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    sábado, 24 de septiembre de 2016

    DOSSIER SOBRE MANUEL CASTELL - SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN -

    Manuel Castell
    Sociedad de la información 
    según Manuel Castells

      
     Manuel Castells Oliván (Hellín, Albacete, España, 1942)(Hellín, es un sociólogo y profesor universitario, catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya.

    Según el Social Sciences Citation Index 2000-2009, Manuel Castells es el quinto académico de las Ciencias Sociales más citado del mundo y el académico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) más citado del mundo.[1]

    Trata -entre otros temas- en profundidad sobre la Sociedad de la Información, y habla de la Teoría del Estado, como un problema de información en su obra El Estado Red.


    En los últimos veinte años ha llevado a cabo una vasta investigación en la que relaciona la evolución económica y las transformaciones políticas, sociales y culturales en el marco de una teoría integral de la información, cuyo ejemplo más claro puede ser el Proyecto Internet Catalunya que coordina. Los resultados de su trabajo se recogen en la trilogía La Era de la Información, traducida a varios idiomas y que ha sido encumbrada por Anthony Giddens, asesor de Tony Blair, al nivel de los esfuerzos explicativos que Marx o Max Weber hicieron por interpretar la sociedad industrial. Si bien otros autores, más críticos, la consideran una obra que se limita a hacer un voluminoso resumen de las obras de Alvin Toffler, Yoneji Masuda, John Naisbitt, Saskia Sassen, James Martin y otros muchos, conocidos y desconocidos, que sería largo citar. Lo que sí parece ser un hecho es que Castells es actualmente uno de los autores de referencia en el campo del estudio de la Sociedad de la Información. Desde el 16 de febrero del 2006 es académico de número de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, con la medalla número 38.[2] Su discurso de ingreso fue "De la función de producción agregada a la frontera de posibilidades de producción: productividad, tecnología y crecimiento económico en la era de la información".

    Sociedad de la información


    Una sociedad de la información es aquella en la cual las tecnologías que facilitan la creación, distribución y manipulación de la información juegan un papel esencial en las actividades sociales, culturales y económicas. La noción de sociedad de la información ha sido inspirada por los programas de desarrollo de los países industrializados y el término ha tenido una connotación más bien política que teórica, pues a menudo se presenta como una aspiración estratégica que permitiría superar el estancamiento social. Asimismo, la noción de "sociedad de la información" trae consigo una serie de disposiciones históricas que la emparentan con el cambio de mentalidad desde la arcaica a la moderna. En realidad, la sociedad de la información no existe más que en la imaginación de los utópicos tecnológicos, quienes también han soñado la alfabetización mediática como solución a los problemas del mundo. Con las cinco preguntas esenciales del Center For Media Literacy, el mundo podría cambiar. De igual modo, la sociedad de la información lleva inscrito el marchamo libertario de una sociedad más igualitaria y más justa.

    La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial. Relativamente similares serían los conceptos de sociedad post-industrial (Daniel Bell), posfordismo, sociedad postmoderna, sociedad del conocimiento, entre otros. Éste último concepto parecería estar emergiendo en detrimento de la sociedad de la información.

    Sin embargo, la concepción actual de lo que se entiende por sociedad de la información es influjo de la obra del sociólogo japonés Yoneji Masuda, quién en 1981 publicó ' (Editorial World Future Society, Colombia), traducido al castellano en 1984 como La sociedad informatizada como sociedad post-industrial" (Madrid, ed.Fundesco-Tecnos).

    De acuerdo con la declaración de principios de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información Cumbre de la Sociedad de la Información, llevado a cabo en Ginebra (Suiza) en 2003, la sociedad de la información debe estar centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.


    En relación con la sociedad de la información, se debe mencionar el aspecto de la tecnología, por lo que se puede mencionar lo que dijeron los autores Harvey Brooks y Daniel Bell en 1971 respecto a este término: "Es el uso del conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de una manera reproducible (...) Entre las tecnologías de la información incluyó, como todo el mundo, el conjunto convergente de tecnologías de la microelectrónica, la informática (máquinas y software), las telecomunicaciones televisión/radio y la optoelectrónica

    https://sites.google.com/site/trianahuilen/manuel-castells


    Manuel Castell

    Manuel Castells: “El cambio está en la mente de las personas”
    octubre 27, 2013 

    El sociólogo español, experto en movimientos Network, dice que las protestas en Brasil y en todo el mundo crean un nuevo espacio público para romper con la política tradicional. 


    Cuando el sociólogo español Manuel Castells, aterrizó en Sao Paulo a principios de junio para participar en la serie de los límites del pensamiento, las protestas contra el gobierno y los políticos se intensificaron en todo el Brasil. Parecía una coincidencia. Castells, de 71 años, profesor de Comunicación de la Universidad del Sur de California, es uno de los grandes estudiosos de los cambios sociales producidos en lo que llamó la “Era de Internet”. Publicada en el ensayo de 2001 : La Galaxia Internet , sobre la relación entre la vida virtual y la vida real. Ahora lanza en Brasil  Redes indignación y esperanza – Movimientos Sociales en la era de Internet (Zahar, 276 páginas, $ 49.90 EE.UU.), un libro que analiza los movimientos sociales en la red.

    Castells, minúsculo, hiperactividad, habla rápida, lo que hace difícil mantener el ritmo de su razonamiento. En esta entrevista exclusiva, se dice que las protestas son un fenómeno mundial que nació de la indignación de la gente y pone en peligro los fundamentos de la democracia – y que es necesario reinventar la política, ya que no está cumpliendo con las necesidades básicas de la población, pero si sirve a sí misma.

    ¿Qué análisis hace usted de las manifestaciones que se extendieron por todo Brasil desde junio contra el gobierno, algunas de ellas marcadas por la violencia?

    No exactamente manifestaciones contra el gobierno, sino contra el sistema político y la casta política que la mayoría de los jóvenes no considera que representa. Es el mismo tipo de movimiento que está sucediendo en otros países en los últimos tres años. Pero en Brasil es aún más importante, ya que se produce en un contexto de crecimiento económico y reducción de la pobreza.  Sobre todo, es una cuestión de derechos civiles. La violencia es muy negativo para el movimiento porque asusta a muchas personas – y con razón. Por lo que es común en otros países (no Brasil) la parte de la violencia es provocada por la policía y provocadores al servicio de la policía. Pero está claro que la violencia diaria que caracteriza a las ciudades brasileñas también está presente en el movimiento, a pesar de que la gran mayoría son pacíficos. El movimiento expresa la sociedad brasileña. Y la sociedad brasileña actual se caracteriza por una considerable violencia urbana ligada a las mafias y la marginación de muchos jóvenes.

    ¿Qué te parece la reacción de las manifestaciones de la presidenta Dilma, haciendo promesas pronunciamientos?

    Ella ha tomado medidas concretas en el ámbito del transporte, la educación y la salud. Se reunió con algunos representantes de los jóvenes para escucharlos. Por encima de todo, ella hizo algo único en el mundo: legitimar el movimiento con sus pronunciamientos. También se trata de llevar al Congreso un proyecto de reforma política que quiere aprobar en referéndum porque el Congreso es incapaz de reformarse a sí mismo. Eso es lo que los críticos temen, que lleve a cabo una reforma política que ataca a sus privilegios y la corrupción. Es un acto de valentía, porque la clase política tradicional, con conexiones en los medios de comunicación, se ha embarcado en una campaña de desprestigio, disminuyendo la popularidad del presidente. Pero ella es consciente de que, sin reforma política en el corto-medio plazo, la separación entre las instituciones y los ciudadanos es inevitable, y la democracia puede dejar de tener sentido para muchas personas.

    En Redes de indignación y esperanza mira el papel de las redes sociales en los movimientos sociales recientes, como la primavera árabe y el movimiento Occupy Wall Street. ¿Puede una revolución social con las redes sociales interconectar con los movimientos sociales?

    Es necesario distinguir las redes sociales- como Twitter y Facebook – y los equipos conectados para formar la sociedad de los movimientos sociales en la red. Ellos surgieron en la última década con el aumento de la intensidad. Esto es lo que se analiza en el libro: cómo los movimientos sociales han organizado en redes entre 2009 y 2012. Analizo los movimientos que se caracterizan por alguna vez en Internet a través de redes móviles y redes sociales. A continuación, se basan en las redes sociales de la Internet para organizar la ocupación del espacio público y crear un espacio de autonomía, al mismo tiempo en el Internet y en las calles. Se trata de cómo los movimientos sociales se producen en todas partes, en Estambul, Nueva York, Sao Paulo, Río de Janeiro, en todas partes. ¿Sí es posible una revolución, que comprende depositar un régimen y sustituirlo por otro? Depende. En los países árabes tratado. De alguna manera sucedió en Egipto, donde las fuerzas excluidas del sistema político podría tomar el Estado, y esto a causa de las redes sociales y en paz.

    ¿Por qué estos movimientos están creciendo y extendiendo?

    Por una razón: porque son movimientos autónomos, crear un espacio de autonomía fuera de los límites de los partidos políticos, el Estado, las empresas – y construir sus propias redes sin líderes. Actúas como la cultura y la tecnología en la sociedad. El fenómeno más importante en la sociedad actual es la autonomía, la capacidad de la persona para decidir su propia vida, para todo el mundo. Lo más importante es decidir nuestras vidas – con nuestras limitaciones.  Internet es una tecnología antigua – fue creado en 1969 -, pero lo más importante es que también es un producto cultural. Se organizó a partir de valores como la libertad y la autonomía. Por lo tanto, el tipo de tecnología de red y el tipo de patrón sobre la base de la autonomía cultural coinciden. Hoy en día cualquier mensaje que desea libertad y autónoma no pasa por un partido o un periódico. Si hay un mensaje que se conecta con otras mentes conectadas en la red, por lo que la aceptación se inicia un movimiento. Los actores son colectivos, sin papeles, sin jerarquía, sin líderes.

