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    domingo, 12 de agosto de 2012

    RYSZARD KAPUSCINSKI : UNO DE LOS MAS GRANDES PERIODISTAS DEL SIGLO XX



     Ryszard Kapuściński  (PinskBielorrusia, entonces parte de Polonia, el 4 de marzo de 1932 -Varsovia23 de enero de 2007) fue un periodistahistoriadorescritorensayista y poeta.
    Estudió en la Universidad de Varsovia historia, aunque finalmente se dedicó al periodismo. Colaboró enTimeThe New York TimesLa Jornada y Frankfurter Allgemeine Zeitung. Compaginó desde 1962 sus colaboraciones periodísticas con la actividad literaria y ejerció como profesor en varias universidades.
    Fue maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada y presidida por Gabriel García Márquez. Fue corresponsal en el extranjero hasta 1981. Falleció a causa de un paro cardiaco después de una reciente operación a causa de un cáncer.

    Carrera

    Entre 1954 y 1981 fue miembro del Partido Unido de los Trabajadores Polacos (denominación que tenía en Polonia el Partido Comunista). En 1964, tras perfeccionar sus habilidades para reportar asuntos domésticos, fue designado por la Agencia de Prensa Polaca (PAP, por sus siglas en polaco) como su único corresponsal en el extranjero.

    Premios y distinciones
    Viajó por los países en vías de desarrollo y reportó guerrasgolpes de Estado y revoluciones en AsiaEuropa y las Américas; incluyendo la Guerra del Fútbol. En el mundo anglosajón Kapuściński es mejor conocido por sus reportajes en África en las décadas de 1960 y 1970, cuando presenció de primera mano el fin de los imperios coloniales europeos en aquel continente.

    [editar]


    Obra literaria
    §  Ébano
    Es una colección de historias cortas que retratan África a través de sus guerras civiles y un continente que poco a poco iba ganando independencia y política, con todas sus dolencias y cicatrices de enfermedad y pobreza.
    §  El Emperador
    Sobre el emperador Haile Selassie, de Etiopía.
    §  El Sha
    Acerca de la época del Sha Mohamed Reza Pahlevi de Irán.
    §  Cristo con un fusil al hombro
    §  El Imperio
    Acerca del derrumbe de la Unión Soviética; registro testimonial de primera mano sobre los crímenes cometidos por el Estado ruso.
    §  Lapidarium IV
    Fragmentos de reportajes y pensamientos.
    En que habla sobre diversos conflictos africanos y latinoamericanos. El reportaje que da título al libro narra la guerra entre Honduras y El Salvador, cuyo detonante fue un partido de fútbol entre las selecciones de ambos países valedero para el mundial de México en 1970.
    Basado en entrevistas y conversaciones moderadas por Maria Nadotti.
    §  Un día más con vida
    Donde narra la descolonización portuguesa de Angola en 1975 y sus consecuencias: una guerra civil que asoló la región hasta hace muy poco.

    §  Los cinco sentidos del periodista
    Que recoge principios básicos de periodismo, con base en los talleres que impartió en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
    §  El mundo de hoy
    En el que el autor reflexiona sobre los últimos acontecimientos tales como el 11-S o el 11-M, más una especie de autobiografía acerca de lo mucho que ha vivido y sus reflexiones para comprender el mundo en el que vivimos.
    §  Viajes con Heródoto
    Establece un paralelismo entre sus viajes como reportero internacional con la obra Historia, del griego Heródoto.
    Ediciones en español
    §  Kapuscinski, Ryszard (2007). África en la mirada: fotografías de Ryszard Kapuscinski (1962-2000). Asociación de Periodistas Europeos. ISBN 978-84-611-7187-3.
    §  — (2004). Cesarz. Mediasat Group, S.A.. ISBN 978-84-9789-722-8.
    §  — (2008). Los cínicos no sirven para este oficio: sobre el buen periodismo. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-6796-1.
    §  — (2002). Desde África. Edicola-62, S.L.. ISBN 978-84-95907-19-6.
    §  — (2008). Un día más con vida. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2558-9.
    §  — (2008). Ébano. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2545-9.
    §  — (2007). Encuentro con el otro. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2580-0.
    §  — (2006). La guerra del fútbol y otros reportajes. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2524-4.
    §  — (2006). El imperio. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2532-9.
    §  — (2003). Lapidarium IV. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2556-5.
    §  — (2007). El mundo de hoy: autorretrato de un reportero. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2566-4.
    §  — (2004). El mundo de (y a través de) los "Mas-media". Universidad de Oviedo. Servicio de Publicaciones. ISBN 978-84-8317-405-0.
    §  — (2007). El Sha o la desmesura del poder. Editorial Anagrama, S.A.. ISBN 978-84-339-2508-4.
    §  — (2007). Viajes con Heródoto. Círculo de Lectores, S.A.. ISBN 978-84-672-2267-8.
    §  Kapuscinski, Ryszard; Gabilondo, Iñaki (2007). Kapuscinski, la voz del otro: entrevista de Iñaki Gabilondo a Kapuscinski y otros textos. Blanquerna Tecnologia i Serveis, S.L.. ISBN 978-84-935360-0-8.
    Véase también
    Enlaces externos
    §  Descripción: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4a/Commons-logo.svg/15px-Commons-logo.svg.png Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Ryszard Kapuściński.
    §  Descripción: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/13/Spanish_Wikiquote.SVG/12px-Spanish_Wikiquote.SVG.png Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Ryszard Kapuściński.
    §  Los cínicos no sirven para este oficio  Reseña crítica de la obra (en castellano)
    §  



