa. Primera edición, 1977, segunda edición, 1978. 
    1982.Infancia en Berlin hacia 1900. Traducción de Klaus Wagner, Madrid, Alfaguara, 1982. 
    1982. Para una crítica de la violencia, México, Premia, 1982. 
    1984.Art i Literatura. Tria de textos, traducció i introducció d' Antoni Tous, Vic: EUMO/Reduccions, 1984. 
    1987. Dirección única. Madrid, Alfaguara, 1987. 
    1987. Correspondencia 1933-1940 WB/G.Scholem, Madrid, Taurus, 1987. 
    1988.El concepto de crítica... Traducción y prólogo de J.F. Yvars y Vicente Jarque. 
    1988. Diario de Moscú;. Madrid, Taurus. 1988. 
    1988. Berlín demónico, Barcelona, Icaria, 1988. 
    1989. Escritos...Buenos Aires, Nueva Visión. 
    1990.El origen del drama barroco alemán. Versión de José Muñoz Millanes, Taurus Madrid. 
    1991.Para una crítica de la violencia y otros ensayos. Traducción de Roberto Blatt, selección e introducción de Eduardo Subirats, Taurus, Madrid.
    1991. Contiene Para una crítica de la violencia, Teorías del fascismo alemán, sobre el lenguaje en general..., Sobre el programa de la filosofía venidera, La enseñanza de lo semejante, Dos poemas de Hölderlin, El narrador; Franz Kafka. 
    1993.La metafísica de la juventud. Paidós Ibérica, Barcelona, 1993. Versión de Luis Martínez de Velasco de una selección de los escritos de juventud de WB. 
    1993.Sonetos. Península/Edicions 62, Barcelona. 
    1996.Escritos autobiográficos.Alianza Editorial, Madrid. 
    1996. Versión española de Teresa Rocha Barco. Introducción y bibliografía de Concha Fernández Martorell. 
    1996.Dos ensayos sobre Goethe. Gedisa, Barcelona. 
    1996. Traducción de Graciela Calderón y Griselda Mársico de Goethes Wahlverwandtschaften y de Enzyklopädieartikel.
    1995. La dialéctica en suspenso. Fragmentos sobre la historia. Arcis y Lom Ediciones. Traducción, introducción y notas de Pablo Oyarzún Robles. Contiene: Sobre el concepto de historia, Apunters sobre el concepto de historia, La Obra de los pasajes (Convoluto N) Fragmentos sobre teoría del conocimiento y teoría del progreso y Fragmento teológico-político.


    *buscabiografias.com

    Hannah Arendt: “En la noche que se les había concedido, se suicidó”

    Carta en la que la pensadora relata las circunstancias de la muerte de su amigo Walter Benjamin




    Monumento a Walter Benjamin en Portbou (Girona).
    Monumento a Walter Benjamin en Portbou (Girona). GIANLUCA BATTISTA

    En septiembre de 1940 el filósofo Walter Benjamin se quitó la vida en Portbou (Girona) por miedo a ser entregado a los nazis. En esta carta, que forma parte de la correspondencia entre Hannah Arendt y Gershom Scholem que publica Trotta esta semana, la pensadora relata las circunstancias de la muerte de su amigo.
    Hannah Arendt-Bluecher / 317 West 95th Street / Nueva York, N. Y.
    17 de octubre de 1941
    Querido Scholem:
    Miriam Lichtheim me dio su dirección y me transmitió sus saludos. Aunque creo que sin este empujón también me hubiera animado a escribirle, debo reconocer que ha sido un empujón muy efectivo.






    Foto del pasaporte de Walter Benjamin.
    Foto del pasaporte de Walter Benjamin.


    Wiesengrund me dijo que le hizo llegar un informe detallado sobre la muerte de Benjamin1. Yo misma me he enterado al llegar aquí de algunos detalles nada irrelevantes. Quizá tampoco esté demasiado cualificada para exponer los hechos, pues apenas había contado nunca con un desenlace como este, de manera que durante varias semanas después de su muerte creí todavía que era todo un chismorreo de emigrantes. Y esto a pesar de que precisamente en los últimos años y meses éramos muy amigos y nos veíamos con regularidad.






