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    sábado, 4 de abril de 2015

    Virginia Woolf AL FARO - Entre los grandes renovadores de la novela moderna.



    Virginia Woolf

    (Inglaterra, 1882-1941)
    langosta, 1 año ago,


    El nombre de Virginia Woolf figura junto con el de James Joyce, Thomas Mann o Franz Kafka entre los grandes renovadores de la novela moderna.
    Experimentando con la estructura temporal y espacial de la narración, perfeccionó en sus novelas el monólogo interior, procedimiento por el que intenta representar los pensamientos de un personaje en su forma primigenia, en su fluir inconsciente, tal y como surgen en la mente.
    Algunas de sus obras más famosas, como La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) o Las olas (1931), ejemplifican este recurso mediante un poderoso lenguaje narrativo en el que se equilibran perfectamente el mundo racional y el irracional.
    Woolf fue además pionera en la reflexión sobre la condición de la mujer, la identidad femenina y relaciones de la mujer con el arte y la literatura, que desarrolló en algunos de sus ensayos; entre ellos, destaca por la repercusión que posteriormente tendría para el feminismo Una habitación propia (1932). No sólo abordó este tema en los ensayos, sino que también lo hizo en novelas como la inquietante y misteriosa Orlando (1928), en la que se difuminan las diferencias entre la condición masculina y la femenina encarnadas en el protagonista, un aristócrata dotado de la facultad de transformarse en mujer.
    Pocos saben de algunas de las técnicas de Woolf para formar a las futuras generaciones, por ejemplo, cuando dio clases en el Morley College, hacía a los alumnos escribir ensayos sobre ellos mismos. Por su parte, Woolf amaba escribir en papel, y, desde los 11 años de edad experimentó continuamente con diferentes tipos de plumas y bolígrafos esperando encontrar aquella que le brindara una sensación perfecta.
    El 28 de marzo de 1941 desapareció de su casa de campo, hasta que días después su cuerpo fue hallado en el río Ouse. Años más tarde, Virginia Woolf fue interpretada en la cinta Las Horas (2002) por Nicole Kidman.
    http://www.lalangostaliteraria.com/?work=virginia-woolf