    ¿Qué diferencia ve usted entre los movimientos sociales antes de Internet y los movimientos sociales en la red actual?

    Redes sin tecnología de red de tipo electrónico, no pueden hacer frente a la velocidad y la complejidad que requiere el aumento de la red. De ahí que las redes tradicionales implican las viejas formas de organización social, son parte de la historia humana. No se pudo conectar antes de que muchas personas u organizar la acción colectiva porque tenían límites físicos donde quieren. Hoy ya no hay límites. Las redes de Internet no tienen límites de tiempo y espacio y puede reconfigurarse constantemente. La tecnología no determina la acción social, sino que permite un tipo de organización que no existiría sin Internet.

    ¿Con el cambio social ocurre?

    No van a pasar a través de las instituciones políticas. El cambio está en cabeza de la gente. Los movimientos sociales no tienen poder. Se disuelven el poder a través de la transformación mental. Esto es lo que sucede hoy en día con el movimiento de mujeres. Ellos viven una situación muy diferente hoy que hace 50 años. Ellos tomaron el poder? No. Las mujeres se entregaron. ¿Y cómo las mujeres piensan de sí mismos cambiar toda la sociedad.Las mujeres hicieron un movimiento con el impacto social de la transformación cultural. El movimiento del medio ambiente es el mismo. Desde hace 30 años tenemos los mismos problemas climáticos. Pero nadie lo sabía ni le importaba. Hoy en día el 85% de personas en el mundo sabe lo que es el cambio climático – y pensar que los gobiernos deben hacer frente a este problema. Y eso se produce como? Con la combinación de la alianza entre periodistas profesionales, científicos y movimientos sociales. Todos estos movimientos están impactando en la conciencia de la mayoría de los ciudadanos. Especialmente en un tema central: en todo el mundo, nadie confía en los políticos. Sucede ahora mundialmente rechazando, entre ellos Brasil, la clase política de los ciudadanos, a los partidos, los gobiernos. La percepción es que no responden a los intereses de los ciudadanos, sino a los intereses financieros. Lo que sucede en el mundo es la desconexión completa entre los ciudadanos y sus representantes.Movimientos mostraron los ciudadanos que puedan pensar de actuar fuera de las instituciones.

    ¿Es bueno o malo?

    Nos veremos en la práctica. Debido a que existe una brecha entre las personas que quieren cambiar su vida y la sociedad y las instituciones políticas. La diferencia sólo empeoró.Una perspectiva histórica de estos movimientos es pensar que uno puede encontrar poco a poco una forma de reconstrucción democrática y las nuevas formas de representación. Por lo tanto, no hay líderes, organizaciones o partidos.

    ¿Tendría que ocurrir un nuevo pacto social?

    Sí, pero hay que estar de acuerdo en ambos lados. Los que detentan el poder sólo hacen pacto cuando no hay otro remedio. Estos movimientos creen que las cosas no son como tienen que ser sostenido por mucho tiempo. No hay conexión entre las instituciones y la sociedad, no procesa las demandas y valores. Este bloque se convierte en violencia, la agresión, el cinismo y desrupção lazos sociales. Los movimientos están tratando de reconstruir el tejido social entre las personas, entre los ciudadanos. Y así todo el mundo experimentará qué tipo de representación democrática puede existir. Son movimientos fundamentalmente democráticos que no ven los instrumentos de representación en las instituciones.

    ¿Cómo explicar los eventos que comienzan con una razón específica y luego se convierten en agendas más amplias? Es un movimiento sin consistencia o ese tipo de situación es la marca de nuestro tiempo?

     Esta es una característica común a todos los movimientos de indignados de la red en todos los países. Son espontáneos, sin dirección, a partir de un hecho insoportable, pero inmediatamente surgen mil humillaciones a diario por muchas personas, especialmente los jóvenes, a causa de las burocracias políticas. Con manifestantes dijeron St. Paul en junio, “no son 20 centavos de dólar, son nuestros derechos.” ¿Cómo las instituciones realmente no procesan los problemas de la gente, sino que se dedican a satisfacer a los políticos y sus aliados, en primer lugar, cuando hay un canal de expresión en la calle, aparecen conjuntamente todas las demandas que cada individuo puede expresar.

    Usted ha dicho que el contrato social se está rompiendo las democracias en todo el mundo. Con eso, la política tendrá que ser reinventado? Hay una solución al problema de la crisis de credibilidad que sufre hoy el poder y las instituciones?

    La política está siendo reinventada con estos movimientos. Pero el resultado de estos intentos de innovación depende de cada país, cada contexto, las características del movimiento y el sistema político del país. Nunca me ofrezco soluciones. Mi trabajo consiste en investigar. Y aún menos se atreven a dar soluciones a un país como Brasil, conozco superficialmente, sin embargo, que ha visitado el país 20 veces en los últimos 45 años. Sólo puedo decir esto: la mayor apertura del sistema político a la expresión popular espontánea en las redes y en las calles, habrá más posibilidades de una reforma política constructiva. En este sentido, el Brasil, por lo menos en la cima del poder político, está en mejores condiciones que otros países.

    En su libro La Galaxia Internet , Jehová haga una referencia a la reflexión de McLuhan en La Galaxia Gutenberg (1962). ¿Cómo se comparan estos dos momentos de la carrera tecnológica?

    Cita McLuhan es una señal de respeto a un gran erudito y una tradición de la teoría de la comunicación. Al mismo tiempo, un intento de establecer una distancia entre dos sistemas de comunicación radicalmente diferentes. McLuhan teorizó la comunicación de masas. Investigué la autocomunicación de masas. La masa comunciação es un mundo de comunicación vertical, unidireccional con poca interactividad con un mensaje dado, el control de los medios de comunicación – y de los poderes económicos y políticos. Es diferente de la autocomunicación de masas, Internet y plataformas móviles y sociales, que es multidireccional e interactivo, los mensajes de los emisores son también receptores de los mensajes, el tiempo puede ser simultánea o no, es a la vez local y global. La autocomunicación de masas se refiere al tiempo de hipertexto, que son toda la información almacenada. Hoy en día vivimos en dos galaxias diferentes al mismo tiempo: los medios de comunicación y la masa tradicional de los nuevos medios digitales. Los medios tradicionales no han desaparecido, sino que tuvo que reinventarse a sí mismos y articular la galaxia de Internet – y esto no es ellos.

    Es el final de la misa tradicional de los medios de comunicación?

    No. Lo que pasa es que los medios tradicionales se están enriqueciendo con la interactividad de los nuevos medios digitales. El resultado es la transformación de las salas de redacción de los periódicos y revistas en una sala de información continua a través de Internet. Y por lo tanto el tipo de producto tiene que cambiar, ya que no puede competir con la velocidad de Internet. Las grandes empresas de comunicación en todo el mundo, como el Globo, trabajando en varias plataformas simultáneamente y recaudar fondos en la publicidad pública y privada. Y así, estos grupos han evitado convertirse en rentable.

    Una de sus citas famosas se encuentra en la galaxia de Internet : “La red es el mensaje.” Es casi una parodia de la gran frase de McLuhan, “el medio es el mensaje”. Es un reto?

    En realidad, la comparación entre las dos frases es un poco forzado. La mía no es una expresión de los conceptos, sino también los medios de comunicación, para resaltar las diferencias. McLuhan quería decir que la manera de comunicar el mensaje no era lo único importante, pero condicionó este mensaje. Por lo tanto, un mensaje en la televisión necesita comunicar cosas diferentes que un mensaje transmitido en la prensa o en el libro. Se trata de la transmisión de la información que se vuelve insignificante. Ahora, cuando digo “la red es el mensaje”, quiero decir que la centralidad de los nuevos sistemas de comunicación no es necesariamente el mensaje en cada mensaje, pero la interacción constante entre todos los mensajes, todos los receptores y remitentes del mensaje. Es la complejidad de la red que organiza múltiples mensajes en un sistema de relación de unos con otros. Por lo tanto crea un mensaje de meta – la unión de todos los mensajes a través de la interacción.

    Pero la red se puede definir como un medio de comunicación?

    No sólo porque la red es mucho más que un medio de comunicación. Es un medio de interacción personal, organización, relación de larga distancia y un entorno en el que la vida personal está integrado. La vida en línea no es una vida separada de la interacción física.Ya no vivimos en un mundo físico o virtual, pero en un mundo híbrido. Todos están en la red, pero no todos son sólo en la red. En las redes sociales, las identidades se expresan. En algunos casos se les prohíbe. Esto sucedió sobre todo en los primeros interenet cuando los adolescentes interrelacionaram digitalmente y no han establecido identidades. ¿Por qué los adolescentes no tienen un identididade definido o la red o fuera de la red. Hoy en día las identidades están en la red, ya que la vida de las personas están allí. Para hacer amigos y ampliar su círculo, la gente tiene que poner sus fotos y expresar su mensaje. La red es no sólo un medio de comunicación. Es una forma de vida. Toda sociedad está en la red.

    Eso es lo que se llama el nuevo espacio público?

    Sí El nuevo espacio público se articula en la intersección entre lo físico y lo virtual. Vivimos en un mundo de la virtualidad real, no la realidad virtual. La virtualidad es una parte esencial de nuestras vidas. No podemos pensar en nuestra vida fuera de la red. La comunicación es el centro de la vida. El más importante es que la red es realmente esencial.

