El sexo debe mezclarse con lágrimas, risas, palabras, promesas, escenas, celos, envidia, todas las variedades del miedo, viajes al extranjero, caras nuevas, novelas, relatos, sueños, fantasías, música, danza, opio y vino.




Anäis Nin fue una escritora francesa que vivió entre el 1903 y el 1977. Vivió y trabajo en París, Nueva York y Los Ángeles.
Autora de novelas vanguardistas, término 
que se utilizó para denominar en el 
terreno artístico, las llamadas vanguardias 
históricas,una serie de movimientos 
artísticos de 
principios del siglo XX que buscaban 
innovación en la producción artística.
A la temprana edad de los once años, comenzó a escribir 
sus famosos diarios (unos escritos autobiográficos que la 
han dado la fama) denominados más tarde como 
Diarios de Anäis Nin, compuestos por siete 
volúmenes, que escribió en la increíble cantidad 
de 3500 páginas.


DELTA DE VENUS
Delta de Venus es un libro compuesto por pequeñas 
historias, en ellas, Nin escribía relatos eróticos 
para un comprador privado, y fueron publicados 
tras su muerte, en 1978.
En esta novela, escrita en la década de los 40,
 Anais Nin describe situaciones eróticas
 de diferente índole sexual, la mayoría de
 ellas muy tabú para la época.
Por ejemplo a menudo hablaba del incesto,
 la homosexualidad, la prostitución o la infidelidad.
Pero todo ello sin alejarse de algo que era esencial
 en la obra de Nin, la descripción de la 
mujer en estos relatos, y el estudio de la
misma. Es decir, todas esas situaciones,
 unas realmente eróticas, otras escabrosas, 
descritas desde el punto de vista de una 
mujer (que a menudo se llega a suponer 
que era ella misma).

Los relatos que describe Nin en Delta de Venus
 están completamente separados unos de otros, 
nada los une, solo el tema: el sexo, el erotismo,
 el morbo.
Fragmentos del libro:
" .. El placer que experimentaba Mathilde
acariciando a los hombres era inmenso,
y las manos de éstos se deslizaban sobre
su cuerpo y lo arrullaban de tal
manera, tan regularmente, que raras veces la acometía un
orgasmo.
Sólo adquiría conciencia de ello una vez se habían marchado
 los hombres. Despertaba de sus sueños causados por el opio,
 con el cuerpo aún no descansado.

Permanecía acostada limándose las uñas y aplicándose
 laca enellas, haciendo su refinada toilette para futuras 
ocasiones ycepillándose el rubio cabello. Sentada al sol, 
y utilizando algodón empapado en peróxido, se teñía el
 vello púbico del mismo color que el cabello.

Abandonada a sí misma, la obsesionaban los recuerdos de las
manos sobre su cuerpo. Ahora, bajo su brazo, sentía una que se

deslizaba hacia su cintura. Se acordó de Martínez, de
su manera de abrirle el sexo como si fuera un capullo,
de cómo los aleteos de su rápida lengua cubrían la
 distancia que mediaba entre el vello púbico y las
 nalgas, terminando en el hoyuelo al final de la
espalda. ¡Cuánto amaba él ese hoyuelo que le
 impulsaba a seguir con sus dedos y su lengua
la curva que se iniciaba más abajo y se
desvanecía entre las dos turgentes montañas de carne!

Pensando en Martínez, Mathilde se sintió invadida por la pasión. Y
no podía aguantar su regreso. Se miró las piernas. Por haber

permanecido demasiado tiempo sin salir, se habían
blanqueado de manera muy sugestiva, adquiriendo
el tono blanco yeso del cutis de las mujeres chinas,
 esa mórbida palidez de invernadero que gustaba a
 los hombres de piel obscura, y en particular a
 los peruanos. Se miró el vientre, impecable,
sin una sola línea fuera de lugar. El vello púbico
 relucía ahora al sol con reflejos rojos y dorados.


 


"¿Cómo me ve él?", se preguntó. Se levantó y colocó
 un largoespejo junto a la ventana. Lo puso de pie,
 apoyándolo en una silla.

