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    viernes, 3 de abril de 2015

    ‘Lolita‘ Vladimir Nabokov (Dossier) "Su prosa es fascinante, limpia, bella, directa"




    Comentario literario: "Lolita" de Vladimir Nabokov.


    " Su prosa es fascinante, limpia, bella, directa, con la cuota precisa de breves metáforas y analogías que no hacen más que embellecer la lectura, y no desvían ni confunden la atención (me incomoda la literatura pretenciosa, de dramática simbología por las ramas).

    Respecto a la trama, también es interesantísima, especialmente para quienes disfrutamos de lo bizarro, lo demente, lo psicopático y lo enfermizo, más aún cuando está planteado de una forma paradójicamente hermosa.Para quienes no conocen muy bien la trama de Lolita, es la historia de un cuarentón perturbado, que se enamora (u obsesiona, o ambos, depende de la perspectiva) de una niña (no alcanza para ser llamada "jovencita") de 12 años.

     Advertencia, en adelante:
    - Spoilers
    - Alusión a la película de Lolita
    - Alusión a qué tanto hay de cierto en 
    que Nabokov se parece al narrador de Lolita



    Al principio conocemos a Humbert Humbert, un hombre de personalidad sofisticada, culto, atractivo, de un comportamiento aparentemente irreprochable. Y que además tiene un nombre interesante, de diversos significados y con el cual Nabokov se da el gusto de jugar libremente. Al principio, a pesar de su aparente comportamiento correcto y europeo (termino con el cual se describe numerosas veces el comportamiento de Humbert), podemos notar que lejos de los bellos eufemismos que utiliza Nabokov para describirlo, es un pedófilo inocuo. ¿Pedófilo inocuo? se preguntará usted. Parece un término contradictorio y poco veraz, sin embargo, si lee el libro podrá darse cuenta que al principio, Humbert parece ser efectivamente esto. Un hombre ligeramente (¿ligeramente?) perturbado, que gusta gozar de niñitas, sin embargo, preocupado de que su comportamiento no genere consecuencias en las niñas fruto de su placer. Es decir, observándolas, mediante caricias que ellas no están conscientes de estar dando, mientras están dormidas, o sencillamente mientras ellas no se dan por aludidas de nada de lo enfermizo que ocurre a su alrededor. Grotesco, pero inocuo si lo mira desde una perspectiva literal. Sin embargo, es después del primer tercio del libro que se revela la verdadera identidad de Humbert, la cual nos permite descubrir por nosotros mismos la verdad de que ningún pedófilo es inocuo. Expresiones como "mi princesa", "mi amor", "mi pequeña nínfula", "mi amada", después del primer tercio del libro pasan a ser "mi pequeña cautiva", "mi niña-esclava", "mi putilla".  Es cierto que Lolita inicia la seguidilla de eventos que terminarán en catástrofe, pero si lee el libro, podrá darse cuenta que Lolita actúa permanentemente bajo una lógica infantil de la cual Humbert, adulto, abusa de la misma forma en la que abusan los violadores y los psicópatas. ¿Era Lolita sexualmente precoz? quizá sí, pero el hecho de ser sexualmente precoz o activa no la volvía menos niña. ¿Es Humbert un abusador, un violador, una criatura repugnante y de comportamiento reprochable? Sin duda, sí.  

    Ahora vienen la pregunta debatible ¿Estaba Humbert enamorado? en mi opinión, no lo estaba. Estaba obsesionado, estaba loco y sentía un enorme cariño por Lolita, pero no estaba enamorado. Tal y como muchos de nosotros podemos sentir cariño por un objeto, una antigua muñeca, una radio, una prenda de vestir, Humbert sentía cariño por el objeto sexual que hizo de Lolita. Cariño que vemos manifestado cuando no la mata, cuando tampoco mata a su marido, cuando le regala una ridícula cantidad de dinero. Sin embargo, y a pesar de lo subjetivo que considero el concepto "amor", me atrevería a decir que Humbert no estaba enamorado y jamás podría sentir amor por nada ni nadie. Humbert tenía el alma podrida. El alma de un poeta, un alma interesante, atractiva, pero podrida, muerta.

    ¿Qué más puedo decir del libro? Aludir brevemente a la película. La verdad verdad es que todavía no he visto ninguna de las películas que se han hecho basadas en el libro. Quiero ver la de Kubrick por el solo hecho de ser dirigida por Kubrick (tengo bastantes expectativas, espero que no me decepcione). Sin embargo, según he averiguado con personas que sí vieron las películas, ambas son mucho más suaves que el libro. Según entiendo, en ambas películas se podría llamar a Lolita "una joven coqueta y seductora", de entre 14 y 16 años. Sin embargo, en el libro, nones, Lolita es una niña, y no tiene nada de seductora ni de coqueta. La Lolita del libro sencillamentees. Es extrovertida, grosera, atrevida, juguetona (incluso sexualmente, como dije previamente) pero no es coqueta. Su lógica es la de una niña en cuya mente no caben los conceptos ni de seducción ni de coquetería. No al menos hasta que ya está todo hecho entre ella y Humbert.