    Kapuscinski: ‘El Imperio’ y el observador social participante

    In MHCJ nº 1 (2010) on 15 enero, 2010 at 16:06
    Dr. Rubén Darío Torres Kumbrián
    MHCJ nº1 2010/Art.nº1 (pdf)
    El autor profundiza desde una perspectiva multidisciplinar en la figura del periodista polaco Ryszard Kapuscinski, a partir del estudio de una de sus principales obras: El Imperio. Kapuscinski como periodista-antropologo observador social participante.
    MHJC ISSN 1989-8681 / Creative Commons

    Kapuściński: El Imperio y el Observador Social Participante

    ————————————————————————————————————————–

    Kapuściński:The Empire and the Social Observer Participant

    ———————————————————————————————
    Dr. Rubén Darío Torres Kumbrián
    Resumen: ‘El Imperio’ es la historia en statu nascendi, por tanto se trata de un objeto de estudio de naturaleza compleja, dinámico, y multidimensional. Kapuściński disecciona la realidad social empleando las herramientas metodológicas de la empatía y de la observación social participante. Los objetivos de esta investigación es demostrar que la narración es a la vez, antropológica, histórica, periodística, politológica, filosófica y sociológica, por tanto, imposible de ser clasificada en un género o área de conocimiento concretos, debido a que la interpretación social se impone frente al consenso científico ortodoxo, a través del desempeño de la empatía y la observación social participante. La metodología utilizada en esta investigación es cualitativa e implementada por medio de un análisis que distingue y separa las partes del objeto de estudio hasta llegar a conocer sus principios y elementos. Los resultados obtenidos desde esta perspectiva cualitativa  se pueden considerar como directrices doctrinales originales y ejemplares. Entre las conclusiones se destacan que los corsés clasificatorios de la obra, presentes en una gran proporción de investigaciones precedentes, son irrelevantes y que la aproximación kapuścińskiana a la historia humana se basa en la certeza de que no existen leyes históricas científicas, y que lo realmente significativo es la traducción de las otredades y sus conflictos a un código que posibilita una comprensión esencial, desprovista de  prejuicios culturales,  etnocentristas e ideológicos.
    Summary: The Empire is the story nascendi status, therefore it is an object of study of a complex nature, dynamic and multidimensional. Kapuściński dissects the social reality using the methodological tools of empathy and social participant observation. The objectives of this research is to demonstrate that the narrative is both, anthropological, historical, journalistic, political science, philosophy and sociology, therefore, impossible to be classified in a knowledge area knowledge, because the social interpretation imposed against the orthodox scientific consensus, through the performance of empathy and social participant observation. The methodology used in this research is qualitative and implemented by means of an analysis that distinguishes and separates the parts of the object of study to get to know their principles and elements. The results from this qualitative approach may be considered as originals and copies doctrinal guidelines. Among the findings highlighted that corsets qualifiers of the work, present in a large proportion of previous research are irrelevant and that the approximation kapuścińskiana human history is based on the certainty that there is no scientific historical laws, and that what is really significant is the translation of otherness and conflict to a code that enables a critical understanding, devoid of cultural prejudice, ethnocentric and ideological.
    Palabras clave: Empatía; observación social participante; código; otredades culturales; significados; frontera.
    Keywords: Empathy; social observer; code; cultural otherness; meanings; border.
    1. Narración inclasificable y reveladora de significados
    Las narraciones imperiales tienen en común con el resto de la obra de Kapuściński, la imposibilidad de ser clasificadas en un género textual concreto. El contenido tiene como finalidad propiciar un mejor conocimiento de esa gran proporción territorial, social y cultural del mundo, de los cambios que en esa parte operan. Los textos son una puerta abierta a la comprensión de las otredades sociales y culturales que allí coexisten.
    Algunos episodios son una puerta a la comprensión del laberinto caucásico siberiano y el origen de los conflictos culturales que allí se desarrollan, casi siempre derivados del centralismo imperial zarista primero, soviético después y ruso siempre. Un rasgo común de todos ellos, donde los detalles sirven al autor como punto de partida de un texto concebido para descubrir, captar y reflejar el quid, la esencia del acontecimiento, del fenómeno o de la realidad descrita.
