728x90 AdSpace

alojamiento wordpress
  • Más Nuevos

    lunes, 23 de marzo de 2015

    DOSSIER SOBRE CHARLES BUKOWSKI



    Sobre el oficio del escritor
    Dos cartas de Charles Bukowski
    A John William Corrington
    Enero 17, 1961

    Hola, Sr. Corrington:

    Bien, a veces ayuda recibir cartas como la tuya.Ya son dos. Un joven de San Francisco escribió diciendome que algún día habrá quien escriba libros acerca de mi, si esto podra aydar en algo. Bueno, no estoy en busca de ayuda, o praise tampoco,y no estoy tratando de ser pesado. Pero yo solía jugar un juego conmigo mismo un juego llamado isla desierta, y mientras estaba tirado en la carcel, en la clase de arte o caminando hacia la ventanilla de diez dolares en las carreras, me preguntaba, Bukowsky, si tú estuvieras en una isla desierta, tú solo, y nunca ser encontrado excepto por pájarros y gusanos,tomarías una vara y rascarías palabras sobre la arena? Yo tenía que decir no, y por un rato esto resolvía un montón de cosas, y me dejaba seguir adelante y hacer un montón de cosas que yo no quería hacer,y me alejaba de la máquina de escribir y me ponía en el pabellón de caridad del hospital municipal, la sangre corriendo fuera de mis oidos, de mi boca y de mi culo, y ellos ahí esperando a que yo muriese, pero nada pasaba. Y cuado salía me preguntaba otra vez, Bukowsky, ¿si estuviertas en una isla desierta? y etc; y sabes, pienso que era que la sangre había abandonado mi cerebro, o algo, y yo decía sí, sí, yo tomaría una vara y rascaría palabras sobre la arena. Bueno, esto solucionaba un montón de cosas porque me permitía seguir adelante y hacer las cosas, todas las cosas que no quería hacer,y me dejaba tener la máquina de escribir también; y desde que ellos me dijeron que un trago más me mataría, ahora le he bajado a dos galones de cerveza al día.

    Pero la escritura, por supuesto, cómo el matrimonio, la caída de la nieve o las llantas de los autos, no siempre perdura. Tú puedes ir a la cama el miercoles en la noche siendo un escritor y despertar el jueves por la mañana y ser otra cosa totalmente diferente. O puedes irte a la cama el miercoles por la noche siendo un plomero y despertar el jueves por la mañana siendo un escritor. Este es el mejor tipo de escritores... Muchos de ellos mueren. Claro. Por sus arduos intentos; o por otro lado, porque se vuelven famosos y todo lo que escriben es publicado y ya no tienen que buscar más. La muerte tiene muchas avenidas. Y si a pesar de todo tú dices que mi material te gusta, quiero que sepas que si se vuelve roto, no será porque trate demasiado duro o muy poco, será porque me quedado o sin cervezas o sin sanagre. Para lo que sirva, puedo permitirme esperar: Tengo mi vara y tengo mi arena.

    Charles Bukowski

    A Jon Webb
    4 de Septiembre de 1962
    Con respecto a la muerte de mi mujer el 22 de enero último, no hay mucho que decir, excepto que yo ya no seré el mismo. Quizá intente escribir sobre eso, pero está todavía demasiado cerca. Puede que siempre esté demasiado cerca. Pero aquella vez en el pabellón de caridad, años atrás, una chica mejicana que cambiaba las sábanas me dijo que se iba a acostar conmigo si yo mejoraba, e inmediatamente empecé a sentirme bien.

    Tenía una sola visita: la mujer borracha de cara redonda y roja, una amante del pasado que a veces se bamboleaba contra la cama, y se iba sin decir nada. Seis días despues yo estaba manejando un camión, levantando paquetes de 20 kilos y preguntándome si la sangre vendría otra vez. Un par de días más tarde tomé el primer trago, ése que dijeron me mataría. Una semana más tarde conseguí una máquina de escribir y, despues de una pausa de diez años y de haberle vendido mis cosas a la revista "Story" y a otras, mis dedos se pusieron a construir un poema. O mejor dicho, una charla de bar. Esa cosa que no es lírica, que no canta. Los rechazos llegaron bastante pronto. Pero no me afectaron, porque yo sentía que en cada línea estaba diciendo algo. No para ellos, sino para mí mismo. ahora puedo leer muy poca poesía o muy poco de cualquier otra cosa. Bueno, la dama borracha que se bamboleaba contra mi cama la enterré el último 22 de enero. Y nunca vi a mi chica mejicana. Vi a otras, pero ella hubiera estado bien. Hoy estoy solo, casi afuera de todas ellas: de los glúteos, los pechos, los vestidos limpios como trapos nuevos en la cocina. No me tomes a mal, todavía tengo 1,80 y 90 kilos de posibilidad, pero yo podía mejor con la que ya no está.