    Fachada de la casa en la que murió el filósofo aleman Walter Benjamin en Portbou (Girona).
    Fachada de la casa en la que murió el filósofo aleman Walter Benjamin en Portbou (Girona). 


    Al comienzo de la guerra estuvimos todos juntos de veraneo en un pequeño nido francés cerca de París. Benji estaba en excelente forma, había acabado partes de su Baudelaire2 y pensaba —con razón, según mi opinión— que estaba a punto de hacer cosas óptimas. El estallido de la guerra le asustó en seguida sobremanera. El primer día de la movilización huyó de París a Meaux por miedo a los ataques aéreos. Meaux era un famoso centro de la movilización, con un aeropuerto de gran importancia militar y una estación de tren que constituía un punto estratégico para toda la concentración de tropas. La consecuencia fue por supuesto que desde el primer día las alarmas aéreas no cesaron, y Benji volvió rápidamente bastante espantado. Llegó justo a tiempo para que lo encerraran en un campo de internamiento. En el campo provisional de Colombes, donde mi marido [Heinrich Blücher] mantuvo largas conversaciones con él, se encontraba muy desesperado. Y ello naturalmente por buenos motivos. En seguida puso en práctica una forma peculiar de ascetismo, dejó de fumar, regaló todo su chocolate, se negó a lavarse, a afeitarse o incluso a moverse. Tras su llegada al campo definitivo no se sintió tan mal en realidad: tenía a su alrededor un grupo de chavales jóvenes que le tenían aprecio, que querían aprender de él y que le libraron de todo tipo de cargas3. Cuando volvió a mediados o finales de noviembre estaba más bien contento de haber hecho esa experiencia. También había desaparecido por completo su pánico inicial. En los meses siguientes escribió las Tesis filosófico-históricas, de las que también le envió a usted, como me dijo, una copia4, y de las que podrá deducir usted que andaba sobre la pista de cosas nuevas. No obstante, en seguida se sintió bastante temeroso de la opinión del Instituto. Usted sabrá seguramente que el Instituto le había comunicado antes del comienzo de la guerra que su honorario mensual ya no estaba asegurado y que debería intentar buscar otra cosa. Eso le entristeció mucho, aunque la verdad es que tampoco estaba muy convencido de la seriedad de esta pretensión. Pero en lugar de mejorar su situación, esto la hizo aún más difícil. Este miedo desapareció con el estallido de la guerra, pero siguió temiendo la reacción a sus teorías más recientes y por cierto bastante poco ortodoxas. En enero, uno de sus jóvenes amigos del campo, que casualmente era también un amigo o discípulo de mi marido, se suicidó. Fundamentalmente por razones personales. Esto le afectó de manera extraordinaria, y en todas las conversaciones tomaba partido por este chico y su decisión con una vehemencia realmente apasionada.



    El cementerio da a una pequeña bahía, directamente al Mediterráneo. Es con diferencia uno de los lugares más fantásticos y hermosos que he visto en mi vida

    En la primavera de 1940 todos emprendimos el camino del consulado americano con el corazón pesaroso, y, a pesar de que ahí se nos explicó de forma unánime que tendríamos que esperar entre dos y diez años hasta que nos llegara el turno en la lista de espera, los tres empezamos a tomar clases particulares de inglés. Ninguno de nosotros se lo tomó muy en serio, pero Benji aspiraba a aprender lo suficiente como para poder decir que no le gustaba en absoluto ese idioma. Y lo logró. Su horror a América era indescriptible, y ya entonces dicen que había comunicado a amigos que preferiría una vida más corta en Francia a una más larga en Estados Unidos.






    Hannah Arendt: “En la noche que se les había concedido, se suicidó”