    Los detalles de los relatos que diseccionan el Imperio son siempre un punto de partida para una reflexión generalizadora que traduce una visión y una voz personal, amortiguada, sin gritos, ni ruidos procedentes de la tentación sensacionalista y efectista, tan usual en el ejercicio periodístico, especialmente, en aquellos que desempeñan sus investigaciones en los medios audiovisuales.
    El corsé clasificatorio del género no es importante. Kapuściński es un cronista magistral de las revoluciones, hambrunas, guerras civiles y declive de El Imperio, aunque poner el acento en ello es afirmar lo obvio. La frase latina: “silva rerum”, el bosque de las cosas (Álvaro Vargas Llosa) es una metáfora apropiada y clarificadora de la personalidad vitalista que transpiran los textos kampuscinskianos, cuyos relatos de la Unión Soviética al borde del colapso están desprovistos intencionadamente de un comienzo y de un final.
    El autor no transmite al lector la totalidad de los acontecimientos que está narrando. El relato se centra en los detalles, en la vida de las personas, en su percepción derivada de la empatía. Su aproximación humana a la historia se basa en la certeza de que no existen leyes históricas científicas, y por ello hace lo que consideraba que la mayoría de los periodistas contemporáneos, presionados por la necesidad de obtener resultados rápidos, no hacen: buscar la verdad.
    2. Interpretación social y ruptura del consenso científico ortodoxo
    El autor elude la opción de utilizar los instrumentos metodológicos encuadrados en el consenso ortodoxo de las ciencias sociales, según la clasificación de Giddens, descartando enfoques tales como estándar view, más concretamente  el falsacionismo popperiano y el estructural-funcionalismo.
    Las decisiones epistemológicas, teóricas y metodológicas ortodoxas son ignoradas por una práctica de la investigación social basada en las tradiciones teóricas no ortodoxas, tales como la hermenéutica, la fenomenología y el interpretativismo. Kapuściński  logra un acceso al conocimiento basado en una construcción interpretativa de la vida en sus más profundos significados sociales y culturales.
    La imposibilidad de clasificación del texto de Kapuściński, es intencionadamente elaborada. El mismo autor reconoce y asume su responsabilidad de ruptura consciente de las convenciones científicas cuando le preguntan qué escribe. Sin plantearse cuestiones propias de la teoría, siempre contesta un texto. Y se le preguntan qué tipo de texto,  contesta siempre un texto bueno, porque todo escritor desea crear un texto bueno (El  mundo de hoy. Autorretrato de un Reportero).
    Una disección analítica amplia y profunda de El Imperio, encuadrada en el conjunto de la obra del autor polesio, permite concluir que toda pretensión de clasificación de científica o de género, es a la vez inútil y secundaria, por no aportar ninguna clave significativa para una comprensión rigurosa y libre de estereotipos.
    El método de trabajo se basa en una comunicación penetrada por la empatía, que se manifiesta como una metodología propia de la observación social participante. Los resultados son textos que traducen las otredades y sus conflictos a un código que posibilita una comprensión esencial y desprovista de  prejuicios culturales,  etnocentristas o ideológicos.
    3. El lenguaje social al servicio del reportaje reflexivo
    El reportaje reflexivo está presente en todos los relatos, abarcando y  ordenando la realidad a través del ejercicio de una razón que llega al fondo de las cosas. Los textos son un intento de explicación de lo que pasa, a la vez, que una previsión de lo que tal vez suceda en el futuro.
    El Imperio es resultado de un viaje solitario, donde la prioridad es ver el mundo que investiga con sus propios ojos, siempre captando la presencia de la otredad. El objeto de la observación  influye sobre su percepción libre de prejuicios. Los gestos, los comentarios, cambian la relación entre el reportero y el mundo que le rodea, y la palabra hablada y escrita sólo son una parte de esa otredad observada y participada.
    La obra se inscribe en un periodo delimitado temporalmente por la Polonia de la postguerra mundial, la vigencia la Guerra Fría, el proceso de descolonización, el nacimiento de nuevos Estados en el Tercer Mundo y el desmoronamiento de la URSS en el inicio de la década de los noventa.
    4. Otredad y diversidad versus dominación y resistencia
    Los relatos insinúan o predicen el devenir del aquí y ahora, lo  está pasando e impulsando una nueva conciencia de lo global, en temas como el agua, la contaminación del aire y las fuerzas globalizadotas aún no definidas, pero flotantes, imprecisas, no cristalizadas. El Imperio anuncia la lucha de la otredades culturales por sus existencias en la globalización, e interroga acerca de la utilización de este fenómeno para nuestros propios intereses y nuestros propios fines.
