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    lunes, 8 de enero de 2018

    Los diarios eróticos de Anais Nin (Dossier e Incesto -Diario Amoroso)

    • María Jesús Espinosa de los Monteros



    28/06/2017 -







     
    VALÈNCIA. Hubo un diario que escandalizó a todos aquellos que osaron leerlo. Estaba escrito por una mujer que empleaba su cuerpo y su inteligencia como una arma de construcción masiva. Fue una de las primeras mujeres en firmar con su propio nombre los relatos eróticos que protagonizaba. Con ellos hacía vibrar a las mentes más excelsas de un país, incluso era capaz de conseguir que un matrimonio le deseara a ella, al mismo tiempo, con las mismas ganas. Esa mujer se llamaba Anaïs Nin y la diéresis que se aloja en su nombre no es lo único exótico que poseía. Sus Diarios amorosos –compuestos por Incesto (1932-1934) y Fuego (1934-1937)- están publicados en la editorial Siruela. Tal y como escribe Rupert Pole –albacea del legado de Nin- en la introducción al libro, “el diario fue su confidente último y lo escribió ininterrumpidamente entre 1914 y 1977”. Esto se traduce en decenas de miles de páginas que esta mujer apasionada y explosiva escribió a lo largo de más de seis décadas. 
    23 de octubre, 1932
    June, sin seguridad interior, solo puede mostrar su grandeza mediante su poder destructivo. Henry, hasta que me conoció, solo podía afirmar su grandeza en sus ataques a June. Se devoraban mutuamente: él la caricaturizaba; ella lo debilitaba al protegerlo. Y cuando han logrado destruirse, matarse, Henry llora la muerte de June y June llora porque Henry ya no es un dios y necesita un dios para quien vivir.
    Anaïs Nin fue la protagonista de uno de los triángulos amorosos más famosos de la historia de la literatura. Henry Miller, famoso escritor norteamericano, dejó a su primera esposa e hijos tras conocer a la bailarina June Mansfield (o Miller). Al poco tiempo de conocerse, en 1924, se casan. La relación era tormentosa y en un arrebato provocado por la pasión pero también por la imposibilidad de escribir, Miller decide irse sólo a Europa. En la década de los 30 llega a París para hacerse sitio entre los famosos escritores e intelectuales del momento. Durante aquel tiempo, Henry apenas se comunica con June. En diciembre de 1931, Mansfield visita a su marido. Éste aprovecha la ocasión para presentarle a su nueva amiga, una joven escritora llamada Anaïs que con sólo 19 años había contraído matrimonio con el banquero Hugh Guiler. El primer encuentro entre Miller y Nin se produce en ese año 1931 cuando el primero tiene 40 años y la segunda apenas 28. Los diarios recogen las sensaciones de Nin tras esa primera conversación en la que salen a relucir temas relacionados con la literatura, por supuesto, pero también con la filosofía o la literatura. Pronto se convertirán en amantes. Un año después, en 1932, June vuelve a París y es entonces cuando comienza la relación entre June y Anaïs. ¿Cómo comenzó tal atracción fatal?
    Tambaleante mi poder como artista, ¿qué otro poder me queda? Mi estímulo natural, mi vitalidad, mi verdadera imaginación, mi salud, mi vida creativa. ¿Y qué hará June con ellas? Drogarlas. June me ofrece muerte y destrucción. June me hechiza –habla con su rostro, sus caricias, me seduce, usa el amor que siento por ella para la destrucción–
    Para Anaïs, June se convirtió en una obsesión, casi una extensión de su otra pasión, Henry. Para el matrimonio, por su parte, Nin era algo exótico que oxigenaba su relación. Los celos entre los tres, naturalmente, se despliegan en todas la páginas del diario, de manera que las combinaciones entre los tres se vuelven delirantes. 
    Ha venido Henry y, al principio, hemos estado tensos. Luego ha querido besarme y no se lo he permitido. No, no podía soportarlo. No, no debía tocarme, me habría herido. Le sorprendió. Me resistí. Me dijo que me deseaba más que nunca, que June se había convertido en una extraña, que las dos primeras noches con ella no había sentido ninguna pasión. Que, desde entonces, era como estar con una puta.
    Quizás la más notable de estas relaciones es la que se refiere a la condición de artistas de sus tres miembros: Henry, June y Anaïs. 
    Yo he magnificado a Henry. Puedo hacer de él un Dostoyevski. Le infundo fortaleza. Soy consciente de mi poder, pero mi poder es femenino; exige combatir pero no vencer. Mi poder es también el del artista, de modo que no necesito la obra de Henry para magnificarme. No necesito que me alabe y, como soy artista antes que nada, puedo conservar mi yo –mi yo de mujer– en segundo término. No bloquea su trabajo. Doy sostén al artista que hay en él. June no quiere solo un artista, quiere también un amante y un esclavo.
    La primera parte de estos diarios, bajo el título de Incesto, relatan la relación de Nin con su padre. Un vínculo que, de nuevo, se vuelve estrictamente erótico. Anaïs Nin es el nombre que tomó Ángela Anaïs Juana Antolina Rosa Edelmira Nin Culmell, hija del pianista cubano-español Joaquín Nin y de una cantante de ópera cubano-danesa. Cuando la pequeña Anaïs tenía 11 años, su padre las abandonó. Veinte años después se encontraron y la relación se convirtió perturbadora e incestuosa. Así lo relata Nin en sus diarios:
    En el momento de amar, la cara se exalta, se transforma completamente, femeninda, jubilosa (aunque nunca se distorsiona) por el erotismo, una alegría luminosa, un éxtasis, la boda abierta.
    Cuando vuelvo a mi cuarto para coger una foto, Padre me sigue y permanecemos pegados el uno al otro, sin atrevernos a besarnos, sólo cuerpo con cuerpo. 
    Nin jamás dejó a su esposo banquero que le permitía todo tipo de escarceos, no sólo con el matrimonio de June y Henry, también con otros hombres que aparecen en el diario como Allendy. No en vano, Nin estaba convencida de que el mayor gozo era la intimidad, la totalidad, la pasión absoluta. Ella misma se cuestionaba a menudo para saber en qué consistía su propio misterio:
    ¿Cuántas intimidades hay en el mundo para una mujer como yo? ¿Soy una unidad? ¿Un monstruo? ¿Soy una mujer? ¿Qué me lleva a Allendy? La pasión por la abstracción, la sabiduría, el equilibrio, la fuerza. ¿A Henry? La pasión, la vida ardiente y desmedida, el desequilibrio del artista, la fusión y la fluidez de los creadores. Siempre dos hombres: el que es y el que ha de ser, siempre el momento alcanzado y el momento siguiente, adivinado demasiado pronto. Demasiada lucidez.
    Poco a poco, la escritora de diarios se convierte en escritora en mayúsculas que no sabe de qué modo vivir su propia vida:
    Soy una escritora de páginas fantásticas, pero no sé cómo vivirlas.