    Charles Bukowski

    Un borracho
    Por Enrique Symns
    Bukowski es como el Corto Maltés, o las actuaciones de Robert De Niro o Michael O'Rourke: todo lo que lees es lo mismo, huele al mismo sudor, te deja el sabor amargo de un antiguo chiste contado para distraer a la muerte, te envicia Bukowski porque las palabras tienen su aliento y puedes sentir la saliva que escupen, y sus historias de bares y pensiones son las mismas que tú vives en los mismos bares y las mismas pensiones.

    Todavía me dan ganas de cortarles la cara a ésos que consideran a Bukowski un escritor menor. "Es fácil escribir así", "No agrega nada". Mierda. Prueba, cornudo, prueba.

    Es casi imposible escribir tal cual, tal cual el mundo se chorrea sobre tu percepción.

    Sin inventos, sin hipérbaton, sin grandes espectáculos ni resplandores gramaticales.

    Nunca los hay en la vida.

    Esas tremendas cosas sin importancia, ésas son tu vida.

    Bukowski escribe para los que habitamos en el sótano oscuro de ese edificio abandonado que es este tiempo.

    Para nosotros, que no tenemos un pedo de ganas de que nos lo cuente Joyce, con sus 2600000 detalles, para nosotros, que se nos ha roto la silla donde estábamos sentados frente a las puertas de la eternidad, esperando jugarnos el tiempo y lo perdimos, ya no nos queda tiempo para apostar en entretenimientos literarios, no queremos que nos distraigan mientras miramos y estudiamos este siglo de aburrimiento que han empezado a proyectar en las pantallas de todo el mundo, no nos distraigan con chorradas y pajerías literarias.





    Abraza la oscuridad

    Los muertos no necesitan
    aspirina o
    tristeza
    supongo. pero quizás necesitan
    lluvia.
    zapatos no
    pero un lugar donde
    caminar.
    cigarrillos no,
    nos dicen,
    pero un lugar donde
    arder.
    O nos dicen:
    Espacio y un lugar para
    volar,
    da
    igual.
    los muertos no me
    necesitan.
    ni los
    vivos.
    pero quizás los muertos se necesitan
    unos a
    otros.
    En realidad, quizás necesitan
    todo lo que nosotros
    necesitamos
    y
    necesitamos tanto
    Si solo supiéramos
    que
    es.
    probablemente
    es
    todo
    y probablemente
    todos nosotros moriremos
    tratando de
    conseguirlo
    o moriremos
    porque no
    lo
    conseguimos.
    Espero que
    cuando yo este muerto
    comprendáis
    que conseguí
    tanto
    como
    pude.

    [De The Roominghouse Madrigals: Early Selected Poems 1946-1966]