    La característica constante de su trabajo es la empatía, esa habilidad de sentirse inmediatamente como uno de la familia, compartiendo los dolores, los problemas, los sufrimientos, las alegrías de la gente, que de inmediato reconocen si él está realmente entre ellos o si es un pasajero que llegó, miró y desapareció.
    El Imperio es producto de un ejercicio del oficio periodístico en el cubrimiento de la otredad cultural. Kapuściński desde su experimentado oficio, despliega un uso magistral de la técnica y la metodología para entender y descifrar a sus lectores una diversidad cultural modulada por la dominación y la resistencia. El autor ve y oye para luego responder con maestría a los interrogantes, aferrándose a la certeza de los datos, los documentos y los testimonios que nutren sus reportajes juiciosos concebidos para transmitir conocimientos sobre la realidad a los lectores.
    5. Diversidad, transgresión y distanciamiento brechtiano
    La idea fuerza de sumergirse y pasar la frontera, no sólo concierne a la frontera político y administrativa, sino a la frontera de la impermeabilidad que caracteriza del pensamiento dominante  surgido e impuesto por una revolución bolchevique, que asumió con natural satisfacción el mandato dominador y expansivo de rusificación agresiva iniciada por el zarismo.
    Kapuściński ejerce un periodismo basado en el reportaje escrito sin las servidumbres del reportaje televisivo. La obra destila honestidad científica e intelectual asumiendo el riesgo de describir la realidad, a sabiendas que la escritura influye en esa realidad. El autor logra imprimir distancia en su perspectiva analítica, a pesar de que el observador y el objeto observado constituyen un todo.  Podemos afirmar que su trabajo es un buen ejemplo de la teoría del distanciamiento de Bertol Brecht.
    La observación social participante es la técnica utilizada sin prisa y sin pausa. El autor comparte con georgianos, armenios, azaerbaiyanos, turkmenianos, tayikistanos, kirguezios, uzbekistanos, rusos y otros pueblos siberianos, sus contextos, sus experiencias y sus vidas cotidianas. Kapuściński no se aloja en el Hilton sino que duerme allí donde lo hacen los héroes de su relato, y también come y bebe lo mismo que ellos. El polesio considera que esa es la única vía para escribir un texto honesto.
    En El Imperio no existe ficción, no es una narración imaginaria, es un relato sobre personas de carne y hueso, sobre el cuerpo vivo de las sociedades y sobre los conflictos que se desarrollan en ellas.
    La observación social participativa se torna en una regla básica del modus operando de Kapuściński. El punto de partida para el inicio de la relación con la Otredad es la empatía. La táctica de la sonrisa es el mejor camino para vencer la primera resistencia. Según el escritor, la sonrisa causa en el otro un acto reflejo que influye positivamente en el intento de descargar la tensión, agrieta el muro de la incomunicación, genera en el prójimo una especie de complicidad.
    La metodología de trabajo es la misma que en el resto de la obra. El maestro nos da cuenta de los requerimientos de su aplicación cuando afirma que su oficio exige ocho requisitos imprescindibles: buena salud; resistencia física; curiosidad por el mundo; conocer lenguas extranjeras; saber viajar; ser abiertos a otras personas y a otras culturas; tener pasión por este trabajo; y, finalmente, intentar pasarlo todo por la criba de reflexión.
    Los textos de El Imperio son producto de una observación social participante que distingue el conocimiento verdadero definido como el otro en su mundo, de la estandarizada información sobre el otro según los ojos  de nuestro mundo.
    Podemos encontrar ciertas similitudes y diferencias en la observación participante de Kapuściński con  las estrategias de campo (fieldwork) desarrolladas en la Escuela de Chicago en las décadas de 1920 y 1930, con base en la concepción teórica del interaccionismo simbólico.
    El ejercicio investigador, rechaza el distanciamiento del objeto de estudio, aunque la distancia aparece posteriormente en un texto reflexivo. La comprensión de la otredad exige gregarismo, proximidad e inmersión, porque sin los otros no se puede hacer nada. Sin la aproximación, la participación y el pensamiento de los otros no es percibido y el ejercicio profesional es imposible. La condición fundamental de su oficio es el entendimiento con el otro, pues hace y es lo que los otros le permiten.
    5.1. Dialéctica perceptiva y síntesis comprensiva