    ANAIS NIN
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    Anais Nin
    http://valenciaplaza.com/los-diarios-eroticos-de-anais-nin


    FRAGMENTOS
    Titian (1490–1576), Taller de Tiziano, 1564. Óleo sobre lienzo, 135 x 152 cm. Kunsthistorisches Museum, Viena.
    “Exactamente como cuando Henry acaricia mis nalgas, experimento vivamente mis primeras impresiones de placer sexual: tenía yo nueve años, y con cuatro o cinco niños, vecinos míos en Uccle, nos encerramos en un oscuro porche y decidimos enseñarnos los traseros. La mano de un niño en la mía fue el primer estremecimiento de misterio sensual.”
    “Quiso pegarme; así es como se excitaba con otra mujer. Empezó a golpear mis nalgas, zas, zas, y yo me reí. Pero, de pronto, se sintió afectado. Y se detuvo, aturdido por sus sentimientos, porque había visto las marcas de sus manos en mi «piel satinada»”.
    “Cuando oye esto, Allendy me hace tender en la cama y me azota las nalgas, con dureza”.
    “Henry rompió las cadenas. Encaro mi amor maduro. Cuando mi Padre y yo nos encontramos verdaderamente, después de veinte años, no es un encuentro, sino darme cuenta de la imposibilidad de encontrarme con él en la Tierra salvo como hombre y mujer, en la perfección del sexo. El Padre que yo imaginaba, fuerte, cruel, héroe, torturador, es suave, femenino y vulnerable. Con él, también Dios se humaniza y es vulnerable e imperfecto. Desaparecen mis terrores, mi dolor, la pasión sacrílega. Encuentro un Padre que es sagrado. Encuentro la sacralidad. Puedo, como dice Henry, «reconciliarme» con Dios también, porque soy libre”. 5 de mayo de 1933-
    “Cuando, tensas, haciendo una pausa, reflexionamos, ya amanecía. June se metió vestida en la cama. Empezó a besarme, diciendo: «Qué pequeña eres, qué pequeña eres. Quisiera ser como tú. ¿Por qué soy tan torpe, tan desgarbada? Podría partirte en dos». Nos besamos apasionadamente. Adapté mi cuerpo a cada curva de su cuerpo, como si me fundiera con ella. Gimió. Su abrazo me rodeó con una multitud de brazos; el mío fue una rendición embriagadora. Me perdí. Perdí la conciencia en este lecho de carne. Nuestras piernas estaban desnudas y entrelazadas. Rodamos y nos empujamos unidas. Yo, debajo de June, y June, debajo de mí. Me llovieron sus besos de mariposa y los míos la mordieron.
    “  16 de noviembre de 1932
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    Imagen de archivo de Anaïs Nin EL MUNDO
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    [PDF]Anais-Nin-Incesto-Diario-Amoroso - Espacio de Arpon Files