    Todo esto acabó rápido cuando, a partir de mediados de abril, a todos los internados liberados hasta la edad de 48 años se les realizó un reconocimiento médico con el fin de determinar si eran aptos para el servicio de trabajo militar. Este servicio de trabajo en realidad solo era otra palabra para el internamiento de trabajos forzados y, en comparación con el primer internamiento, significó en la mayoría de los casos un empeoramiento. Que iban a declarar a Benji no apto estaba claro de antemano para todos, excepto para él. En este tiempo anduvo muy irritado y me explicó repetidas veces que no podía pasar otra vez por el mismo drama. Luego, naturalmente, fue declarado no apto. Independientemente de esta medida, a mediados de mayo vino el segundo y más minucioso internamiento, del cual usted ya habrá tenido noticia. Tres personas se libraron de milagro, entre ellas Benji. No obstante, en medio del caos de la administración nunca pudo saber si y por cuánto tiempo iba la policía a acatar una orden del Ministerio de Exteriores, y si no lo iba a detener sin más. Yo misma ya no lo vi más por entonces, porque también me habían internado5, pero unos amigos me contaron que ya no se atrevía a salir a la calle y que se hallaba en un estado de pánico constante. Logró salir de París con el último tren. Solo llevaba consigo un pequeño maletín con dos camisas y un cepillo de dientes. Se dirigió, como sabe usted, a Lourdes. Cuando yo salí de Gurs a mediados de junio, también fui a Lourdes por casualidad y me quedé ahí varias semanas por iniciativa de él. Era el momento de la derrota; pocos días después ya no circulaban los trenes; nadie sabía dónde habían quedado familias, hombres, niños o amigos. Benji y yo jugábamos al ajedrez de la mañana a la noche y en las pausas leíamos el periódico, si lo había. Todo esto estuvo bastante bien hasta el instante en que se proclamó el armisticio con la famosa cláusula de extradición6. Evidentemente a continuación nos sentimos bastante peor, aunque no puedo decir que Benji realmente entrara en pánico. Al poco tiempo supimos de los primeros suicidios de internados mientras huían de los alemanes, y Benjamin por primera vez empezó a hablar conmigo y de manera repetida del suicidio. De que justamente quedaba esta salida. Ante mi protesta sumamente enérgica de que a uno siempre le quedaba tiempo para eso, repitió de manera muy estereotipada que esto nunca se podía saber y que en ningún caso debería uno retrasarse demasiado. Por otra parte hablábamos de Norteamérica. Parecía haberse reconciliado más con esta idea que antes. Tomó en serio una carta del Instituto en la que se le explicaba que se estaban haciendo todos los esfuerzos para llevarlo allí. Menos en serio se tomó otra declaración que decía que iba a formar parte del consejo editorial de la revista con un salario asegurado7. Lo tomó por un contrato simulado para facilitarle un visado. Tenía mucho miedo, parece que sin razón, de que una vez aquí le pudieran dejar en la estacada. A principios de julio salí de Lourdes para ponerme à la recherche de mon mari perdu [en busca de mi marido perdido]. Benji no estaba muy entusiasmado, y yo dudé durante mucho tiempo si no debería llevarlo conmigo. Pero esto hubiera sido sencillamente irrealizable. Ahí estaba tan a salvo de las autoridades locales (con un escrito de recomendación del Ministerio de Exteriores) como no lo podría haber estado más en ninguna otra parte. Hasta septiembre solamente tuve noticias suyas por carta8. Mientras tanto, la Gestapo había estado en su piso y había confiscado todo. Me escribió muy deprimido. Aunque entretanto se han recuperado sus manuscritos, tenía entonces razones para dar todo por perdido. —
    En septiembre fuimos a Marsella, porque nuestros visados ya habían llegado allí. Benji ya estaba allí desde agosto, dado que su visado había llegado a mediados de ese mes. También estaba en su poder el famoso Transit [visado de tránsito] español y, por supuesto, el portugués. Cuando lo vi de nuevo, a su visado español tan solo le quedaban ocho o diez días de validez. No había entonces ninguna esperanza de obtener una visa de sortie [visado de salida]. Me preguntó desesperado qué debía hacer y si no podríamos encontrar rápidamente visados españoles para poder cruzar la frontera todos juntos. Le dije y le mostré que era inútil y que por otro lado él debía salir ya, pues los visados españoles en aquel tiempo ya no se renovaban. Además le dije que me parecía muy incierto cuánto tiempo más iban a existir estos visados en general y que no debería uno arriesgarse a dejarlo caducar. Que evidentemente lo mejor sería que los tres fuéramos juntos, que luego debía venir a Montauban, donde estaríamos nosotros, pero que nadie podía asumir la responsabilidad de todo ello. A lo cual sí que decidió partir precipitadamente. Los dominicos le habían dado una carta de recomendación para algún abad español. Esta nos impresionó mucho entonces, aunque era totalmente absurda. — En aquellos días en Marsella mencionó nuevamente intenciones de suicidio. — Lo demás lo sabrá usted seguramente: que tuvo que partir con personas que le eran  completamente desconocidas; que eligieron el camino más largo, que implicó una caminata a pie por la montaña de aproximadamente siete horas; que por razones inconcebibles destruyeron sus  documentos de residencia franceses y así se impidieron ellos mismos la vuelta a Francia; que luego llegaron a la frontera española justamente veinticuatro horas después de su cierre a personas sin pasaporte nacional —a todos tan solo nos quedaban los papeles del consulado americano—; que Benji se había derrumbado varias veces ya en la ida; que a la mañana siguiente deberían ser entregados en la frontera española, y que él, en la noche que se les había concedido, se suicidó. Cuando meses más tarde llegamos a Portbou, buscamos su tumba en vano: no se podía encontrar, en ninguna parte ponía su nombre. El cementerio da a una pequeña bahía, directamente al Mediterráneo, está esculpido en terrazas de piedra; en aquellos pedrizos también se mete los ataúdes. Es con diferencia uno de los lugares más fantásticos y hermosos que he visto jamás en mi vida.
    El Instituto tiene el legado, pero de momento no se atreve a publicar nada en lengua alemana9. Me pregunto si independientemente de esto no se podrían publicar las Tesis filosófico-históricas en Schocken. Me regaló el manuscrito y el Instituto tan solo lo obtuvo gracias a mí. Querido Scholem, esto es todo lo que le puedo decir, y lo he hecho lo más escrupulosamente que he podido y con los menos comentarios posibles.
    A usted y a su mujer saludos afectuosos de Monsieur y míos.
    Suya,
    Hannah Arendt [a mano]