    Pero para los mayores de esta realidad de Twitter, Facebook, etc. no parece tan esencial.

    Pero este problema se resuelve tan pronto como desaparezcan las generaciones mayores. Estamos en una transición muy rápida. Todo girará durante este siglo.En este momento tenemos 3 mil millones de usuarios de Internet. Hay 6,8 mil millones de números de dispositivos de comunicación móviles, como teléfonos celulares, y la única división real en términos de acceso y calidad es la edad de los usuarios. En América Latina, la tasa de cobertura de la célula es de 90%. En Brasileira 92%. A partir de plataformas móviles y de Internet, la densidad de la interacción se saturará. Corresponde a la televisión que en el pasado. Hay muy pocos lugares en el Internet no es suficiente. La comparación es con electricidad. No podemos entender la era industrial sin electricidad. Ahora, en nuestro tipo de sociedad de la información en red, la infraestructura básica de todo lo que hacemos es en las redes móviles e Internet. Estamos en este mundo. No es una opción. No podemos decidir si el internet es bueno o malo, ya que no podemos decidir si queremos estar en el mundo de la electricidad o no. Es nuestra realidad.

    Pero, ¿cómo se articula la vida física a la red?

     Cada uno hace su camino, en función de sus intereses, sus valores, su experiencia, su capacidad para utilizar la red. Por lo tanto, las redes son múltiples y maleable. Y los más jóvenes tienen más ventajas en el proceso de adaptación. Eso es porque han nacido en una cultura digital. No es una cuestión de capacidad tecnológica, pero la cultura y la mentalidad. Es una cuestión de pensar de manera diferente.

    ¿Cómo ve a los jóvenes haciendo varias cosas a la vez: ver la televisión mientras se agita en tabletas, y publicar mensajes en Facebook, mientras que hablan?

    Manuel Castells – Multitarea es un problema para las personas mayores de 40 años. Es difícil, porque el tema tiene que hacer varias cosas a la vez. Pero los jóvenes lo hacen al mismo tiempo. Es una práctica normal.

    A mí me parece un caso de múltiples falta de atención…

    No. Operan en un registro de la atención múltiple. Nos acostumbramos a la idea de que, cuando hicimos muchas cosas al mismo tiempo, no se presta atención a, ¿no es así? Para hoy no es así. Mis alumnos, por ejemplo, prestar atención a varias cosas a la vez. Y cuando me relaciono con ellos, muestran que prestó atención a todos. Los estudios muestran que la atención es menos intenso cuando estamos sometidos a varios medios de comunicación ha. Y por lo tanto, la tendencia es la de almacenar menos. Sin embargo, por otro lado, permite realizar múltiples tareas diferentes señales de proceso al mismo tiempo la información y para recombinarse ellos. La recombinación es la base de la creatividad, mientras que la memorización es la base de la reproducción, intelectual y cultural.

    ¿Cuál es el factor decisivo para hacer frente a los conocimientos en el mundo de hoy?

    El factor decisivo es la capacidad de crear e innovar. Debido a que no es necesario memorizar la información, ya que está en el Internet. Hoy en día, uno de mis estudiantes, Martin Hilbert, completó el doctorado en Los Angeles, publicó un artículo en la revista Science, en el cálculo que hizo que toda la información digitalizada disponible en el planeta y cómo se organiza. Calculó que, hace diez años, el 52% de toda la información de la Tierra. En 2008, fue del 97%. La información es digitalizada y disponible en Internet Lo que nos falta no es tanto de memorizar esta información, pero no tienen la capacidad mental para saber lo que queremos, tenemos lo que queremos y recombinarlo y producir una especie de conocimiento innovador que necesitamos. Es un tipo de capacidad mental que no es parte de la enseñanza tradicional y es la atención, pero la capacidad de innovar.

    La información no genera una perturbación excesiva de la atención y conduce, en última instancia, la amnesia, como decía Umberto Eco?

    Umberto Eco no es un neurocientífico y es incapaz de hacer tal confirmación. Él tendría que demostrar los experimentos científicos y hablar de lo que sucede en un café chat. Eco profesa el mito del exceso de información. Si voy a la biblioteca de la Universidad de Barcelona y tiene 1 millón de volúmenes y luego ir a Berkeley y obtuvo 12 millones de dólares, no será capaz de procesar de 1 a 12 millones de volúmenes. Pero voy a tener más posibilidades de encontrar lo que busco es de 12 millones de dólares en lugar de 1 millón. Hay demasiada información, que hay demasiada falta de buscar y procesar información.Es muy sencillo: la información no se puede encontrar, si no sabemos lo que buscamos. La gente navegar por Internet para encontrar algo específico, aun cuando es sólo por diversión. La clave en la sociedad de la información es la capacidad de pasar de la información al conocimiento – y el conocimiento, aplicación del conocimiento a los proyectos que tienen personal o profesional. El caos se produce cuando no sabes lo que quieres. Cuando ya sabes, organizar el caos.

    ¿Intelectuales como los escritores Umberto Eco están en crisis?

    Están desapareciendo. Lo que pasa es que la mayoría de los intelectuales odian internet. Eso es porque han perdido el puesto que tenía antes, lo mismo ocurrió con los medios de comunicación. Los intelectuales eran los oráculos, tenían el monopolio del mensaje.Hoy en día hay más. En las redes sociales, la gente no habla de intelectuales, y habla de ellos tratan de contradecirlos. Hubo una democratización fundamental de la emisión del mensaje.Cada uno tiene su mensaje. Cada bloque es su propia obra. Cada canal de YouTube es su propio canal de televisión. Es normal que el intelectual elite aristocrática está fuertemente en contra de la internet. Primero no lo sabe. En segundo lugar, porque en muchos casos no utilizarlas. Al hablar de la ignorancia, no el conocimiento.

    ¿Por qué este fenómeno produce la democratización de los contenidos culturales?

    Es evidente. Esto es lo que sucede con las compañías de música o películas. Están aterrados porque la gente no compra nada. Busque lo que quiera en Internet y descargar el material sin tener que pagar derechos de autor. Cuando las empresas hacen la vida más fácil para los usuarios, por lo que los usuarios pagan. No ir a comprar un álbum entero, pero una pista. Y que iTunes lo hicieron muy bien. El CD fue una imposición de las compañías de música de monopolio. Por lo tanto, este tipo de empresa es en contra de la Internet. Pero no sé cómo controlar la circulación de contenidos porque no hay control.

    ¿Usted no se considera un intelectual?

    No. Soy un investigador. Trato de basar lo que digo sobre la base de la observación. Esto es muy diferente de un intelectual. Por supuesto, todo el mundo tiene la capacidad intelectual. Hay dos tipos de intelectuales: los trabajadores intelectuales, y este grupo se incluyen periodistas e investigadores, y “intelectual”, una tradición que nació en Francia y está desapareciendo rápidamente. Los que firman el manifiesto, el intelectual público.Eleinfluenciou cantidad de vida en América Latina, donde los intelectuales públicos eran la referencia. Y tuvo el privilegio de hacerlo sin la obligación de pertenecer a partidos, sean ricos o de los empleados en una empresa. Este tipo de intelectual podía decir cualquier tontería que, como intelectual público, la gente escuchaba. Este privilegio ha terminado. Porque hoy en día, en cuanto alguien dice algo, redes sociales exponen esto y muestran la coherencia o incoherencia de la declaración. Hoy se dice ya no es un oráculo, ya que se convirtió en un objeto procesado. El intelectual público tiene un futuro tan brillante como la aristocracia ateniense.


    Artículo de L. Anthony Giron, visto en el epoca.globo.com 

    http://ssociologos.com/2013/10/27/manuel-castells-el-cambio-esta-en-la-mente-de-las-personas/



    MANUEL CASTELL

    Frente al aluvión de datos que rodea al mundo tecnológico, Castells cree que la tecnología es el indicador del cambio social y cultural, y que internet sería medio y expresión de ese cambio. La brecha digital entre países, la implantación de la sociedad de la información en España y varios apuntes de alto voltaje sobre el modelo que representa internet son algunos de los temas que aborda. 

    -En la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, celebrada en diciembre de 2003 en Ginebra bajo el auspicio de la ONU, se esperaban medidas para asegurar que la mitad de la población mundial estuviera conectada a internet antes del año 2015. Sin embargo, los principales temas han quedado pospuestos y la impresión general es que la cumbre no ha funcionado. ¿Cuál es su opinión? 

    ?Yo estoy en el comité asesor de Kofi Annan, secretario general de la ONU, en tecnologías de la información, pero al mismo tiempo soy absolutamente crítico sobre lo que ha pasado en Ginebra. Se veía venir que la cumbre no serviría para nada, y la culpa no es de Kofi Annan ni de las Naciones Unidas. Es de los gobiernos que abordaron esa reunión con un objetivo primordial: cómo controlar internet. Ése era el propósito, aunque se hablase de solidaridad mundial. 

    -Uno de los aspectos más chocantes de la cumbre han sido los discursos en favor de la sociedad de la información pronunciados por dirigentes de países como Irán, que censuran internet y cualquier libertad de expresión... 

    -Existe un amplio repertorio de lo que yo llamo el síndrome chino, es decir, de gobiernos que sólo quieren internet para lo que les gusta: para vender productos, para estar en el mundo, para dar una imagen, pero que no están dispuestos a aceptar que la gente utilice la red libremente para informarse, asociarse, criticar... Les molesta e intentan prohibirlo y controlarlo; esa actitud ha hipotecado Ginebra. 

