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    viernes, 1 de abril de 2016

    André Kertész, maestro de maestros (FOTOS)






    "Todos pueden mirar, pero no siempre ven. 
    Yo nunca calculo ni considero:
     veo una situación y sé cuando está bien"
    André Kertész

    "Inventemos lo que inventemos, Kertész 
    siempre fue el primero".
    Henrí Cartier-Bresson

    André Kertész... No soy en general nada partidario del 
    calificativo genio, pues considero que su profusión 
    desmedida, con la consecuente obligación de 
    originalidad a toda costa y un punto constante 
    de adanismo, es uno de los factores que más 
    ha perjudicado al arte en general desde las 
    vanguardias hasta nuestros días. Pero 
    sinceramente creo que si alguna vez ha 
    habido un genio en fotografía este fue, 
    sin duda, este húngaro de cara risueña 
    y curiosidad sin límites del que Brassai 
    dijo que poseía un don innato para 
    conjuntar la innovación formal y la 
    perfección compositiva. 
    Henri Cartier-Bresson 
    le profesaba una admiración reverencial 
    y lo reconocía como el creador más 
    original de su época, alguien que se 
    adelantaba un paso a todos los demás, 
    incluido a él mismo... y eso ya es mucho 
    decir.

    Andor Kertész (que ese era su verdadero nombre) 
    nació 1894 en Budapest, cuando esta ciudad 
    aún pertenecía al Imperio Austrohúngaro y 
    murió en Nueva York en 1985. Al quedarse
     huérfano su familia planificó para él una 
    segura vida de corredor de bolsa, pero sus
     inquietudes artísticas (en principio le atraía
     ser ilustrador gráfico), su insaciable curiosidad 
    y el azar (parece ser que encontró un manual 
    de fotografía, se cree que de su padre, 
    olvidado en el desván de su casa) pronto 
    le llevaron a iniciarse de forma autodidacta.
     Adquirió su primera cámara, una ICA 
    rectangular, en 1912 y decidió dedicarse 
    seriamente a la fotografía. Al estallar la 
    Primera Guerra Mundial en 1914 sirvió en 
    el ejército austro-húngaro, pero fue herido
     y permaneció un año paralizado, primero
     en un hospital militar de Budapest y después
     en Esztergom donde comenzó a interesarse
    por las distorsionadas imágenes de nadadores
     bajo el agua. Después de la destrucción de la
     mayoría de sus negativos en la revolución 
    húngara de 1919, decidió retornar a su trabajo
     en la Bolsa de Budapest, pero afortunadamente
     para nosotros esta decisión le duró apenas 
    un par de años. La Sociedad Húngara de 
    Fotografía le otorgó una medalla y un 
    diploma de honor en 1923 y de esta forma 
    retornó a su idea original de ser exclusivamente 
    fotógrafo.

    A partir de 1925 emigró a París, donde tuvo que
     vender fotos por 25 francos para poder subsistir 
    y conoció a lo más florido de las vanguardias 
    artísticas del momento, incluyendo a los
     integrantes del Grupo Dadá, a Piet Mondrian
     y a Alexander Calder. En esa época comenzó
     su colaboración con diversas publicaciones 
    como el «Frankfurter lllustrierte»,
    «Berliner lllustrierte», «Nationale do I I" renza»,
     «Sourire», «Uhu» y «Times». Fue en París 
    donde realizó su famosísima serie de distorsiones
     enfrentando desnudos femeninos con un espejo 
    curvo de circo e inició otras series como la de 
    Lectores que se habrían de extender durante 
    décadas. Su primera exposición individual tuvo
     lugar en 1927 y en 1928 conoció a Brassai, a quien 
    inició en la fotografía. Ese mismo año Kertész 
    adquirió su primera Leica (la mítica Leica I de 
    1927) y realizó reportajes para la revista «Vu», 
    iniciando un febril nuevo método de trabajo 
    callejero con la nueva, pequeñísima y ligera 
    cámara de 35mm en mano que le ganaría el 
    reconocimiento como pionero del foto-jornalismo,

    En 1933 contrajo  matrimonio con su antigua novia,
     la también húngara Elisabeth Sali que habría de 
    servirle como modelo en muchas de sus fotografías,
     incluidas las de la serie Distorsiones, y publicó su 
    primer libro sobre niños. Tres años más tarde emigró
     a Nueva York, donde firmó un contrato con Keystone
     e inició su colaboración con «Vogue», «Harper’s Bazaar»,
     «Collier’s», «Coronet» y muchas otras revistas. Obtuvo 
    la nacionalidad norteamericana en 1944 y al finalizar 
    la Segunda Guerra Mundial intentó recuperar los 
    negativos dejados en París, pero más de la mitad
    se perdieron durante el transporte.

    De 1949 a 1962 trabajó frecuentemente para las 
    Ediciones Condé Nast, pero después de recuperarse 
    de una grave enfermedad, Kertész decidió rescindir
     todos los contratos y trabajar como fotógrafo 
    independiente. Entre otras distinciones, recibió 
    el título de Doctor honoris causa del Royal College of Art,
     así como la Legión de Honor de la República Francesa.
     Muchas de sus fotografías, como por ejemplo 
    El tenedor, el Nadador de Esztergom, El banco 
    roto o El estudio de Mondrian, se cuentan hoy 
    entre las más famosas e influyentes en la 
    historia de la fotografía. A pesar de todos estos
     reconocimientos y de que toda cuanta crítica 
    recibió en su carrera fue decididamente elogiosa, 
    Kertész mantuvo hasta el fin de sus días con una 
    indudable carga de amargura que su obra no 
    había sido reconocida ni comprendida, algo 
    que a todas luces es más que discutible...  
    Pero a alguien capaz de hacer una obra maestra 
    con un sencillo tenedor se le perdona 
    esto y más. ¿Verdad señores?
    André Kertész, 1917 Underwater Swimmer, Esztergom.

    André Kertész. Bocskay Tér, Budapest,1914

    André Kertész. Escaleras en Montmartre, 1925.

    Andre Kertesz, Marionettes, 1925-36

    Andre Kertesz, Mondrian's Glasses and Pipe-1927

    Chez Mondrian. André Kertész 1926.

    André Kertész. Sillas de París 1927.

    André Kertész. París 1928.

    André Kertész. Carrefour. París 1930.

    André Kertész. La Tour Eiffel, 1929.










    André Kertész. Sombras, 1931.
    André Kertész - Place de la Concorde, París, 1928.


    André Kertész 1927-8. Mercado de animales de Saint Michelle, París.

    André Kertész. Serie Lectores, 1928.

    André Kertész. Lectores. Carnaval en París, 1926.

    André Kertész 1930. Adivina.

    André Kertész, Paul Arma's Hands, 1928.

    André Kertész. Serie Distorsiones,1932-33.

    André Kertész. Serie Distorsiones,1933.

    André Kertész. Serie Distorsiones, nº 40, 1933.

    André Kertész. Serie Distorsiones,1933.

    André Kertész. Serie Distorsiones, nº 6,1932.

    André Kertész. Elizabeth and me. 1933.

    André Kertész. Dubonnet, 1934.

    André  Kertész 1949. Sombra y león.


    André Kertész. Washington Square 1954.



    André Kertész. Les mains de Coco Chanel, 1938


























    André Kertész. La garza real, 1969.

























    André Kertész. Serie Lectores, 1964.

    André Kertész. Banco roto. NY. 1962.

    André Kertész. Martinique 1972.

    André Kertész. Desde mi ventana. NY. 1972.
    André Kertész (derecha) y Robert Doisneau, 1975.

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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