    https://asgoped.files.wordpress.com/2013/10/anais-nin-incesto-diario-amoroso.pdf

    ANAÏS NIN. Incesto, Diario Amoroso. Incest: From a Journal of Love (1992). AARRGGUUMMEENNTTOO:: Pocos escritos exploran el amor de una mujer con tanto detalle y con tanta sutileza como este diario inédito y no ... Sus obras son novelas de carácter erótico y estilo surrealista, si bien es conocida por su diario, que ...

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    Rene Allendy Otto Rank
    Anaïs Nin en el psicoanálisis
    Guillermo Delahanty

    I. Anaïs Nin en la habitación del psicoanálisis

    El propósito del presente ensayo es describir el vínculo de Anaïs Nin con el psicoanálisis a dos niveles. Uno, la relación con Otto Rank, es decir, la atmósfera en la interacción de la paciente con el psicoanalista. Además, de ella como psicoanalista con sus pacientes. Es la situación analítica vista como un espacio ambiguo, transicional; y dos, una breve crítica psicoanalítica literaria de un cuento erótico de la escritora.

    La paciente.

    Anaïs Nin estableció una relación narcisista de doble con Rank (1). Un nexo de espejo. Ella generó en él vitalidad. 'Yo había despertado en Rank una sed de vida y libertad tal como Henry y June la despertaron en mí ¡Qué ironías!" (Diario 11, nov., 1934). Rank comprendió su alma confundida, "me sentía confundida, perdida". Ella imaginó que él podría entender sus fantasías incestuosas, su narcisismo, su arte literario. "No vivo una existencia intermedia. sólo vuelos, movilidad, euforia; o desesperación, depresión, desilusión, parálisis, conmociones y la ruptura del espejo" (Diario 1, nov., 1933). 
    El primer encuentro fue en el consultorio de Rank en París, en el mes de noviembre de 1933. 
    De las seis páginas que empleó la escritora, he seleccionado exclusivamente los diálogos psicoanalíticos:

    Rank abrió la puerta: 
    -¿Sí? ... 
    -pase- dijo sonriendo.

    Entraron a su gabinete, lleno de libros, la paciente se sentó en un sofá mullido, y el analista frente a ella.

    -Así -dijo- que fue usted quien envió a Henry Miller a verme. (2) ¿Habría quizá preferido venir usted? 
    -Quizá. Me pareció que las formulas del doctor Allendy no encajaban en mi vida. He leído todos los libros de usted y me parece que en mi relación con mi padre hay más que el deseo de vencer a mi madre.

    Después de que Rank solicitó a Anaïs una exposición de su biografía hizo una disertación -según ella- de lo que significa el psicoanálisis y el arte, del modo de creación de la escritora, su universo literario y la construcción de ella misma, de sus mentiras convertidas en ficción. En resumen. La conformación de múltiples mujeres; una artista osada, alegre, animosa, generosa, e intrépida y la otra la complaciente del padre, la clarividente, amante de la belleza, crítica y exigente y aun otra para vivir en el caos que consuela a los débiles, claudicantes y confusos.

    -¿Qué la trajo aquí? 
    - me sentía como un espejo roto. 
    -¿porqué un espejo? ¿Un espejo para los otros? ¿Para reflejar a los otros, o para vivir usted misma tras un espejo e incapaz de establecer contactos con la vida real? (Diario 1, nov., 1933).

    Termina la sesión.

