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Sir Philip Anthony HopkinsCBE (n. 31 de diciembre de 1937Gales) es un actor británicode cineteatro y televisión,es muy conocido por su interpretación del asesino en serie Dr. Hannibal Lecter en The Silence of the Lambs, su secuela Hannibal y su precuela Red Dragon.
Entre otras de sus películas notables están The Elephant Man (El hombre elefante), Drácula de Bram StokerLeyendas de pasiónLo que queda del díaRegreso a Howards EndLa Máscara del ZorroThe World's Fastest IndianHearts in AtlantisNixon y Fracture entre otras. Hopkins nació y creció en Gales, en abril del año 2000 adquirió, además, la ciudadanía estadounidense.
En 2003 recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Durante su carrera ha ganado varios premios como el Óscar, el Emmy, el Globo de Oro y el BAFTA entre otros.
Es considerado, por muchos, como uno de los mejores actores vivos.
En su carrera se ha encontrado varias veces con el actor británico Gary Oldman. Con Hopkins haciendo de secundario en la interpretación más famosa de Oldman Bram Stoker's Dracula y con Oldman haciendo de secundario en la película más famosa de Hopkins Hannibal. Incluso han llegado a compartir un premio de Teatro Británico.




Filmografía



Hopkins ha intervenido en casi 100 películas y series de televisión. Además de las obras ya citadas cabe resaltar sus intervenciones en los siguientes films:

Anthony Hopkins junto a Isabella Rossellini durante el rodaje de El inocente.

El 30 de julio de 1960 fue un día lleno de esperanza para millones de personas en la lucha mundial contra el colonialismo. Los imperialistas belgas, que llevaban décadas explotando al pueblo del "Congo Belga", finalmente le dieron la independencia. En un territorio enorme y rico en recursos naturales nació la República del Congo; uno de sus líderes era Patricio Lumumba, joven y apasionado enemigo del colonialismo.

El rey belga, Balduino I, fue a Leopoldville a proclamar la independencia personalmente.Lumumba, el nuevo primer ministro, agarró el micrófono y le habló al pueblo congoleño sobre la terrible vida colonial y las nuevas esperanzas para el futuro. El discurso escandalizó al nuevo gobierno de coalición y dejó horrorizado al rey. Lumumba dijo:
"Durante los 80 años del gobierno colonial sufrimos tanto que todavía no podemos alejar las heridas de la memoria. Nos han obligado a trabajar como esclavos por salarios que ni siquiera nos permiten comer lo suficiente para ahuyentar el hambre, o vestirnos, o encontrar vivienda, o criar a nuestros hijos como los seres queridos que son. Hemos sufrido ironías, insultos y golpes día tras día nada más porque somos negros... Las leyes de un sistema judicial que solo reconoce la ley del más fuerte nos han arrebatado las tierras. No hay igualdad; las leyes son blandos con los blancos pero crueles con los negros. Los condenados por opiniones políticas o creencias religiosas han sufrido horriblemente; exilados en su propio país, la vida ha sido peor que la muerte. En las ciudades los blancos han tenido magníficas casas y los negros destartaladas casuchas; a los negros no nos han permitido entrar al cine, los restaurantes o las tiendas para europeos; hemos tenido que viajar en las bodegas de carga o a los pies de los blancos sentados en cabinas de lujo. Quién podrá olvidar las masacres de tantos de nuestros hermanos, o las celdas en que han metido a los que no se someten a la opresión y explotación? Hermanos, así ha sido nuestra vida.
"Pero nosotros, los que vamos a dirigir nuestro querido país como representantes elegidos, que hemos sufrido en cuerpo y alma la opresión colonial, declaramos en voz alta que todo esto ha terminado ya. Se ha proclamado la República del Congo y nuestro país está en manos de sus propios hijos".