    Deje de mirarme las tetas, señor

    Big Bart era el tío más salvaje del Oeste. Tenía la pistola más veloz del Oeste, y se había follado mayor variedad de mujeres que cualquier otro tío en el Oeste. No era aficionado a bañarse, ni a la mierda de toro, ni a discutir, ni a ser un segundón. También era guía de una caravana de emigrantes, y no había otro hombre de su edad que hubiese matado más indios, o follado más mujeres, o matado más hombres blancos.
    Big Bart era un tío grande y él lo sabía y todo el mundo lo sabía. Incluso sus pedos eran excepcionales, más sonoros que la campana de la cena; y estaba además muy bien dotado, un gran mango siempre tieso e infernal. Su deber consistía en llevar las carretas a través de la sabana sanas y salvas, fornicar con las mujeres, matar a unos cuantos hombres, y entonces volver al Este a por otra caravana. Tenía una barba negra, unos sucios orificios en la nariz, y unos radiantes dientes amarillentos.
    Acababa de metérsela a la joven esposa de Billy Joe, la estaba sacando los infiernos a martillazos de polla mientras obligaba a Billy Joe a observarlos.
    Obligaba a la chica a hablarle a su marido mientras lo hacían. Le obligaba a decir: -¡Ah, Billy Joe, todo este palo, este cuello de pavo me atraviesa desde el coño hasta la garganta, no puedo respirar, me ahoga! ¡Sálvame, Billy Joe! ¡No, Billy Joe, no me salves! ¡Aaah!
    Luego de que Big Bart se corriera, hizo que Billy Joe le lavara las partes y entonces salieron todos juntos a disfrutar de una espléndida cena a base de tocino, judías y galletas.
    Al día siguiente se encontraron con una carreta solitaria que atravesaba la pradera por sus propios medios. Un chico delgaducho, de unos dieciséis años, con un acné cosa mala, llevaba las riendas. Big Bart se acercó cabalgando.
    -¡Eh, chico! -dijo.
    El chico no contestó.
    -Te estoy hablando, chaval...
    -Chúpame el culo -dijo el chico.
    -Soy Big Bart.
    -Chúpame el culo.
    -¿Cómo te llamas, hijo?
    -Me llaman «El Niño».
    -Mira, Niño, no hay manera de que un hombre atraviese estas praderas con una sola carreta.
    -Yo pienso hacerlo.
    -Bueno, son tus pelotas, Niño -dijo Big Bart, y se dispuso a dar la vuelta a su caballo, cuando se abrieron las cortinas de la carreta y apareció esa mujercita, con unos pechos increíbles, un culo grande y bonito, y unos ojos como el cielo después de la lluvia. Dirigió su mirada hacia Big Bart, y el cuello de pavo se puso duro y chocó contra el torno de la silla de montar.
    -Por tu propio bien, Niño, vente con nosotros.
    -Que te den por el culo, viejo -dijo el chico-. No hago caso de avisos de viejos follamadres con los calzoncillos sucios.
    -He matado a hombres sólo porque me disgustaba su mirada.
    El Niño escupió al suelo. Entonces se incorporó y se rascó los cojones.
    -Mira, viejo, me aburres. Ahora desaparece de mi vista o te voy a convertir en una plasta de queso suizo.
    -Niño -dijo la chica asomándose por encima de él, saliéndosele una teta y poniendo cachondo al sol-. Niño, creo que este hombre tiene razón. No tenemos posibilidades contra esos cabronazos de indios si vamos solos. No seas gilipollas. Dile a este hombre que nos uniremos a ellos.
    -Nos uniremos -dijo el Niño.
    -¿Cómo se llama tu chica? -preguntó Big Bart.
    -Rocío de Miel -dijo el Niño.
    -Y deje de mirarme las tetas, señor -dijo Rocío de Miel-o le voy a sacar la mierda a hostias.
    Las cosas fueron bien por un tiempo. Hubo una escaramuza con los indios en Blueball Canyon. 37 indios muertos, uno prisionero. Sin bajas americanas. Big Bart le puso una argolla en la nariz...
    Era obvio que Big Bart se ponía cachondo con Rocío de Miel. No podía apartar sus ojos de ella. Ese culo, casi todo por culpa de ese culo. Una vez mirándola se cayó de su caballo y uno de los cocineros indios se puso a reír.
    Quedó un sólo cocinero indio.
    Un día Big Bart mandó al Niño con una partida de caza a matar algunos búfalos.
