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    viernes, 2 de febrero de 2018

    Ciudadano X (1995) Película completa lo absurda que puede llegar a ser una investigación cuando es guiada por estereotipos


    Título original
    Citizen X (TV)
    Año
    Duración
    105 min.
    País
    Estados Unidos Estados Unidos
    Dirección
    Guion
    Chris Gerolmo (Libro: Robert Cullen)
    Música
    Randy Edelman
    Fotografía
    Robert Fraisse
    Reparto
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    Productora
    HBO Pictures / Asylum Films / Citadel Entertainment
    Género
    IntrigaDrama | Basado en hechos realesAsesinos en serieAbusos sexuales.PolicíacoAños 80CrimenTelefilm
    Sinopsis
    Narra la historia de la persecución del mayor asesino en serie de la Unión Soviética. Año 1982, el brillante especialista en medicina forense camarada Bukarov, toma posesión de su cargo y pronto comienza a trabajar en el caso del asesinato de un niño en Rostov. Sin haber tenido tiempo de examinar el cuerpo, a Bukarov le llegan siete cadáveres más. Tras un estudio concienzudo, comunica a sus superiores que en la zona hay un asesino en serie, y pide medios para detenerlo. (FILMAFFINITY)
    Premios
    1995: Emmy: Mejor actor sec. (Sutherland). 7 nominaciones, incluyendo mejor telefilm
    1995: Globos de oro: Mejor actor secundario en película TV (Sutherland). 2 nom.
    1995: Sindicato de Guionistas (WGA): Mejor guión adaptado (formato largo)
    1995: Festival de Sitges: mejor película, director, actor (Stephen Rea)
    Críticas
    • La historia real de la investigación para intentar atrapar al mayor asesino en serie de la historia de la Unión Soviética es una película directa, precisa, de realización presuntamente plana y extremadamente fría, pero que engancha de forma lenta e implacable... hasta convertirse en un thriller tan apasionante como absorbente. Llega a emocionar la relación entre Rea y Sutherland. No se la pierda.
    • "Trabajada intriga por encima de la media, con buenas interpretaciones, especialmente la de Rea"

    CITIZEN X

    "La fuerza de la burocracia se mide por la capacidad de no conceder todos los medios a quienes los solicitan"

    Ciudadano X es una excelente película que muestra lo absurda que puede llegar a ser una investigación cuando es guiada por estereotipos o máximas de la experiencia espurias. 

    "En el otoño de 1990 la policía soviética desplegó a seiscientos detectives a lo largo de una vía ferrea. Buscaban a un asesino que estaba sembrando de cadáveres medio país, y que ya había burlado las investigaciones de 100 agentes rusos.