PATRICE LUMUMBA

Fecha de Nacimiento : 2 de julio de 1925

Lugar de nacimiento : Onalua, provincia de Kasai, Congo belga, actual República Democrática del Congo
Siendo trabajador de Correos, comienza a organizar un sindicato de trabajadores y es detenido y encarcelado por las autoridades belgas, en 1955 Tras su salida de la carcel, dos años más tarde, entra en relación con grupos del movimiento independentista En 1958 junto a otros compañeros funda el Movimiento Nacional Congoleño, primer partido político de ambito nacional, convirtiéndose rápidamente en el principal líder político del pais. No tarda en ser nuevamente encarcelado pero , gracias a la movilización popular, es liberado en 1960. Viaja a Bélgica para negociar la declaración de independencia Durante esa estancia, se celebran elecciones en las que sale elegido con el mayor númro de votos de los participantes El 23 de junio se forma el primer gobierno nacional con Joseph Kasavubu como Presidente y Lumumba como Primer Ministro, que proclamaría la independencia días despuçes, el 1 de julio

Los empresarios belgas, viendo peligrar su futuro en el nuevo pais, promueven a través de los jefes militares belgas la rebelión de algunas unidades del ejército. y en la confusión, la provincia de Katanga, región donde se encuentran las principales reservas mineras, se declara en República independiente, bajo la dirección de Moise Thombe Con la excusa de proteger a la población belga, Bélgica envia tropas a Katanga, intentando con sus armas sostener el gobierno secesionista.

Ante esta situación, el gobierno de Kinshasa recurrió a los Naciones Unidas para expulsar a los belgas y ayudar a restaurar el orden. Las tropas belgas se negaron a evacuar, y continuaron apoyando la secesión de Katanga. Ante la negativa de la ONU a intervenir para acabar con la secesión katangueña, Lumumba solicitó ayuda a la Unión Soviética. En agosto, reune a los principales líderes africanos en Kinshasa, y les pide que una sus fuerzas al gobierno del Congo . Estos movimientos en busca de apoyo y la ideología marxista de Lumumba, alarmaron a los poderes Occidentales y presionaron al Presidente Joseph Kasavubu para que acabara con él, cosa que hizo el 5 de septiembre, destituyéndole del gobierno.


El 14 de septiembrede 1960, el Coronel Joseph Mobutu, Jefe del ejército, se hace provisionalmente con el control político. El 2 de diciembre, Lumumba, temiendo por su seguridad, a pesar de que la ONU le proporcionaba protección, intenta llegar por avión a Kisangani donde cuenta con mayores apoyos, pero es detenido por el ejército. Lo sucedido desde entonces, desde su detención hasta su muerte, el 17 de enero de 1961, está lleno de lagunas. La versión oficial cuenta que, estando encarcelado en Katanga, a mediados de febrero intentó huir siendo mortalmente herido. Otras versiones cuentan que su arresto y posterior asesinato fue ejecutado por congoleños, obedeciendo las órdenes de servicios de inteligencia occidentales (belgas y EEUU).


"La brutalidad contra los africanos en esos campos fue de las más extremas y horripilantes de la historia: en un lapso de 20 años, la población disminuyó de 25 millones de personas a 15 millones. Por su parte, los capitalistas belgas y estadounidenses, como Guggenheim, Morgan y Rockefeller, se forraron los bolsillos con las enormes ganancias del caucho, madera y aceite de palma del Congo."

(...)
PATRICE LUMUMBA ES EXHIBIDO EN LEOPOLDVILLE EN UN CAMIÓN MILITARFotografía: GGB

"En los altos niveles del gobierno concluimos que si [Lumumba] sigue en el poder, las consecuencias serán catastróficas... para el mundo libre. Por eso, nuestra conclusión es que urge quitarlo de en medio lo antes posible".