    -Kofi Annan dijo que en la red actual sobran contenidos lúdicos dirigidos a los usuarios de los países ricos y faltan contenidos sociales que podrían cambiar la vida de millones de personas que viven en zonas pobres... 

    ?Es así. Mucha de la información básica sobre educación, salud, agricultura y otros temas que necesita la gente de zonas poco desarrolladas y que cambiaría su nivel y sus expectativas de vida podría divulgarse fácilmente a través de internet. Hay estados, como Sudáfrica o Chile, que están haciendo cosas en este sentido, pero la mayoría hace muy poco o nada. Y, además, en muchos países las telecomunicaciones son sólo un sector especulativo. 

    -¿Quién debe poner en la red los contenidos sociales que faltan? 

    Donde la sociedad civil y el mercado no llegan, ahí deben actuar los gobiernos y las instituciones públicas, incluida la ONU. Pero ésta depende de los gobiernos y ya hemos visto lo que ha pasado en Ginebra. 

    -Varias naciones africanas han pedido la creación de un fondo común para el desarrollo global de la sociedad de la información, y los países ricos han dicho que tienen que estudiar el tema. ¿Ve este fondo como un sistema viable y útil? 

    Sin duda. Yo lo propuse hace tiempo y lo mismo han hecho otros expertos. Hace falta un nuevo Plan Marshall. Lo llamo así recogiendo el nombre del plan con el que EE UU ayudó a Europa tras la Segunda Guerra Mundial, en una operación que fue beneficiosa para ambas partes. Ahora se trata de que el Norte ayude al Sur a entrar en la sociedad de la información. Los fondos necesarios deberían ser aportados por los gobiernos y por las multinacionales del sector, cuidando que las partidas se asignasen a proyectos concretos y vigilando su aplicación. 

    -Siempre que se habla de estos temas aparecen las dudas sobre si las inversiones en tecnología e información deben o no ser prioritarias sobre otras más clásicas... 

    -La tecnología es transversal, impregna todos los aspectos de la sociedad. Hay que entender que internet es, en la sociedad de la información, el equivalente a la corriente eléctrica en la época de la revolución industrial. Son la base del desarrollo del futuro y en muchos casos la única manera de mejorar la economía, la salud o la enseñanza de las zonas en desarrollo. El reciente regreso de Manuel Castells a España para trabajar en la Universitat Oberta de Catalunya, un centro pionero en la enseñanza virtual, y hacerse cargo del Internet Interdisciplinary Institute le ha servido para retomar contacto con la realidad del país. En el estudio que ha dirigido y publicado con el título de La societat xarxa a Catalunya ("La sociedad red en Cataluña"), habla de la existencia de una importante brecha digital entre la población, a causa de la edad y la educación. 

    -¿Cómo actúan ambos elementos en la creación de esta brecha? 

    -Se cruzan y complementan. Si observamos a las generaciones jóvenes, hasta 30 años, vemos que tienen un nivel de estudios similar al de otros países de nuestro entorno y que son usuarios habituales de la red. En cambio, entre los mayores de 50 años, el nivel de estudios es mucho más bajo (herencia directa del franquismo) y el número de usuarios de la red es bajísimo. Hay un contraste brutal entre la población joven, que está participando en el cambio tecnológico, y la población mayor, que está quedando al margen. 

    -Algunos pensarán que esto es ley de vida... 

    -Sí, pero es un error. Estamos hablando de personas que tienen por delante una expectativa de vida muy larga y que, si no se integran, pueden bloquear el desarrollo de la sociedad de la información y quedar fuera del reciclaje profesional. No podemos ni debemos dejarles al margen. Por ejemplo en Cataluña, que dentro de España es una zona puntera en internet, hemos detectado que un 39 por 100 de la población no tiene acceso a la red y además confiesa que no le interesa el tema. Esto supone más gente que la que está conectada, que es un 34 por 100. 

    -¿Cómo se les puede interesar? 

    -Hay que ofrecerles cosas que sirvan. Las campañas y cursillos de alfabetización digital no sirven de nada si no se crean usos y contenidos que atraigan a la gente. Se pueden hacer cosas tan sencillas y efectivas como que los niños enseñen a sus abuelos a usar internet. 

    -Hemos visto los pobres resultados de iniciativas oficiales como el "Plan Info XXI" o "Internet para todos". Estudios internacionales confirman que España sigue en la cola de Europa en el uso de las tecnologías de la información. 

    -Es un tema de prioridad política y de recursos económicos y humanos. Aquí es donde yo he visto fallar sistemáticamente a gobierno tras gobierno, aunque tengo que destacar que el actual Ejecutivo español está teniendo una gestión especialmente pésima en este ámbito. En su momento me pidieron participar en el Comité de la Sociedad de la Información y me negué. Políticamente no me gusta el signo del Gobierno actual, pero ésa no fue la razón principal, porque el Gobierno del país al fin y al cabo es el Gobierno del país. Es que estaba seguro de que no iban a hacer nada positivo.

    -Hay instituciones que piensan que con tener unas páginas en internet está todo hecho... 

    Internet implica una triple reforma: tecnológica, de organización y de la forma de utilizar los recursos humanos. Efectivamente, hay muchas Administraciones públicas que piensan que basta con tener portal en internet. Y por eso colocan tablones de anuncios en la red, que son aburridísimos y que no aprovechan los nuevos recursos tecnológicos para establecer otro tipo de servicios, de organización y de relación con los usuarios. En sus escritos y trabajos, Castells analiza el papel simbólico y real que internet tiene como nuevo modelo social, cultural y político. El marco es una sociedad en la que el Estado, las empresas y todo tipo de organizaciones tienden a estructurarse mediante redes cuyo funcionamiento es radicalmente diferente al que propiciaban modelos anteriores, más verticales y rígidos. Internet es el nuevo entorno de comunicación que está afectando a todos los ámbitos de nuestro comportamiento. 

    -Vivimos una tensión constante entre lo global y lo local. ¿Sigue sirviendo el lema "piensa globalmente y actúa localmente"

    Es justo lo contrario: piensa localmente y actúa globalmente. Piensa en función de quién eres tú, tu identidad, tu lengua, tu cultura, tu país... Todo eso es lo que nos da sentido. Pero a partir de ahí, hay que actuar en los circuitos en los que realmente se deciden las grandes cosas, la Unión Europea o los centros de decisión de la geopolítica internacional. Y esto es posible gracias a internet. Estás en tu lugar y desde allí actúas en lo que pasa en el mundo. Véase, por ejemplo, las movilizaciones antiglobalización o contra la guerra de Iraq, aquí y en todo el mundo, que básicamente se han coordinado a través de internet. 

    -Internet es un modelo tecnológico abierto, pero la informática comercial está dominada por una empresa. ¿Afecta eso al desarrollo de la sociedad de la información? 

    -Sí, negativamente. Como muchos internautas, soy antimicrosoft y creo que vivimos bajo un imperialismo tecnológico que es nocivo por cultura y por efectos económicos. Hay países en los que el coste de un sistema operativo equivale al salario de meses de un trabajador. Los sistemas de código abierto, cuyo emblema es Linux, se están aplicando ya para muchas cosas y en un plazo razonable de tiempo dominarán el escenario. Están elaborados por gente que quiere compartir el conocimiento y permiten que cada uno haga libremente las adaptaciones locales y puntuales que se necesiten, que son infinitas. 

    -Esto implica un replanteamiento del concepto de la propiedad intelectual. 

    -En la era de la información, hay elementos como los sistemas operativos que son la base de la escritura, del trabajo y de cualquier actividad. Por tanto, no deberían ser propiedad de nadie. Es como si, cuando se inventó la escritura, alguien se hubiese apropiado de ella. 

    -¿Cree usted que Microsoft asumirá este cambio? 

    -Yo creo que sí. Bill Gates es un excelente comerciante y ya ha dado algún paso en ese sentido, abriendo parte del código de Windows a algunos clientes importantes. Estoy seguro de que reconvertirá su empresa y aceptará la demanda social del código abierto. Otra cosa es que por sus intereses intente alargar al máximo la transición. 

    -La sociedad de la información está en marcha, pero con dudas sobre su futuro. ¿Cuáles deben ser las acciones básicas para impulsar su implantación? 

    -En España hay que combatir la brecha de la que hemos hablado y abordar aspectos de educación, cambio organizativo e introducción tecnológica en todos los ámbitos. Y en el mundo, avanzar en los temas que han quedado pendientes en Ginebra. Pero el problema no es decir lo que hay que hacer, porque ya se sabe. La cuestión clave es si esto se considera una prioridad política y encontrar los recursos financieros y humanos necesarios. 

