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    domingo, 9 de septiembre de 2012

    Peter Brook uno de los directores más influyentes del teatro contemporáneo





    Peter Stephen Paul Brook (Londres21 de marzo de 1925) es un reconocido director de teatro, películas y ópera. Es uno de los directores más deslumbrantes e influyentes del teatro contemporáneo.

    Peter Brook, hijo de judíos rusos emigrados a Inglaterra, nació en Londres. Estudió en la Westminster School, en la Escuela Gresham, así como en la Universidad de Oxford. Se inclinó muy pronto por el teatro. Hizo su debut como director en 1945 con apenas 20 años en Birmingham Rep, después de ser descubierto por Barry Jackson.
    Entre 1947 y 1950 fue ya director de la Royal Opera House. Durante los cincuenta trabajó en muchas producciones en Europa y Estados Unidos, y en 1962 regresó a Stratford-upon-Avon para unirse a la recién establecida Royal Shakespeare Company (RSC). Durante los sesenta dirigió una gran cantidad de producciones para dicha RSC.
    Pero en 1970 dio un giro radical en su vida; viajó con pequeños grupos, se interesó por la expresión teatral asiática, atravesó luego de parte a parte África: un reflejo temprano está en su pieza Los ik, de 1975. Pues ya había formado un Centro Internacional para la Investigación Teatral en Paris, donde en la actualidad es director. Sus representaciones se llevan a cabo en un teatro quemado que él descubrió, al lado de la estación del norte: Les Bouffes du Nord, donde ha desarrollado su tarea durante cuarenta años, no sin viajar al extranjero con su grupo de actores de las más diversas procedencias (africanos, japoneses, europeos).
    Sus mayores éxitos no sólo fueron sus originales escenificaciones de obras de Shakespeare —como RomeoLearTimón de Atenas,El sueño de una noche de veranoMedida por medida, o La tempestad (ya en 1968, que rehizo en 1990)— o su experiencia con el Teatro de la Crueldad que culmina con su escenificación de Marat/Sade (1964) de Peter Weiss, o grandes puestas en escena personales, como El Mahabharata (1987).
    Pero su trabajo ha incluido, además, obras de Jarry, Chéjov, Genet (El balcón) o Beckett (Días felices), creaciones a partir del neurólogo Oliver Sacks, piezas sencillas tomadas del mundo africano (que ha prodigado en los últimos años), óperas de Debussy (Pelleas) o de Bizet (La tragedia de Carmen, 1982).
    El ideal expresado en su libro más antiguo y difundido, El espacio vacío, se ha ido plasmando de muy diversos modos, si bien en sus últimas piezas el despojamiento ha sido radical. Es un gran creador que parte del teatro más elemental, basado en gestos, decorados, movimientos, diálogos rápidos: Je me rapelleWoza, AlbertEl trajeWarum, warum (2008), y también en una pieza sobre Dostoyevski con mucho texto, El gran inquisidor.

    Muchas de sus obras han podido verse en España, y además él mismo se ha ocupado de filmar varias de sus representaciones, lo que le ha acercado al público. Así, con Marat/Sade La tragedia de CarmenEl Mahabharata.
    Su cine, independiente, ha sido durante años un complemento de su teatro (Moderato cantabileEncuentros con hombres notablesEl señor de las moscas). En los últimos años ha escrito unos notables 'recuerdos falsos' y ha dado otros libros de evidente calidad y energía vital sobre el mundo del teatro.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Brook

    Libros

    • El espacio vacío, Península, 2001, or. 1968.
    • Hilos de tiempo, Siruela, 2003, or. 1998; recuerdos.
    • Más allá del espacio vacío, escritos sobre teatro, cine y ópera (1947-1987, Alba, 2001.
    • La puerta abierta: reflexiones sobre la interpretación y el teatro, Alba, 2002.
    • Conversaciones con Peter Brook, 1970-2000, Alba, 2005, or. 2003.
    • Un creador inquieto que llegó hasta el cine

      Brook también incursionó en el cine a partir de los años 50, comenzando por el traslado de The Beggar`s Opera, un antiguo texto satírico del siglo XVIII que dirigió en 1953 con Laurence Olivier cantando en el papel central y que resultó un fracaso. En verdad, el realizador no ha tenido buena suerte en la pantalla, porque el tropiezo de ese primer título afectó luego a buena parte de sus experiencias cinematográficas, como Moderato Cantabile (sobre Marguerite Duras, en 1960), El señor de las moscas (1963) o una aparatosa versión de Marat-Sade que hizo en 1966 con la Royal Shakespeare Company, después de lo cual llevó al cine su previo montaje de Rey Lear (1970) y reincidió con el rodaje de otras puestas en escena, para preservarlas en ese archivo personal, como fue el caso del grandioso Mahabharata


    "“Entre los creadores más notables del teatro de finales del siglo XX figura por derecho propio el inglés Peter Brook -nacido en 1925-, autor de cuatro interesantes ensayos que se publicaron conjuntamente con el nombre de ‘El espacio vacío’ en 1968, penetrante análisis sobre problemas del teatro actual.
    A Brook se le ha acusado de eclecticismo, de acaparar todas las tendencias, algunas de ellas incluso opuestas, de intentar satisfacer a los más diversos públicos. Frente a ello cabe responder que en la historia del teatro pocos creadores han mantenido toda su vida un mismo estilo de trabajo. Brook ha mostrado un cambio continuo en sus montajes, bajo el parecer de un saludable inconformismo. También ha sabido auscultar la sensibilidad teatral, al tiempo que ha tenido el ingenio, atrevimiento y buen gusto necesarios para saber investigar dentro de unas fórmulas concretas. Todo ello dejando, en muchos casos, que el propio texto impusiera la forma escénica."

