La belleza del pensar: Entrevista a Francisco Varela



Nacido en 1946, Francisco Varela estudió en el Verbo Divino de Santiago. Realizó sus estudios de pregrado en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile donde se licenció como biólogo en 1967.
Luego obtuvo un doctorado en Biología en la Universidad de Harvard. Como parte de su formación inicial estudió la licenciatura en filosofía en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, junto las lecturas guiadas por Roberto Torreti en el Centro de Estudios Humanísticos de la Escuela de Ingeniería en 1966.
Por esta vía Varela conoció la fenomenología europea y comenzó la lectura de Husserl, Heidegger y Merleau Ponty. Gracias a la colaboración de Felix Schwartzman, Francisco descubrió la naturaleza social de la ciencia. A través de los autores Alexandre Koyré, Georges Canguilhem y de Gastón Bachelard -que convergerían en los trabajos de Thomas S Kuhn en "La estructura de las revoluciones científicas".
Esta formación lo dejaría en una inmejorable posición para convertirse en uno de los maestros de la epistemología experimental del siglo XX.
Francisco Varela investigó durante la mayor parte de su vida las bases biológicas del conocimiento y el lenguaje, las características de la vida, realizó aportes a la comprensión de la epilepsia y del sistema inmunológico y exploró las fronteras de la neurociencia y la psicología cognitiva. Su adhesión a la filosofía budista lo llevó a estudiar la relación entre el pensamiento oriental y los métodos científicos de Occidente. Por esta misma motivación se dedicó a investigar los fundamentos biológicos de la conciencia. Es notable la cercanía que tuvo con el Dalai Lama con quien junto a un grupo de destacados científicos se reunieron en varias ocasiones para discutir en profundidad sobre Ciencia y Budismo, las que dieron origen a varios de sus libros.
Publicó numerosos artículos sobre la fisiología sensorial, el modelado biológico y la inmunología, y es autor de varios libros.
Entre ellos se destacan:
-El árbol del conocimiento, en coautoría con Humberto Maturana (Ed. Universitaria).
- The Embodied Mind: Cognitive Science and Human Experience)
- La Mente Encarnada: Ciencia Cognitiva y Experiencia Humana) (MIT Press, 1991), en colaboración con E. Thompson y E. Rosch.
- Etica y Acción, (Dolmen Ediciones, 1995.
- En el último periodo de su vida se desempeño como profesor de ciencias cognitivas en la Fondation de France, y de epistemología en la Escuela Politécnica de París.
Entre sus trabajos destaca: De Máquinas y Seres Vivos y El Arbol del Conocimiento, ambos escritos en Co-autoría con Humberto Maturana.
Publicó más de 200 trabajos en revistas especializadas y 15 libros. Entre estos cabe señalar - De cuerpo presente.
- Las ciencias cognitivas y la experiencia humana" junto a E. Thompson y E. Rosch (1991), - - Etica y acción" (1995).
- Un puente para dos miradas.
- Conversaciones con el Dalai Lama sobre las ciencias de la mente con J. W. Hayward (1997), - Dormir, soñar y morir" (1999)
- "El fenómeno de la vida" (2000).
Víctima de un cáncer hepático, falleció en Paris en el 2001.
"La conclusión a la que estos ensayos apuntan es que lo central es un circularidad inalienable entre el acto de conocer y vivir, entre el universo de lo vivo y el conocer como objeto de estudio. Dicho de otra manera, el fenómeno de la vida, como un todo, quiere decir, precisamente, que el acto de vivir precede a la explicación del origen de la vida sobre la Tierra. Que el conocer precede a la comprensión del conocer visto como mecanismo biológico y neurona. Que la experiencia vivida es la base misma de la exploración científica de la conciencia". Francisco Varela

PDF]Conocer, Francisco Varela

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CONOCER. Las ciencias cognitivas: tendencias y perspectivas. Cartografía de las ideas actuales por.Francisco J. Varela editorial gedisa ...

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Francisco Varela (duración: 30 minutos)
El video es una entrevista al recientemente fallecido investigador Francisco Varela, PhD. en Biología en Harvard y Director de Investigación del CNRS (Instituto Nacional para la Investigación Científica) en el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas e Imágenes Cerebrales (LENA), ubicado en el Hospital de la Universidad Salpêtrière de París, donde encabezó el Grupo de Neurodinámica. Realizada en marzo de 2000 en el marco de entrevistas dirigidas a especialistas para el programa televisivo de divulgación científica "Enlaces". El programa es conducido por Eric Goles, actual presidente de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicyt), quien es el entrevistador de Varela.
La entrevista se inserta en el capítulo Mente y Cuerpo y discute una serie de aspectos acerca de cómo el ser humano se relaciona con la realidad mediante el funcionamiento del cerebro, sistema que está presente en todas las extensiones del cuerpo. A través de un lenguaje coloquial y concreto, el fallecido profesor Varela indaga en los procesos del funcionamiento del cerebro y cómo estos se relacionan con el contexto temporal y espacial.
Con el cuestionamiento de la teoría científica reduccionista, abre nuevas posibilidades para entender la relación entre humano y ser vivo tras fundir los conceptos "mente" y "cuerpo" como un todo relacionado e indivisible. Lo anterior lo fundamenta con la Teoría de los pasajes de lo local y global, donde a partir de distintos estímulos a la gran red neuronal del cerebro, se recrean los procedimientos de la percepción y de las capacidades cognitivas.
En una amena conversación, el especialista nos entrega una serie de reflexiones que a pesar de tener una profundidad y complejidad científica y filosófica, su lenguaje coloquial permite comprender los contenidos tratados.
Enlaces de interés
Desarrollo de la teoría de la evolución. Completa reseña histórica del desarrollo de la teoría de la evolución.
Teoría general de la evolución condicionada de la vida. El objetivo de este libro es presentar la Teoría General de la Evolución de la Vida, fruto de las inquietudes sobre conceptos fundamentales de la vida que todos tenemos en mayor o menor grado.
Problemas científicos con la Teoría de la Evolución de las especies. Artículo que profundiza en la problemática científica ligada a la teoría de la evolución.
La evolución: ¿una teoría en crisis? Artículo que cuestiona la vigencia científica del paradigma de la teoría de la evolución.
Sitio web de Francisco Varela. Sitio oficial (en inglés) de difusión de la obra y legado de Francisco Varela, en específico, dos líneas fundamentales de su trabajo: la integración neuronal y la conciencia humana.
Intimate Distances, Fragments for a Phenomenology of Organ Transplantation by Francisco Varela (Oct. 9, 2001). Texto especializado en inglés.
Arte inspirado por la entrevista con Francisco Varela. Testimonio del pintor Andrew Campbell quien se inspiró en cada fragmento de la entrevista citada anteriormente.
Francisco Varela, Faro del Pensamiento. Homenaje de académicos universitarios chilenos a la obra de Francisco Varela tras su muerte.
Editorial, Vida y Obra de Francisco Varela. Homenaje póstumo a Francisco Varela.
Entrevista a Francisco Varela. Entrevista realizada por la revista científica Psychologie Heute.
Entrevista a Francisco Varela. Entrevista en inglés en el sitio web Dialog on Leadership.
Ver también: http://www.dialogonleadership.org/Varela-2000.pdf (Archivo PDF)