    Àlex Barnet

    http://www.muyinteresante.es/historico/articulo/manuel-castell
    Manuel Castell 


    Manuel Castell 


    Sociólogo español, nacido en Barcelona en 1942. Ha sido comparado con Adam Smith y Carlos Marx, por su esfuerzo para comprender cabalmente los mecanismos de funcionamiento de lo que él denomina el capitalismo de la información. Exiliado bajo la dictadura de Franco, estudió sociología con Alain Touraine en París, y en 1966, a los 24 años de edad, se convirtió en el profesor más joven de la Universidad de París. Fue en su clase del campus de Nanterre donde Daniel Cohn-Bendit y otros estudiantes empezaron el Mayo Francés de 1968 ("no incitado por mi", declama Castells), a raíz de lo cual fue expulsado de Francia.
    Al llegar a la Universidad de California Berkeley (EEUU) en 1979, Castells se encontró con el fenómeno de la revolución tecnológica de la información en pleno desarrollo. Eso cambió su vida. Sintió que esta rápida difusión de la tecnología dentro de la sociedad y la economía iba a tener un efecto significativo, y resolvió desde ese momento, que todo lo que hiciera profesionalmente, cada curso, cada proyecto de investigación, trataría sobre ese tópico.
    Posteriormente enseñó en América Latina, en Singapur, Japón, Taiwán, Corea. Consultó con la Unión Soviética, China, África, y Europa Oriental y Occidental. En todos los casos enfocó su atención sobre el desarrollo de las tecnologías de la información y su impacto sobre la sociedad. Fue recién a partir de los libros de Castells que apareció una visión comprensiva de los mecanismos de la economía de la información y sus consecuencias sociales en todo el mundo.
    Castells ha estado en todas partes. Habla seis idiomas (aunque no los asiáticos), y se ha vinculado personalmente con las culturas y sociedades sobre las que escribe.
    Su obra clave es una monumental trilogía publicada bajo el título general de La Era de la Información: 1) La Sociedad Red, 1996; 2) El poder de la identidad, 1997; 3) Fin de Milenio, 1998.
    La Era de la Información es un estudio comprensivo, región por región, plenamente documentado en los cambios económicos, sociales y culturales del siglo XX. Pero es mucho mas que una investigación académica. Es un intento visionario para comprender los cambios que describe. Castells ve la "Sociedad en Red" como una nueva forma de organización social, no una simple etiqueta para un fenómeno tecnológico. En la "Sociedad en Red" la identidad personal se define a partir de la conexión a una red, antes que por la ubicación dentro de una familia, clan, tribu o estado. Las sociedades, para Castells, están siendo estructuradas a partir de la complementariedad bipolar de Red y Ego.
    "En un mundo de flujos globales de salud, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad colectiva o individual, asignada o construida, se vuelve la fuente fundamental del sentido social", escribe. Y debido a la prevalencia actual de la tecnología de la información, el mundo está siendo quebrado entre una tecno-elite, globalmente conectada, y las identidades comunitarias, globalmente conectada, y las identidades comunitarias, atrincheradas en lo local. Castells destaca la importancia del moderno proceso de localización, a la par de la globalización.
    A partir de esas definiciones Castells visualiza un siglo XXI, en el cual las identidades serán absorbidas en la red, o excluidas de ella como se ha hecho con algunas tribus indígenas en reservaciones. Esas serán, dice, las batallas culturales del siglo 21.
    La obra es el resultado de doce años de investigación en la que recorre todos los aspectos de la nueva sociedad tecnológica: la economía global, el fin del patriarcado, el papel del estado, los movimientos sociales contra el orden global, el nuevo concepto del trabajo, la crisis de la democracia, la pujanza del Pacífico, el cuarto mundo informacional, etc., y conceptos nucleares tan sugerentes como la "cultura de la virtualidad real" y el nacimiento del "Estado Red".
    Castells se rehúsa explícitamente a ofrecer un programa para enfrentar los cambios que describe, a pesar de que claramente se preocupa por ellos. No por nada la tapa de su primer volumen muestra una foto de la Tierra, y el segundo un poster zapatista. Recientemente Castells ha colaborado activamente en la elaboración del programa 2000 del PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

    Artículos de Manuel Castells en internet

    Empleo, trabajo y sindicatos en la nueva economía globalhttp://www.aquibaix.com/factoria/articulos/castell1.htm
    La ciudad multicultural http://www.aquibaix.com/factoria/articulos/borjcas2.htm
    Los Estados ya no pueden gobernar; solo negociar:http://www.recursohumano.cl/cronicas/croni99.htm
    Globalización y antiglobalización: http://www.elpais.es/ articulo.html?anchor=elpepiopi&xref=20010724elpepiopi_6&type=Tes&date=
    El reverdecimiento del yo: el movimiento ecologistahttp://www.aquibaix.com/factoria/articulos/Castells5.htm
    Globalización, tecnología, trabajo, empleo y empresahttp://www.lafactoriaweb.com/articulos/castells7.htm
    La ciudad de la nueva economía http://www.lafactoriaweb.com/articulos/castells12.htm
    Venezuela: globalización y democracia, publicada en el diario El País, el 6 de setiembre de 1999
    Internet, libertad y sociedad: una perspectiva analíticahttp://www.uoc.es/web/esp/launiversidad/inaugural01/
    La guerra red http://www.elpais.es/ articulo.html?anchor=elpepiopi&xref=20010918elpepiopi_8&type=Tes&date=
    Information Technology, Globalization and Social Development, paper prepared for the UNRISD Conference on Information Technologies and Social Development, Palais des Nations, Geneva, 22-24 June 1998. (en inglés) artículo
    Conversations with History (en inglés) http://globetrotter.berkeley.edu/people/Castells/castells-con0.html
    The Urban Question' and 'The Rise of the Network Society (en inglés)http://hjem.get2net.dk/gronlund/Castells.html
    Actualmente, Manuel Castells, O cartógrafo da Sociedade da Informação (En Portugués)http://www.nova-e.inf.br/bitniks/manuelcastells.htm
    (*) Gran parte de los datos referido a MC han sido tomados de la nota de Cliff Barney publicada en la revista Rewired el 26 de enero de 1998.

    http://moodle.unica.edu.ve/moodle/pluginfile.php/60682/mod_scorm/content/1/UNIDAD1/paginas/ManCast.pdf



    http://actualidadylasticadonisestrada.blogspot.com/2013/04/manuel-castell-aportes-y.html


    La dimensión cultural de Internet
    Manuel CastellsProfesor senior del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC

    Resumen: Cuando hablamos de sociedad del conocimiento nos estamos refiriendo a un nuevo paradigma tecnológico, que tiene dos expresiones fundamentales: una es Internet y la otra es la capacidad de recodificar la materia viva. Partiendo de la base de que Internet no es una tecnología, sino que es una producción cultural, el ponente destaca la importancia decisiva de esta dimensión cultural en la producción y las formas de las tecnologías que la han hecho posible, y analiza sus distintas capas: la universitaria (cultura de la investigación por la investigación); la hacker (y la pasión de innovar y crear); las formas culturales alternativas (gente insatisfecha con la sociedad actual que encuentra en Internet formas alternativas de vivir), y, finalmente, la cultura empresarial (representada por empresarios sin aversión al riesgo y con gran capacidad para innovar). 



    Sin retórica de ningún tipo, quiero agradecer al señor Joan Fuster el hecho de haberme dado la oportunidad de estar aquí hoy con ustedes y, además, poder intercambiar unas ideas con una persona de la categoría intelectual y artística como el señor Antoni Muntadas. Asimismo, lo agradezco por el profundo interés que tengo por la conexión con el mundo del arte, en este nuevo contexto. Una de las intervenciones más importantes en nuestro tipo de sociedades es precisamente la intervención artística, pero luego ya hablaremos más de esto porque no quiero perjudicar el discurso del señor Muntadas, para no obligarle a él a hacer el mío, y entonces tengamos diálogos cruzados.
    1.La sociedad del conocimiento: un nuevo paradigma tecnológico

    Yo quisiera, de modo muy escolar y disciplinado —como suelo ser en mis trabajos—, hablar sobre el futuro de la sociedad del conocimiento, pero desde un ángulo determinado. Cuando hablamos de la sociedad del conocimiento, ¿qué queremos decir exactamente? Se trata de un código para hablar de una transformación sociotecnológica, puesto que todas las sociedades son "del conocimiento". Y en todas las sociedades históricamente conocidas, la información y el conocimiento han sido absolutamente decisivas: en el poder, en la riqueza, en la organización social… En este sentido, parece un poco confuso hablar sólo ahora de "la sociedad del conocimiento". ¿Venimos de realidades sociales del desconocimiento? Eso sería pretender que hemos llegado al súmmum del conocimiento. Por ello, creo que debemos tomar el concepto "sociedad del conocimiento" desde un punto de vista menos terminológico, como algo más general sobre lo que se conforma conceptualmente nuestra realidad.

    Precisando un poco más, se trata de una sociedad en la que las condiciones de generación de conocimiento y procesamiento de información han sido sustancialmente alteradas por una revolución tecnológica centrada sobre el procesamiento de información, la generación del conocimiento y las tecnologías de la información. Esto no quiere decir que la tecnología sea lo que determine; la tecnología siempre se desarrolla en relación con contextos sociales, institucionales, económicos, culturales, etc. Pero lo distintivo de lo que está pasando en los últimos diez o quince años es realmente un paso paradigma muy parecido al que ocurrió cuando se constituyó la sociedad industrial —y no me refiero simplemente a la máquina de vapor, primero, y a la electricidad, después. Se constituye un paradigma de un nuevo tipo en el que todos los procesos de la sociedad, de la política, de la guerra, de la economía pasan a verse afectados por la capacidad de procesar y distribuir energía de forma ubicua en el conjunto de la actividad humana.

    En este sentido, por tanto, al hablar de sociedad del conocimiento —en otros casos, sociedad de la información, etc.— nos estamos refiriendo a la constitución de este nuevo paradigma tecnológico. Dicho paradigma tiene dos expresiones tecnológicas concretas y fundamentales: una es Internet. Internet no es una energía más; es realmente el equivalente a lo que fue primeramente la máquina de vapor y luego el motor eléctrico en el conjunto de la revolución industrial. La otra es la capacidad de ingeniería genética, el concomitante ADN o la capacidad de recodificar los códigos de la materia viva y, por tanto, ser capaz de procesar y manipular la vida. Ya somos capaces de esto, lo estamos haciendo, lo vamos a hacer cada vez más y, además, las dos revoluciones se fusionan e interactúan a través de la capacidad de introducir sensores en la capacidad de reproducir la estructura del mapa de los procesos del genoma por capacidad informática masiva. Por consiguiente, estamos generando una doble revolución en la información que es genética y de índole electrónica, pero que interactúan cada vez más. Se convierten en una revolución en la que todos los procesos de la información, incluso los códigos de la materia prima, pueden ser programados, desprogramados y reprogramados de otra forma.


