viernes, 23 de marzo de 2012

Manuel de Anaïs Nin, Erotismo;un exhibicionista del sexo


El espectáculo provocador


Gonzalo Valdivia Dávila 




Nin, autora de literatura erótica
Nin, autora de literatura erótica

La literatura feminista destacó por invertir los términos de la apropiación del sujeto de deseo, en términos de género, revelando los mecanismos de posesión de la mujer respecto al hombre con un tinte de celebración de las capacidades femeninas. Anaïs Nin en su cuento Manuel, que podemos considerar de literatura erótica, habla del control psicológico que ejerce un joven delgado de miembro desarrollado, al exhibir su pene en público, pero buscando perturbar a mujeres o jovencitas hasta caer en episodios de orgasmo, como crisis de histeria y gozo, de este personaje dedicado a la provocación aún desafiando a la policía en la calle.
Manuel tenía conocimientos como la astrología y la cocina para entretener a cualquier persona, pero su objetivo primordial era balancear y manosear su pene en público, incluso realizó labores domésticas a una mujer a cambio de que observe y elogie su miembro durante su peculiar función. Manuel tiene la costumbre de andar sin ropa interior con el pantalón abierto, así al final del cuento conoce a una prostituta madura que observa sus movimientos mientras le enseña el sexo, porque ella tampoco usaba ropa interior. Ambos se excitan, él llega a eyacular unas gotas y se casan porque la meretriz tenía más poder para manejar la sexualidad que él.
El encuentro de dos exhibicionistas
Manuel y la prostituta tienen la misma personalidad, gozan en el preámbulo del sexo, con un acto de demostración de sus genitales para preparar al otro al encuentro sexual. Se mezcla el voyerismo, el alarde y la tendencia a la perversión. Manuel está muy identificado con su pene, como si trasladara su ser a su miembro, en la prostituta hay un ethos similar, a pesar que es su oficio posee un poder mayor que el joven provocador. En este final el cuento se torna hacia el ginocentrismo o la celebración del poder erótico de la mujer, tema que en la literatura feminista sirve de base a la narración del proceso de apropiación del objeto de deseo masculino por una poseedora femenina.
La desinhibición de Manuel solo tiene parangón con la experiencia de la prostituta, la única capaz de entrar a su juego de seducción en Montparnasse sin sentirse incómoda ni ofendida. El sexo en este cuento es el afán de buscar correspondencia en una coreografía genital, algo que diera la impresión de un cortejo primordial, producido a cierta distancia física, que demora el contacto, para que cuando se realice se produzca con mayor ansiedad y vehemencia. Esta presente el tópico que redime a la prostituta como maestra del placer, incluso iniciadora en los misterios del sexo, un poder que por su capacidad de resistencia a Manuel en el tren se le equipara y hasta supera los ademanes del joven.
Este cuento mezcla tópicos de voyerismo, exhibicionismo y ginocentrismo que tienen la función de crear el ambiente para el encuentro de dos personajes con similar característica: el manejar una coreografía d exhibición. Entre ellos hay correspondencia y terminan casados, es decir unidos por ser cada uno la contraparte del otro, aunque el poder de la meretriz se enuncia mayor que el del joven que alardea de su sexo.

Una poema erótico de Paul Eluard : El éxtasis

Un poema erótico 

Foto: éxtasis por historic.brussels en Flickr
L'extase 
Paul Eluard (1895-1952)
Je suis devant ce paysage féminin
Comme un enfant devant le feu
Souriant vaguement et les larmes aux yeux
Devant ce paysage où tout remue en moi
Où des miroirs s'embuent où des miroirs s'éclairent
Reflétant deux corps nus saisons contre saisons

J'ai tant de raison de me perdre
Sur cette terre sans chemins et sous ce ciel sans horizon
Belle raison que j'ignorais hier
Et que je n'oublierai jamais
Belles clés des regards clés filles d'elles-mêmes
Devant ce paysage où la nature est mienne

Devant le feu le premier feu
Bonne raison maîtresse

Etoile identifiée
Et sur la terre et sous le ciel hors de mon coeur et dans mon coeur
Second bourgeon première feuille verte
Que la mer couvre de ses ailes
Et le soleil au bout de tout venant de nous

Je suis devant ce paysage féminin
Comme une branche dans le feu.


El éxtasis

Estoy ante este paisaje femenino
Como un niño ante el fuego
Sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos
Ante este paisaje en que todo me emociona
Donde espejos se empañan donde espejos se limpian
Reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación

Tengo tantas razones para perderme
En esta tierra sin caminos bajo este cielo sin horizont
eHermosas razones que ayer ignoraba
Y que ya nunca olvidaré
Hermosas llaves de miradas claves hijas de sí mismas
Ante este paisaje donde la naturaleza es mía

Ante el fuego el primer fuego
Buena razón maestra

Estrella identificada
Y en la tierra y bajo el cielo fuera de mi corazón y en él
Segundo brote primera hoja verde
Que el mar cubre con sus alas
Y el sol al fondo de todo que viene de nosotros

Estoy ante este paisaje femenino
Como rama en el fuego.

Versión de Jesús Munárriz

Libellés : 

"Este poema actualiza el Eros y su gozo como una verdad surgida de la correspondencia de los amantes. Ambos interactúan, pero la voz masculina es la que posee a la amada al admirar y contemplar su anatomía, en un discurso de gratitud, de transporte a la felicidad y de gozo que se identifica con el fuego del placer."
Gonzalo Valdivia Dávila )