Allen Dulles, director de la CIA,
memorando de 1960
"Ninguna brutalidad, maltrato o tortura me ha doblegado, porque prefiero morir con la cabeza en alto, con la fe inquebrantable y una profunda confianza en el futuro de mi país, a vivir sometido y pisoteando principios sagrados. Un día la historia nos juzgará, pero no será la historia según Bruselas, París, Washington o la ONU sino la de los países emancipados del colonialismo y sus títeres".
Patricio Lumumba, carta a su esposa,
Pauline Lumumba, enero de 1961,
una semana antes de su asesinato

DETALLES DEL CRIMEN
En los últimos años se han ido conociendo algunos detalles de este crimen. Por ejemplo, que en agosto de 1960, dos meses después de la independencia del Congo, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower ordenó el asesinato de Lumumba y que uno de los agentes encargados de esta tarea fue Frank Carlucci, quien había sido designado subsecretario de la Embajada norteamericana en Leopoldville y quien, con el tiempo, llegó a ser secretario de Estado durante la Presidencia de Ronald Reagan.
También se ha sabido que, días antes de su arresto por los hombres de Mobutu, el ministro belga de Asuntos Africanos ordenó a los líderes separatistas de Katanga la eliminación de Lumumba. De hecho, las torturas a las que fue sometido se hicieron bajo la presencia de soldados belgas. Y su ejecución se llevó a cabo por un pelotón dirigido por un oficial belga.
La muerte de Patrice Lumumba supuso una gran conmoción en el Congo, hasta el punto de que pocos años después, en 1966, uno de los responsables de su asesinato, el general Mobutu, ya como presidente del país, tuvo que rehabilitar su figura y nombrarlo héroe nacional.
En 2002, el gobierno belga reconoció su responsabilidad en este asesinato de una manera un tanto vaga, porque sigue negándose a investigar en profundidad lo sucedido y a reparar a los familiares de Lumumba. De hecho, sus hijos han emprendido una cruzada judicial y presentaron en 2010 una denuncia contra doce ciudadanos belgas, policías, militares y funcionarios, a quienes les acusan haber participado en el crimen de manera directa.
El asesinato de Lumumba está directamente relacionado con el imperialismo y el neocolonialismo de las potencias occidentales que siempre han pretendido hacer y deshacer en África a su antojo. Su muerte se convirtió en un símbolo de la resistencia frente a estos poderes extranjeros, pero sus discursos y sus palabras aún son recordados y han servido de inspiración a muchos africanos.
Poco antes de morir, en enero de 1961, Patrice Lumumba escribió una carta a su mujer en la que incluyó una frase que se ha repetido desde entonces una y otra vez y que se ha convertido en parte de su legado y que hoy, 50 años después, sigue vigente: "Ninguna brutalidad, maltrato o tortura me ha doblegado, porque prefiero morir con la cabeza en alto, con la fe inquebrantable y una profunda confianza en el futuro de mi país, a vivir sometido y pisoteando principios sagrados. Un día la historia nos juzgará, pero no será la historia según Bruselas, París, Washington o la ONU sino la de los países emancipados del colonialismo y sus títeres".
Para saber más, el sociólogo e historiador flamenco Ludo de Witte publicó en 2002 un desgarrador libro titulado El asesinato de Lumumba, editado en español por Editorial Crítica. Y en 2001, el director haitiano Raoul Peck rodó una película titulada Lumumba en la que arroja nueva luz sobre este crimen.





Título original: Lumumba
Año: 2001
Países:  Haití, Francia; Bélgica; Alemania
Género: Ficción, documental, basada en hechos reales
Intérpretes: Eriq Ebouaney; Alex Descas; Théophile Moussa Sowié; Maka Kotto


