Idioma original: Ruso
Título original: Господа Головлёвы
Traducción: María García Barris
Año de publicación: 1875-1880



Hay que tener muy mala pata para ser ruso, dedicarte a esto de la escritura y que te toque ser coetáneo, entre otros, de Tolstoi, Dostoyevski, Gogol, Chejov o Turguenev. Porque la sombra de estos auténticos monstruos de la literatura es más que alargada. Y es posible que esa sombra haya hecho permanecer en el más absoluto de los olvidos a autores como Schedrín, cosa que, tras leer "La familia Golovliov", me parece sumamente injusta.

Es "La familia Golovliov" una novela muy rusa, muy decimonónica. Ambientada en los años anteriores y posteriores a la abolición del régimen de servidumbre (1861), se trata de una novela psicológica con aspectos de crítica social que narra el lento e irreversible deterioro y descomposición de una familia, los Golovliov, y de una clase social, la de la pequeña nobleza campesina. 

En el caso de los Golovliov, la familia está marcada por tres rasgos fundamentales:  la ociosidad, la incapacidad para realizar cualquier tipo de trabajo y la excesiva afición por la bebida. Estos rasgos serán causa de la superficialidad y vacuidad que dominan los pensamientos y acciones de los personajes.

El único personaje que trata de oponerse a ese destino familiar será la madre, la avara y mezquina hasta extremos insospechados Arina Petrovna Golovliovo, verdadero motor de la familia, manejadora de los negocios y propiedades de la misma (llega a poseer hasta 4000 almas), pero incapaz de transmitir ese carácter a sus descendientes, salvo en lo referente a avaricia y mezquindad. Frente a ella, su esposo Vladimir, de carácter desordenado y escandaloso, está completamente fuera de la vidad social y familiar. 

Esa descendencia está formada por cuatro hijos, dos nietas y dos nietas, ocho seres absolutamente infelices. De sus hijos, Porfiri (el sanguijuela, el Judas) será el heredero de la fortuna familiar y del carácter de Arina y será, además, el principal protagonista de la segunda parte del libro. El resto de los hermanos, necios algunos, absolutamente abúlicos otros, infelices todos, irán sucumbiendo a las vicisitudes de la vida y a su incapacidad para afrontarlas.

Otro tanto ocurre con los nietos y nietas, especie de contrapeso en la novela respecto a los protagonistas de la generación anterior, que tratan de romper el círculo en el que está envuelta la familia, de huir hacia una libretad apenas entrevista, pero a los que el peso de la educación recibida y la superficialidad y vacuidad de la que hablábamos conducirán a un destino trágico.

Por tanto, es "La familia Golovliov" es un inventario de seres en plena liquidación, una gran novela, densa, oscura y trágica, con ecos de Gogol, por las coincidencias temáticas con Almas Muertas y por la ironía con que retrata a los personajes, y de Dostoyevski, por esa naturaleza casi autodestructiva de sus atormentados protagonistas. Una novela que, pese a las inevitables comparaciones, posee por sí sola la suficiente fuerza como para ser considerada un clásico a tener en cuenta.