    Kapuściński comparte con García Márquez el mirar por el reverso de la hoja para ver cómo es la costura. La magia es el nexo entre ambos, pero el polesio no hace realismo mágico, no construye ficción, sino que su experiencia, su acercamiento a la historia, a los personajes, al entorno constituyen un proceso dialéctico entre la percepción y la redacción cuyo resultado catapulta a la superficie las capas de significado más profundas de la realidad. Kapuściński termina siendo autor y personaje vivo y sensible fundido en las otredades sociales y culturales.
    Las páginas de El Imperio son una sólida garantía al servicio de la comprensión, porque trasciende a la confusión, en general inconsciente, entre ver y saber, y ver y comprender. La integridad intelectual de K se manifiesta en el hecho de que el texto no tiene el problema que lamentaba Marshall McLuhan, al afirmar que el mensajero tiene tendencia a convertirse en el contenido del mensaje.
    Operar como un observador social participante convierte el ejercicio de la de su profesión en una actividad muy dura, a veces extremadamente peligrosa, y que desgasta tanto que puede llegar a hacer auténticos estragos en la persona que la ejerce.
    5.2. Simbología, significación y compromiso narrativo
    La observación social participante en El Imperio es inmune a los sesgos derivados de la manipulación que el otro tiene sobre los hechos. La prevención no está basada en una receta profesional, sino en la disposición temporal para poder aglutinar el mayor número de opiniones que se puedan equilibrar para luego seleccionarlas e insertarlas en una investigación de apariencia fragmentada que es una representación de vocación totalizadora de la realidad. Los relatos son resultado de una percepción y de una compresión multisensoriales que dan lugar a una hiperrealidad donde el límite entre el símbolo y el significado es inapreciable.
    5.3. Interpretación antiracionalista, hermeneútica y fenomenológica
    La vertiente investigadora de Kapuściński está influenciada por el antirracionalismo nietzscheano, la hermeneútica de Heidegger y su paradigma del hombre como ser interpretativo, la fenomenología pura y la filosofía fenomenológica de Husserl.
    La devoción metodológica positivista de las ciencias físicas y el énfasis en la observación empírica y sensible, en el objeto mensurable y en la comprobación objetiva es una opción metodológica parcial, de corto alcance explicativo y descartada del proceso de descubrimiento e interpretación de las capas de significado de las otredades que realiza el autor.
    La estrategia desplegada por el autor exige la puesta en práctica de lecciones básicas y fundamentales tales como la importancia de leer mucho para cada historia, saber todo lo que se ha escrito al respecto, leer literatura, etc. A lo anterior se suma  la importancia de su memoria y de estar en los sitios para registrar los detalles, el ambiente, las caras y la arquitectura, aspectos esenciales e ineludibles para acometer su narración.
    Uno de los principales asuntos que debe vencer el investigador en la observación social participante es el proceso de socialización con el grupo investigado, para que sea aceptado como parte de él, y a la vez, le permite definir claramente dónde, cómo y que debe observar y escuchar. Los textos insinúan una motivación dominada por estímulos más fuertes que cualquier riesgo de privación de la libertad, sufrir daños físicos o el miedo a morir.
    El Imperio está instalado en las antípodas de ese género de pseudoreportaje científico basado en estratagema utilizada por los manipuladores de la miseria es su presentación en emisiones de carácter geográfico, etnográfico y turístico, que descubren regiones exóticas del planeta.
    Ninguno de los relatos de El Imperio contiene presentaciones de la miseria como un dato estadístico, un banal parámetro del mundo real que consolida la manera de ver la miseria como una condena a perpetuidad, un destino inmutable del ser humano, una amenaza a una civilización  que se resigna a aprender a vivir con ella.
    5.4. La revelación de lo invisible
    Durante el proceso de preescritura, la recolección de la información, la selección de los informantes, y la interactuacción con ellos, se basa en la observación, la entrevista, y el cuaderno de notas en el cual se escribe las impresiones de lo vivido y lo observado, para organizarlas posteriormente. Kapuściński crea situaciones en las que su presencia no se nota, y sus interlocutores se muestran con una naturalidad cotidiana, lo cual le permite descifrar lo que le dicen y como lo dicen.
    El paradigma cualitativo le permite describir e interpretar sensiblemente la vida social y cultural de las otredades. El autor ejerce de fenomenólogo dirigido a entender las singularidades sociales y culturales desde las propias perspectiva de los otros. La búsqueda principal es del significado como vía de comprensión de la realidad. La compresión personal de Kapuściński desentraña los motivos y las creencias que subyacen en la constitución de las otredades y sus interrelaciones sociales.