    La feminidad, para Rank, es comprendida por el análisis del inconsciente, del modo de ser mujer, sus motivaciones proceden de su intuición, su instinto, experiencia y relaciones personales. El tratamiento psicoanalítico de acuerdo a Rank ha de ser breve, la neurosis es resuelta de frente, Rank cuenta de sí mismo a Anaïs. Ella relata que comenzó a escribir su diario para su padre que la abandonó en la infancia y sé re-encontraron en su juventud. Rank entonces le recomendó que dejara los papeles de lado que había utilizado para conquistar al padre, que se retirara a un departamento ella sola y que se liberara de las constelaciones: de las relaciones e identificaciones. Para esos momentos el diario constituía una defensa contra el análisis. El concepto de mujer de Anaïs fue revelado por el psicoanálisis, era equivalente al de madre o sea, proteger, cuidar, servir.

    La psicoanalista.

    En el mes de mayo de 1934 decidió convertirse en psicoanalista. Rank, no obstante, a su interpretación de que ella quería ser como él, la invitó a su curso en el Centro de Psicología en la Ciudad Universitaria. Anaïs Nin comienza a fluir. "Quiero ganarme la vida haciendo psicoanálisis, para así poder escribir corno quiera, no haciendo concesiones nunca. Y es útil para un escritor" (Diario I).
    Toma clases con Frankenstein quizás se refiera a Carl, que después emigró a Israel (3). Anaïs en su entusiasmo fantasea seducir a Jung en Zürich. Para ella el hombre desea un doble, un gemelo, su otra mitad en la mujer. Por fin decide retirarse de la escuela de psicoanálisis
    Rank le pidió a quien lo ha empujado a la vida, que la vida, que lo acompañe a Nueva York. Ella aceptó por dos meses.

    "El psicoanálisis me salvó porque permitió que naciera mi verdadero yo, el más peligroso y doloroso nacimiento para una mujer" (Diario 1, nov., 1934). 
    En Nueva York es secretaria de Rank. Rank le suplicaba que re-escribiera sus libros y que abandonara su literatura. Y él le empezó a enviarle pacientes.
    "Cuando una persona está tendida en el sofá, y yo sentada donde no puede verme, siempre parece vulnerable. Si se le mira primero el cabello, luego la frente, se baja por la línea de la nariz y se llega hasta la boca, en la posición de dormir, sin máscaras defensivas, cualquier ser humano parece indefenso" (Diario 11, feb., 1935). 
    Su clientela aumentó considerablemente. Ella permaneció sentada a contraluz. Desfilan pacientes ricos y pobres, ignorantes y cultos. "Evito el lenguaje clínico porque, como escritora, creo que el lenguaje tiene fuerza, poder..." (Diario 11, mar., 1935). 
    La soledad y el aislamiento son los temas del análisis, y Anaïs se agita inquieta. Comparte las pesadillas, sumergida en el sufrimiento ajeno y desesperada por su impotencia. Se queda vacía. Cuando ella mentía a Rank lo hacía para demostrar la ceguera del psicoanálisis, "no era como el ojo de Dios de mi educación católica". 
    Después de asistir a una reunión de psicoanalistas se sintió ajena. Quedó convencida a su regreso de que era solamente escritora. Se había creído una simuladora y no podía etiquetar vidas. "Yo me refugié en Rank, que podía ayudar a nacer a la escritora" (Diario 1 de feb. 1934). En el mes de junio de 1935 Anaïs Nin, ya había abandonado su profesión de psicoanalista.

    El cuento.

    Anaïs Nin escribió cuentos eróticos. Analizo el cuento "Dos hermanas". Las dos eran diferentes, una rechoncha y vivaz, la otra, graciosa y delicada. Jugaban sexualmente con sus dos hermanos. La atmósfera familiar era puritana. Una de ellas se casó y su esposo trabajaba en los cruceros, y de pronto apareció un joven que sería su amante. Una de las hermanas se mudó a vivir con la otra. Las dos dormían en cuartos próximos, separados por un baño.

    Una mañana, mirando por la ventana, Dorothy vio que Edna salía de la casa. No sabía que Robert estaba en el dormitorio, durmiendo. Entró al baño a lavarse. Edna había dejado su puerta abierta y Dorothy, creyéndose sola, no se preocupó de cerrarla. En aquella puerta había un espejo. Dorothy entró en el cuarto de baño y dejó caer el kimono. Se sujetó el pelo en alto, se maquilló la cara. Tenía un cuerpo magnífico. Todos los movimientos que hacia delante del espejo resaltaban las curvas provocativamente llenas y turgentes de los pechos y las nalgas. Se cepillaba la melena pletórica de reflejos. Los pechos bailaban con sus movimientos. Se puso de puntillas para dibujarse las cejas.

