728x90 AdSpace

alojamiento wordpress
  • Más Nuevos

    viernes, 2 de febrero de 2018

    Thomas Stearn Eliot - Los hombres huecos

    Los hombres huecos y el Canto Tercero

    Eliot publica Los hombres huecos en 1925, en la plenitud de
    su desdicha conyugal. El mundo se le ha venido encima, lo
    asfixia y no encuentra remedio a su desesperación. Ese es
    también, por contrapartida, el año en que su vida empezará a
    resolverse en lo material, con su ingreso a la Casa Faber. Por
    lo demás, la difusión de Waste Land (el poema de la generación
    Faulkner, Hemingway, Pound, et al.) le ha abierto las
    cajas de caudales de los mecenas de Nueva York y, asimismo,
    la consideración de ciertos círculos de influencia. Ello acarrea
    una nueva actitud de su familia (el padre, al morir, le
    deja una suma considerable, pero de la que no puede disponer
    —en castigo por su boda—, sino tan sólo de sus intereses.
    Su madre se apiadará de él y se fija una suma para cubrir
    los gastos médicos y de manutención de Vivienne). Todo esto
    irá sucediendo, sí, pero después de Los hombres huecos que es,
    como Waste Land, un gran canto autobiográfico donde revisa
    la situación que guarda su ser, su pobre alma convulsa, su
    relación con la eternidad. Es también un claro homenaje al
    Divino Dante; específicamente, al Canto Tercero de su
    Commedia, que no aspiró a tener nada de divina y sí todo de
    humana. Obra mixta, la llama Dante (que tal quería decir entonces
    Commedia; es decir, en prosa y verso), y en latín vulgar,
    además. Para que la leyeran todos, sin excepción, y vieran
    cómo un hombre se dirige a los dioses y no al revés. Lo
    que, combinado con muchas otras casualidades, hemos aprendido
    a llamar Renacimiento. Esos dolientes personajes anó-
    nimos que divagan sin consuelo; ni vivos ni muertos, apartados
    de la inteligencia de Dios, en el Canto Tercero; su ámbito,
    su circunstancia, son la base que configura el poema de Eliot.

    http://www.uam.mx/difusion/revista/oct2001/eliot.pdf

    Thomas Stearn Eliot - Los hombres huecos
    Thomas Stearns Eliot, (Saint Louis, Missouri; 26 de septiembre de 1888 - Londres; 4 de enero de 1965)

    A Mistah Kurtz, en su muerte

    Esta moneda para el viejo amigo.



    I

    Somos los hombres huecos
    Los hombres rellenados
    Inclinados juntos
    con la cabeza repleta de paja.¡Ay!
    Nuestras voces resecas
    cuando murmuramos juntos
    Suavemente y sin sentido son
    Como el viento que sopla sobre el pasto seco
    Como pisadas de rata sobre los vidrios rotos
    De nuestro sótano polvoriento

    Modelados sin forma, sombras sin color,
    Fuerza paralizada, gestos sin movimiento;

    Aquellos que cruzaron
    Con la mirada sostenida al otro reino el de la muerte,
    Nos recuerdan tal vez
    No como almas violentas y perdidas
    Sino, simplemente
    Como hombres vacíos
    Hombres rellenados.

    II

    Ojos que no quisiera encontrarme en sueños
    En el reino del sueño de la muerte
    Ellos no aparecen:
    Allí los ojos son
    Manchas de sol sobre una columna rota
    Hay un árbol tembloroso
    Y hay voces que cantan en el viento
    Más lejanas y solemnes
    Que una estrella que se apaga.

    No me acerques
    Al reino del sueño de la muerte
    Déjame vestirme
    Con los disfraces adecuados
    Una capa de rata una piel de cuervo dos tablas cruzadas
    En un campo
    Haciendo lo que hace el viento
    No más cerca-

    No ese encuentro final
    En el reino del crepúsculo.


    III

    Esta es la tierra muerta
    Esta es la tierra del cactus
    Aquí es donde las imágenes de piedra se alzan
    Y reciben la súplica de la mano de un muerto
    Bajo el parpadeo de una estrella que se apaga.

    Es así en el otro reino, el de la muerte
    Despertarnos solos
    A la hora en que temblamos de ternura
    Los labios que deberían besar
    Murmuran plegarias a la piedra rota.


    IV

    Los ojos no están aquí
    No hay ojos aquí
    En este valle de estrellas que agonizan
    En este valle vacío
    Esta quijada rota de nuestros reinos perdidos

    En este último lugar de encuentro
    Titubeamos juntos
    Y evitamos hablar
    Reunidos en la playa de este río ampuloso.

    Ciegos, a menos
    Que los ojos reaparezcan
    Como la estrella perpetua
    La rosa de muchos pétalos
    Del reino del crepúsculo de la muerte
    La única esperanza
    De los hombres vacíos.


    V

    Aquí estamos rondando el fruto de la tuna
    El fruto de la tuna el fruto de la tuna
    Aquí estamos rondando el fruto de la tuna
    A las cinco en punto de la mañana.

    Entre la idea
    Y la realidad
    Entre el movimiento
    Y el acto
    Cae la sombra
    Porque Tuyo es el reino

    Entre el concepto
    Y la creación
    Entre la emoción
    Y la respuesta
    Cae la sombra
    La vida es demasiado larga

    Entre el deseo
    Y el espasmo
    Entre la potencia
    Y la existencia
    Entre la esencia
    Y la declinación
    Cae la sombra.
    Porque Tuyo es el reino

    Porque Tuyo es
    La vida es
    Porque tuyo es el

    Así es como se acaba el mundo
    Así es como se acaba el mundo
    Así es como se acaba el mundo
    No con una explosión, sino con un gemido.


    Versión: Isaías Garde

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

    • Blogger Comments
    • Facebook Comments

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    Item Reviewed: Thomas Stearn Eliot - Los hombres huecos Rating: 5 Reviewed By: Santos García Zapata
    Ir Arriba