    ¡Ah sí! un tema de debate. Muchos dicen que Lolita está tan bien narrado, con detalles tan maravillosos e impensados, que se sospecha que Nabokov mismo habría sido un hombre que disfrutaba contemplando pequeñas nínfulas. Lo que es yo, después de leer este libro, me sumo al grupo de personas que opinan de esta forma. No digo de ninguna manera que Nabokov fuese un pedófilo y violase y raptase y arruinase vidas de niñitas, sin embargo, sospecho que fue una especie de Humbert reprimido durante toda su vida. Puede que no estuviese obsesionado por las niñas, pero sí que provocaran cosas tradicionalmente consideradas incorrectas en él. El libro efectivamente posee detalles demasiado específicos, demasiado particulares, como para que alguien, siquiera de la genialidad de Nabokov, pudiese haberlos sacado de una mente pura. Es por lo mismo que, creo, para las personas que gustan de estudiar las mentes de personas perturbadas, podría resultar interesante leer este libro. Y para las que no, también.

    Sin duda recomiendo este libro. Un clásico, espectacularmente narrado, con una trama interesante aunque brutal. Sirve para reafirmar valores y despertar el pensamiento crítico. Léalo.


    http://catacronopio.blogspot.com/2013/07/comentario-literario-lolita-de-vladimir.html








    ‘Lolita‘ se publicó por primera vez el 15 de septiembre de 1955 en París, tras haber sido rechazada por cuatro editoriales estadounidenses. Fue prohibida en Francia e Inglaterra y hasta tres años más tarde no pudo publicarse en los Estados Unidos. Nabokov también tradujo la obra al ruso: esta traducción fue publicada por Phaedra en Nueva York en 1967. La primera edición en lengua española del libro de data de 1959 y fue editada Sur en Buenos Aires, Argentina.
    Si hablamos de ‘Lolita’ hablamos, por lo menos, de un libro polémico.Perseguida, prohibida, indecente, decadente; inmoral, desdeñada y señalada, es sin duda un libro que no deja indiferente. Recuerdo estar en la sala de espera de la consulta del psiquiatra leyéndola, y cayendo en la cuenta de qué quizá era por eso mismo que la señora que tenía enfrente me miraba de forma extraña.

    http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/un-recorrido-por-las-diferentes-portadas-de-lolita-a-traves-de-los-anos

    "La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los pic-nics de Lewis Carrol.–"



    Al margen de estas líneas de pensamiento, que dudo que interesen a pocos más lectores que al propio autor de estas líneas, hoy tenemos una serie de fragmentos de la irreverente Lolita (1955), tachada en su momento de pornográfica y, quizás por su condición polémica, llevada al cine por Stanley Kubrick. El carácter sensual de Dolores, Lo, Lolita, junto a las altas dosis de violencia y romanticismo, hacen de esta novela una obra que, al menos, merece alcanzar la condición de libro hojeado (término que cobrará más sentido cuando presentamos al ya mentado Bayard). Sin más, he aquí algunos fragmentos de Lolita:

     https://tulecturadiaria.wordpress.com/2014/01/23/lolita-vladimir-nabokov/

                                   

    Lolita

    Ahora creo llegado el momento de presentar al lector algunas consideraciones de orden general. Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o tres veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica ( o sea demoníaca); propongo llamar nínfulas a estas criaturas escogidas […] Entre esos límites temporales, ¿son nínfulas todas las niñas? No, desde luego. Tampoco es la belleza una piedra de toque; y la vulgaridad – o al menos lo que una comunidad determinada considera como tal- no daña forzosamente ciertas características misteriosas, la gracia letal, el evasivo, cambiante, anonadante, insidioso encanto mediante el cual la nínfula se distingue de esas contemporáneas suyas.

    […]

    Era la misma niña: los mismos hombros frágiles y color de miel, la misma espalda esbelta, desnuda, sedosa, el mismo pelo castaño. Un pañuelo a motas anudado en torno al pecho ocultaba a mis viejos ojos de mono, pero no a la mirada del joven recuerdo, los senos juveniles. Y como si yo hubiera sido, en un cuento de hadas, la nodriza de una princesita, reconocí el pequeño lunar en su flanco.