    6. El lenguaje no idiomático
    En la concepción kampuscinskiana el lenguaje es una noción más amplia de cómo se la suele encasillar. Situaciones, gestos, colores y formas también son lengua. El resultado de su observación social participante le permite recibir información por las palabras de las personas, pero sobre todo por el paisaje que las envuelve, por la atmósfera relacional, por el comportamiento de la gente. Se trata de una percepción del mundo no exclusivamente o necesariamente idiomática.
    El texto revela que los detalles de todo lo que le rodea, le dicen cosas, les informan acerca de una realidad que tiene su propio lenguaje de signos, símbolos, señales y códigos. La realidad de El Imperio se expresa en muchas lenguas  y lenguajes, claramente traducidos por un Kapuściński que tiene sobrada habilidad para descifrarla.
    La metodología empleada por Kapuściński asume el legado de Herodóto, que en su forma más radical observa un grupo social desde dentro hasta verse como uno de ellos en su ambiente natural. El ejercicio de la mesura reflexiva  preserva un equilibrio entre la objetividad y la subjetividad.
    7. Praxis social, riesgo y conocimiento
    Los textos son resultado de una praxis de la sociología del conocimiento, de una observación pausada que identifica los elementos del hecho social,  hallando la verosimilitud de lo real de forma empírica y demostrando que la realidad no es una verdad moral. La clave del éxito en la acción investigadora es la captación de la acción social por la interacción de los sujetos y la traducción del contenido de sus comunicaciones.
    Si nos preguntamos si Kapuściński llega a reflejar el mundo real que pretende describir y explicar en El Imperio, la conclusión es que su cosmovisión está desprovista de cualquier tentación de periodismo social enciclopédico. El relato no está concentrado en las visitas presidenciales, en atentados terroristas.
    Como producto final, el libro no está concebido para tener en cuenta la tendencia de los mercados editoriales, o los focos de interés de las audiencias de los telediarios.
    El precio de escribir El Imperio, fue el  mismo que para el resto de sus obras. El Polesio viajaba por el mundo, a países apartados, sin tener dinero, debía pagar con un trabajo duro y difícil, tal vez el peor trabajo del periodismo, el de agencia de prensa. La percepción social de la época consideraba que era un oficio propio de esclavos. Un precio que Kapuściński pagaba para luego escribir libros. A la agencia de prensa le enviaba noticias cortas, por aquello de los costos, el tiempo y la competencia. Era un periodismo pobre y formal de no más de 800 palabras.
    El maestro con estos medios operativos y sus métodos particulares de entrevistas informales, observación directa, participación en la vida del grupo, documentos personales, historias de vida, logra un trabajo de campo adecuado para la diversidad cultural de El Imperio, donde grupos distintos, con dimensiones cualitativas dicotomizadas o no, admite un modelo de tipo etnográfico que exige al autor convivir en una inmersión total.
    La acción participativa es completa, está facilitada por un proceso de observación cuya consecuencia es la traducción de las otras culturas a las nuestras.  El autor asume la tesis de Malinowski, advirtiéndonos que el de las culturas no es un mundo jerarquizado, aunque ello suponga una blasfemia para el prisma eurocéntrico.
    Kapuściński consigue el acceso privilegiado a los significados que los actores construyen y le asignan a su mundo, a través del hecho de observar en directo y compartir experiencias en el ambiente. La hegemonía de El Imperio no logró ocultar una realidad polifacética y diversificada de culturas que se penetran, se entrelazan o se repudian cada vez más.
    8. Posicionamiento frente al relativismo y el cinismo
    No hay neutralidad o relatividad en el compromiso político y El Imperio es prueba contundente de ello por estar penetrado por unos valores que aspiran al logro de una intervención social y política que sustituya las relaciones de dominación y conflicto, por unas relaciones de cohesión y cooperación entre culturas. El mensaje es una aspiración a la construcción de un porvenir donde las relaciones no se fundamentan en principios de dependencia y subordinación, sino de entendimiento mutuo y de diálogo entre iguales.
    El Imperio es producto de una historia marcada por la dominación rusa, por los desplazamientos masivos de poblaciones justificadas por una política totalitaria de negación y exclusión de la diversidad cultural, por los movimientos sociales contestatarios del orden establecido.