    1. Tras una primera carta del 8 de octubre de 1940, que comenzaba con la frase: «Walter Benjamin se ha quitado la vida», el 19 de noviembre Adorno escribía otra carta a Scholem en la cual le daba detallada cuenta de lo que sabía de la muerte de Benjamin.
    2. En julio de 1939 Benjamin terminó el ensayo «Sobre algunos motivos de Baudelaire», publicado en enero de 1940 en el último número doble de la Zeitschrift für Sozialforschung (8 [1939, e. d., 1940]/1-2, pp. 50-89) que vio la luz en Europa [Obras, libro I, vol. 2, Abada, Madrid, 2008, pp. 204-260].
    3. Benjamin fue internado en «Clos St. Joseph», en Nevers.
    4. Por lo que se sabe, la copia manuscrita de las «Tesis sobre la filosofía de la historia» que Benjamin mandó a Scholem se extravió durante el envío. Había otra copia que Arendt entregó a Adorno, en su calidad de albacea del legado literario de Walter Benjamin, tras su llegada a Nueva York.
    5. Arendt estuvo internada en un campo de mujeres en Gurs en el sur de Francia durante cinco semanas, entre mayo y junio de 1940. Pudo escapar aprovechando el vacío de poder durante el armisticio.
    6. El tratado de armisticio de Compiègne, del 22 de junio de 1940, obligaba al gobierno francés a la derogación del derecho de asilo y a la puesta en libertad de todos los prisioneros de guerra y civiles alemanes. Además, el gobierno se comprometía a extraditar, «a requerimiento», a todos los antiguos ciudadanos alemanes, presentes en Francia o en los territorios franceses.
    7. Adorno envió una carta de apoyo a Benjamin el 15 de julio de 1940, igual que una declaración formal del Instituto de Investigación Social el 17 de julio de 1940, en la que este se manifestaba dispuesto a mantener a Benjamin en Estados Unidos como editor de la revista.
    8. Estas cartas se publicaron en D. Schöttker y E. Wizisla (eds.), Arendt und Benjamin, Fráncfort M., 2006.
    9. La revista del Instituto apareció a partir de 1940 con el título inglés Studies in Philosophy and Social Science (SPSS).
    10. Jenny Blumenfeld, la esposa de Kurt Blumenfeld, se quedó en Palestina durante el viaje a Estados Unidos de su marido.

    https://elpais.com/cultura/2018/02/19/babelia/1519044402_136285.html

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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