    Virginia Woolf


    Al faro de Virginia Woolf


    AL FARO

    Abre la novela y abre con un capítulo titulado La ventana, una vez esta abierta van desfilando los personajes que habitan esta casa de veraneo en el mar. Arranca con la firme voluntad de ir al faro “… si hace bueno”. Y dos son los faros sobre los que pivota esta novela, el real, al que con todas su ansias infantiles quiere ir James, hijo de Mrs. Ramsay, y el que orienta todo y a todos cuantos se mueven allí, la propia Mrs. Ramsay. Al primero no se llega hasta el tercer y último capítulo -no es una novela de intriga, puedo contarlo- y el segundo faro, la principal dama, brilla especialmente -eso sí, durante 116 páginas de 197- en el primero.
         Con consumada habilidad en el manejo del monólogo interior de los personajes, cambia de la primera a la tercera persona describiendo el entorno, recogiendo reflexiones, impresiones, sentimientos de las distintas voces, creando una malla de relaciones, deseos, pequeñas frustraciones, grandes fruslerías y apuntalando, en resumen, las distintas perspectivas de los acontecimientos, de las emociones, de las personas. Tras Mrs. Dalloway Virginia Woolf se encuentra cómoda escribiendo, la novela fluye … me parece que ahora puedo sacarlo todo a flote; y “todo” es una considerable multitud y peso y confusión en la mente. El pretexto primero de su contemplación son sus padres, con el transfondo de hijos e intelectuales varios, añejos, machistas e incluso misógino alguno que otro. Sobre estos últimos apuntaba, con su personal ironía, que gustaba de verlos y oírlos de cerca Si no los veo, los idealizo. Esta reflexión la subscribo y me la quedo. Julia Stephen es Mrs. Ramsay, mujer de clase alta, convencional y perfecta, atenta servidora de su marido y alma mater en el funcionamiento del mecanismos aparentemente perfecto, aunque chirriante, que es su familia, siempre girando entorno al bienestar del padre, hombre caprichoso, iracundo, egocéntrico y más limitado de lo que él se piensa -no así los demás-. Si en un principio comenta en sus diarios que querría escribir básicamente sobre su padre, es sobre su madre sobre la que descansa la estructura familiar y también de la obra. De ella dijo que apenas consiguió estar nunca en su compañía más de 15 minutos, lo cual aclara su anotación sobre la protección maternal que, por alguna razón, es lo que más he deseado que me dieran todos. Y algo de esa hija observada con curiosidad por la señora de la casa hay en Lily Briscoe, de la que se vale Virginia Woolf para observar a Los Ramsay y demás satélites, y para reflexionar sobre el arte, la forma particular de buscar la luz, el color, la atmósfera, el tiempo, la esencia en su cuadros -Lily es pintora, como Vanessa Bell, hermana de Virginia- que no deja de ser una autoreflexión imbricada en toda la vasta mirada que la autora dirige al pasado y al presente. El tiempo y el arte, el arte y la vida, paisajes, luces, sombras, palabras, silencios… El todo de la obra que ella busca infatigablemente. Aún entonces.
         Dos tiempos marcan también la obra. El último afirma la posición de Lily, la recoge encontrando algo que había olvidado que buscaba. Es quizás el presente de Virginia Woolf que, con su padre vivo, no habría podido escribir. Los Ramsay del final no son lo mismos. Han pasado la adversidad y la Gran Guerra también por ellos. Faltan algunos. Los jóvenes han crecido y se someten al padre con dificultad. Mr. Ramsay no parece haber cambiado. Lily consigue apresar lo inaprensible, tal vez.
         Una excelente novela que a decir de la autora acabó resultando un exorcismo hacia sus padres, pero que, datos biográficos aparte, pues son absolutamente prescindibles, recoge la imagen de una mujer que es casi una efigie, tras la que tal vez se pueda intuir un algo soñador o perdido -Julia Stephen, al igual que él, era viuda cuando se casó con el padre de Virginia- mas ese algo está totalmente controlado, dedicada como vive en cuerpo y alma a los demás, y, esencialmente, al marido. Diríase que ese es el pacto. Un estilo de vida que ya entonces era contemplado por Virginia Woolf como caduco. Una narración rica, inteligente, suavemente irónica, poética, en la que cada página encierra un sinnúmero de detalles
    https://pielagodelecturas.wordpress.com/2015/01/31/al-faro-de-virginia-woolf/



    Fragmento del libro 

    "Al faro" de Virginia Woolf.

    "Al pensar en la vida aparecía ante sus ojos una estrecha franja de tiempo, sus cincuenta años. Allí estaba, delante de ella, la vida. La vida: se puso a pensar, pero el pensamiento quedó sin conclusión. Contempló la vida, porque tenía una clara sensación de su presencia, de una cosa real, privada, que no compartía ni

    con sus hijos ni con su marido. Entre la vida y ella se producía algo semejante a una transacción: ella estaba de un lado y la vida de otro, y ella siempre procuraba sacar lo mejor de la vida, como la vida lo sacaba de ella; y en ocasiones parlamentaban (cuando ella se quedaba sola); se producían, lo recordaba, grandes escenas de reconciliación; pero, durante la mayor parte del tiempo, extrañamente, tenía que admitir que aquella cosa a la que llamaba vida le parecía terrible, hostil, dispuesta a saltarle a uno encima si se le daba la menor oportunidad. Estaban los problemas eternos: el sufrimiento, la muerte, los pobres. Incluso en la isla siempre había alguna mujer muriendo de cáncer. Y, sin embargo, les había dicho a todos sus hijos: "Tendréis que pasar por ello". Se lo había dicho incansablemente a ocho personas. Por esa razón, sabiendo lo que les esperaba -amor y ambición y ser desdichados y estar solos en sitios horribles-, no podía dejar de preguntarse muchas veces: ¿Por qué tienen que crecer y perderlo to



    1. Al Faro de Virgina Woolf

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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