El PENSAMIENTO
Figura relevante en el campo de la neurociencia cognitiva, abrió vías exploratorias a través de lo que denominó la neurofenomenología, donde se advierte la influencia de Maurice Merleau-Ponty. Estudió junto con su maestro y compatriota Humberto Maturana las bases biológicas del conocimiento y de la conciencia, así como la relación sincrónica entre la actividad neuronal del cerebro, la percepción y la conciencia. Introduce el término de autopoiesis en la biología, término que refiere la autonomía de los seres vivos en la generación de soluciones específicas para su propia realidad y circunstancias. Esta dimensión del análisis biológico, inserta en una concepción sistémica, tuvo proyecciones muy amplias en el mundo de las ciencias cognitivas, en la sociología y la idea de las segmentaciones autorreferentes de Niklas Luhmann, en la ciencia política, en la psicología, etcétera.
Varela analiza los procesos de captación de información y los mecanismos de procesamiento cerebral, dando un salto cualitativo en los estudios sobre la teoría de la información, al desplazar la matriz física del análisis hacia el campo de la biología. Es, también, un acercamiento a la persona y las peculiaridades cerebrales de la recepción, marcadas por la autonomía –las ‘interpretaciones’ personales- del sistema nervioso. La física, señala Varela, no provee de herramientas, metáforas y contextos necesarios para comprender el funcionamiento de una célula, un sistema nervioso o de un sistema social. Se abren aquí nuevas perspectivas científicas sobre la percepción y la objetividad, así como de las interacciones, en el campo de la comunicación en sociedad, que describen los consensos acerca de las sensaciones de la realidad, en la que el observador forma parte del mundo observado. El mundo es como nos parece, porque en ello coinciden las percepciones múltiples de quienes forman agregaciones de observación presentes e históricas. El sistema nervioso ordena y regula la imagen de la realidad, que no es caprichosa, sino que está relacionada con el ambiente de quien percibe y procesa.






Biografia


Francisco Javier Varela García nació en Santiago de Chile el 7 de Septiembre de 1946. Fue biólogo y filósofo chileno. Realizó diversas investigaciones relacionadas con las neurociencias y ciencias cognitivas.
Comenzó sus estudios en la Universidad de Chile, estudiando biología y medicina. Posteriormente realizó un postgrado en la Universidad de Harvad (1968-1970) y se doctoró con la tésis "Insect Retinas: Information processing in the compound eye". También estudió licenciatura en filosofía en el Insitituto Pedagógico de la Universidad de Chile.
Sin embargo, su interés fundamental fue estudiar las bases biológicas del conocimiento, por lo que investigó los fenómenos cognitivos, e
specializándose en la conciencia.
Uno de sus principales aportes es el trabajo realizado con Humberto Maturana, del que nació la teoría de la autopoiesis, que define a los seres vivos como organismos autónomos. Más tarde, Varela comienza el estudio de los mecanismos neuronales asociados a los fenómenos conscientes, en que investiga la sincronía de la actividad neuronal y su relación con la percepción y los estados de conciencia.
Por último, Varela se interesa en desarrollar una metodología para la investigación de estos fenómenos, que denomina neurofenomenología, en que intenta conciliar la mirada científica con la experiencia vital. Varela practicó el budismo a lo largo de su vida e intentó generar un diálogo científico.

Esto cambia radicalmente la concepción tradicional de regionalidad, con puntos e intersecciones únicas del plano espacial. Esto en la neurofenomenología de Varela se conoce como "bloqueo en fase" y es la manera en que aquí se concibe la regionalidad cerebral y su relación simultánea de coordenadas espaciales en una coordenada temporal única y fugaz que dura solo el tiempo que el cerebro necesita para procesar la impresión a la cual se enfrenta.

A su muerte el 28 de mayo del 2001era Director de Investigación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas en el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas e Imágenes Cerebrales de París. Actualmente el productor Pablo Rosenblatt esta en post-producción de un documental sobre la vida de Francisco Varela, "Vivir, soñar y morir: la travesía de Francisco Varela".

