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    domingo, 13 de noviembre de 2016

    GUIA DEL CIUDADANO PARA EL SIGLO XXI Por Newt Gingrich (1994)


    Prólogo
    GUIA DEL CIUDADANO
    PARA EL SIGLO XXI
    Por Newt Gingrich 





    En la década de los años noventa ha surgido una oleada de cambios
    políticos y gubernamentales de proporciones históricas. Desde el colapso del Imperio soviético hasta la sustitución de la estructura política italiana posteriora la Segunda Guerra Mundial, la eliminación virtual del partido gobernante de Canadá en las elecciones de 1993 (que pasó de 153 a 2 escaños parlamentarios), el hundimiento del partido democrático de Japón tras cuarenta años de monopolio virtual del poder (y el desarrollo de un nuevo movimiento reformista) y el auge de Ross Perot y del movimiento United We Stand en Estados Unidos, se repiten una vez y otra los cambios sorprendentes en la política y en el gobierno.
    Políticos, comentaristas y estudiosos parecen todos confusos acerca
    de la magnitud del cambio. Llaman inevitablemente la atención el dolor de los que predominaron y la desorientación de los que fueron poderosos. La angustia del pasado se impone a la promesa del futuro. Este es un antiguo fenómeno. El otoño de la Edad Media, la espléndida obra de Huizinga, lo refleja en relación con el Renacimiento. Lo que a nosotros, volviendo hacia atrás la mirada, se nos antoja un período brillante y apasionante de innovación, para sus contemporáneos fue el colapso aterrador del orden vigente.
    De modo semejante, el derrumbamiento de la China confuciana a partir de la década de los cincuenta del siglo pasado fue considerado un declive horrible del orden y la estabilidad y no el anuncio de un futuro distinto más fructífero y libre.
    Alvin y Heidi Toffler nos proporcionan la clave para concebir la confusión actual en el marco positivo de un futuro dinámico y atrayente. Llevan un cuarto de siglo dedicados a enseñar, hablar y escribir acerca del futuro. El título de su primer libro, que batió marcas de ventas, El shock del futuro (1970), se convirtió en término universal para designar la escala de cambios que experimentamos. (Per capita se vendió aún mejor en Japón que en Estados Unidos.) El shock del futuro llamó la atención sobre la aceleración del cambio que amenazaba con abrumar a gentes de todos los lugares y acerca del modo en que a menudo desorientaba a individuos, empresas, comunidades y gobiernos.
    Si El shock del futuro hubiese sido su única obra, los Toffler figurarían como comentaristas relevantes de la condición humana. Pero su siguiente gran libro, La tercera ola, representó una contribución aún más importante al entendimiento de nuestra época. En La tercera ola los Toffler pasaron de la observación a la creación de un marco de predicciones. Situaron la revolución de la información en una perspectiva histórica comparándola con las otras dos únicas grandes transformaciones, la revolución agrícola y la revolución industrial. Experimentamos el impacto, dicen, de la tercera gran ola de cambio en la historia y, como resultado, nos hallamos en el proceso de crear una nueva civilización.
    Los Toffler entienden, con total acierto, que el desarrollo y la distribución de la información se han convertido ya en la productividad y en la actividad de poder cruciales para la raza humana. Desde los mercados del mundo financiero y la distribución mundial de noticias en tiempo real a través de la CNN durante las veinticuatro horas al día hasta los avances de la revolución biológica y su impacto en la salud y en la producción agrícola, advertimos que virtualmente en cada frente la revolución de la información transforma el tejido, el ritmo y la sustancia de nuestras vidas. Al proporcionar un sentido a dicha transformación, La tercera ola ejerció un fuerte impacto fuera de Estados Unidos sobre las estrategias empresariales y los dirigentes políticos, desde China hasta Japón, Singapur y otras regiones de rápido crecimiento que ahora se concentran en el desarrollo de la alta tecnología con aportación intensiva de información. El libro influyó también en muchos empresarios norteamericanos, que reestructuraron sus firmas, preparándolas para el siglo XXI. Una de las aplicaciones más importantes y afortunadas de este modelo surgió cuando el general Donn Starry, jefe del Mando de Adiestramiento y Doctrina (TRADOC) del Ejército de Estados Unidos, leyó La tercera olacomienzos de la década de los ochenta y concluyó que los Toffler acertaban en su análisis del futuro.
    Como consecuencia, los Toffler fueron invitados a Fort Monroe, sede del TRADOC, donde compartieron el modelo de la tercera ola con los elaboradores de las doctrinas militares. Los Toffler describieron brillantemente este proceso en su reciente libro, Las guerras del futuro. Sé cuál fue la influencia que el concepto de revolución de la información de la tercera ola ejerció en la evolución de la doctrina militar desde 1979 a 1982 porque durante mi primer mandato como congresista dediqué mucho tiempo, junto con los generales Starry y Morelli (ahora fallecido), a elaborar las ideas que dieron origen a la concepción del combate aeroterrestre.
