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    miércoles, 2 de enero de 2013

    Michel Houellebecq - Jacques Prévert es un imbécil


    Michel Houellebecq Imagen: © Filippov Alexei/ITAR-TASS Photo/Corbis
    Michel Houellebecq 


    Jacques Prévert es uno de esos hombres cuyos poemas aprendemos en el colegio. Resulta que amaba las flores, los pájaros, los barrios del viejo París, etc. Pensaba que el amor alcanzaba su plenitud en un ambiente de libertad; en general, estaba más bien a favor de la libertad. Llevaba gorra y fumaba Gauloises; a veces la gente lo confunde con Jean Gabin; por otra parte, fue él quien escribió los guiones de El muelle de las brumasLas puertas de la noche, etc. También escribió el guión de Los niños del paraíso, considerado su obra maestra. Todas éstas son buenas razones para aborrecer a Jacques Prévert; sobre todo si uno lee los guiones que Antonin Artaud escribió en la misma época y que nunca se rodaron. Es lamentable comprobar que ese repugnante realismo poético, cuyo principal artífice fue Prévert, sigue causando estragos, y que la gente se lo atribuye a Leos Carax como si fuera un halago (del mismo modo que Rohmer sería sin duda un nuevo Guitry, etc.). De hecho, el cine francés nunca se ha recuperado de la llegada del sonoro; acabará enterrado por su culpa, y bien está.

    En la posguerra, más o menos en la misma época que Jean-Paul Sartre, Jacques Prévert tuvo un éxito enorme; a uno le impresiona, a su pesar, el optimismo de esa generación. En la actualidad, el pensador más influyente sería más bien Cioran. En aquella época escuchaban a Vian, a Brassens… Enamorados que se besuquean en los bancos públicos, boom de natalidad, construcción masiva de viviendas de protección oficial para alojar a toda aquella gente. Mucho optimismo, mucha fe en el porvenir y un poco de imbecilidad. Es evidente que nos hemos vuelto mucho más inteligentes.
    Prévert tuvo menos suerte con los intelectuales. Sin embargo, sus poemas rebosan de esos estúpidos juegos de palabras que gustan tanto en Bobby Lapointe; pero es cierto que la canción es, como suele decirse, un género menor, y que hasta los intelectuales tienen que distraerse. Cuando abordan los textos escritos, su auténtico medio de sustento, se vuelven implacables. Y el «trabajo del texto», en Prévert, siempre es embrionario; escribe con nitidez y verdadera naturalidad, a veces incluso con emoción; no le interesan ni la escritura ni la imposibilidad de escribir; su gran fuente de inspiración es, ante todo, la vida. Así que, con pocas excepciones, se ha salvado de las tesis de tercer ciclo. No obstante, ahora ha entrado en la Pléiade, lo cual constituye una segunda muerte. Ahí está su obra, completa y fijada. Es una magnífica ocasión para preguntarse por qué la poesía de Prévert es tan mediocre, hasta el punto de que uno siente a veces, al leerla, una especie de vergüenza. La explicación clásica (porque su escritura «carece de rigor») es completamente falsa; en realidad, a través de sus juegos de palabras, de su ritmo leve y nítido, Prévert expresa a la perfección su concepción del mundo. La forma es coherente con el fondo, que es lo máximo que se puede exigir de una forma. Por otra parte, cuando un poeta se sumerge hasta ese punto en la vida, en la vida real de su época, juzgarle según criterios meramente estilísticos sería un insulto. Si Prévert escribe, es porque tiene algo que decir; eso le honra. Desgraciadamente, lo que tiene que decir es de una estupidez sin límites; a veces da náuseas. Hay chicas bonitas y desnudas, hay burgueses que sangran como cerdos cuando los degüellan. Los niños son de una inmoralidad simpática, los gamberros son seductores y viriles, las chicas bonitas y desnudas entregan su cuerpo a los gamberros; los burgueses son viejos, obesos, impotentes, están condecorados con la Legión de Honor, y sus mujeres son frígidas; los curas son orugas viejas y asquerosas que inventaron el pecado para impedir que vivamos. Ya sabemos todo esto; podemos preferir a Baudelaire. O incluso a Karl Marx, que por lo menos no se equivocó de diana al escribir que «el triunfo de la burguesía ha ahogado los estremecimientos sagrados del éxtasis religioso, del entusiasmo caballeresco y del sentimentalismo barato bajo las aguas heladas del cálculo egoísta». La inteligencia no ayuda en absoluto a escribir buenos poemas; sin embargo, puede impedir que uno escriba poemas malos. Jacques Prévert es un mal poeta, más que nada porque su visión del mundo es anodina, superficial y falsa. Ya era falsa en su época; ahora deslumbra por su nulidad, hasta el punto de que toda su obra parece derivarse de un tópico gigantesco. A nivel filosófico y político Jacques Prévert es, sobre todo, un libertario; es decir, fundamentalmente, un imbécil.