    Big Bart esperó hasta que desaparecieron de la vista y entonces se fue hacia la carreta del Niño. Subió por el sillín, apartó la cortina, y entró. Rocío de Miel estaba tumbada en el centro de la carreta masturbándose.
    -Cristo, nena -dijo Big Bart-. ¡No lo malgastes!
    -Lárgate de aquí -dijo Rocío de Miel sacando el dedo de su chocho y apuntando a Big Bart-. ¡Lárgate de aquí echando leches y déjame hacer mis cosas!
    -¡Tu hombre no te cuida lo suficiente, Rocío de Miel!
    -Claro que me cuida, gilipollas, sólo que no tengo bastante. Lo único que ocurre es que después del período me pongo cachonda.
    -Escucha, nena...
    -¡Que te den por el culo!
    -Escucha, nena, contempla...
    Entonces sacó el gran martillo. Era púrpura, descapullado, infernal, y basculaba de un lado a otro como el péndulo de un gran reloj. Gotas de semen lubricante cayeron al suelo.
    Rocío de Miel no pudo apartar sus ojos de tal instrumento. Después de un rato dijo: -¡No me vas a meter esa condenada cosa dentro!
    -Dilo como si de verdad lo sintieras, Rocío de Miel.
    -¡NO VAS A METERME ESA CONDENADA COSA DENTRO!
    -¿Pero por qué? ¿Por qué? ¡Mírala!
    -¡La estoy mirando!
    -¿Pero por qué no la deseas?
    -Porque estoy enamorada del Niño.
    -¿Amor? -dijo Big Bart riéndose-. ¿Amor? ¡Eso es un cuento para idiotas! ¡Mira esta condenada estaca! ¡Puede matar de amor a cualquier hora!
    -Yo amo al Niño, Big Bart.
    -Y también está mi lengua -dijo Big Bart-. ¡La mejor lengua del Oeste!
    La sacó e hizo ejercicios gimnásticos con ella.
    -Yo amo al Niño -dijo Rocío de Miel.
    -Bueno, pues jódete -dijo Big Bart y de un salto se echó encima de ella. Era un trabajo de perros meter toda esa cosa, y cuando lo consiguió, Rocío de Miel gritó. Había dado unos siete caderazos entre los muslos de la chica, cuando se vio arrastrado rudamente hacia atrás.
    ERA EL NIÑO, DE VUELTA DE LA PARTIDA DE CAZA.
    -Te trajimos tus búfalos, hijoputa. Ahora, si te subes los pantalones y sales afuera, arreglaremos el resto...
    -Soy la pistola más rápida del Oeste -dijo Big Bart.
    -Te haré un agujero tan grande, que el ojo de tu culo parecerá sólo un poro de la piel -dijo el Niño-. Vamos, acabemos de una vez. Estoy hambriento y quiero cenar. Cazar búfalos abre el apetito...
    Los hombres se sentaron alrededor del campo de tiro, observando. Había una tensa vibración en el aire. Las mujeres se quedaron en las carretas, rezando, masturbándose y bebiendo ginebra. Big Bart tenía 34 muescas en su pistola, y una fama infernal. El Niño no tenía ninguna muesca en su arma, pero tenía una confianza en sí mismo que Big Bart no había visto nunca en sus otros oponentes. Big Bart parecía el más nervioso de los dos. Se tomó un trago de whisky, bebiéndose la mitad de la botella, y entonces caminó hacia el Niño.
    -Mira, Niño...
    -¿Sí, hijoputa...?
    -Mira, quiero decir, ¿por qué te cabreas?
    -¡Te voy a volar las pelotas, viejo!
    -¿Pero por qué?
    -¡Estabas jodiendo con mi mujer, viejo!
    -Escucha, Niño, ¿es que no lo ves? Las mujeres juegan con un hombre detrás de otro. Sólo somos víctimas del mismo juego.
    -No quiero escuchar tu mierda, papá. ¡Ahora aléjate y prepárate a desenfundar!
    -Niño...
    -¡Aléjate y listo para disparar!
    Los hombres en el campo de fuego se levantaron. Una ligera brisa vino del Oeste oliendo a mierda de caballo. Alguien tosió. Las mujeres se agazaparon en las carretas, bebiendo ginebra, rezando y masturbándose. El crepúsculo caía.
    Big Bart y el Niño estaban separados 30 pasos.
    -Desenfunda tú, mierda seca -dijo el Niño-, desenfunda, viejo de mierda, sucio rijoso.
    Despacio, a través de las cortinas de una carreta, apareció una mujer con un rifle. Era Rocío de Miel. Se puso el rifle al hombro y lo apoyó en un barril.
    -Vamos, violador cornudo -dijo el Niño-. ¡DESENFUNDA!
    La mano de Big Bart bajó hacia su revolver. Sonó un disparo cortando el crepúsculo. Rocío de Miel bajó su rifle humeante y volvió a meterse en la carreta. El Niño estaba muerto en el suelo, con un agujero en la nuca. Big Bart enfundó su pistola sin usar y caminó hacia la carreta. La luna estaba ya alta.