    La investigación kampuscinskiana tiene un semblante sociológico centrado en el acceso interpretativo al mundo de la vida, derivado de una observación social participante vinculada a un enfoque cualitativo.
    Desde que las nuevas tecnologías han convulsionado el periodismo, la constitución de grandes grupos mediáticos con ambiciones planetarias es una realidad. El cuadro  descrito hace muy pertinente preguntarnos en qué medida la comunicación es un espejo fiel del mundo.
    8.1. El posicionamiento en el debate tecnocrático de los medias
    Kapuściński descubre que los debates sobre los media están sometidos a una bipolaridad asimétrica. En uno de los polos se concede una atención excesiva a los problemas técnicos, a las leyes del mercado, a la competencia, a las innovaciones y a la audiencia con la consecuencia de prestar una atención insuficiente a los aspectos humanos. En el polo opuesto se sitúan los medias tecnofóbicos que consideran que un hacedor de historias humanamente significativas y reveladoras de las otredades son incompatibles con la innovación tecnológica al servicio del reportaje. En modo alguno se puede situar a Kapuściński en este último extremo, debido a que su ejercicio periodístico no puede considerarse incompatible con el nuevo ecosistema de medios, siempre y cuando sean utilizados en función de una comunicación basada en el axioma del periodismo cívico, tal como lo concibe el profesor González Esteban: “El nuevo ecosistema de medios se sostiene en tres patas: web 2.0, blogs y periodismo cívico. Los medios y los periodistas trabajan en un doble nivel, con las comunidades y los blogueros, por una parte como filtradores de noticias y por otra como receptores de historias. Dichas comunidades y blogs son fuentes con las que hay que mantener una conversación constante, de lo contrario este ecosistema de medios perece”.
    Al maestro nadie le exigió excelencia científica, pero la tuvo e hizo un uso consciente de ella, tal como acredita El Imperio. Kapuściński no necesita ser un teórico de las ciencias de la comunicación para acometer el desciframiento de la realidad y sus lenguajes, su condición de periodista, su vocación de hacedor de textos, su desempeño como escritor durante casi cinco décadas, le permitieron recoger, tratar y consumir información para revelar con claridad la naturaleza de las otredades. Sin embargo
    8.2. Comunicador de una dimensión espacial inconmensurable
    Las dimensiones como elemento explicativo es un concepto inherente a la naturaleza de El Imperio. Las dimensiones es una clave infravalorada cuando se afirma, como se hace a menudo, que toda la humanidad está pendiente de la información circulante producida por los media. En numerosos países y regiones, la televisión funciona solo dos o tres horas al día.  Los ejemplos de zonas de Siberia,  Kazajstán u otros rincones remotos transcaucásicos no están al alcance de la modulación de la opinión pública por parte de las redes de televisión, muchas personas no disponen de receptores que les permitan captar los programas. En la época de Leonidas Breznev, en los grandes espacios de la Siberia soviética, los programas de las radios occidentales no se interceptaban porque, a falta de receptores, nadie podía escucharlos.
    El ejercicio de la observación social participante hace que Kapuściński trascienda la esfera periodística para acometer una praxis de la construcción del conocimiento y la divulgación de la historia. El maestro produce un tipo de reportaje que es una fuente importante en la construcción de la conciencia histórica social y cultural para mucha gente.  Los textos abordan los hechos a través de las relaciones causales que aportan conocimiento historiográfico.
    Kapuściński vence sin esfuerzo la dificultad de incidir en la comprensión histórica del objeto de estudio, incluso en aquellos segmentos de lectores que se consideran parte de un estrato cultural elevado y crítico. El Imperio es un texto prolijo en estrategias discursivas que no dejan impasible o indiferente a casi nadie.
    El ejercicio de la observación social participante basado en la empatía y dirigido al descubrimiento y divulgación de las otredades culturales, siempre condicionado por la dimensión espacial inconmensurable, no convierten el modelo kapuścińskiano de incidir en la comprensión histórica de la realidad social en una pieza arqueológica y anacrónica del reportaje social. Por el contrario, este modo de aprensión, de diseccionar y divulgar las claves invisibles de las otredades puede nutrirse de un nuevo vigor en la Galaxia Internet. 
    8.3. La empatía y observación social participante en la traducción de la otredad
