728x90 AdSpace

alojamiento wordpress
  • Más Nuevos

    martes, 6 de marzo de 2012

    GABRIEL GARCÍA MARQUEZ: 85º CUMPLEAÑOS DE UN MAESTRO


    85º CUMPLEAÑOS DE UN MAESTRO

    Recorrido por la geografía de Gabo

    Un recorrido por los ambientes más íntimos y personales de la Colombia natal del premio Nobel, que hoy celebra su 85 cumpleaños


    García Márquez (en el centro) camina hoy junto a su nieto Mateo (izquierda) y su asistente Genovevo Quirós (derecha) en México / MARIO GUZMÁN

    En Aracataca. Hay a la altura de la ruina en la que se adivina lo que fue la habitación de Gabito de niño en la casa donde nació, cerca del patio de los grandes árboles, al lado de la orilla donde están las piedras enormes que son vecinas de la fábrica en la que él muchacho vio por primera vez el hielo, la sombra de una mujer que pasa; ella se llama Soledad Noches. Va despeinada y parece ausente y prehistórica, como un personaje de Cien años de soledad, precisamente. Viene de ninguna parte, y va a cualquier sitio más allá de la arboleda que ahora no le da sombra a nadie. Cuando pasa a nuestro lado Soledad deja la electricidad de los espectros, y además abandona la impresión de que su paseo jamás existió. La cuna no existe, el cuarto no existe, pero es como si Gabito se estuviera vengando del tiempo haciendo que todo parezca intacto. El milagro lo ha hecho Soledad Noches, de cuyo nombre luego me cuentan.
    Gabo vino anoche. En medio de la calle polvorienta por la que de crío corrió Gabito hacia la fábrica del hielo hay un hombre en camisilla que se balancea en una vieja silla de enea. Fuma un puro, es mediodía y por el aire viejo y limpio de Aracataca circulan los olores que fueron, más de ochenta años antes, los mismos olores que alimentaron a esta hora a los habitantes felices o perplejos de este pueblo de cañabrava que al hijo del telegrafista le sirvió de soporte para crear Macondo, aunque Macondo está un rato más allá, es una finca. Ese hombre que descansa ahí es el hermano de Soledad y se llama Nelson Noches. Fue alcalde de Aracataca y tiene el aire de los Buendía, la misma certidumbre recia en la mirada desconfiada, el mismo aire soñoliento con el que recibe mis preguntas. Está despeinado, es como si fuera un Onetti de este lugar que se parece a la vez a Santa María, a Macondo y a Yoknapataupha, y algo de Rulfo hay también en su silencio que parece un páramo. Le pregunto por Gabo, su amigo de la juventud; el escritor está en Cartagena de Indias, de allí no se ha movido en meses, y desde hace años tampoco va a Aracataca. Pero Nelson me dice, adelantando un palmo su cabeza como si me dijera un secreto que está esperando por mi desde que él despertó en el silencio de la madrugada:


    Una imagen del escritor en su casa de México en 2003
    --Gabo vino anoche a jugar a las cartas. Gabo viene todas las noches.
    “Era el mejor de todos nosotros”.Es el atardecer en la casa que le construyó Salmona al borde del mar Caribe, y alguien abre la puerta sigilosa que da entrada a esta mansión que yo recuerdo roja y blanca, como un atardecer. Arriba está Mercedes Barcha, la mujer de Gabo, y anda perturbada por una noticia que temíamos todos y que ella nos da nada más entrar en la parte alta del domicilio de los García Márquez:
    --Ha muerto Tomás Eloy.
    Hay un aire de perplejidad en la casa. Gabo atiende algunas ocupaciones que Mercedes le encarga, él quiere hacer algo, distraer la tarde de esos nubarrones que acaban de aparecer. Ella busca en Internet más noticias del amigo muerto; nos sentamos en los sillones blancos, Gabo pide agua, en realidad hacemos tiempo para olvidarnos del tiempo. Tomás Eloy Martínez fue siempre un amigo leal, un lector fervoroso de los primeros textos, un impulsor del mejor periodismo, y por tanto un atento seguidor del Gabo más querido, el más silencioso, el que desde la frontera de los géneros tuvo esa deferencia con el oficio que practicó Tomás con tanta imaginación como eficacia.
    De eso hablamos con Mercedes, pero Gabo estaba todo ese rato ocupado en otras cosas; él, que hizo del teléfono uno de sus demonios menos habitables, llamaba a veces desde un teléfono grande, para reclamar algo. Como si estuviera barruntando la gravedad del suceso para hallar, al fin, alguna expresión que le diera sentido al caos que siempre producen la memoria y la muerte. Hasta que al fin, en medio del silencio que sucede al temporal, me dijo al oído:
    --Era el mejor de todos nosotros.
    Thomas Mann dijo algo parecido de su hijo muerto. Lo recordé más tarde, cuando lo supe.
    Que no pare esa música. En uno de aquellos días de Cartagena, a Mercedes le apeteció ir con todos a escuchar música por uno de los barrios de este pueblo de Indias. Y Gabo fue, cómo no. Tenía a su lado a multitud de admiradores que le preguntaban por los más infinitos sucesos que hubiera vivido; se quisieron hacer fotos, conversar con él, y él atendió a unos y a otros con la maravilla en la cara, como si ese estado de perplejidad ahuyentara la necesidad de hablar. Siempre fue un hombre silencioso, que hablaba cuando quería; más bien, preguntaba, lanzaba un tema, y ya se disponía a escuchar. Hay una antigua foto en la que él está, vestido con su mono azul, ante Onetti. Callados. Como Onetti y Rulfo. Como Beckett y Joyce. Callados. Así le gusta estar, callado; de modo que en ese bar ruidoso de melodías caribeñas no dijo ni una palabra a todos los que le preguntaban, por ejemplo, por el origen remoto de sus palabras, que seguramente está en aquel pasillo por el que caminaba, lunática, Soledad Noches. Y Gabo habló tan solo cuando la música se interrumpió un instante. Dijo:
    --Que no se pare esa música.
    Eso le oí, pero seguramente tampoco dijo nada. Tan solo su mirada decía eso, que no se pare esa música. También, la música que escuchaba por dentro.
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/05/actualidad/1330952255_298141.html


    Celebración

    "Gabo" celebra sus 85 años al lado de los suyos en la capital mexicana

    Por: EFE

    El escritor permanecerá en su casa del exclusivo barrio del Pedregal de San Ángel.

    Foto/ EFE

    Gabriel García Márquez y su nieto Mateo

    El premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, camina junto a su nieto Mateo y su asistente Genovevo Quirós, en su casa del barrio de San Ángel en Ciudad de México, donde celebra su cumpleaños numero 85 en compañía de sus familia.
    El Nobel de Literatura colombiano, Gabriel García Márquez, celebró este martes su 85 aniversario en compañía de su familia en su residencia de la capital mexicana, según constató Efe.
    El escritor de "Cien años de soledad" y "El amor en los tiempos del cólera" permanecerá este día en su casa del exclusivo barrio del Pedregal de San Ángelal lado de los suyos, tanto familiares como trabajadores cercanos, sin grandes celebraciones.
    "Gabo", vestido con traje de cuadros, camisa negra y corbata gris, aceptó que Efe le tomara varias fotografías dentro de la casona, ubicada en el sur deCiudad de México, donde entre 1965 y 1966 escribió su obra cumbre, "Cien años de Soledad".
    El autor, que mostraba una gran sonrisa, aceptó que le tomaran las imágenes en el jardín de la residencia junto a su nieto Mateo García y su asistente Genovevo Quirós. La asistente del escritor Mónica Alonso dijo a Efe que el premio nobel no tiene planeado nada especial para este día.
    La casa ya está inundada de arreglos florales enviados al novelista, que llegó a México en 1961 animado por el también escritor colombiano Álvaro Mutis.
    Pensaba quedarse unas semanas, pero el país acabó convenciéndolo de alargar su estancia y fue inspiración para escribir "Cien años de soledad", obra cuya idea nació tras su lectura de "Pedro Páramo" (1955) del mexicano Juan Rulfo.
    México celebra a "Gabo" con diversas actividades en todo el país, entre ellas dos exposiciones sobre la vida y obra del autor de novelas como "La hojarasca" (1955), "El coronel no tiene quien le escriba" (1961) y "La mala hora" (1962).
    Se busca que su presencia "esté en toda la República mexicana y que la gente se acerque a su obra", dijo a Efe Stasia de la Garza, coordinadora nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
    A los 85 años del novelista, se suman a la conmemoración los 60 años de su primer cuento ("La tercera resignación"), los 45 años de la publicación de "Cien años de soledad", los 30 de haber obtenido el Nobel y los 10 desde que empezó a publicar sus memorias.

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

    • Blogger Comments
    • Facebook Comments

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    Item Reviewed: GABRIEL GARCÍA MARQUEZ: 85º CUMPLEAÑOS DE UN MAESTRO Rating: 5 Reviewed By: Santos García Zapata
    Ir Arriba