RECURSOS EN LA RED
Biografías 
[1]
 [1] [2] [3] [4] en español 
[4] 
en inglés.
Sitio web Franciso Varela.
From Autopoiesis to Neurophenomenology: A Tribute to Francisco Varela Texto en inglés.
Sitio sobre Francisco Varela Texto en inglés.
Entrevista de Psychologie heute con F. Varela en español.
Francisco Varela y las ciencias cognitivas por César Ojeda En formato PDF
Organización y filosofía de la vida. Reflexiones en torno a la filosofía de la vida de Maturana y Varela por Fernando Flores Morador.
Some remarks on Maturana and Varela's autopoiesis and cognition por Pietro Ramellini Texto en inglés.
Francisco Varela, The Emergent Self Texto en inglés.
The Three Gestures of Becoming Aware, entrevista con Francisco Varela Texto en inglés.
Consciousness Concepts of Francisco Varela por Phil Norfleet Texto en inglés.
Beyond Neo-cybernetics: Inflections of Emergence and Politics in Francisco Varela’s Work por John Protevi Texto en inglés. En formato PDF
The Embodied Mind: Cognitive Science and Human Experience, comentario de Daniel C. Dennett Texto en inglés.
Fhenomenology and Cognitive Science. Neurophenomenology.
Intimate Distances. Fragments for a Phenomenology of Organ Transplantation Texto en inglés.
Entrevista sobre el antagonismo entre mente y cuerpo (RealOne. Duración: 00:29:39) 
TEXTOS
The Emergent Self Texto en inglés. Capítulo en el libro de John Brockman (ed.) The Third Culture. Beyond the Scientific Revolution.
Heinz von Foerster, the scientist, the man Texto en inglés.

Manuel Castells

Reflexiones del sociólogo y economista español después de los atentados en Inglaterra y Egipto.
Egipto. El viernes 26 se produjo un atentado contra la minoría copta de Egipto, 29 de cuyos miembros fueron asesinados y otros 13 heridos tras ser tiroteado un autobús de peregrinos en la provincia meridional de Minia.Foto: Reuters/Mohamed Abd El Ghany

Enmudece la voz, se agotan las palabras, las lágrimas se secan, el horror anida en nuestra vivencia y se hace imagen rutinaria sin que, aparentemente, podamos detener ese vértigo de destrucción que nos conduce a la negación de lo humano. O tal vez a la supremacía de esa humanidad destructora que todos llevamos dentro. Y sin embargo, sabemos todo. Sabemos quiénes se hacen terroristas y por qué. Sabemos cómo lo hacen. Y sabemos que la necesaria represión policial y las innecesarias guerras de exterminio alimentan la espiral de odio y violencia en todos los ámbitos de nuestras vidas. Y es que nuestra práctica institucional utiliza lo que sabemos para fines que tienen poco que ver con atajar el terrorismo.

Por ejemplo, para ganar elecciones mediante la exacerbación de xenofobia e islamofobia. Como hizo Trump e intentó Le Pen. O para controlar el petróleo. Como hicieron Bush, Blair y Aznar invadiendo Irak y desestabilizando el país para siempre, mediante la mentira de las armas de destrucción masiva. O para destruir la convivencia dando vía al autoritarismo. Como hizo Putin cuando asumió el poder en medio de la emoción de un atentado en Moscú atribuido espuriamente a chechenos.

Pero ¿qué es lo que sabemos exactamente, tras dos décadas de terrorismo islámico?

Los terroristas son jóvenes musulmanes radicalizados, que rechazan los valores dominantes de la sociedad en que viven, se solidarizan con sus correligionarios en Oriente Medio y se sienten parte de un movimiento global para defender al islam. La inmensa mayoría de los terroristas en Europa son europeos, nacidos y criados en nuestros países y ciudadanos de su país. Pero son una ínfima minoría de la comunidad musulmana. Los 19 millones de musulmanes que viven en la Unión Europea (1,6 millones en España) en su inmensa mayoría condenan el terrorismo, siguen las normas de convivencia y simplemente piden respeto a sus valores y tradiciones. Solamente unos mil han sido detenidos por posible radicalización. Y hay que recordar que el peor terrorismo islámico ocurre en países musulmanes. Ha habido cien veces más víctimas musulmanas que víctimas cristianas. Aun así, el pavor que suscita el terrorismo indiscriminado está teniendo un efecto profundo en nuestro modo de vida. El miedo cotidiano corroe la convivencia. Y aunque los radicalizados sean una ínfima minoría, aumentan en cantidad y en velocidad de su radicalización, a partir de la conexión creciente entre Oriente Medio y Europa.

La adhesión al Estado Islámico es más mental que organizativa. La imagen de combatientes avanzando en Irak y Siria y derrotando a ejércitos apoyados por los poderes mundiales suscita el entusiasmo de los jóvenes que buscan en el proyecto purificador del yihadismo, incluido el martirio, el sentido de una vida que se les escapa, faltos de integración cultural en las sociedades europeas.

Aunque busquemos conexiones organizativas porque nuestra policía está entrenada para esto, las bombas se fabrican en casa, aprendiendo por internet o con consejos y materiales facilitados por redes clandestinas que han ido formándose a lo largo del tiempo. Redes que se reconfiguran constantemente en función de un ideal que se reproduce bajo distintas siglas, de Al Qaeda al Estado Islámico. Mientras las fuentes de radicalización aquí y de guerras diversas allí no se eliminen, no habrá policía capaz de impedir que un camión se precipite en un paseo o que un asesino con un cuchillo degüelle a inocentes o que una bomba de clavos con una carga de productos químicos domésticos mate y mutile a niños en la alegría de un concierto. Pero como algo hay que hacer y lo más fácil es hacer lo de siempre, poco a poco entramos en una vida dominada por el miedo en que el espacio público pasa a ser militarizado. Si la acción policial no es suficiente, aun apoyada por el ejército, ¿cómo prevenir la destrucción y la muerte? Se habla de integración de las comunidades musulmanas. Pero ello requiere una voluntad política, apoyada por la ciudadanía, que implica una tolerancia cultural y social profunda, que se contradice con la hostilidad creciente después de cada atentado. La crisis educativa y laboral de los jóvenes musulmanes discriminados requeriría darles una prioridad que los ciudadanos rechazan. Y el sentimiento de humillación y marginación que muchos sienten no se apacigua con buenas palabras.