    Entonces el amante de la hermana la acosó e hicieron el amor, para ella era su primera experiencia sexual completa. Ella reflejó su imagen erótica en el espejo y él la miró provocándole excitación. Es un ofrecimiento inconsciente de una a la otra. 
    Otto Rank en su análisis sobre el doble en literatura lo describió como "el misterioso doble de una división independientemente y visible del yo (sombra, reflejo). (4) La relación entre el doble y las imágenes en el espejo, las sombras, los fantasmas. Edna es el doble de Dorothy, a los ojos del amante la imagen de una refleja a la otra. En el espejo se representa el doble, o sea la sombra, la imagen de Dorothy es la sombra de Edna. Las dos hermanas se complementan. El doble es una protección narcisista contra la destrucción del yo y una negación del poder de la muerte. Cuando la hermana desaparece del cuarto queda su imagen en el espejo vista por el amante. Una sustitución de un incesto velado, es decir, la hermana ofrece inconscientemente al amante, y él es el puente de relación entre las dos, y él juega el papel del niño en tanto que la madre es el primer objeto del deseo infantil de de espiar, en palabras de Rank. 
    El cuento es una representación interna de la relación de Anaïs con June, o sea, un vínculo de objeto narcisista.

    "En el café advierto cenizas bajo la piel del rostro. Desintegración. Siento una terrible ansiedad. Siento ganas de abrazarla. Noto como retrocede hacia la muerte y yo estoy dispuesta a acoger la muerte para seguirla, para abrazarla. Se muere ante mis ojos. Su belleza provocadora y sombría se apaga. (Henry, June y yo, dic., 1931).

    Anaïs Nin emplea sus fantasías creadoras para expresar su deseo no gratificado. La obra de arte le permite resolver el conflicto con el uso de una mínima cantidad de energía. Un ahorro económico. Ella fue abandonada por su padre que no había querido tener una hija. (5) Sufrió, lo añoró en su ausencia. En su presencia lo repudió y ella buscó muchos amores sin encontrar realmente a su padre, se relacionó entre otros con Miller y supongo, en un nivel profundo, su relación con June también era una búsqueda de madre.


    II Anaïs Nin del diván a la cama o el encanto psicoanalítico

    En la primera parte registré los testimonios de la escritora redactados en sus diarios (6), intimidades que omitieron las relaciones sexuales incluidos en las dos obras póstumas cuyas publicaciones no han trastornado a nadie de los participantes porque los actores del drama trágico del abandono de Anaïs han fallecido. El propósito de esta parte es informar detalladamente sobre la vida sexual de Anaïs Nin con sus psicoanalistas Allendy y Rank, con sus amantes June y Henry, su escarceo con Artaud y el incesto con su propio padre. Por supuesto omito las otras relaciones con otros personajes.(7) 
    Anaïs Nin pertenece al grupo de escritores como Henry Miller que exploraron la esfera de la sensibilidad sexual. Para Norman Mailer, nadie había escrito del modo de Miller y quizá tampoco alguien la pueda realizar con semejante maestría, en que revela un lugar y una época a través de su palabra. El escritor tuvo capacidad de montaje fílmicas en sus obras literarias. Sus descripciones sexuales son soberbias.(8) Miller en Trópico de Cáncer describe la experiencia sexual desde la sensación externa, va por delante la erección y describe los pliegues internos vaginales cuando va penetrando. Miller es intrusivo. En cambio Anaïs Nin, atrapa, incluye. Explora el espacio interior, la sensación interna que vivencia en la relación sexual. la ocupación de un cuerpo y el erotismo de la caricia, una descripción sutil, pasajera. En suspenso. Cubre. 
    Despliega sus grandes alas para suspenderse en lo sabiduría y sensualidad Ella escribió que era la mujer que daba ilusión y recibía a cambio la imaginación del hombre: su esposo Hugh, Miller. Allendy, Artaud. Rank y su padre

    En Henry Miller. su mujer y yo escribió sobre su encuentro sexual con June y Henry. Conoció a Miller en diciernbre de 1931, un norteamericano descendiente de una familia judío rusa.


    June Mansfield (9)

    Cuando Anaïs miró a June que avanzaba hacia ella desde la oscuridad del jardín; Vio por primera vez a la mujer más hermosa de la tierra. 
    En enero de 1932. escribió que cuando le mostró su capa negra contempló la belleza de su cuerpo:

    Al sentarse en el sofá de abajo, la abertura de su vestido dejaba al descubierto el nacimiento de sus pechos; sentí deseos de besarla allí. Yo me hallaba muy turbada y temblorosa.