    Cuando apareció el cadáver número treinta, los periódicos empezaron a escribir sobre un posible asesino en serie, un retrasado mental según las versiones oficiales que consideraban a estos asesinos un “producto capitalista”. La policía no estaba de acuerdo porque las pistas indicaban que la manera de moverse del asesino por el país era de una persona con acceso a un coche, y en Rusia eso era algo teóricamente controlable. Uno de aquellos 600 detectives vio surgir del bosque un hombre con traje y corbata mientras cumplía su turno de vigilancia cerca de una estación. Se lavaba las manos en una fuente, y vio que tenía un dedo vendado y una mejilla manchada de sangre. Le pidió los documentos y redactó un informe rutinario. Era la tercera vez que Andrei Chikatilo se zafaba, y aún pasarían casi dos años hasta la acusación formal en 1992, por cometer más de medio centenar de crímenes.
    El rostro y la mirada alucinada de aquel hombre, de cráneo rasurado, que observaba desde la jaula de hierro donde estuvo encerrado durante el juicio dio la vuelta al mundo, y la imagen quedó impresa en la memoria de mucha gente. Era un hombre de 56 años, miembro respetable del Partido, con títulos universitarios en lengua y literatura rusa, en ingeniería y en marxismo-leninismo.
    La fiscalía logró ir reconstruyendo la vida del ucraniano nacido en una pequeña aldea en 1936, tiempos de hambruna, cuando morían millones de personas cuyos cadáveres se amontonaban en las calles y campos. El pequeño Andrei y su hermana escucharon muchas veces en el regazo de su madre, cómo su hermano mayor había sido raptado y devorado. No existe ningún documento sobre el nacimiento o muerte de aquel hermano, pero la manera en como su madre se lo contaba hacía que la historia pareciera verídica. Se convirtió en un niño retraido, que se orinó en la cama hasta los doce años. En la escuela fue una victima de los chicos mas agresivos. A medida que iba creciendo, se hacía más tímido con las mujeres. En su primer intento sexual, eyaculó en pocos segundos mientras abrazaba a una chica, y ahí surgieron los primeros indicios de su impotencia. Se dio cuenta de que no conseguía tener una erección como las de los demás. Su flacidez provocó burlas en las chicas con las que lo intentó pero, a pesar de su problema, pudo encontrar una esposa, y aunque era incapaz de mantener una erección, sí podía eyacular. Logró alcanzar en contadísimas ocasiones la suficiente erección para dejar embarazada a su esposa, pero no dejaba de pensar, que la naturaleza lo había castigado castrándolo al nacer. Era un marido de carácter tan soso como estable, trabajador, que obedecía a su esposa en casi todo, un padre que nunca levantaba la voz ante los hijos, un miembro del partido comunista respetado, que leía los periódicos y se mantenía al corriente de la actualidad. Discreto, vivía con la austeridad que corresponde a un soviético riguroso y marxista dogmático.
    En 1971, con 35 años, un diploma universitario le dio el grado de maestro. Se colaba en los dormitorios para ver a las niñas de doce años en ropa interior, mientras se masturbaba con la mano dentro del bolsillo. Sus alumnos se reían de él, le apodaban “el ganso” porque los hombros caídos hacían que su cuello pareciese alargado, y lo tenían por tonto. Él no se defendía y llegaron a golpearle, mientras le llamaban maricón, y a echarle a patadas de una clase. Tuvo tanto miedo a los chicos que empezó a llevar un cuchillo al trabajo. Fue expulsado cuando le acusaron de ser un obseso sexual, pero encontró trabajo en una fábrica donde tenía que viajar constantemente.
    El 22 de diciembre de 1978, Chikatilo abordó en la calle a una niña de nueve años, y la convenció para que se fuera con él a una cabaña que poseía en un bosquecillo de las afueras. Allí, al desnudarla violentamente, le hizo un corte accidental del que brotó sangre, hecho que le produjo una erección inmediata, estableciendo el vínculo fatal entre sangre y sexo. Luego, sacó un cuchillo y se lo clavó a la niña en el estómago. Con cada puñalada notaba que se acercaba más al orgasmo, por lo que no cesó de hacerlo hasta la eyaculación. Se dio cuenta de que su placer no consistía en acariciar los genitales ajenos, sino en maltratarlos.
    Tres años pasarían antes de que Chikatilo asesinara por segunda vez, el 3 de septiembre de 1981. Su segunda víctima fue una joven de 17 años de edad, la convenció de ir con él al bosque para tener relaciones sexuales, pero falló en el intento y la chica se rió de él, perdió el control, la estranguló y eyaculó sobre el cadáver, mordisqueo su garganta, le cortó los senos y en su frenesí se comió los pezones. Luego, comenzó a lanzar aullidos mientras bailaba una danza de guerra alrededor del cuerpo. En esos momentos supo que volvería a matar.
    Los gritos de terror le excitaban, pero era el asesinato en sí lo que presentaba para él el acto sexual supremo. Varios días después del informe rutinario del detective apareció un nuevo cadáver en aquella misma zona. Cumplía con el modus operando, el crimen se había producido con la protección de un bosque, fragmentos de carne o vísceras arrancados para ser comidos o conservados, extracción de los ojos y otros abusos que habían ido en aumento desde la primera víctima. El fiscal general de la provincia de Rostov emitiría una orden de detención contra Chikatilo, y el mismo día fue detenido por la KGB, mientras con paso lento y senil se lamentaba: “¿Cómo pueden hacerle esto a una persona de mi edad?”. Aguantó muy poco tiempo los interrogatorios, se derrumbó ante un psicólogo a quién acabó confesando 53 asesinatos. Posteriormente guió a la policía a los distintos lugares con la esperanza de que el número de muertes lo convirtiera en un “espécimen de estudio científico”.
    El primer día del juicio, desde su cubículo de metal, deleitó a los fotógrafos esgrimiendo una revista porno, pero más tarde, abatido, se quitó la ropa y meneó el pene gritando: “Fijaos que inutilidad, ¿Qué os pensáis que iba a hacer con esto?”. Los jueces no dudaron en sentenciarle a la pena capital y fue ejecutado de un tiro en la nuca en una prisión de Moscú, el 16 de febrero de 1994" (http://www.loqueyotediga.net).