    La nueva doctrina militar condujo a un sistema más flexible, rápido, descentralizado y rico en información que evaluaba el campo de batalla, concentraba los recursos y empleaba un mando bien adiestrado pero muy descentralizado para superar a un adversario de la era industrial. En 1991 el mundo fue testigo de la primera contienda entre sistemas militares de la tercera ola y una anticuada maquinaria militar de la segunda ola. La Tormenta del Desierto constituyó el aniquilamiento unilateral de los iraquíes por los norteamericanos y sus aliados, en buena parte porque los sistemas de la tercera ola demostraron ser avasalladores. Equipos antiaéreos muy complejos de la segunda ola resultaron inútiles al enfrentarse con el avión «invisible» de la tercera ola. Ejércitos atrincherados de la segunda ola fueron simplemente superados en su capacidad de maniobra y
    aniquilados cuando se enfrentaron con sistemas de información de la tercera ola para puntería y logística. El resultado fue una campaña tan decisiva como la derrota en 1898 de las fuerzas de la primera ola del Mahdi de Omdurman a manos del ejército angloegipcio de la segunda ola. Pese a las pruebas de que algo radicalmente nueva está sucediendo en política, economía, en la sociedad y en la actividad bélica, todavía es notablemente escasa la apreciación del carácter crucial del descubrimiento de los Toffler. La mayoría de los políticos, periodistas y editorialistas norteamericanos han hecho caso omiso de las implicaciones de La tercera ola. Aún es menor el esfuerzo sistemático por integrar su concepto de una tercera ola de cambio humano en propuestas y campañas políticas y en actividades gubernamentales. Esta incapacidad para aplicar el modelo de la tercera ola de los Toffler ha mantenido a nuestra política atrapada en la frustración, el negativismo, el cinismo y la desesperación.
    El foso entre los cambios objetivos del mundo en general y el estancamiento de la política y del gobierno está minando la estructura misma de nuestro sistema político. Sin el concepto de tercera ola no hay sistema eficaz de análisis que proporcione un sentido a la frustración y la confusión características de la política y el gobierno de casi todos los países del mundo industrializado. No existe lenguaje para comunicar los problemas con que nos enfrentamos, ni visión para esbozar el futuro por el que deberíamos pugnar ni programa que contribuya a acelerar y facilitar la transición. Este no es problema nuevo. Comencé a trabajar con los Toffler al comienzo de los setenta en un concepto denominado democracia anticipante. Yo era entonces un joven profesor auxiliar del West Georgia State College, fascinado por la intersección de la historia y del futuro que constituye la esencia de la política y del gobierno en sus mejores exponentes. Durante veinte años hemos trabajado juntos para tratar de desarrollar una política consciente del futuro y un entendimiento popular que facilitaría a Estados Unidos la transición entre la civilización de la segunda ola, claramente moribunda, y la aparición, si bien en muchos aspectos todavía indefinida e incomprendida, de la civilización de la tercera ola hacia la que debemos desplazarnos. El proceso ha sido más desalentador y el progreso muy inferior a lo que habría supuesto hace dos décadas. Sin embargo, a pesar de las frustraciones, el desarrollo de un sistema político y gubernamental de la tercera ola resulta tan crucial para el futuro de la libertad y el de Estados Unidos que es preciso acometerlo. Aunque soy un líder republicano en el Congreso no creo que los republicanos ni el Congreso tengan el monopolio de la resolución de problemas ni de la ayuda a Estados Unidos para lograr las transformaciones que requiere el ingreso en la revolución de la información de la tercera ola. Alcaldes demócratas como Norquist en Milwaukee y Rendel en Filadelfia han realizado auténticos progresos en la esfera urbana. Algunos de los mejores esfuerzos de Gore por reformar la gestión oficial se orientan en la dirección adecuada (aunque tímidamente y sin constituir un avance decisivo). La realidad es que la transformación se opera diariamente en el sector privado, entre empresarios y ciudadanos que inventan cosas nuevas y crean nuevas soluciones porque la burocracia no ha sido capaz de detenerlos. Este libro constituye un esfuerzo clave para que los ciudadanos puedan dar verdaderamente el salto y comiencen a inventar una civilización de la tercera ola. Creo que si lee esta notable aportación de los Toffler a la gran transformación, subraya los pasajes que le parezcan útiles, busca en su comunidad espíritus afines y emprende unas cuantas tareas, le sorprenderá dentro de unos pocos años cuánto ha conseguido.



    1994 Prologo del libro de Alvin Toffler La creación de una nueva Civilización


    LIBRO PDF 

    La Creación de la Nueva Civilización

    biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/La_creac.pdf
    Alvin y Heidi Toffler nos proporcionan la clave para concebir la confusión actual en el marco positivo de un futuro dinámico y atrayente. Llevan un cuarto.



    El ex aspirante presidencial republicano y ex presidente de la Cámara Baja, Newt Gingrich, posible compañero de fórmula de Trump. / AFP
     Newt Gingrich,

     Newt Gingrich,
    (nacido Newton Leroy McPherson el 17 de junio de 1943
    es un político estadounidense que fue Presidente de la 
    Cámara de Representantes (1995-1999).

    2 Speaker de la Cámara de Representantes. (N. del T.)
    El ex presidente de la Cámara de Representantes y líder de la revolución
    conservadora Newt Gingrich (73 años) suena como secretario de Estado.
    De carácter explosivo como Trump, es un hombre del establishment de
    Washington porque fue miembro del Congreso por 20 años y uno de los
     que arremetió contra el presidente Bill Clinton por el escándalo con
     Mónica Lewinsky.

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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