    Miller

    Describe su primer encuentro sexual con Miller en marzo de 1932:

    -Ven a mi habitación - dice. 
    Qué rígido es el velo que me envuelve y Henry trata de desgarrar, mi temor a la realidad. Nos encaminamos hacia su habitación y dejo de sentir el suelo, pero siento su cuerpo contra el mío. 
    -Mira la alfombra de las escaleras, está raída -dice y yo no la veo, sólo percibo la ascensión. Tiene mi nota en las manos. 
    -Léela le digo al pie de la escalera -y me iré -Pero le sigo, No veo su habitación cuando me abraza mi cuerpo se derrite. La ternura de sus manos, lo inesperada penetración, hasta lo más hondo de mi ser pero sin violencia. Qué extraño y suave poder siento.

    Allendy (10)

    Con Allendy el 7 de diciembre de 1932 alas 7:30: 

    Y hoy nos hemos besado loca, locamente, Estaba frenético porque me marchara... Aquella hora de borrachera en brazos de Allendy, en su enormidad, su firmeza, su poder, la embriaguez de sus caricias, su mano en mis piernas, en mis pechos, y lo que permanece más grabado en mi memoria es que no hubo pausa ni interrupción, ninguna vuelta a la realidad. Cuando oí el timbre del siguiente paciente, eché a correr pero, en la puerta, en el momento de salir, Allendy seguía besándome en los ojos, en la comisura de mi boca, en mis orejas, y lo dejé así, cuando los dos estábamos en la cresta del vórtice de la confusión, un vórtice que me ha seguido devorando toda la tarde, toda la noche, todo el día de hoy.

    Artaud

    El 13 de junio de 1933 Anais vive un torrido romance con Artaud a quien ella designa de cualquier manera como homosexual.

    Todo giraba alrededor y dentro de mí. Se arrodilló. Se arrodilló delante de mí y habló violentamente, prendiéndome en sus ojos, y olvidé sus palabras. Todo lo que recuerdo es que me sacó de mi misma, de mis resistencias. Me senté allí, magnetizada y mi sangre lo obedeció. Me besó vorazmente, fieramente, y me rendí. Mordió mi boca, mis pechos, mi garganta, mis piernas.
    Pero no pudo. Hubo una pausa, muerta e intensa. Su rostro se contrajo, luego glácidamente, se sentó. Y ello le dio consuelo.

    Padre

    El 26 de noviembre de 1932 escribió que siendo niña de once años lamentó la marcha de su padre. El incesto estaba allí, acentuado, por la convergencia del intelecto, del arte, y una vez los profundos tesoros de la reflexión.
    El primer día que inicia incesto con el padre lo escribió el 23 de junio de 1933: y expresa que al día siguiente vestía con negligé‚ de satén y él estaba recostado en su cama. Sin poder moverse, dice que ha tenido un sueño con ella y ella responde que también con él, enseguida el padre la provoca con nombrar a Freud y a todos los psicoanalistas porque en realidad la desea como mujer, sin sentirla como hija, entonces susurra:

    -Déjame besar tu boca -dijo.

    Y me rodeó con sus brazos. Dudé. Me torturaba la complejidad de mis sentimientos. Quería su boca, pero sentía miedo, como si fuera a besar a un hermano. Tentada, al mismo tiempo asustada y deseosa. Tensa. Sonrió y abrió su boca. Nos besamos, y aquel beso desató una oleada de deseo. Yo estaba inclinada sobre su cuerpo y sentí su deseo en mi pecho, duro y palpitante. Otro beso. Más terror que gozo. El gozo de algo innombrable y oscuro. Era bello, como un dios, y femenino, seductor y cincelado, duro y suave. Pasión intensa.

    -Debemos evitar la posesión -dijo-, pero oh, déjame besarte.

    Acarició mis pechos y se me endurecieron los pezones. Me resistí, dije que no, pero mis pezones se pusieron duros. Y cuando su mano me acarició -oh, que sabías eran sus caricias- me derretí. Pero, durante todo el rato, una parte de mí seguía dura y aterrorizada. Mi cuerpo se entregaba a la penetración de su mano, pero resistía, resistía al placer. Me resistí a mostrar mi cuerpo. Sólo desnudé mis pechos. Me sentí¡ tímida y retraída, pero apasionadamente conmovida.

    -Quiero gozar, gozar -decía él.

