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    martes, 31 de marzo de 2015

    Errores del estalinismo La tragedia de Isaac Babel


    Isaac Babel
    Escritor ruso, especialmente apreciado por crear impactantes tramas argumentales condensadas en relatos muy breves. Sus primeros relatos aparecieron en 1916 y durante los siguientes quince años llevó a cabo la gran mayoría de sus trabajos. Realistas y violentos, incluso sensuales a veces, sus cuentos se basan en las experiencias y observaciones de cuando sirvió en las fuerzas rusas destacadas en Polonia, a comienzos de la década de los veinte. Recogidos en Caballería roja (1929), le procuraron una gran celebridad. Babel escribió también sobre la vida de los judíos de su región natal, Odessa, mezclando la objetividad y la ternura con el humor, la crueldad y numerosos elementos fantásticos. Sus obras teatrales, como Ocaso (1928), levantaron menos entusiasmo, a pesar de que el Teatro del Arte de Moscú las representó con grandes medios escenográficos. Fue ejecutado en Moscú en 1941. © M.E.


    Cuentos de Odessa (fragmento)

    El entierro tuvo lugar a la mañana siguiente. Puede preguntar por aquel entierro a los mendigos del cementerio. Pregunte también a los criados de la sinagoga, a los vendedores de aves o a las ancianas del segundo asilo. Entierro como aquél no lo había visto aún Odessa ni lo verá el resto del mundo. Los guardias municipales lucieron aquel día guantes de hilo. En las sinagogas, cubiertas de verdor y abiertas de par en par, ardía la electricidad. Sobre los caballos blancos que tiraban de la carroza se balanceaba un negro plumaje. Sesenta cantores abrían el cortejo. Los cantores eran niños, pero cantaban con voces femeninas. Los jefes de la sinagoga de los vendedores de aves conducían del brazo a la tía Pesia. Tras los jefes iban los miembros de la sociedad hebrea de dependientes de comercio, y a continuación, los abogados, los doctores en medicina y las enfermeras-comadronas. A un lado de tía Pesia se encontraban las gallineras del Mercado Viejo; al otro lado, las respetables lecheras de Bugaievki envueltas en anaranjados chales. Esas mujeres pisaban con la firmeza de los gendarmes en la revista de un día de fiesta nacional. Sus anchos muslos exhalaban aromas de mar y de leche. Detrás de todos, seguían desmadejadamente el cortejo los empleados de Rubim Tartakovski. Eran cien personas, o doscientas, o dos mil. Llevaban levita negra con solapas de seda, y botas nuevas que gruñían como lechones en un saco. "


    La Sal, de Caballería Roja (fragmento)

    No es de los judíos de lo que estamos hablando, pérfida ciudadana. Nada tienen que ver aquí los judíos. Aunque, por cierto, de Lenin no puedo decirlo, pero Troski es el hijo rebelde del gobernador de Tambov y, aunque es de cuna distinta, se ha puesto del lado de la clase obrera. Como condenados cautivos, ambos hombres, Lenin y Troski, nos arrastran hacia el libre camino de la vida. En cambio usted, pérfida ciudadana, es más contrarrevolucionaria que aquel general blanco que con su sable afilado nos amenaza montado en su precioso caballo. Pero a este general lo vemos desde todas partes y los trabajadores acarician la idea de cortarle el cuello. A usted, en cambio, deshonesta ciudadana, con sus curiosas criaturas, que ni pan piden ni aguas hacen, a usted no se la ve, como a la pulga, pero si pica, pica y pica.... "

    El despertar (fragmento)

    En lo que a mí se refiere, mis pensamientos eran bien distintos. A la hora de los ejercicios de violín, colocaba en el atril libros de Turguéniev o Dumas, y, mientras rascaba las cuerdas, devoraba página tras página. Durante el día le contaba a los muchachos de la vecindad toda clase de historias y por la noche las pasaba al papel. La afición a escribir era hereditaria en nuestra familia. Mi abuelo, Leivitsjok, que acabó un poco tocado, se pasó casi toda su vida tratando de terminar una novela que llevaba por título El hombre sincabeza. Yo seguía sus pasos.
    Cargado con el violín y los papeles de música, tres veces por semana recorría la calle de Witte, antiguamente de la Nobleza, para dirigirme a casa del señor Zagurski. Allí sentados a lo largo de una bancada, esperando su turno, había unos cuantos judíos poseídos de histérico arrebato.
    Todos ellos apretaban contra sus débiles rodillas unos violines de mayor tamaño que quienes en el futuro habían de dar conciertos en el palacio de Buckingham.
    Se abría la puerta del santuario. Del gabinete del señor Zagurski, balanceándose, salían unos niños de cabeza grande y pecosos, de cuello fino como el tallo de una flor y mejillas rojas como de epiléptico. La puerta se cerraba, tragándose a otro enano. Tras ella, desgañitándose, cantaba y dirigía el maestro con su corbata de lazo, sus rizos pelirrojos y sus piernas de alambre. Era el administrador de la monstruosa lotería: había llenado el barrio moldavo y los negros callejones del Mercado Viejo con los fantasmas del pizzicato y la cantilena. 
    "


    Errores del estalinismo
    La tragedia de Isaac Babel



    Ningún escritor soviético sufrió tan intensamente las contradicciones entre el poder político y los desajustes de la utopía en marcha como Isaac Babel. "Caballería roja", su libro fundamental, salió publicado en 1925, tras su experiencia en el Primer Regimiento de cosacos del general Semyon Budyonny, al cual se incorporó en 1920. Pero su experiencia literaria se había iniciado en 1916, cuando comenzó a colaborar en la revista literaria "Letopis", que dirigía Gorky, quien fue su mentor inicial y protector político, desde entonces.