    La observación social participante se traduce en una estrategia discursiva cuyos múltiples recursos dan lugar a un periodismo que produce y divulga el conocimiento histórico de la otredad. El polesio es un hombre a la altura de los desafíos de su tiempo, un tiempo en el que se produce un cambio en la concepción de la historia. La posguerra evoluciona con muchos cambios en la vida política, social y económica del planeta. Las dominaciones colonialistas hegemónicas europeas llegan a su declive definitivo, el poder inicia un proceso de  descentralización cuyas inercias continúan hasta la actualidad, el modelo económico se globalizaba según las áreas de influencia de las superpotencias. El texto descubre desde muy temprano que los cambios profundos son muy difíciles de lograr y que las contradicciones casi nunca se resuelven.
    El instinto empático del maestro se forja en una  Europa destruida, por donde los refugiados vagaban de un país a otro, entre la pobreza y las ruinas. El desarrollo de su vocación en este contexto vital puede haber constituido un estímulo importante de su pasión en describir la pobre existencia humana y darle voz. La narración asume la convicción y el derecho de explicar a través de un conocimiento personal, directo, físico, emotivo, olfativo, sin filtros, sin ni escudos protectores, sobre aquello de lo que se habla. Este ejercicio de la observación social participante le permite narraciones impregnadas de vida y con ello, evita el error de escribir sobre alguien o grupos con quien no se ha compartido ni siquiera un poco de sus vidas.
    Dentro de cada relato existen universos enteros de otredades sociales y culturales, que el autor, a través de la narración del particularismo logra traducir el fenómeno histórico general a un código asequible, caracterizado por la medición de las palabras usadas. En ese código cada significante está protegido del riesgo de una interpretación sesgada o interesada, el respeto a la integridad, a la imagen del otro y el desentrañamiento de los hilos del poder son la base de esa protección.
    Bibliografía y fuentes
    Gorecki, W (1993):  El reportaje y la permanencia. Polonia: Res Publica Nova.
    González Esteban, José Luis (2009): Modelos de periodismo local y estrategias ante la crisis: el caso del News & Observer, en Revista Latina de Comunicación Social 64. Recuperado el 8 de enero 2010.http://www.revistalatinacs.org/09/art/14_813_11_MH/JL_Gonzalez_Esteban.html
    Brozozowski, T (1992): Considero perdido el tiempo que no empleo en la escritura, Swiat Literack.
    Kapuscinski, R (2003): Los cinco sentidos del periodista (estar, ver, oír, compartir, pensar), México, Fondo de Cultura Económica. Fundación para un nuevo periodismo iberoamericano.
    Wisnieswski, W: (1993):  Ser exigente con uno mismo, en W Wisnieswski, Lección de lengua y literatura polacas, Varsovia, Oficina Wydanicza RYTM.
    Czaplinski, C (1990):  Una exclusiva para Pariera, Pariera nº 6.
    Skalska, E (1993):  Soy una persona de territorio limítrofe, película documental, Berlín.
    Lebecka, M (1994): Pensar bien del mundo y de las personas. Kresy, nº 17.
    Zmudzin, K (200):  El reportero no se aloja en el Hilton. Polonia: Magazín Showa Ludo.
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    Breve currículum del autor
    Rubén Darío Torres Kumbrían es profesor contratado doctor del departamento de Trabajo Social, en la Facultad de Derecho, en la UNED, en Madrid. Es doctor por laUCLM, Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la UNED, Master en Derecho Comunitario por la UCLM, Diplomado en Trabajo Social, profesor invitado por elInstituto de Estudios Ibéricos e Iberoamericano de la Universidad de Varsovia. Entre los años 1995 y 2000, publicó más de un centenar de artículos de divulgación científica sobre la Unión Europea y América Latina en prensa. Su producción científica está integrada por una línea de investigación consagrada principalmente a la cohesión social en los ámbitos europeo y latinoamericano. Su producción se completa con más de treinta libros y catorce artículos publicados en revistas científicas. Desde 2007 desempeña labores de coordinador de la Red Hispano Polaca de Investigación Científicaintegrada por investigadores procedentes diversas universidades españolas y polacas.
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    Forma de citar este artículo en bibliografías
    Rubén Torres Kumbrián (2010): “Kapuscinski: ‘El Imperio’ y el observador social participante”, en Miguel Hernández Communication Journal, 1, páginas 3  a 20.  Universidad Miguel Hernández, UMH (Elche-Alicante). Recuperado el __ de ____________ de 2_____ de: http://mhcj.es/2010/01/15/torres/

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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