Por otro lado, la anulación de la referencia simbólica en Medio Oriente exigiría una victoria militar que buscan Trump y Putin en este momento, pero que es improbable: “Que se maten entre ellos” es la actitud general. Y las medidas más eficaces contra el EI no se contemplan. En concreto, se supone que el reino y los emiratos de la península arábiga financian indirectamente las huestes islámicas (por eso no sufren ataques), pero son aliados esenciales de EE.UU. que no se pueden tocar.

En esas condiciones, algunos dicen que “sólo nos queda rezar”. No es mala idea, no sólo por el valor de la plegaria, sino como estrategia. Hacer una alianza de líderes religiosos cristianos y musulmanes por la paz y la vida puede ser más eficaz que las bombas con respecto de un movimiento de referencia religiosa, deslegitimando el terrorismo. En eso está la Comunidad de Sant’Egidio, junto con el Papa y su equivalente suní, el rector de la mezquita Al Azhar de El Cairo, adonde fue Francisco. Sólo la paz de las mentes puede lograr la paz mundial. Porque todo lo demás está fracasando y arrastra en su fracaso nuestra forma de ser.

©La Vanguardia

Juan Eduardo Tesone

Adicciones y consumos: el sujeto elige modos de satisfacerse que lo llevan a un “masoquismo de vida”.
Humos. “Consumen, se consumen y consumen a otros en su vértigo destructivo”, afirma Tesone.

El consumo problemático es el resultado del encuentro entre una personalidad y un producto. La personalidad puede ser variable y no responde necesariamente a una homogenización del diagnóstico en términos conductuales o en términos psicodinámicos. Es bien sabido que encontramos consumos problemáticos en neuróticos, psicóticos, perversos y en pacientes border-line. No es el consumo en sí mismo lo que nos esclarece sobre la singularidad del sujeto que consume. Dicho sea de paso, es curioso el término “consume”, dado que más que consume correspondería decir “se consume”, dando la entera responsabilidad al sujeto en su elección.

No confundo culpa con responsabilidad. Mi intención no es culpabilizar o judicializar al consumidor, sino responsabilizarlo en su participación como sujeto en dicha alienación. No basta con repetir lo que sostiene el consumidor: yo domino el consumo. Pero tampoco el lugar común que la sustancia domina al sujeto, como si diéramos por sentado que el sujeto ha desaparecido. Sitúo el trabajo terapéutico en la intersección de un estado de la mente de un sujeto y su relación con un producto. A los consumos conocidos, ya sean legales o no, se puede agregar cualquier sustancia consumida en exceso, a tal punto que genere daño.

Una paciente de 40 años me fue derivada por su nefrólogo por consumir en exceso agua. Su potomanía (necesidad exagerada y urgente de beber) la llevaba a consumir 12 litros de agua por día, su intención racionalizada era adelgazar. Sin embargo, la sustancia más inocua y considerada saludable en apariencia, le estaba dañando sus riñones por exceso de filtrado. El consumo de agua era problemático para sus riñones pero no para ella, cuyo propósito consciente era adelgazar a cualquier precio, incluso el de una insuficiencia renal que pudiera conducirla a la muerte. Si un común denominador existe entre las personas que manifiestan un consumo problemático, parece ser el de la ausencia de límite. Pero al mismo tiempo, y paradójicamente, una forma insidiosa, solapada, omnipotente, de confrontarse a un límite, el único que logra frenar el consumo: la muerte.

Patologías del vacío

Situaría a los sujetos con consumos problemáticos no perteneciendo a una nosografía en particular sino dentro de las patologías del vacío, en la frontera de diferentes entidades nosológicas. Son pacientes que inquietan pues están en el borde de la frontera, entre las nosologías:a-estructurados más que estructurados, pero no desestructurados, no se deciden a pertenecer a ninguna clasificación de enfermedades clásica. El yo moderno no sólo está escindido entre un consciente y un inconsciente, es a su vez múltiple, polifónico al decir del filósofo del lenguaje Mijaíl Bajtin.

No creo en las estructuras psíquicas compartimentadas, prefiero hablar de configuraciones psíquicas predominantes. Es innegable que en cada sujeto prevalece una manera de funcionar psíquicamente como respuesta al aparente evitamiento del dolor psíquico. No se elige la modalidad de funcionamiento psíquico en una góndola de supermercado, la configuración se impone al sujeto para protegerlo del sufrimiento y a veces y paradójicamente lo precipita en el mismo. La resistencia al cambio, aun si en casos extremos lo lleva primero a la muerte psíquica y luego a la muerte de su soma, es el precio que el sujeto está dispuesto a pagar para creer que puede llenar su vacío existencial con un producto.

Ahora bien, si aceptamos junto con Bajtin que el sujeto es polifónico, es posible seguir sosteniendo que pertenece a una sola configuración psíquica. ¿O acaso no está en la naturaleza de los contenidos psíquicos atravesar fronteras? ¿No podemos decir que si bien el sujeto tiene una modalidad prevalente de funcionamiento psíquico, todas las configuraciones coexisten en el mismo individuo y hablan en él y de ellas?

No estoy afirmando que no existan las configuraciones psicopatológicas, estoy proponiendo que existen vasos comunicantes entre dichas configuraciones y que ninguna funciona de manera unívoca y aislada de las otras. Conviene considerar a la patología del vacío como casos límites de lo analizable.