Luego, mirándolo, se sentó frente a él, sobre la alfombra,
y abrió lentamente las piernas. La vista resultaba
encantadora. El cutis era perfecto, y la vulva rosada
y plana. Mathilde pensó que era como la hoja del
árbol de la goma, con la secreta leche que la presión
del dedo podía hacer brotar y la fragante humedad
que evocaba la de las conchas marinas. Así nació
Venus del mar, con aquella pizca de miel salada
en ella, que sólo las caricias pueden hacer manar
de los escondidos recovecos de su cuerpo..."


(Fragmento del cuento "Mathilde" en "Delta de Venus".
Cuentos eróticos. Anäis Nin.)

 

" ..Sus caricias poseían una extraña cualidad. Unas veces
eran suaves y evanescentes, otras, fieras, como las caricias
 que Elena había esperado cuando sus ojos se fijaron
en ella; caricias de animal salvaje. Había algo de animal
en sus manos, que recorrían todos los rincones de su
 cuerpo, y que tomaron su sexo y su cabello a la vez,
como si quisieran arrancárselos, como si cogieran
tierra y hierba al mismo tiempo.

Cuando cerraba los ojos sentía que él tenía muchas
manos que la tocaban por todas partes, muchas bocas
 tan suaves que apenas la rozaban, dientes agudos
como los de un lobo que su hundían en sus partes
más carnosas. Él, desnudo, yacía cuan largo era
sobre ella, que gozaba al sentir su peso, al
verse aplastada bajo su cuerpo.
Deseaba que se quedara soldado a su cuerpo,
desde la boca hasta los pies..."


(Fragmento del relato "Elena", en "Delta de Venus".
Cuentos eróticos. Anäis Nin)





Sus obras:

*Incesto
*Delta de Venus
*Diarios de Anäis Nin
*Henry y June

Anäis Nin en Cuba
" ..Hay dos modos de llegar a mí, 
mediante los besos o la imaginación. 
Pero existe una jerarquía; los besos por 
sí solos no bastan." 



Anaïs Nin








Los griegos utilizaban la palabra érōs para referirse a la pasión aplicada al amor y al deseo de tipo sensual. 



Ese sentimiento también se representó a través del dios Eros. En la lengua española, el término erotismo connota y denota lo relacionado con la sexualidad, tanto en relación al mero acto sexual de desarrollo carnal como a sus proyecciones.
El erotismo suele verse abordado en combinación con la libido, ya que se trata de todo aquello que proviene de la zona libídica y que guarda relación con el sexo y el amor. Sin embargo, existe una especie de oposición entre el amor erótico respecto al amor que se considera marcado por el romanticismo, ya que éste se ha transformado en la asociación principal del amor en general (que posee carácter altruista y, según se cree, exalta la sensualidad).