    Ahora chapoteamos desde nuestra más tierna infancia en las «aguas heladas del cálculo egoísta». Podemos acostumbrarnos a ellas, intentar sobrevivir en ellas; podemos también dejarnos llevar por la corriente. Pero resulta imposible imaginar que la liberación de las fuerzas del deseo sea capaz, por sí misma, de provocar un recalentamiento. Una anécdota cuenta que fue Robespierre quien insistió en añadir la palabra «fraternidad» a la divisa de Francia; ahora estamos en condiciones de apreciarla plenamente. Desde luego, Prévert se consideraba partidario de la fraternidad; pero Robespierre no era, ni mucho menos, adversario de la virtud.

    Artículo aparecido en el número 22 (julio de 1992) de Letres françaises.


    En El mundo como supermercado
    Traducción: Encarna Castejón
    Imagen: © Filippov Alexei/ITAR-TASS Photo/Corbis


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    Michel Thomas (Saint-Pierreisla de La Reunióndepartamento de ultramar de Francia26 de febrero de 1958), conocido como Michel Houellebecq (pron. [miʃɛl wɛlˈbɛk]), es un poeta, novelista y ensayista francés.
    Sus novelas Las partículas elementales y Plataforma se convirtieron en hitos de la nueva narrativa francesa de finales del siglo XXy comienzos del XXI. Ambas le otorgaron cierta consideración literaria pero también dieron lugar al llamado «fenómeno Houellebecq», que provocó numerosos y apasionados debates en la prensa internacional.
    Novela
    ·         Ampliación del campo de batalla (Extension du domaine de la lutte, 1994), trad. de Encarna Castejón, publicada por Anagrama en 2001.
    ·         Las partículas elementales (Les Particules élémentaires, 1998), trad. de Encarna Castejón, publicada por Anagrama en 1999. Finalista del Premio Goncourt.
    ·         Lanzarote (Lanzarote, 2000), trad. de Javier Calzada, publicada por Anagrama en 2003.
    ·         Plataforma (Plateforme, 2001), trad. de Encarna Castejón, publicada por Anagrama en 2002.
    ·         La posibilidad de una isla (La Possibilité d'une île, 2005), trad. de Encarna Castejón, publicada por Alfaguara en 2005.
    ·         El mapa y el territorio (La carte et le territoire, 2010), trad. de Jaime Zulaika, publicada por Anagrama en 2011. Premio Goncourt
    ·          
    ·         Otros géneros
    ·         H.P. Lovecraft. Contra el mundo, contra la vida (H.P. Lovecraft. Contre le monde, contre la vie, 1991), biografía; Siruela, 2006
    ·         Seguir vivo (Rester vivant, 1991), método, Asociación Cultural Contemporánea para la Difusión del Arte, 2006
    ·         La Poursuite du bonheur (La Poursuite du bonheur, 1992), poemas
    ·         La Peau (La Peau, 1995), poemas, libro artístico con Sarah Wiame
    ·         La Ville (La Ville, 1996), poemas, libro artístico con Sarah Wiame.
    ·         Le Sens du combat (Le Sens du combat, 1996), poemas, Premio de Flore (1996)
    ·         El mundo como supermercado (Interventions, 1998), artículos; trad. de Encarna Castejón, Anagrama, 2005
    ·         Renacimiento (Renaissance, 1999), poemas, Acuarela, 2000
    ·         Supervivencia (Rester vivantLe sens du combatLa poursuite du bonheur, 1996/97), poemas, Acuarela & A. Machado Libros en 2007
    ·         Poesías (Poésies, 2000), reúne los cuatro poemarios anteriores a la publicación de este; tr.: Altair Díez y Abel H. Pozuelo, edición bilingüe, Anagrama, 20123
    ·         Enemigos públicos (Ennemis publics, 2008), intercambio de correos electrónicos con Bernard-Henri Lévy; .trad. de Jaime Zulaika Goicoechea, Anagrama, 2010
    ·         Interventions 2 (Interventions 2, 2009), artículos
    http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Houellebecq

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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