El consumo suele ser simultáneamente problemático para el entorno, ya sea el familiar o la sociedad considerada en su conjunto, quienes padecen las consecuencias de una conducta que tiene impacto no sólo en el sujeto, sino en círculos concéntricos que se van ampliando. Es sabido que un sujeto tomado por una sustancia puede llegar a delinquir, perdiendo incluso toda referencia ética frente al sufrimiento del otro. Estamos confrontados a los límites de lo terapéutico frente a sujetos que no se sienten responsables de un consumo. Consumen, se consumen y consumen a otros en su vértigo destructivo. ¿Cómo no pensar que en el trasfondo de esta compulsión a la repetición predomina lo que un analista francés de origen rumano, Benno Rosenberg llama masoquismo de muerte. Si el sujeto de consumos problemáticos no tiene capacidad de espera para satisfacer su impulso, es porque busca desesperadamente reencontrarse con el objeto perdido de la satisfacción primaria. Si el masoquismo es el aumento de la tensión psíquica en el aparato psíquico, se requiere cierta capacidad de aumento de la tensión y de espera para lograr satisfacción, siempre frustrante porque nunca es absoluta. A esa capacidad de espera y de relativo aumento de la tensión psíquica, Rosenberg la llama masoquismo de vida, en la medida que permite que la vida sea posible.

En cambio, la búsqueda de satisfacción inmediata, absoluta, conforma lo que Rosenberg llama masoquismo de muerte. En el asujetado (súbdito) al consumo, la espera, el duelo del reencuentro con el objeto perdido y de la obtención de lo absoluto no ha tenido lugar. Como un bólido que circula a 200 km por hora, sólo encuentra su límite al chocarse contra el muro de la muerte. La destructividad, auto y hétero, es el meollo de ese tipo de personalidades que obstaculiza la potencia creativa de la libido hasta asfixiar la vida psíquica. La búsqueda de placer inmediato aparente se degrada en displacer sustentada por odio de sí mismo. El amor es siempre incierto, el odio es más constante y certero: nos confrontamos a la certeza del narcisismo de muerte de la persona que consume. ¿Cómo no nombrar este proceder de masoquista, dado que se convierte en una búsqueda de existencia al destruirse? Niega simultáneamente su sentimiento de existencia y la del otro. No hay compasión, es decir sentir con, dado que no hay un sujeto que asuma su responsabilidad como tal. La pregunta ontológica que subyace al sujeto que consume sería la siguiente: ¿estoy vivo o muerto? La respuesta podría ser que quizá ni lo uno ni lo otro.

Caídas profundas

Si una mutación no interviene, la duda se disipa ante la muerte deseada, negada, pero finalmente encontrada. El masoquismo, en estos casos, puede ser vivido como el signo de una omnipotencia invertida. No conoce la “derrota”. Aquello que para otros sería causa de abatimiento, decepción, desilusión, aquí es vivida como una suprema apoteosis destructiva. Más profunda será la caída, más alta la victoria. La derrota con signo opuesto marca su pretensión de invencible. En el truco desafiante con la Parca, se cree poseedor del as de espada. Lo que no advierte es que no hace falta convocar a la Parca, la espada se la clava él mismo. Su triunfo consiste en dicha autonomía autodestructiva. El desafío que consistiría en descentrar la lógica de dicho cogito requiere el convencimiento del sujeto que otra forma de existencia es posible.

Sin asunción de su responsabilidad en la cura, más allá de la multiplicación de abordajes, individuales, familiares y grupales, incluidas las eventuales internaciones, el cambio me parece difícilmente posible. No hay consumo que desaparezca si no hay dolor tolerable y elaborable. Y para eso se necesita que el sujeto asuma su responsabilidad, que se sienta concernido por una mutación que lo presentifique como sujeto del sufrimiento y no como objeto víctima de lo padecido por el consumo del producto que sea.

Tesone es miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la Sociedad Psicoanalítica de París. Escribió: En las huellas del nombre propio.

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Portada
Darle lugar al tiempo interno

Juan Eduardo Tesone



Es importante diferenciar el tiempo calendario del tiempo interno que tiene cada uno, porque no siempre coinciden.

El calendario impone algunos tiempos bien claros: el ciclo lectivo y los plazos judiciales son buenos ejemplos. A la vez, otros procesos dependen de la elaboración interior. Los duelos son un ejemplo tradicional: antes se decía que había que guardar luto por un año, pero lo cierto es que un duelo puede durar una semana o tres años. Lo que hay que dilucidar es cuál de los dos tiempos está funcionando como amo, y no quedarse en ninguno de los extremos entre una cosa y la otra, sino poder encontrar un equilibrio.

No vale la pena postergar indefinidamente la reflexión sobre lo que nos impide tomar decisiones ni tampoco dejar que el tiempo interno se lleve por delante el del calendario: no se puede llegar todos los días tarde al trabajo por no tener en cuenta la realidad circundante. Pero sí hay que darle lugar a los tiempos internos que construyen la subjetividad de todos nosotros.

Hacer una dieta o dejar de fumar, por ejemplo, son decisiones que suelen tratarse en el ámbito de las psicoterapias y tienen que responder a tiempos internos de cada individuo, a que llegue el momento en el que decís: “No me quiero hacer este daño”. Hay que escuchar eso en el momento en que ocurra.


Las edades también influyen en los tiempos internos: a los 20 años uno quiere todo para ahora, pero también siente que es eterno, que no hay apuro para realizar casi nada. En cambio más adelante, cuando hay más conciencia de la finitud de la vida, las urgencias por realizar deseos tienen que ver con esa realidad.