    Y sus caricias fueron penetrantes sutiles; pero yo no podía y quise escapar de él. De nuevo me eché sobre él y sentí¡ la dureza de su pene. Lo descubrió y lo acaricié con mi mano. Vi cómo se estremecía de deseo.
    Con una extraña violencia, me levanté la negligé‚ y me puse encima de él.

    -Toi, Anais Je n'ai plus de Dieu

    Extasiado su rostro, y yo frenética por el deseo de unirme con él...ondulándome, acariciándolo, pegada a su cuerpo. Su espasmo fue tremendo, con todo su ser. Se vació por entero dentro de mí...y mi entrega fue inmensa, con todo mi ser, sólo con aquel rincón de miedo que me impedía el supremo espasmo.

    Ella entonces quiso dejarlo, correr, sentía repugnancia, pero temió su vulnerabilidad, no podía lastimarlo con su huida, y ella sentía el peso de la culpa. El 11 de julio de 1933 ella dice que quiere ir a psicoanálisis con Rank para recibir la absolución, y el 7 de noviembre de 1933 tocó a la puerta de Rank.


    Rank

    El proceso de enamoramiento y entrega a Rank se inicia el 27 de marzo de 1934 en que ella sueña que hace el amor con Rank.

    Un sueño y la actuación son relatados el 19 de mayo de 1934:

    Anoche soñé con un beso apasionado, Fui a él pensando únicamente en el beso. Y adivinó todo. 
    Tantos momentos, cuando nos mirábamos sin hablarnos, trastornados. La noche en que me fui pensando que me amaba (el dia en que a sus ojos me convertí en mujer).

    El 30 de mayo escribió que el martes decidió convertirse en psicoanalista y en el diario de la mismo fecha escribió que en la Próxima sesión va a besarlo vestida con un vestido nuevo:

    No pude hablar. Me levante de la silla, me arrodillé delante de él y le ofrecí mi boca. Me abrazó muy apretadamente, no podríamos hablar.

    1 de junio de 1934, relata:

    Hoy no fue tímido. Me arrastró hasta el diván y nos besarnos salvajemente, como borrachos. Parecía fuera de sí y yo no podía entender mi abandono. No había imaginado una armonía sensual.

    Y en cada sesión posterior un vínculo sexual. El 13 de julio de 1934 escribe que ama a un filósofo trágico, con un fondo de amor y patetismo judío

    Anaïs recibe a su primer paciente, un peluquero, comunista, un judío yugoslavo el 6 de octubre de 1934, y al celo siguiente narra su relación con Rank fuera del diván y del consultorio:

    En el tren estuve soñando, Cuando me vio en la estación, dio un salto y corrió hacia mí y me basó apasionadamente. Me pareció que me amaba como yo, había amado a Henry, con aquella llamarada saltarina de gestos. 
    Aquella noche nos besamos durante horas. Nos acariciamos, enredados, soldados. 
    Le di el anillo que me re galó mi Padre, rompiendo así el lazo que me unía o él. Quiso darme el anillo que le había regalado Freud, Quería deshacerse de su padre. 
    Contemplamos la aurora. Nos separamos sonrientes en la estación, pero sentí físicamente se marcha, como si me desgarraran la carne.

    Para Rank, de acuerdo a la misma paciente. las tendencias lesbiánicas de Anaïs eran más imaginativos que físicas por su identificación con el padre. Ella descubrió el amor por lo verdad exacta en oposición a las deformaciones artísticas, y reconoció su aversión de ser mujer con su ser niña, esposa y amante. Ella vio en Rank a su doble.


    Corolario

    Es posible suponer con los testimonios de la autora de que ella actúa la perversión, es decir que ha constituido una estructura perversa.(11) Para Piera Castoriadis-Aulangier en la estructura perversa del sujeto existe una idealización y una complicidad con la madre, el perverso habla genialmente sobre ley sin razón de deseo, justifica su acto por el plus del placer, entrampa por la fascinación, hay un desafío, con una intención de escándalo y un ultraje a las costumbres, se establece un contrato y un ritual.(12) Así fue el escenario creado por Anaïs Nin, aunque Aulangier se refiera a la perversión en el hombre, nos asombra que la escritora sedujo, cautivó y depositó su placer a su padre, a Rank, Allendy, a Miller y a June. Sin embargo, siguiendo la hipótesis de Granoff y Perrier, de que en la mujer no existen las perversiones sexuales sino lo que puede pervertirse en la mujer es la libido y no la sexualidad, o sea, una forma de perversión del narcisismo,(13) significa entonces que Anaïs Nin no es una perversa e incluso, tampoco cometió incesto, porque los autores no admiten que la relación de padre e hija exprese la prohibición de incesto.(14) Tal vez existe una conexión del placer sexual con el misticismo, en la siguiente frase de Anaïs Nin:

    Siento que soy corno una Santa Teresa del amor, que nadie conoció la exaltación, el fervor místico, la totalidad destructiva de mi amor. Como me quema y me devora. Y todo esto puede ir a Rank, Lo quiere, lo da; siente como yo. Da (7 de julio de 1934).