    2.Internet como producción cultural

    Lo que quisiera mostrar es cómo la dimensión cultural, es decir, el sistema de valores, creencias y formas de constituir mentalmente una sociedad, es decisiva en la producción y las formas de estas tecnologías clave de nuestros paradigmas. Por tanto —y lo voy a centrar sobre Internet, no sólo porque es lo que conozco más, sino porque es algo que ya está en la práctica social—, la afirmación es la siguiente: Internet no es solamente ni principalmente una tecnología, sino que es una producción cultural. Y esto es lo que voy a intentar argumentar histórica y empíricamente. Eso no quiere decir que no haya tecnología en Internet —naturalmente, hay tecnología informática—, pero esa tecnología ya no es un protocolo de comunicación. Si bien existen muchas formas de hacer protocolos de comunicación, hay muy pocas de hacer comunicación informática. Por ejemplo, los franceses inventaron muy culturalmente Minitel, que quiere decir: "Yo te digo cómo debes comunicar y, en lugar de darte la guía de teléfonos o las páginas amarillas, te doy un ordenador y un terminal". Además, el término francés es interesante: ordenador como 'creador de orden', orden a partir de un código y este código definido por su autoridad central. Entonces, Internet es una producción cultural: una tecnología que expresa una cierta y determinada cultura.

    "


    Asimismo, quiero hacer referencia a cómo Internet, una vez que existe como tecnología potente insertada a la práctica social, tiene efectos muy importantes, por un lado, sobre la innovación —y, por tanto, la creación de riqueza y el nivel económico; y por otro lado, sobre el desarrollo de nuevas formas culturales, tanto en el sentido amplio, es decir, formas de ser mentalmente de la sociedad, como en el sentido más estricto, creación cultural y artística.
    2.1.Orígenes de Internet y dimensión cultural
    Primera cuestión: cuando digo que Internet es una cuestión cultural, en principio hay una cierta sorpresa, pero en cuanto se cuenta en dos palabras la historia de Internet, se entiende perfectamente. Primero, Internet tiene una larga historia. Hoy me decía una persona: "Internet es muy reciente". No. Internet se crea en 1969, tiene 33 años. Se constituye sobre la base de lo que diseñan, deciden y producen cuatro culturas, que trabajan las unas sobre las otras. Algunos de los datos sobre esto están en mi último libro, La Galàxia Internet (Rosa dels Vents, Barcelona, 2002); intentaré sacar el extracto de la idea, así que con escucharme diez minutos ya no tendrán que comprar el libro.

    ¿Cómo se desarrolla Internet y por qué digo que es cultura? Porque había que pensarlo. Había que pensar un instrumento de comunicación horizontal, global, libre y no controlable. Esto hay que pensarlo; no es evidente. Toda la historia de la humanidad se basa en el control de la comunicación, todos los aparatos del poder se construyen sobre esto. Entonces, había que pensarlo al revés. ¿Y quién lo piensa al revés? Pues es ahí donde creo que la dimensión cultural es muy importante, porque demuestra la capacidad de subvertir los aparatos de poder. Si no se pudieran subvertir los aparatos de poder, la vida sería muy aburrida y las sociedades, totalitarias.



    Internet lo financia el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Sin embargo, lo financia sin saber qué financia. Internet es un programa militar, pero un programa militar sin aplicación militar. Nunca la tuvo. Sólo en una ocasión uno de sus creadores decidió investigar una aplicación militar para poder crear una red que no pudieran controlar los soviéticos, pero luego fue rechazada, porque dijeron que era inviable.

    Lo que hizo el Departamento de Defensa norteamericano fue desarrollar una estrategia —como en muchos otros programas tecnológicos— de dar dinero a científicos extraordinariamente avanzados en las universidades para ver qué salía de ahí. Y no les fue tan mal, porque esto fue lo que hizo que, a mediados de los años ochenta, con Mijaíl Gorbachov, la Unión Soviética no pudiera competir militarmente con los Estados Unidos, porque su tecnología era muy inferior. Fue el momento decisivo de la retirada de la Unión Soviética. Por tanto, esto que parece una gran libertad democrática del Departamento de Defensa norteamericano, no es otra cosa que una política estratégico-militar muy inteligente que se resume en generar todas las líneas de investigación más faltadas, y quizá algunas de las cosas que salieran pudieran llegar a ser decisivas en términos militares. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con Internet. Internet fue desarrollado por científicos universitarios que simplemente querían comunicar sus grandes ordenadores.
    2.2.Las cuatro capas culturales de Internet: la universitaria, la de los hackers, la de las formas culturales alternativas y la empresarial
    La primera capa cultural es, pues, la cultura universitaria tecnomeritocrática, es decir, la cultura de la investigación por la investigación. Se trata de la apertura de la investigación y de la idea de que lo más importante es la excelencia académica y la excelencia de la investigación —obviamente, para esto no todo lo que se hace tiene que ser abierto, comunicable, publicable y en protocolo de comunicación. La primera cultura es la universitaria meritocrática.

    El segundo nivel cultural, que surgió dentro de este primer grupo, fue el de aquellos que vieron inmediatamente la posibilidad de llegar a fronteras de la innovación tecnológica en una tecnología que nadie entendía muy bien en el establishment y que ellos podían entender mucho mejor. Se trataba de la cultura de lo que llamaron en los años sesenta en el Laboratorio de Inteligencia Artificial (Artificial Intelligence Lab) del Massachusetts Institute of Technology (MIT) los hackers. Los hackers no son los malos, originalmente; fueron los medios de comunicación los que simplificaron el concepto. Los hackers no son los que hacen cosas malas; los que hacen cosas malas —como entrar en sistemas que no les corresponden, perturbar sistemas, enviar virus, entrar en los ordenadores de los bancos, de los pentágonos— son loscrackers. Éstos son los malos, aunque hay crackers que, para mí, no lo son tanto; no es lo mismo robar a un banco que enviar un virus simplemente para hacer la gracia. (No he dicho qué es lo bueno y qué es lo malo). Pero los hackers, como dice Himanen en su gran libro The hacker ethic and the spirit of the information age(Random House, Nueva York, 2001), son simplemente los que tienen la pasión por crear. Para los que el placer del trabajo de creación es más importante que nada más. Y lo que sostiene Himanen es que lo que fue la ética protestante de salvarse mediante la acumulación de dinero como origen del capitalismo es, en nuestro tipo de sociedad, la ética hacker de la pasión por el crear.

    Por eso, el señor Linus Torvalds (www.cs.helsinki.fi/u/torvalds/) —que es uno de los más famosos hackers— cuando, siendo estudiante de la Universidad de Helsinki, en 1991, creó su gran sistema operativo que ahora llamamos Linux (www.linux.org), y que es la única alternativa que existe a Microsoft (www.microsoft.com), en lugar de hacer como éste —que es la antiinnovación, lo anticultura y lo antihacker, es decir, es el monopolio de las innovaciones de los otros—, actuó de modo totalmente contrario. Por eso los hackers y Microsoft son incompatibles; son los luchadores de la libertad contra el "imperio del mal". Linux, para resolver su problema de crear un programa determinado, hizo medio programa y lo puso en Internet, con la siguiente intención: "Yo les doy mi programa, y ustedes me ayudan y lo mejoran. Condición: yo se lo doy gratis, con la condición de que ustedes todo lo que inventen lo pongan gratis." Este fenómeno que empezó así, hoy en día tiene 40 millones de usuarios, y algunos de los principales gobiernos del mundo lo utilizan. Y tiene esta pequeña ventaja: es gratis, está abierto a todo el mundo y no hay apropiación comercial directa.

    He aquí una afirmación empírica: todos los protocolos sobre los que está basado Internet, desde el principio de Internet hasta ahora, son en código libre. Todos están en la Red, los puede bajar y los puede utilizar quien quiera. Dos terceras partes de los sitios web que nos proporciona Internet hoy en día están basados en un programa que se llama Apache, que fue inventado y sigue siendo mantenido y desarrollado por una cooperativa electrónica global de gente que lo diseña y lo va perfeccionando y manteniendo. Uno por uno, todos los protocolos, desde el protocolo fundador de Internet —el TCP/IP—, hasta los últimos de ahora, son libres; todo esto es libre, software libre, organizado por innovadores que lo hacen por el placer de crear. Y algunos hacen dinero y otros, no. Linus Torvalds, como otros, podría ser Bill Gates, pero le aburre ser Bill Gates. Le divierte mucho más hacer lo que hace y, cuando necesita dinero, se va a trabajar a alguna empresa de Silicon Valley con su mujer y sus niñas, y lo único que pide cuando le citan a algún sitio es que se le pague el billete en primera clase para él, su mujer y sus dos niñas pequeñas. Él tendrá suficiente dinero para tener una pequeña vida, más o menos realizada, pero no es el dinero lo que le interesa; lo que realmente quiere es quedarse todas noches creando su Linux y perfeccionándolo, que la empresa no le moleste, y que simplemente le pague suficiente para vivir y seguir adelante. Esto es la cultura hacker. Esta cultura ha sido decisiva en todo el conjunto de la revolución tecnológica actual.