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Portada

Primero, la obligación de proteger a los niños

Juan Eduardo Tesone

La paidofilia, como su nombre lo indica, es la atracción sexual que ciertas personas sienten por niños o pre-púberes. El artículo de la doctora Margo Kaplan en el New York Times plantea esta particularidad de la sexualidad humana que sienten ciertos sujetos y postula que la misma no sería un delito sino un trastorno. Se advierte en dicho artículo la confusión no sólo entre un trastorno de índole psíquico y un delito, sino simultáneamente la confusión entre el acto y la fantasía.

Una cosa es la problemática que pueden sentir ciertos sujetos al sentirse atraídos por niños, en su fantasía, es decir tan sólo en su imaginación sin pasar al acto; y otra cosa es cometer un acto sexual que incluya un niño real. Dicho delito está tipificado en nuestro código penal. La sexualidad humana es una psico-sexualidad; es decir, cada sujeto tendrá una sexualidad que le es propia y singular orientada por su psiquismo, y en ese sentido se aleja de la sexualidad animal que está regida biológicamente por instintos predeterminados.

Si bien la sexualidad de cada humano no se elige, sino que es la resultante de una alquimia difícilmente previsible, no se puede sin embargo des-responsabilizar a la persona de la consecuencia de sus actos ligada a las formas de su sexualidad. Entiendo, y en eso coincido con el artículo, que los paidófilos deberían recibir una ayuda psicológica que les permita, en el mejor de los casos, canalizar su sexualidad de otra manera, o al menos contenerla en su fantasía sin pasar al acto. En algunos países como Holanda, se les propone una internación de larga duración, evitando así el pasaje al acto mientras dura el apoyo psicológico que estén dispuestos a asumir.

Nadie puede cambiar, independientemente de la ayuda que reciba, sin un deseo propio de cambio. No se puede iniciar una psicoterapia, ya sea analítica, cognitiva o de cualquier otra tendencia, si el riesgo de pasaje al acto contra un niño es factible. Sería contraria a la más elemental exigencia ética del terapeuta, que lo convertiría en cómplice voyeurista del pasaje al acto perverso. Pero si el paidófilo pasa al acto, abusando de un niño, que no está nunca en condiciones de dar un consentimiento, esto no sólo constituye un delito, sino que es un traumatismo con consecuencias psíquicas graves para un niño, que es devastado en su psiquismo incipiente. Que la paidofilia sea considerada por algunos como un trastorno psíquico, no des-responsabiliza al sujeto de sus actos.

La eventual existencia de problemas orgánicos, uterinos o neurológicos ligados al origen de la paidofilia no ha sido comprobada científicamente y los argumentos presuntamente científicos esgrimidos por el artículo del NYT sin citar sus fuentes, son de una pobreza lastimosa y particularmente peligrosa. Si todo sujeto con un “trastorno psíquico” fuera des-responsabilizado de sus actos, no sería necesario que existiese el sistema penal, dado que todo acto sería justificable y nadie sería punible. Si bien existen algunas patologías psíquicas graves como la psicosis que son inimputables, la mayoría de los llamados “trastornos psíquicos” incluyen la conciencia de sus actos y del mal que provocan al otro, y por lo tanto son perfectamente punibles. Entiendo que un paidófilo puede ser ayudado psicológicamente si el mismo vive su sexualidad como perturbadora para sí mismo y para los otros.

Es imposible ayudar a una persona que no tiene consciencia de la gravedad de sus impulsos sexuales y si no expresa una demanda explícita de cambio. La existencia de paidófilos es un desafío para la sociedad y hasta ahora no se ha encontrado una solución simple ni evidente para combatir este flagelo. La sexualidad del paidófilo puede ser fuente de sufrimiento para él mismo en algunos casos, pero lo más frecuente es que no se apiade de sus víctimas, a los que no trata como un ser digno de respeto, sino como a un fetiche inanimado del cual se sirve para su goce.

Pero más allá del destino individual de cada paidófilo, la sociedad tiene no sólo el derecho sino la obligación de proteger a los niños de dicho tipo de personas que expresan su sexualidad de manera dañina para aquellos niños susceptibles de padecerla.



Juan Eduardo Tesone

PSIQUIATRA (APA) AUTOR DEL LIBRO “EN LAS HUELLAS DEL NOMBRE PROPIO”