     
    […]

    Si pedimos a un hombre normal que elija a la niña más bonita en una fotografía de un grupo de colegialas o girl scouts, no siempre señalará a la nínfula. Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida en su sutil espinazo, para reconocer de inmediato, por signos inefables – el diseño ligeramente felino de un pómulo, la delicadeza de un miembro aterciopelado y otros indicios que la desesperación, la vergüenza y las lágrimas me prohiben enumerar- al pequeño demonio mortífero ignorante de su fantástico poder.

    […]

     
    Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita. “

                                                       Lolita japo

    Lolita (fragmento)

    Ahora creo llegado el momento de presentar al lector algunas consideraciones de orden general. Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o tres veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica ( o sea demoníaca); propongo llamar nínfulas a estas criaturas escogidas.
    (...)

                                      Foto de Cubiertas de Lolita (1/10)
    Entre esos límites temporales, ¿son nínfulas todas las niñas? No, desde luego. Tampoco es la belleza una piedra de toque; y la vulgaridad - o al menos lo que una comunidad determinada considera como tal- no daña forzosamente ciertas características misteriosas, la gracia letal, el evasivo, cambiante, anonadante, insidioso encanto mediante el cual la nínfula se distingue de esas contemporáneas suyas.
    (...)


                                Foto de Cubiertas de Lolita (2/10)
    Era la misma niña: los mismos hombros frágiles y color de miel, la misma espalda esbelta, desnuda, sedosa, el mismo pelo castaño. Un pañuelo a motas anudado en torno al pecho ocultaba a mis viejos ojos de mono, pero no a la mirada del joven recuerdo, los senos juveniles. Y como si yo hubiera sido, en un cuento de hadas, la nodriza de una princesita, reconocí el pequeño lunar en su flanco.
    (...)

                                         Foto de Cubiertas de Lolita (4/10)
                       
    Si pedimos a un hombre normal que elija a la niña más bonita en una fotografía de un grupo de colegialas o girl scouts, no siempre señalará a la nínfula. Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida en su sutil espinazo, para reconocer de inmediato, por signos inefables - el diseño ligeramente felino de un pómulo, la delicadeza de un miembro aterciopelado y otros indicios que la desesperación, la vergüenza y las lágrimas me prohiben enumerar- al pequeño demonio mortífero ignorante de su fantástico poder.
    (...)

                                              Foto de Cubiertas de Lolita (5/10)
    Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita. 
    "


                              Foto de Cubiertas de Lolita (6/10)

    Curiosidades

    Fue tal el impacto de esta película en Chile que desde entonces se usa la palabra "lola" o "lolo" para referirse a los adolescentes hasta el día de hoy.

    Cuando Kubrick le pidió a Nabokov que escribiera un guión sobre su propia obra, este le entregó uno que equivalía a unas 7 horas de película. Aún así, Kubrick afirmó que era uno de los mejores guiones que había leido nunca.

    Para evitar problemas con la censura, Kubrick y Nabokov acordaron aumentar la edad de Lolita hasta los 15 años, cuando en el libro no supera los doce.

    A Kubrick le gustaba tanto el actor Peter Sellers (Quilty), que dotó a su personaje de un protagonismo mucho mayor que el que tiene en el libro, algo que fue muy criticado. Además, le dió libertad absoluta a la hora de actuar, como demuestra la improvisada partida de ping-pong romano del comienzo.



    Declaraciones
                                                                                
    Kubrick:

    "Lolita tenía en el libro doce años y medio; Sue Lyon tenía trece. Creo que algunas personas tenían una imagen mental de una niña de nueve años. Sin embargo, me culpo de una parte de la película; debido a las presiones que en aquel tiempo ejercieron el Código de Producción y la Legión Católica de Decencia, creo que no dramaticé suficientemente el aspecto erótico de la relación de Humbert con Lolita, y por estar muy poco realizada esta obsesión sexual pienso que mucha gente supuso demasiado pronto que Humbert estaba enamorado de Lolita. Uno de los problemas básicos del libro, e incluso de la película en su forma modificada, es que el interés narrativo principal reside en la pregunta "¿Llevará Humbert a la cama a Lolita?" Y en libro descubres que, a pesar de que está escrito de manera brillante, la segunda parte decae en interés narrativo, después de que él se haya acostado con ella. Queríamos evitar este problema en la película, y Nabokov y yo coincidimos en que si hacíamos que Humbert matase a Quilty, sin explicaciones, al principio, el público se preguntaría a lo largo de la película qué era lo que ocurría con Quilty.