    Babel aprendió a escribir de manera sucinta, condensando sus experiencias en cápsulas muy bien balanceadas. Cada uno de sus cuentos era reescrito una y otra vez. Algunos los llegó a rehacer hasta un centenar de veces. Se apasionaba con lo que hacía. Confesaba que cuando no podía perfeccionar una oración le entraban palpitaciones cardiacas. Un pasaje de quinientas, o mil, palabras podía llevarle hasta un mes para concluirlo. Escribir era para él tan angustioso como escalar una afilada escarpa, le confesó a Paustosky, ganando cada metro con una trabajosa ascensión.

    Babel le dijo a su colega y amigo, que no tenía imaginación, era incapaz de inventar nada; necesitaba autenticidad, tenía que nutrirse con incidentes reales que luego iba transformando. Presenciaba situaciones extremas de la conducta humana y las recogía fielmente para luego convertirlas en literatura. Su olfato especial consistía en saber seleccionar adecuadamente sus muestras de vida.

    Desde el primer instante, tras la Revolución, Babel colaboró como propagandista para ROSTA, la agencia de noticias del Estado, que luego se convirtió en TASS, y para el periódico del Ejército Rojo. Fue colaborador de la Cheka y amigo personal del sanguinario Yagoda. A Mandelstam, que le reprochaba esta actitud, le dijo que deseaba estar cerca del "olor de la muerte".

    En 1928 Budyonny le acusó de haber mentido sobre los cosacos del Primer Regimiento. "Distorsiones de un autor erotomaníaco", fue una de las imputaciones, "visión pequeño burguesa"... desvaríos de un judío demente", se le inculpó. Nunca estuvo en combate, según Budyonny, siempre se mantuvo en la retaguardia. Una vez más la defensa de Gorky logró extender un manto de inmunidad, pero a partir de entonces Babel entró en un silencio casi total del cual emergió, transitoriamente, en 1934, al celebrarse el Primer Congreso de Escritores Soviéticos, donde pronunció una loa a Stalin en una de las sesiones..

    En 1935 se atrevió a escribir una obra teatral, "Mariya", que fue denunciada y retirada de los teatros. Elaboró un guión de cine, con Eisenstein, que no pudo pasar la censura y hubo que desistir del proyecto. Pero Babel no dejó de viajar dentro de Rusia y continuó escribiendo cuentos que nadie publicaba. Gorky siempre le protegió pero al morir, en 1936, Babel supo que comenzaban los tiempos más duros para él.

    En mayo de 1939 fue arrestado en su villa de Peredelkino, la aldea de los escritores.

    Le pidió a Antonina que le avisara a su amigo, André Malraux, de lo que ocurría. Una de las acusaciones fue de espiar para la inteligencia francesa, para la cual había sido reclutado por Malraux. Ahora se sabe que le ocuparon quince manuscritos y dieciocho libretas de notas que se han perdido para siempre, entre ellos una novela terminada, "Kolya Topuz", y un libro de narraciones, listo para ser publicado: "Nuevos cuentos".

    Ya en prisión trató de ganar indulgencias pidiendo que le permitieran escribir una novela donde describiría "el camino que le llevó a cometer crímenes contra el Estado soviético". Babel fue encerrado en una celda de la Lubyanka donde le hicieron confesar que había entrado en contacto con trotskistas durante sus viajes al exterior y que se sintió atraído hacia los enemigos de su país. También adujo que su "Caballería roja" era una obra que expresaba un estado de ánimo y no era "lo que estaba ocurriendo en la Unión Soviética, de ahí su énfasis en la crueldad de la Guerra Civi l. También confesó haber entregado información a André Malraux sobre la colectivización agrícola. Finalmente admitió haber sabido de un complot para asesinar a Stalin y a Voroshilov.

    El juicio de Isaac Babel tuvo lugar el 26 de enero de 1940 en la oficina de Laurenti Beria, el sucesor de Yagoda. Duró veinte minutos. Por las actas, que ahora se conocen, se sabe que sus últimas palabras fueron: "No soy un espía. Nunca permití ninguna acción contra la Unión Soviética. Me acusé falsamente y me forzaron a acusar a otros. Solamente pido una cosa: ¡déjenme terminar mi trabajo!". A la una y media de la madrugada fue ejecutado.


    gotli2002@yahoo.com

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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