Niklas Luhmann (1927-1998)
PERFIL BIOGRÁFICO Y ACADÉMICO

Nació en Lüneburg, Baja Sajonia, Alemania, en 1927. A los 17 años fue obligado a formar parte de la aviación nazi. Detenido por las tropas norteamericanas en Alemania, recobró la libertad y comenzó los estudios de derecho en Friburgo, donde se doctoró en 1949. Funcionario civil desde 1954, gozó de una excedencia (1960-61) para viajar a Estados Unidos y estudiar sociología cerca de Talcott Parsons en la Universidad de Harvard en Boston, que ejerce una influencia significativa en su pensamiento. En 1964 publica su primer libro, Funktionen und Folgen formaler Organisation (Duncker & Humblot, Berlín, 1964), e ingresa un año después en la Universidad de Münster en Dortmund, donde se doctora en sociología política en 1967, al tiempo que inicia su actividad docente. En 1968 se establece en Bielefeld, en cuya Universidad permanecerá el resto de su carrera, como catedrático y, desde 1993, como emérito. En 1968, con ocasión del decimosexto Congreso Alemán de Sociología, celebrado en Francfort, mantuvo un debate teórico con Habermas, recogido en Theorie der Gesellschaft oder Sozialtechnologie. Was leistet die Systemforschung, Suhrkamp, Francfort, 2 vols., 1971-1973. En 1986 publicó Ökologische Kommunikation. Kann die moderne Gesellschaft sich auf ökologische Gefährdungen einstellen? (Westdeutscher Verlag, Opladen). Aunque la idea de la comunicación está presente en gran parte de su obra, a mediados de los años 90 apareció Die Realität der Massenmedien, Westdt. Verlag, Opladen, 1995. 
Editor de la revista académica Zeitschrift für Soziologie (Stuttgart). Premio Hegel en 1988. Falleció en 1998.
Las traducciones en lengua española abarcan parte de su muy amplia obra: Ilustración sociológica y otros ensayos, Sur, Buenos Aires, 1973; Fin y racionalidad en los sistemas, Editora Nacional, Madrid, 1983; Sistema jurídico y dogmática jurídica, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1983; El amor como pasión, Ediciones 62, Barcelona, 1985; Observaciones de la modernidad, Paidós, Barcelona, 1998; Sistemas sociales, Alianza, Madrid, 1991; Teoría de la sociedad (con R. De Giorgi), U. Iberoamericana, Guadalajara, México, 1993; Teoría política en el Estado de Bienestar, Alianza,Madrid, 1994; Poder, Barcelona, Anthropos, Barcelona, 1995; Confianza, Anthropos, Barcelona, 1996; Observaciones de la modernidad, Anthropos, Barcelona, 1997; Complejidad y modernidad. De la unidad a la diferencia, Trotta, Madrid, 1998; La realidad de los medios de masas, U.Iberoamericana/Anthropos, México/Barcelona, 2000. 
En lengua portuguesa se han encontrado: Legitimação pelo procedimento, Ed. Univ. de Brasília, Brasilia, 1980; Sociologia do Direito, Tempo Brasileiro, Rio de Janeiro, 1985; A Improbabilidade da Comunicação, Vega, Lisboa, 1992.

 PENSAMIENTO Y EXPRESIÓN CIENTÍFICA


El pensamiento de Luhmann se proyecta en múltiples direcciones, desde la política al arte, desde la economía a la religión, desde la cultura a los medios de comunicación. Todo aquello que alcanza al sistema social, desde una óptica que desplaza la acción del centro teórico de la sociología y la sustituye por la comunicación. La comunicación adquiere en su visión un valor central, definidor y autorregenerador de la funcionalidad de los sistemas.
En Luhmann se superpone y sintetizan diversas influencias teóricas, distintos planteamientos analíticos de la realidad. Está clara la proximidad de Parsons, de quien aprendió su estructural-funcionalismo revisado a la luz de la teoría de sistemas. Luhmann acentuó el carácter sistémico del análisis, esto es, la referencia de Bertalanffy. Pero también hay rastros fenomenológicos traídos de Husserl y cibernéticos de Wiener y, más aún, de la cibernética de segundo orden y el constructivismo radical de Von Foerster, sin olvidar la decisiva influencia, en el refinamiento que su teoría sobre los sistemas adquiere en la ‘autopoyesis’ de los chilenos Maturana y Varela.
Interesa a Luhmann más que la estructura de los sistemas, aspecto que ocupara preferentemente a Parsons, sus funciones, sus ‘sentidos’, los valores que los diferencian. Así, en una sociedad compleja, el sistema social se subdivide en sistemas especializados, con autonomía propia, en los que la comunicación interna se convierte en el elemento definidor y reductor de la inseguridad e incertidumbre que nace de la complejidad. La comunicación es la que hace a los sistemas y los diferencia, y no los individuos, que aparecen en el planteamiento de Luhmann en los entornos o ambientes de esos sistemas. 
Los sistemas (político, económico, cultural, etc.) se identifican y regeneran por la información especializada que procesan, que les da seguridad y resguardo en un entorno complejo, donde se produce información inabarcable y no pertinente a sus necesidades. Los sistemas son, pues, ‘autoreferentes’ -aquí aparece la idea de la 'autopoiesis'- y permanecen cerrados a flujos externos de información no necesaria, inconveniente o desestabilizadora. La dinámica de la comunicación, en el sentido de Luhmann, consiste en buscar el equilibrio del sistema a través de los nutrientes que filtra y distribuye, esto es, que lo autoalimentan y dan identidad, pero también consiste en reducir la complejidad. 
La actualidad adquiere un valor determinante. En un sistema cuyo corazón y dinámica es la comunicación, la actualidad filtrada, construida y distribuida se convierte en la oportunidad de hacer, en lo que se puede o debe hacer. El sistema se autoregenera con una demanda de nueva información, de información actualizada, que entierra a la histórica y se convierte en la memoria que identifica, da sentido y diferencia la función especializada de un sistema o subsistema de un sistema social complejo.
Entre los sistemas y sus entornos o ambientes se establecen tensiones dialécticas derivadas de la complejidad, por lo que el equilibrio del sistema se basa en el cierre de su perímetro de comunicación y el filtrado de la información ambiental que garantiza su estabilidad y mantenimiento.
Luhmann lleva su análisis a los distintos sistemas en los que se estructura la vida social y aplica su teoría, a la que trata de dar una validez universal, al sistema de medios, a los medios de comunicación. Su propuesta más amplia aparece en uno de sus últimos libros, Die Realität der Massenmedien (La realidad de los medios de masas), aparecido en 1995. Un texto que ha creado controversia por el descalabro que sus planteamientos crean sobre amplios espacios del conjunto multidisciplinar en el que se sustenta el pensamiento de la comunicación.
Para Luhmann, los medios proveen el imaginario de la realidad. Pero no necesariamente la realidad de los medios expresa lo que se entiende por ‘lo real’, esto es, por lo que verdaderamente ocurre. Desde el punto de vista de quien observa, que es la actitud distante que adoptada por el pensador alemán, el sistema de medios opera, como el resto de los sistemas, en clave autorreferente; se autoalimenta con lo que son los valores específicos de su función. Los medios constituyen un sistema cerrado y no están llamados a hacer justicia –eso le correspondería al sistema judicial-, o a ofrecer valores estéticos –eso pertenece al sistema del arte- o a contar la verdad –podría interesar al sistema religioso-, o servir a determinados principios –estaríamos hablando del sistema político-. Su función en simplificar la complejidad a términos que sean inteligibles para el sistema social en su conjunto y que garanticen su equilibrio y supervivencia.
La falsedad, el engaño, la simulación pueden formar parte de la realidad de los medios... Esa es su realidad y no lo que podría entenderse como una crónica objetiva y exacta de lo que acontecer. La reducción de la complejidad del sistema mediático pasa por una labor de selección, por la construcción de la agenda –de lo que se informa y de lo que no-, por la acción de quienes en el mundo de la comunicación se han conocido como ‘gatekeepers’ o ‘guarda barreras’. Selección determinada por los valores diferenciales del sistema social en el que opera, por la dialéctica que se establece entre el sistema de medios y el resto de sistemas especializados que configuran una realidad social compleja. La simplificación mediática y su propia invención de la actualidad hacen asumible la pertenencia a un sistema y reduce la incertidumbre. La información seleccionada y presentada en ciclos que autodestruyen la memoria y construyen la realidad como actualidad, independientemente de su veracidad o bondad, constituye una realidad: la realidad de los medios. 
Los medios de comunicación autodescriben la sociedad, son sus valores de memoria dinámica –la pauta de identidad que se actualiza y regenera con la información nueva-. A ello contribuyen no sólo las noticias, sino también la publicidad, los programas de ocio, etc. Luhmann observa cómo el predominio de los valores mercantiles impregna el sistema de medios y lo convierte en una extensión cultural del mercado; como la cultura no se puede transformar en dinero, el dinero se reviste con la cultura y la reduce a mercancía, a manufactura. En este sentido, la realidad de los medios aparece como una manufactura relacionada con los valores e intereses dominantes, cuya autoreferencia busca el mantenimiento del equilibrio.