    CITIZEN X (PELÍCULA COMPLETA)

    Tras hallar 8 cadáveres en la granja colectiva número 5, el camarada forense Burakov, presenta un informe en el que afirma que se enfrentan a un asesino en serie. Pero eso no puede ser porque según el camarada Bondarchuk, secretario de ideología del Partido, «no hay asesinos en serie en la Unión Soviética. […] Eso es un fenómeno de la decadencia de Occidente».
    Pero sí que los había. De los poquísimos que trascendieron, el más destacado es el caso de Andréi Chikatilo, el carnicero de Rostov, que asesinó a 53 personas entre 1978 y 1990. En realidad, aunque sólo sea por estadística, debieron haber muchos más casos, pero el oscurantismo de todo lo que pasaba en la URSS y la tendencia a cerrar los casos de forma precipitada, han hecho que la lista de asesinos en serie que actuaron en la Unión Soviética sea realmente corta. Ciudadano X nos acerca a la investigación que llevó a la detención de Chikatilo en 1990.
    El camarada Burakov Stephen Rea—, es nombrado jefe del nuevo «Departamento de asesinos». La tarea no es sencilla. No se enfrenta sólo a un asesino en serie, se enfrenta también a un régimen que no cree en él ni en sus teorías y que, por tanto, no ha desarrollado un método de trabajo para estos casos. Ni saben hacer frente a un asesino en serie, ni saben lo que buscan, ni saben cómo hallarlo. El camarada Burakov, mientras sigue las anticuadas recomendaciones del Comité que no conducen a nada, irá desarrollando, casi sin darse cuenta, una moderna ciencia criminal que poco a poco irá estrechando el cerco alrededor de Chikatilo.

















    Burakov encontrará un único apoyo dentro del Cómite, el coronel Fetisov —Donald Sutherland—, jefe de la milicia y secretario del Comité. Tratándose de un thriller que busca hallar a un asesino, resulta sorprendente que uno de los puntos fuertes de Ciudadano Xsea la amistad que surge entre Burakov y Fetisov. Especialmente por la evolución de Fetisov, que comienza con una pequeña burla hacia Burakov para dejar claro dónde está cada uno y que terminará por reconocer y admirar la determinación, la audacia y la fortaleza mental de éste.
    Pero lo que para mí más destaca de Ciudadano X es cómo consigue mostrar la tremenda presión a la que está sometido Burakov, ya que cada cadáver que aparece es otra derrota para él y otro golpe a su moral y su confianza. Y a esto ayuda sobremanera la interpretación de Stephen Rea y su cara de eterna pesadumbre.
    Una de las piezas claves para la detención de Chikatilo es el convencimiento de Burakov de la necesidad de elaborar un perfil psicológico del asesino. Algo tan común hoy en día, que hasta hay series de televisión de equipos que se dedican sólo a esto, pero por aquel entonces, en la Rusia comunista, era algo inaudito. Tanto, que sólo el doctor Bukhanovsky Max von Sydow— accede a realizarlo. El momento del interrogatorio final, con Bukhanovsky leyendo a Chikatilo el perfil que ha trazado de él, con cada frase dando en el centro de la diana como si fueran flechas lanzadas directamente a su corazón, es un momento casi mágico.
    Ciudadano X es una producción de la HBO para la televisión, pero no lo parece. Las actuaciones son sobresalientes. No sólo la frialdad de Rea o la solvencia de Sutherland, también Jeffrey DeMunn en el papel de Chikatilo está brillante, Joss Ackland como adalid de todo lo malo del Partido no puede estar mejor y, por supuesto, Max von Sydow, siempre eficiente. Y no puedo olvidarme de Chris Gerolmo, director de la cinta, que demuestra un talento impropio de alguien que sólo es conocido por haber dirigido un par de telefilmes y por haber escrito el guion de Arde Mississippi (Mississippi burning, 1988).
    El film está lleno de momentos asombrosos gracias a la dirección de Gerolmo. Ya no sólo el buenísimo uso de la imaginería, que consigue, por ejemplo, que únicamente con un cartel en la pared sepas que todo un régimen ha caído, sino porque Gerolmo consigue hacer un cine que en cierto modo recuerda a tiempos pasados, cuando los diálogos no eran tan importantes como las imágenes. Recuerdo a Chikatilo arrastrando a la muerte a sus víctimas, a los policías peinando los campos, entrando en las casas, recuerdo el durísimo momento en el que Burakov va casa por casa comunicando a las familias que sus hijos han sido asesinados, todo en silencio. Estremecedor.
    Ciudadano X es una joya de culto merecedora de mucho más que lo que el calificativo «telefilm» sugiere.

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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