    La tercera capa cultural que formó la historia de Internet son las formas culturales alternativas. La gente a quien no le gustaba esta sociedad y que encontró en Internet la capacidad de encontrar formas alternativas de vivir. La gente que salió de los años sesenta, pero sobre todo, setenta, de los movimientos contraculturales y que vio Internet como un espacio de libertad. Cuando las comunas físicas empezaron a ser problemáticas de mantener, las comunas virtuales, en cambio, se convirtieron en lugares de libertad donde, a escala mundial, se podían construir formas alternativas de vida, de comunicación y, en último término, de política. Curiosamente, de toda esta tradición, por un lado, se produjeron muchos de los instrumentos que hoy utilizamos en Internet —chats, mutabilities, etc.— y, por el otro, esas personas crearon la mayor parte de las formas del uso de Internet trabajando sobre los códigos culturales de los hackers, pero distintos de éstos. Para los hackers, lo importante es la creación tecnológica; para las comunidades virtuales lo importante es la aplicación de la tecnología a la inclinación cultural, política y personal. El último desarrollo de este tipo en los últimos años ha sido, obviamente, la utilización masiva por parte del movimiento antiglobalización de las formas de comunicación y de organización a partir de Internet. No se puede entender el movimiento antiglobalización sin entender las formas de organización comunitarias y de difusión de ideas y de debates a escala global: de lo global a lo local y de lo local a lo global. 



    Y la cuarta cultura que se montó sobre todo esto, pero ya en los años noventa, nació en el momento en que hubo la suficiente densidad de utilización y la suficiente densidad tecnológica para crear la cultura empresarial. Es decir, los empresarios con vocación de riesgo —la mayor parte de ellos jóvenes y nuevos empresarios, pero también aquellos que, dentro de las grandes empresas, las transformaron en sentido empresarial— que, sobre esta nueva cultura, tratan de desarrollar innovaciones en el plano empresarial para ganar dinero. Entonces sí, se trata de ganar dinero, pero sobre la base de la innovación: la capacidad de innovar tecnológicamente, innovar el modelo de negocio, innovar el producto.
    3.Internet: una cultura de libertad

    Internet es, pues, la combinación de cuatro culturas que se apoyan mutuamente. Cuatro culturas que son distintas, pero que se van reforzando, que son unas responsables de las otras: la cultura universitaria de investigación, la cultura hacker de la pasión de crear, la cultura contracultural de inventar nuevas formas sociales, y la cultura empresarial de hacer dinero a través de la innovación. Y todas ellas, con un común denominador: la cultura de la libertad. Internet es y debe ser una tecnología abierta a todos, controlada por todos, no apropiada privadamente —aunque se puedan apropiar algunos usos específicos— y no controlada por los gobiernos.



    El hecho de que Internet sea una cultura de libertad apoyada en este sistema de códigos culturales innovadores permite, por un lado, crear nuevas condiciones de organización e innovación empresarial que están en la base de la nueva economía. La nueva economía no es la economía de las empresas de Internet, es la economía de las empresas que se reorganizan en redes y que innovan en cuanto a la capacidad de nuevas formas de crear riqueza que sólo es posible gracias a la tecnología en red. Internet es a la nueva economía lo que fue el motor eléctrico a la economía industrial. Por tanto, no hablamos de las empresas que hacen Internet, sino de las empresas que usan Internet para organizar su funcionamiento en red a partir de la innovación empresarial. Así pues, es completamente distinto a decir que son las empresas puntocom. No son las puntocom; éstas eran un caso extremo. Son todas las empresas. Un ejemplo muy típico de empresa de nueva economía en España es la empresa Zara, que está ampliamente organizada en redes informáticas e intercomunicadas con todo el mundo, a partir de su sede central en Galicia. 




    Estas empresas de la nueva economía se rebelan fundamentales porque —contra lo que la gente cree— la nueva economía no sólo no se ha acabado, sino que en estos momentos se está desarrollando más que en todo el mundo. Hay un dato en la prensa española decisivo: en el último trimestre del 2001, en plena recesión americana y en plena caída de la actividad económica —que la gente decía que era el fin de la nueva economía—, se da el primer caso en los últimos 50 años de un aumento sustancial de la productividad económica durante el ciclo bajo. Esto sólo ocurre históricamente en momentos de extraordinario desarrollo de la productividad basado en la innovación. Que la productividad aumente cuando la economía aumenta y baje cuando la economía baja quiere decir que la productividad está aumentando por cosas que no tienen nada que ver con la innovación. Que la productividad se incremente en momentos de ciclo bajo quiere decir que, a pesar de cómo va el mercado, a pesar de las incertidumbres, a pesar de que no se invierta y no se expanda la economía, aquello que se invierte tiene una extraordinaria productividad. Y esto significa un cambio productivo, que quiere decir que lo que está cambiando son las fuentes de productividad —por tanto, de riqueza— que están ligadas a tecnología, innovación y organización.

    Así pues, Internet es una creación cultural que permite la creación de una nueva economía y el desarrollo de la innovación y la productividad económica. En fin, Internet, cultura de la libertad, la interacción y la participación expresada tecnológicamente, crea una plataforma tecnológica que permite ampliar extraordinariamente el intercambio artístico y cultural; permite la creación de una plataforma de cultura en la sociedad y la expresión de la sociedad civil, y una ruptura de los marcos institucionales de definición de la cultura y el arte oficiales. Hoy en día, existe una extraordinaria afloración de expresiones culturales y artísticas a escala global, pero también local, ligadas a Internet. Para dar un ejemplo, el mundo está lleno de concursos de teselaciones, que son creaciones gráficas basadas en la obra de Escher (www.mcescher.com), que es uno de los sitios de Internet más visitados y populares hoy en día. A cada cual le puede gustar Escher o no, pero lo importante es que hay miles de personas en el mundo que compiten en crear teselaciones; desde gente sin ninguna capacidad artística, a otros mejores. Es decir, lo que era un acotamiento del espacio cultural y de expresión artística en centros oficiales, está explotando en un mundo de creatividad a partir del cual unos se aprovechan para su placer, otros se aprovechan comercialmente y otros, simplemente, ni se enteran. Pero se ha ampliado enormemente el espacio público de creación cultural y artística. La idea de que estamos en una sociedad con capacidad autónoma de creación cultural, de que los sistemas de controles burocráticos que existían se están disolviendo en gran medida, de que la plataforma tecnológica existe para que la autonomía cultural y social tenga capacidad de maniobra, es una idea que se organizó tecnológicamente, pero que nace de una serie de culturas que, en su interacción histórica, crearon esa plataforma de innovación, Internet, y que representan los intentos de innovación en la economía, de autodeterminación cultural y, en cierto modo, de reconcretización en lo político. 




    [Fecha de publicación: julio de 2002]

    http://www.uoc.edu/culturaxxi/esp/articles/castells0502/castells0502.html


    Manuel Castells: "Internet es libertad de comunicación y puede ser usada para la revolución"

    El sociólogo español fue entrevistado por Pablo Iglesias en "Otra Vuelta de Tuerka".



    Es como si le hubiera respondido a Umberto Eco. El sociólogo español Manuel Castells, conocido por sus obras sobre la sociedad de la información, brindó una entrevista al líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el programa "Otra Vuelta de Tuerka".