    Y yo mismo concluyo:

    ¿Y sí todo fue una fantasía?

    Notas:

    1 Otto Rosenfeld nació en Viena en 1881 y en 1901 cambié su nombre por Rank. Era un hombre, solitario que escribió dramas de teatro. Su interés literario y por el artista antecede a su descubrimiento del psicoanálisis. Adler lo presenta a Freud. Fue secretario de la Sociedad Psicoanalítica de Viena de 1903 a 1915. Un psicoanalista profano que obtuvo su diploma médico en 1912. En ese mismo año funda junto con Sachs la revista Imago. Rank se analizó con Freud. Desde su ruptura con Freud vive en París de 1926 a 1935, luego se mudó a New York donde permaneció hasta 1939 y de allí a California, con su nueva esposa, que era su secretaria, disfrutando de la vida por poco tiempo, porque murió de una enfermedad infecciosa 30 días después de la muerte de Freud. Cf. Samuel Eisenstein (1966) "Otto Rank (1834-1939). El mito de] nacimiento del héroe", en: Franz Alexander, Samuel Einsenstein, y Martín Grotjahn (cornps), Historia del psicoanálisis, vol. 1, Paidós, Bueno Aires, 1968.

    2 Henry Miller menciona a Rank en sus cartas a Anaïs Nin.

    3 Este autor publicó: Psychopathy. A Comparative Analysis of Clinical Pictures. Nueva York, Grunne & Stratton, (1959).

    4 Otto Rank (1914). El doble. Orión, Buenos Aires, 1976, p. 42

    5 Joaquín Nin nació en Cuba. Estudió música española para cantar y violín compuestas en el siglo XVIII. Cf. Friederich Herzfcld, Los maravillosos caminos de la música (1950), Barcelona, Labor, 1966.

    6 Anaïs Nin Diario I (1931-1934); DiarioII, (1934-1939); Diario III (1939-1944). Gunther Stuhlmann (editor). Barcelona, Bruguera, 1981.

    7 Anaïs Nin (1932-1934) [1992], Incesto, Madrid, Siruela.

    8 Norman Mailer. (1976), Genio y lujuria. Henry Miller, Barcelona, Grijalbo.

    9 Juliet Edith Smerth, judía, la esposa de Heinrich Miller.

    10 Anaïs Nin relató su proceso analítico con Allendy en su libro sobre Henry y June. Cf. Anaïs Nin (1931-1932) [1986], Henry Miller, su mujer y yo. Buenos Aires, Emecé‚ Editores. El libro que fue llevado a la pantalla de manera espléndida por Kaufman. [René Allendy (1889-?) Conjugó la homeopatía y el psicoanálisis. Un médico interesado en el ocultismo, escribe sobre astrología y estudió lenguas orientales. Fue secretario de la Sociedad Psicoanalítica de París de 1928 a 1931. Artaud fue su paciente a quien le administró laudano. Cf. Elisabeth Roudinesco, La batalla de 100 años. Historia del Psicoanálisis en Francia (1986), Vol. 1 (1885-1939), Fundamentos, Madrid, 1988.]

    11 Para un tratamiento sobre la perversión en el arte, véase mis ensayos: "Ética y perversión. Análisis de la película Crímenes y pecados de Woody Allen", Tramas, # 7, 1994, pp. 39-46. Y mi libro Notas de psicoanálisis y literatura. México, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, 1999, donde analizo la estructura perversa, del Diario de ladrón de Jean Genet. Mis referentes de la perversión para el primer ensayo se fundamentan desde el punto de vista de Masud Kahn, y para el segundo a partir del enfoque de Chasseguet-Smirgel.

    12 Piera Castoriadis-Aulangier (1978), "La perversión como estructura", en: La perversión, Buenos Aires, Editorial Trieb.

    13 Wladimir Granoff y François Parrier (1979), El problema de lo perversión en la mujer. Barcelona Grijalbo.

    14 Para una revisión del tema, véase mi libro Tabú del incesto, México, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, 1982.

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    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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