Perfiles biográficos y académicos. Marcos epistemológicos y teóricos de la investigación en Comunicación. © B. Díaz Nosty, 2013-2016. Plan Nacional de I+D, CSO2013-47933-C4-3-P | Ministerio de Economía y Competitividad

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UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA. BIBLIOTECA FRANCISCO XAVIER CLAVIGERO. Luhmann,Niklas, 1927 - 1998. La sociedad de la sociedad. 1. Sociología ...


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Niklas Luhmann. Uma apresentação por João Pissarra Esteves.
La teoría de Niklas Luhmann por Emilio G. Arriaga Álvarez En formato PDF
The Legacy of Niklas Luhmann por Gotthard Bechmann and Nico Stehr En formato PDF Texto en inglés.
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Luhmann, Habermas, and the Theory of Communication por Loet Leydesdorff Texto en inglés.
Foundations on Niklas Luhmann's Theory of Social Systems por Alex Viskovatoff Texto en inglés.
The World as a Social System Texto en inglés.
Complex Organization and Niklas Luhmann's Sociology of Law por Wallace H. Provost Texto en inglés.
Problems with Theory-Construction of Grand Theories. Niklas Luhmann’s Theory of Social Systems, as an Example por R. Jokisch Texto en inglés.
The Effect of Power Communications por Wallace H. Provost Jr. Texto en inglés.
Uncertain Communications: Uncertain Social Systems por Colin B. Grant En formato PDF Texto en inglés.
Cybersemiotics. Why information is not enough! An Integration of Niklas Luhmann’s Communication Theory with C. S. Peirce’s Semiotics por Søren Brier En formato PDF Texto en inglés.
La teoría constructivista sistémica de Niklas Luhmann por Juan-Luis Pintos.
A sociedade na teoria dos sistemas de Niklas Luhmann por Armin Mathis (en portugués) En formato PDF
El modelo de metodología sociocibernética de Niklas Luhmann por Juan- Luis Pintos.
El metacódigo «relevancia/opacidad» en la construcción sistémica de las realidades por Juan-Luis Pintos.
La nueva plausibilidad: La observación de segundo orden en Niklas Luhmann por Juan-Luis Pintos.
Los imaginarios sociales del delito: La construcción social del delito a través de las películas (1930-1999) por José Luis Pintos.
La Sociología de la Complejidad de Niklas Luhmann por Antonio Berthier.
Los Medios de Difusión por Antonio Berthier.
Integración y Diferenciación. La teoría de los medios simbólicamente generalizados como programa progresivo de investigación por Daniel Chernilo Steiner.
Niklas Luhmann. El Planteamiento de los Medios de Comunicación Simbólicamente Generalizadospor Daniel Ch. Steiner.
Comunicación y Significación: Una Lectura desde Husserl y Luhmann por Luz M. Guerrero.
La información como problema observacional por Jose Miguel Aguado.
La prensa escrita y la construcción social de la realidad por Manuel Ángel Vázquez Medel.
Entrevista con Luhmann de Hans Dieter Huber en 1990 (en alemán).
The Military of Guatemala and Niklas Luhmann's Theory of Autopoietic Social Systems por Jochen H.Ch. Kirsch En formato PDF Texto en inglés.
‘La realidad de los medios’, entrevista en Radio Bremen, 9.10.1997 (en alemán. RealOne, duración 00:55:36). 
"No hay biografía", conversación con el Dr. Wolfgang Hagen en Radio Bremen, 2.10.1997 (en alemán. RealOne, duración 00:58:09). 
Conversación con Gerhard Johann Lischka, 1997/Verein Medien. Kunst.Triol (en alemán. RealOne, duración 00:09:35). 
TEXTOS
Globalization or World Society: How to Conceive of Modern Society?, 1997 Texto en inglés.
Speaking and Silence, 1994 Texto en inglés.
The Modernity of Science, 1994 Texto en inglés.