    Anteriormente, se publicaron unas polémicas declaraciones del filósofo italiano Umberto Eco, quien dijo que la Internet y las redes sociales "le dan voz a una legión de idiotas". Para remate, agregó que no se debe permitir que la opinión de un "necio" tenga la misma relevancia que la de un premio Nobel. Al parecer, Eco se convirtió en un "apocalíptico" que reniega de la cultura contemporánea y la libertad de expresión. Hay un tufillo elitista en estas declaraciones, es casi heredero de la Escuela de Frankfurt.
    Por el contrario, el español Manuel Castells tiene una mirada distinta y analiza la situación con una mirada más esperanzadora y positiva de lo que ocurre con Internet y las redes sociales.
    En la entrevista con Pablo Iglesias, Castells habla sobre Internetlibertad de expresión y los movimientos sociales:
    "La libertad es lo más importante para los seres humanos, es lo que nos permite ser "nosotros". Si la idea de que la libertad puede ser transformada en objetos, procesos y mercancías es contra-revolución; yo creo que todo puede ser recuperado, todo puede ser vendido en una economía capitalista, a menos que la gente no lo venda. Yo creo que, a pesar de todo lo que se diga, lo más importante ahora es el Internet. Internet es libertad, libertad de comunicación. Se puede vigilar pero no controlar, es muy distinto. Internet también lo desarrollan las grandes empresas. Pero, ¿de que negocio se trata? Vendencomunicación libre y las personas lo usan para lo que quieren: para porno o para la revolución. Tenemos datos: solo 18% de los internautas del mundo utilizan el Internet para temas socio-políticos". 
    ¿Y que pasaría si no existiera Internet en la actualidad? Castells cree que perderíamos un espacio para la movilización social:
    "Si no hubiera Internet no habría esa capacidad de autonomía y movilización. No hay ideas puras, ideas de que solamente son valores en sí revolucionarios, valores que no pueden ser mercantilizados. El Internet puede ser desmercantilizado también, pero cuando se quieran poner barreras hay que defenderlo. La posibilidad de que pueda ser mercantilizado no quita el valor propio libertario del Internet. El prolema es que muchas ideologías de la vieja izquierda pasaban por el estatismo; entonces, para esa vieja izquierda, todo lo que es individualismo, resulta peligroso, porque más importante, creen, que el capital es el Estado".
    Castells, el antifranquista y semi-anarquista
    En la entrevista, el sociólogo español cuenta como se inició en la política:
    "Me enfrenté al franquismo durante mis años de universidad. Organicé una revista en la facultad de Derecho de Barcelona y mi primer artículo lo censuraron. Luego hicimos teatro universitario y popular en la calle y terminamos en la cárcel por hacer "apología a la homosexualidad". Dijimos: si estos nos tocan  la nariz así, pues vamos a liquidarlos".
    "Revolucionarios, pero no comunistas"
    "En la universidad, formamos un grupo de jovencitos con ganas de derribar al franquismo. La Universidad de Barcelona había como máximo 50 militantes anti-franquistas. Los serios eran los comunistas, era el único partido organizado. Nosotros sabíamos que eramos revolucionarios y que no eramos comunistas por razones ideológicas, de libertad. Eramos más bien semianarquistas. Trabajamos con los comunistas, pero queríamos ser otra cosa: la nueva generación anti-franquista. En ese momento, lo esencial era encontrar formas de acción contra la dictadura que pudiéramos hacer. Teníamos como referencias a la clase obrera y la Revolución Cubana".
    "La conciencia de los derechos humanos, la justicia y la libertad es más amplia que la lucha de clases"
    "Al final decidimos que la cuestión era conectar ideológicamente con la gente a través del teatro, de panfletos y de acciones duras que eran suicidas, cosas como iniciar una huelga en el 62. Cuatro obreros que teníamos, los más jóvenes y más revolucionarios, convocaban al paro. Generamos un movimiento que tiene algunas características de algo muy espontáneo que demostró que había una generación nueva. Fue la prueba de que la conciencia de los derechos humanos, la justicia y la libertad es más amplia que la lucha de clases. Esa fusión fue lo que en mi experiencia es importante. Yo no quería exiliarme, pero era el último que quedaba de mi organización y me fui a Paris"
    Su estancia en París: Mayo del 68
    "Cuando llegué, lo primero que sentí fue la libertad y también una vida intelectual muy fuerte, y que ahora ha desaparecido. París no es lo mismo actualmente"
    Fue profesor de Dani El Rojo, el protagonista del mayo francés. Sobre él dijo:
    "Como alumno, era muy díscolo. Lo cambiaba de sitio a cada rato. Le decía que una cosa era la revolución y otra cosa era que acabe su examen sin copiar. Lo entendió y terminó siendo un estudiante muy serio y muy bueno". 
    "En ese departamento, en mi clase, comenzó el movimiento de mayo del 68, que no inicié yo ni mucho menos, pero sí participé porque se inició en mi departamento. Era un movimiento que claramente era de extrema izquierda, pero sin los tics de la extrema izquierda, los comunistas nos acusaron de provocadores inmediatamente. Pero ese movimiento espontáneo, sin nada, motivó el gran movimiento de mayo del 68 que llevó a una huelga general en Francia. Los tanques son más fuertes que la persona, pero las ideas no se aplastaron, las ideas germinaron luego las ideas de anti-imperialismo, el feminismo, la defensa del medio ambiente, los derechos humanos, la solidaridad fueron ideas que realmente hicieron la fuerza de los movimientos posteriores".
    ¿Dónde está el poder? ¿Se puede capturar? Castells la tiene clara:
    "El poder no está fuera de nosotros, está en nuestras mentes y en nuestra capacidad de comunicarnos, simpatizar y sufrir con otros. Esta es la clave del poder. Lo peor que ha pasado en estos últimos 20 años es la ruptura entre lo que algunas personas tenían como esperanza y lo que está depositado en las instituciones. Lo peor es la crisis de confianza en las instituciones".

    ¿Que queda ahora de los intelectuales de su tiempo? Castells sigue creyendo en que se puede cambiar el mundo, pero no a través de ideologías, sino de sentimientos:
    "Nosotros, estamos vivos. La mayor gente que participó seguimos haciendo cosas, seguimos creyendo que se puede cambiar el mundo, de verdad, pero a partir de lo que sentimos, y no de ideologías. De esto forma parteel amor y la capacidad de crear e innovar. No debemos rendirnos a la rigidez de las instituciones que reproducen burocracias y poderes y hacen lo peor: esterilizar en la mente de las personas la idea de que las cosas pueden cambiar".

    (Foto de portada: Público.es)

    Manuel Castells: El futuro del periodismo


    (publicado en La Vanguardia el 12 de abril del 2013)

    Bastante negro dicen muchos, constatando reducciones de plantilla y deterioro de las condiciones de trabajo. Y sin embargo, nunca el periodismo ha sido más importante. En una sociedad de la opacidad del poder y de desconfianza ciudadana hacia todas las instituciones el acceso a la información y a una interpretación rigurosa de lo que pasa se convierten en condiciones esenciales para poder asumir el control de nuestras vidas. En realidad, si por periodismo entendemos obtener información, analizarla y distribuirla, no se puede hablar de crisis del periodismo, sino de su transformación. Lo que sí está en crisis es el obsoleto modelo de negocio de los medios de comunicación. En particular en la prensa que no sabe qué hacer con la competencia de internet, aparte de cobrar el acceso on line, un método perjudicial informativa y económicamente porque desvía a miles de lectores hacia otros canales de información. En la actualidad, casi todos los diarios son financieramente insostenibles y sobreviven mediante subvenciones directas o indirectas de administraciones públicas o grandes grupos corporativos que los usan como plataforma para sus estrategias de negocio multimedia. La televisión aguanta mejor, aunque está en una situación de transición mientras no desaparezca la generación que pasó su vida ante el televisor. La fragmentación de la audiencia da menor margen a cada una de las cadenas televisivas, llevando a un proceso de concentración de la propiedad y de comercialización en detrimento de la profesionalidad.

    Quedan, sí, las televisiones pagadas en su mayor parte por los contribuyentes, como la BBC o TVE. Por eso la defensa de la televisión pública (que puede ser rentable, como lo es la BBC en base a calidad y estrategia global) se convierte en baluarte de la democracia informativa. El desarrollo de internet sobre plataforma móvil obliga a la televisión a adaptarse tecnológica y empresarialmente a la era de la autocomunicación de masas que sustituye a la comunicación de masas que fue el imperio de la televisión generalista. Una época que nunca volverá. La fuente esencial de ingresos de la televisión es la publicidad y la inversión publicitaria se está desplazando a la publicidad en internet, con una audiencia mucho mayor y un costo menor. La publicidad tardó en adaptarse a un medio interactivo, pero las nuevas estrategias de comunicación están funcionando y haciendo rentable internet.

    Ahora bien, el periodismo es mucho más que la industria mediática. El periodismo es un bien público y como tal hay que considerarlo. Es lo que permite a la sociedad ser sociedad comunicada y no una colección de individuos potencialmente autistas. Y en este sentido, hay más periodismo que nunca. Se produce, interpreta y distribuye información en una gigantesca escala en múltiples formatos por internet. El periodismo ciudadano en el que todos podemos generar nuestro propio canal (llámese blog o presencia en la red) no amenaza sino que complementa el periodismo profesional. A condición de que, como hacen la BBC o The Guardian, se organice, filtre e interprete ese aluvión de información en términos profesionales. El periodismo ciudadano y el ciudadano periodista son aliados estratégicos. Entre otras cosas porque como en la era de internet no se puede ocultar información (los malvados siempre están bajo vigilancia de algún móvil), la censura interna de los medios resulta mucho más difícil y el profesional refuerza su independencia. Más aún, la práctica del periodismo está en plena transformación tecnológica y organizativa, cuyos efectos dependen de cómo se usen las nuevas formas comunicativas al servicio del principio perenne de informar en el interés público. En un estudio que publicamos recientemente con Bregtje van der Haak, exdirectora de la televisión pública holandesa, y el premio Pulitzer Michael Parks, mostramos de qué forma los periodistas actuales necesitan de la colaboración de múltiples especialistas y recursos a las más variadas fuentes de información que surgen constantemente en internet y en bases de datos digitales. Así ha surgido un periodismo en red en el que es el conjunto de la red el que produce y distribuye la información, donde colaboran múltiples especialistas y donde la autenticación de la información se hace esencial . Dicha evolución no disminuye el papel del periodista profesional. Al contrario. Alguien tiene que integrar e interpretar toda esa información en tiempo real. Ese alguien es un profesional preparado para hacerlo y con independencia de criterio. Lo que no quiere decir neutralidad (que no existe y que además aburre) sino rigor y transparencia sobre la perspectiva desde la que se informa. Lo que le queda al periodismo profesional en un mundo inundado de información es la reputación profesional y la calidad del análisis. Si el periodismo no responde a estos dos criterios entonces sí podremos hablar de crisis del periodismo profesional. Porque hoy día ya estamos en condiciones de automatizar el trabajo rutinario del periodismo, aquel que consiste en recoger información, organizarla y escribirla o difundirla.

    El experto en inteligencia artificial Kris Hammond, en Chicago, ha creado una empresa, Narrative Science, donde programas robots (usando crawlers para buscar información) pueden escribir artículos sin intervención humana, sobre todo en temas como información financiera o deportiva. Es más, se puede programar una determinada perspectiva a través de la cual se organiza la información. Hammond predice que en una década un 80% de los artículos publicados en EE.UU. serán producidos por robots (Khammond.blogspot.com). Lo que faltaba, podríamos pensar. Pues yo pienso lo contrario. Si la rutina se puede automatizar y la información llega de todas partes, lo que se convierte en esencial en ese proceso es la calidad del análisis y la garantía de profesionalidad. Por eso si despiden a los periodistas las empresas matan la gallina de los huevos de oro. Porque si los medios no proporcionan lo que la gente no puede hacer por si misma, se autogestionará colaborativamente la información sin depender de los medios. El periodismo no ha muerto, sino que renace. A menos que lo maten las empresas de la comunicación.


    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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