    No se puede transmitir el placer profundo, único, que se siente cuando se lee a Nabokov. Eso no se puede traducir. Pero me parecía que se podía ofrecer alguna cosa en lo que se refiere a los personajes y a la situación. Se trata ciertamente de una situación bastante insólita. Pero está claro que no se puede transcribir el genio literario de un escritor. El film le gustó a Nabokov. No lo criticó: estaba muy contento con él. Sin embargo, el film no siguió al pié de la letra el guión de Nabokov. Pronto (1.968) publicará el guión que escribió. No como protesta, sino porque piensa que hay tantas diferencias entre los dos que vale la pena publicarlo para que se puedan apreciar las diferencias. Las elementales reglas literarias para las historias de amor, exigen un final con muerte o separación de los amantes, no pudiendo darse jamás que éstos puedan reunirse para siempre. Es también esencial, que la relación deba escandalizar a la sociedad o sus familiares. Los amantes deben ser condenados al ostracismo. Sería muy difícil construir una historia moderna que pudiera adherirse, con visos de realidad, a estas reglas. En este aspecto creo que sería correcto afirmar que "Lolita" es una de las pocas historias modernas de amor."


    Vladimir Nabokov (escritor de la novela):

     
    "En 1959, Harris y Kubrick me invitaron a Hollywood, pero después de varias consultas con ellos decidí que no quería hacerlo. Un año después, en Lugano, recibí un telegrama en donde me instaban a repensar mi decisión. Entretanto, de algún modo, había cobrado forma en mi imaginación una suerte de guión, de modo que en realidad me alegró que repitieran su ofrecimiento. De nuevo viajé a Hollywood y allí, bajo las jacarandas, trabajé seis meses en el asunto. Convertir una novela propia en un guión cinematográfico es algo así como hacer una serie de bocetos para una pintura que hace mucho está terminada y enmarcada. Compuse varias escenas y diálogos en un esfuerzo por salvaguardar una "Lolita" para mí aceptable. Sabía que si yo no escribía el guión, lo haría otro, y sabía también que en tales casos el producto final suele ser menos una combinación que un choque de interpretaciones. De mis cinco o seis sesiones con Kubrick durante la composición del guión, tuve la impresión de que era un artista, y sobre esa impresión baso mis esperanzas de ver una "Lolita" aceptable el 13 de Junio en Nueva York.

    Me pareció una película de primer orden. Los cuatro actores principales merecen los mayores elogios. Sue Lyon llevando la bandeja del desayuno, o tirando puerilmente de su súeter en el auto... son momentos de actuación y dirección inolvidable. El asesinato de Quilty es una obra maestra, y lo mismo la muerte de la señora Haze. Con todo, debo señalar que nada tuve que ver con la producción en sí. De lo contrario, tal vez habría insistido en destacar ciertas cosas que no se hicieron resaltar, por ejemplo, los diferentes moteles en que se alojaban. Lo único que hice fué escribir el guión, parte preponderante del cual fué empleado por Kubrick. La "atenuación", si la hubo, no provino de mí."


    James Mason (actor):



    "Lolita" fue uno de los pocos films en el cual se permitía que los actores tuviéramos mucho tiempo para ensayar, tanto antes de la fotografía principal como antes del rodaje de cada secuencia. En los primeros días descubrimos que Sue Lyon memorizaba su texto del guión de un modo tan consciente que tendía a declamarlo como un loro. Entonces Kubrick sugirió muy sensatamente que todos nosotros trataramos de olvidar los diálogos que habíamos memorizado y que, estando totalmente al tanto del espíritu y contenido de cada secuencia, la expresáramos con nuestras propias palabras. Eso tuvo un efecto mágico sobre Sue Lyon. Peter Sellers era el único al que se permitía, o mejor dicho se le animaba, a improvisar toda su actuación. Los demás solo improvisábamos durante los ensayos y después incorporábamos cualquier alteración del guión original que hubiera parecido particularmente efectiva durante los ensayos. Sellers nos dijo que no disfrutaba improvisando, pero creo que se refería a la ocasional necesidad de pensar en sus pies cuando ofrecía una actuación en directo. Era laborioso y meticuloso en su preparación. Le dijo a Kubrick que para interpretar a Quilty con acento americano debía encontrar un modelo, ya que siempre necesitaba ser específico. Juntos decidieron que la voz ideal para Quilty era la de Norman Granz, el empresario de Jazz. Improvisación era una palabra malsonante para la mayor parte de los productores y para todos los guionistas de la época en la que hicimos Lolita, hace veintiún años. La autoría de nuestro guión estaba acreditada al propio Vladimir Nabokov aunque se concedió el derecho a que Kubrick aportara una módica asistencia técnica. Durante el período de ensayos improvisados Kubrick nos advirtió que lo mantuviéramos en secreto ya que no quería que Nabokov tuviera la impresión errónea de que interpretábamos apresuradamente y perdíamos parte de su diálogo."

                                      

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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