    Peter Brook



    Teatro Bouffes du Nord
    Peter Brook es uno de los pocos grandes maestros del teatro internacional que continúan vivos y en plena actividad. A lo largo de las últimas décadas hemos asistido a la desaparición de Konstantin Stanislavski, Bertold Brecht, Louis Jouvet, Julián Beck, Giorgio Streeler, y tantos otros, profesionales que le dieron al teatro no sólo una nueva dimensión lingüística, sino que lo relacionaron con las peripecias sociales. Todos ellos, además de las innovaciones técnicas que propiciaron, convirtieron al arte escénico en una tribuna privilegiada de reflexión social. Nos quedan bastantes seres valiosos, pero tal vez quien concita una admiración indiscutible y mayoritaria sea el inglés Peter Brook, nacido en Londres en 1925.
    Haciendo un resumen tal vez demasiado esquemático, la vida profesional de Brook es la de quien lo tuvo todo para ser un reconocido profesional instalado en el confort del teatro público en Inglaterra, y, sin embargo, decide marcharse a investigar nuevas formas de comprender el hecho teatral, realizando un largo viaje por diferentes países africanos y orientales, en busca de la esencialidad, es decir, investigando sobre los elementos constitutivos que conforman la comunicación artística teatral. Atrás se quedarían Glenda Jackson, Jeanne Moreau, o Laurence Olivier a quienes había dirigido con apenas treinta años. Su viaje le sirve para conocer de primera mano otras maneras de hacer teatro, otras maneras de establecer vínculos con el espectador estableciendo una reflexión comparativa entre esa realidad desconocida y los procedimientos del teatro occidental y la tradición shakesperiana.
    Peter Brook
    Peter Brook
    Fruto de esa experiencia fue la creación en 1971 del llamado Centro Internacional de Investigación Teatral integrado por actores y actrices de muchos de esos países, formando probablemente el equipo de creación teatral más intercultural e interracial del siglo XX. El momento culminante de esa andadura fue cuando el grupo se estableció a partir de 1974 en el teatro Bouffes du Nord, una sala abandonada al norte de París, en la Porte de la Chapelle y que la compañía descubrió casi por casualidad. Brook decidió dejar el lugar prácticamente igual a como se lo encontró, realizando sólo algunas mejoras técnicas que posibilitaran el desarrollo y la presentación adecuada de los espectáculos, pero renunciando a ornamentar las paredes del edificio que se mantienen todavía sin pintura.
    Pocos lugares en el mundo me han producido una impresión semejante. La ausencia de elementos decorativos superfluos contribuye a que desde la puerta de entrada el público se concentre en lo que verdaderamente le interesa: el espectáculo y la propuesta estética e ideológica que en él va a encontrar. No hay sensación alguna de impostada pobreza, sino de esencialidad, de voluntaria ausencia de adorno, lo mismo que va a seguir ocurriendo a partir del momento en que las luces se apaguen y comience propiamente la acción dramática. Frecuentemente esas paredes sirven de escenografía de los propios trabajos escénicos, provocando que sea el espectador quien “se imagine” espacios y decorados y se concentre en el cuerpo y la voz de los actores. El suelo de la escena es la prolongación del plano en que los espectadores se sitúan, sentados en unos bancos de madera sobre un compartido lecho de arena.
     
    Escena de "Mahabbharata". Dirección de Peter Brook.
    De esta manera y en ese ámbito tan exento de la prosopopeya característica de los teatros burgueses del siglo XIX, Brook ha creado algunos de los espectáculos que han terminando siendo toda una referencia para el espectador mundial de nuestro tiempo: la reciente versión de Hamlet, interpretada por un joven y portentoso actor negro, su “Mahabharata” (1987) y “La Conferencia de los pájaros”, a partir ambos de sendos guiones escritos por Jean-Claude Carrière, el amanuense de la biografía de Luis Bueñuel. Son sólo algunos títulos.
    Como casi siempre ocurre en estos casos, uno de los aspectos más sorprendentes y también destacados es la accesibilidad que las grandes personalidades de todos los ámbitos suelen ofrecer, a diferencia de los figurones que defienden una intimidad frecuentemente vacía. No es raro que a la salida Brook esté tranquilamente cenando en el pequeño restaurante que el teatro posee, departiendo con algún colaborador. A través de los cristales el gran creador observa de forma distraida el trajinar de la vida diaria de muchos parisinos de adopción: hombres y mujeres venidos también de todo el mundo.

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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