De esta manera podríamos establecer que hoy día al
hablar de erotismo lo estamos identificando con lo que es el deseo sexual y sensual mientras que el amor se considera a aquel que tiene que ver con los sentimientos, con lo profundo del alma, lo que va más allá del mero aspecto físico.
No obstante, aunque se establezcan como conceptos separados sí es verdad que al final son complementarios en muchas ocasiones. Y es que en toda relación de pareja basada en el amor al final el erotismo se hace presente pues el amor sentimental también da paso al deseo carnal, a la pasión física.
Aunque parezca extraño, el erotismo siempre está presente en la religión y en los sistemas de creencias. En el catolicismo, los textos místicos de San Juan de la Cruz incluyen una retórica que rebalsa de erotismo atribuido a la deidad. En otras religiones, por otra parte, existía una costumbre que bien podría definirse como unaprostitución de índole sagrada que se extendió hasta la Grecia clásica. Tampoco puede dejar de mencionarse al popular libro del Kama Sutra, una sublimación a la sexualidad perteneciente al hinduismo.
En este sentido, tampoco podemos obviar el hecho de que cuando hablamos de erotismo también estamos haciendo referencia a lo que es la exaltación del amor físico en el ámbito artístico, ya sea literatura, cine, teatro, pintura o escultura. De esta forma, entre los muchos ejemplos de erotismo que pueden existir en estos campos podríamos destacar películas como Instinto básico (1992) o Nueve semanas y media (1986), pinturas como La maja desnuda de Goya o El baño turco de Ingres, o esculturas como El beso o El baño de Venus que pertenecen ambas a Rodin.
Cabe señalar que las motivaciones eróticas de un individuo o el interés sexual que un objeto puede generar en alguien suele ser calificado con el adjetivo sexy, un vocablo proveniente del idioma inglés. El erotismo también puede ser confundido con el fetichismo, que está entendido como una dirección de la libido que se dirige a ciertos objetos o partes corporales.
En cuanto al erotismo en la literatura, uno de sus principales exponentes es el Marqués de Sade, quien supo ser condenado por desarrollar en público actos de libertinaje y por complementar sus intereses sexuales con reacciones violentas.
Y todo ello sin olvidar que desde dicho exponente hasta nuestros días muchos y variados han sido los libros que han versado sobre el citado erotismo. Entre las obras cumbre que lo fomentan e impulsan destacan, por ejemplo, Lolita (1955) de Vladimir Nabokov o Las edades de Lulú (1989) de Almudena Grandes.






































Vadim Stein (Fotografo 

Ucraniano1967)

Vadim Stein es un fotógrafo de Kiev( Ucrania 1967), con un impresionante trabajo fotográfico en su mayoría en blanco y negro. Sus  son una recreación de una realidad inventada por el mismo. Vadim abarca un  erotismo y una frágil sensualidad envuelta en conceptos abstractos nítidos y contundentes.








Helmut Newton.(Australia 1920-2004).

Helmut Newton —Helmut Neustädter— (31 de octubre de 1920 - 23 de enero de 2004) fue un fotógrafo australiano de origen alemán que se considera uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX. Crea un nuevo estilo propio en sus fotografías, que están repletas de glamour y seducción, donde predominan los desnudos femeninos y los tacones de aguja.









John Tisbury.

John Tisbury es un fotógrafo inglés cuya principal área de trabajo fotográfico se desarrolla en torno a la fotografía la forma femenina. Es miembro de la Royal Photographic Society donde ha logrado una distinción en el 2005, así como de la The Guild of Erotic Artists y laAssociation of Erotic Artists. Acaba de publicar su primer libro dedicado al fetichismo, que se llama Curves. Su trabajo ha sido publicado y expuesto en diferentes exposiciones nacionales e internacionales, así como en concursos donde ha ganado diferentes premios. Aunque su trabajo se centra en el erotismo, fetichismo y desnudo artístico, también incluye paisajes o el mundo de la moda. Es un gran coleccionista de latex, corsets y accesorios fetichistas y fotografía principalmente en estudio, donde se siente mucho más cómodo.  A John le gusta crear imágenes con las que agitar la imaginación, que sean eróticas, incluso obscenas, pero no explícitas.“Innovar, no imitar” es su lema.











Robert Mapplethorpe.

Robert Mapplethorpe (Nueva York4 de noviembre de 1946 – Boston9 de marzo de 1989) fue un fotógrafo estadounidense, célebre por sus fotografías blanco y negro de gran formato, especialmente flores y desnudos. El contenido sexual de algunos de sus trabajos, calificados de pornografía, generó más de una polémica durante su carrera.Cursó estudios superiores en el Pratt Institute de Brooklyn desde 1963 a 1970, donde produjo obras de arte en una variedad de medios de comunicación. No utilizaba aún sus propias fotografías, pero en sus obras incorporaba muchas imágenes fotográficas que conseguía de varias fuentes, incluyendo páginas arrancadas de libros y revistas. Este temprano interés reflejaba la importancia de la imagen fotográfica en la cultura y el arte de su tiempo, incluyendo el trabajo de artistas tan notables como Andy Warhol, a quien Mapplethorpe admiraba enormemente.