    [Reclamo y pataleo a los editores: ¿Para cuándo una traducción al español del Río de la Plata de Bukowski? ¿Por qué el garrón de tener que acordarnos que la polla no es la mujer del pollo sino la elemental pija argentina, o que el ridículo y espantoso follar no suena para nosotros tan contundente como coger o garchar?]

    Maldito Charles Bukowski
     

    "soy la orilla de un vaso que corta, soy sangre…"

    Don't Try

    ------------------------------
    "Querido lector,
    ¿tú entiendes algo?
    los que siguen haciendo la misma pregunta
    en realidad no quieren oír la respuesta"

                                                                                                 en "En paro" del libro "El padecimiento continuo"

    --------------------------------------------
     
     “Como cualquiera podrá deciros, no soy un hombre muy agradable. No conozco esa palabra. Yo siempre he admirado al villano, al fuera de la ley, al hijo de perra. No aguanto al típico chico bien afeitado, con su corbata y un buen trabajo. Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y mentes rotas y destinos rotos. Me interesan. Están llenos de sorpresas y explosiones. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me interesan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad.”

                                                                                                                                    En “Cojones” del libro "Se Busca Una Mujer"

    ------------------------------
    “Bukowski lloró cuando Judy Garland cantó en la Filarmónica de Nueva York, Bukowski lloró cuando Shirley Temple cantó «I got animal crackers in my soup»; Bukowski lloró en pensionzuchas baratas, Bukowski no sabe vestir, Bukowski no sabe hablar, a Bukowski le asustan las mujeres, Bukowski no aguanta nada bebiendo, Bukowski está lleno de miedo, y odia diccionarios, monjas, monedas, autobuses, iglesias, los bancos del parque, las arañas, las moscas, las pulgas, los freaks; Bukowski no fue a la guerra. Bukowski es viejo, Bukowski lleva cuarenta y cinco años sin soltar una cometa; si Bukowski fuese un mono, le expulsarían de la tribu...”
    En “Yo Maté A Un Hombre En Reno” Del libro “La Máquina De Follar”
    ------------------------------
    «muéstrame un hombre que viva solo y tenga una cocina perpetuamente sucia, y cinco veces de cada nueve se tratará de un hombre excepcional»
    Charles Bukowski, 27-6-67', hacia
    la 19.a botella de cerveza.
    «muéstrame un hombre que viva solo y tenga una cocina perpetuamente limpia, y ocho veces de cada nueve se tratará de un hombre de cualidades espirituales detestables».
    Charles Bukowski, 27-6-67 hacia
    la 20.a botella de cerveza.
    En “Demasiado Sensible” de “Erections, Ejaculations, Exhibitions And General Tales Of Ordinary Madness”

    ------------------------------

    "Tomar una porción de Hemingway, añadir una dosis de humor (del que Hemingway extrañamente carece, mientras que Bukowski es un virtuoso), mezclar con un puñado de hojas de afeitar y varios litros de vino barato, luego una o dos gotas de ironía, agitar bien y leer al final de la noche: así tendrá un autentico Bukowwski"

    ------------------------------

     "Mientras sigan existiendo lectores inteligentes e intrépidos ni la obra ni la vida de Bukowski, íntimamente entrelazadas, podrán caer en el olvido"
     
     
    Textos: 
        
    [Abraza la oscuridad]
        [Acto creativo]
        [Ah, si]
        [Aire, luz, tiempo y espacio]
        [Alma de animales muertos]
        [Alubias con ajo]
        [A la puta que se llevó mis poemas]
        [Amor]
        [Amor y coraje]
        [Apostándole a la musa]
        [Arte]
        [Atte., Anica]
        [Atrapado]
        [Ayudando a los viejos]
        [Azul no]
        [¿Bebe?]
        [Beethoven dirigió su última sinfonía completamente sordo]
        [Bien, así es la cosa]
        [¡Bravo!]
        [Cáncer]
        [Capitán buenvino]
        [Causa y efecto]
        [Cena 1.933]
        [Cerveza]
        [Chicas tranquilas y limpias con lindos vestidos]
        [Cisne de primavera]
        [Comentario sobre mi último libro de poesía]
        [Comida rápida]
        [Como ser un gran escritor]
        [Confesión]
        [Conocí a un genio]
        [Consejo amistoso a un montón de jóvenes]
        [Cuando pienso en mi muerte]
        [Culminación del dolor]
        [Dama melancólica]
        [Demasiado tarde]
        [Días como navajas, noches llenas de ratas]
        [El amante de las flores]
        [El ángel que empujaba su silla de ruedas]
        [El cordón desatado]
        [El dedo]
        [El genio de la multitud]
        [El hombre de los bellos ojos]
        [El hombre del piano]
        [El infierno es una puerta cerrada]
        [El momento de la verdad]
        [El pájaro azul]
        [El perdedor]
        [El rostro de un candidato político en una valla publicitaria]
        [El tonto ha heredado]
        [El trivial café del mundo]
        [Ella dijo]
        [Ellos no comen como nosotros]
        [Elogio al infierno de una dama]
        [En un barrio del crimen]
        [Encuentro con el famoso poeta]
        [Enfermo]
        [Están por todos lados]
        [Entrevistas]
        [Extraño]
        [Feliz cumpleaños]
        [Fuera de los brazos]
        [Hemingway, borracho antes del mediodía]
        [Heredo]
        [Hielo para las águilas]
        [Hoy los mirlos están alborotados]
        [Imagen]
        [Informe meteorológico]
        [John Dillinger viene marchando]
        [La apuesta]
        [La historia de un sufrido hijo de puta]
        [La muerte de un idiota]
        [La nariz]
        [La noche que estuve a punto de morir]
        [La retirada]
        [La rotura]
        [La suerte no era una dama]
        [La tragedia de las hojas]
        [La vida feliz de los cansados]
        [Las paredes]
        [Literatura contemporánea, uno]
        [Lo hacés mientras matas moscas]
        [Los extraños]
        [Lo que hay que saber]
        [Lo más extraño]
        [Los basureros]
        [Los más raros]
        [Los profesionales]
        [Los locos siempre me han amado]
        [Los mejores de la raza]
        [Llegaron a tiempo]
        [Manejando a través del infierno]
        [Manual de combate]
        [Mas discusión]
     
        [Mi primer affaire con una veterana]
        [Mis amigos]
        [Mi viejo]
        [Mujeres]
        [Nirvana]
        [Ni lo pienses]
        [Nosotros los dinosaurios]
     
        [No tenemos dinero, tesoro, pero tenemos lluvia]
        [Nota sobre la construcción de las masas]
        [Número 6]
        [Oh, si]
        [Para Jane, con todo el amor que le tuve, que no fue suficiente]
        [Para Jane]
        [Para los merced-maníacos]
        [Paris]
        [Paz]
        [Perro]
        [Platónico]
        [Poema]
        [Poema de amor a una chica que hacía striptease]
        [Poema navideño para un hombre encarcelado]
        [Poema para el limpia botas]
        [Poesía]
        [Policía]
     
        [Práctica]
        [Pregunta y respuesta]
        [Putrefacción]
        [Que risa]
        [Queridos pa y ma]
        [Rapsodia de un amigo ebrio]
        [Rosalie]
        [Saboreo las cenizas de tu muerte]
        [Sandra]
        [Se amable]
        [Se bueno]
        [Sin sueños]
        [Sirena]
        [Solo con todo el mundo]
        [Suerte]
        [Suerte II]
        [Tira de un hilo, un títere se mueve...]
        [Todo]
        [Tregua]
        [Tu]
        [Una de la más ardientes]
        [Un caballo de ojos azulverdosos]
        [Un día extraño]
        [Un disparo en el ojo de la luna]
        [Un modelo]
        [Un poema para viejo diente torcido]
        

    "La máquina de follar"
     Sobre Hank:










    Fragmentos:
       ["Lo más extraño..."]
        ["No hay que lamentarse por la muerte..."]
     
     
    Entrevistas:
        [Por Poli Délano "El grito de los marginados"]
        [Por Sean Penn]
       [Introducción a "Lo que más me gusta es rascarme los sobacos" por Fernanda Pivano]
      
    Correspondencia:



     
    Sobre libros:
     
     

     


    "Estas y otras cosas demuestran que la vida gira sobre un eje podrido"

    ---------------------------------


     “Lo peor de todo es que algún tiempo después de mi muerte se me va a descubrir de verdad. Todos los que me tenían miedo o me odiaban cuando estaba vivo abrazarán de repente mi memoria. Mis palabras estarán en todas partes. Se crearan clubes sociales y sociedades. Será como para volverse loco. Se hará una película de mi vida. Me pintarán mucho más valiente de lo que soy y con mucho más talento del que tengo. Mucho más. Será como para hacer vomitar a los dioses. La especie humana lo exagera todo: a sus héroes, a sus enemigos, su importancia.”

      Nota introductoria en TOCA EL PIANO BORRACHO COMO UN INSTRUMENTO DE PERCUSIÓN HASTA QUE LOS DEDOS TE EMPIECEN A SANGRAR UN POCO” 


    https://sites.google.com/site/escritoresmalditos/charlesbukowski

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

    • Blogger Comments
    • Facebook Comments

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    Item Reviewed: DOSSIER SOBRE CHARLES BUKOWSKI Rating: 5 Reviewed By: Santos García Zapata
    Ir Arriba