Dirección: Raoul Peck
Guión: Raoul Peck; Pascal Bonitzer
Fotografía: Bernard Lutic
Música: Jean-Claude Petit
Rodada en: Zimbabwe; Mozambique y Bélgica
Lumumba era un hombre que creía en la gente, luchaba por ayudar a su pueblo, por conseguir la independencia de un país cargado de una historia de colonialismo, abusos y desprotección. Así es como llego a ser primer ministro, pero a algunas personas les molestaba porque interfería con sus intereses.
El pueblo del que estoy hablando es El Congo que a mediados del siglo pasado era llamado El Congo belga por ser colonia de Bélgica. En la película muestran como vivía un belga y cómo un africano, una diferencia desmesurada.
Los intereses de otros países, el hecho de tomar decisiones apresuradas por complacer a todos los grupos políticos, sumada a las traiciones que lo rodearon derivaron en un destino fatal para él y dos de sus colaboradores más cercanos.
http://actualidadyentretenimiento.blogspot.com/2009/04/lumumba.html
Mary McLeod Bethune fue una pionera en la educación estadounidense y una líder en materia de derechos civiles. Mary Jane McLeod nació el 10 de julio de 1875, en Mayesville, Carolina del Sur, hija de ex esclavos, Bethune ganó una beca para asistir a Scotia Seminary en Concord, Carolina del Norte (ahora Barber-Scotia College), y al Institute for Home and Foreign Missions en Chicago (ahora el Moody Bible Institute). En 1904, se mudó a Daytona Beach, Florida, para fundar su propia escuela. La escuela, de una sola habitación, se convirtió en la Escuela Industrial y Normal de Daytona para niñas negras antes de fusionarse con el Instituto Cookman para niños en 1923. La escuela ya fusionada se afilió con la Iglesia Unida Metodista y se convirtió en la universidad históricamente para negros nombrada en su honor como la Bethune-Cookman College (ahora Bethune-Cookman University). En 1936, el Presidente Franklin D. Roosevelt designó a Bethune como directora de la División de la Administración Nacional de la Juventud para Cuestiones relacionadas con los Afro-americanos, lo que la convirtió en la primera mujer negra en ser directora de una agencia federal. También fundó el Consejo Nacional para la Mujer Negra y fue miembro activo de la Asociación Nacional de Mujeres de Color hasta su muerte en mayo de 1955.



Isaak Emanuílovich Bábel, en Ruso: Исаа́к Эммануи́лович Ба́бель (Odesa13 de julio de1894 – 27 de enero de 1940) fue un periodista, escritor y dramaturgo soviético. Fue detenido, torturado y ejecutado durante la Gran Purga de Stalin.
Escritor ruso, especialmente apreciado por crear impactantes tramas argumentales condensadas en relatos muy breves. Sus primeros relatos aparecieron en 1916 y durante los siguientes quince años llevó a cabo la gran mayoría de sus trabajos. Realistas y violentos, incluso sensuales a veces, sus cuentos se basan en las experiencias y observaciones de cuando sirvió en las fuerzas rusas destacadas en Polonia, a comienzos de la década de los veinte. Recogidos en Caballería roja (1929), le procuraron una gran celebridad. Babel escribió también sobre la vida de los judíos de su región natal, Odessa, mezclando la objetividad y la ternura con el humor, la crueldad y numerosos elementos fantásticos. Sus obras teatrales, como Ocaso (1928), levantaron menos entusiasmo, a pesar de que el Teatro del Arte de Moscú las representó con grandes medios escenográficos. Fue ejecutado en Moscú en 1941

Cuentos de Odessa (fragmento)

El entierro tuvo lugar a la mañana siguiente. Puede preguntar por aquel entierro a los mendigos del cementerio. Pregunte también a los criados de la sinagoga, a los vendedores de aves o a las ancianas del segundo asilo. Entierro como aquél no lo había visto aún Odessa ni lo verá el resto del mundo. Los guardias municipales lucieron aquel día guantes de hilo. En las sinagogas, cubiertas de verdor y abiertas de par en par, ardía la electricidad. Sobre los caballos blancos que tiraban de la carroza se balanceaba un negro plumaje. Sesenta cantores abrían el cortejo. Los cantores eran niños, pero cantaban con voces femeninas. Los jefes de la sinagoga de los vendedores de aves conducían del brazo a la tía Pesia. Tras los jefes iban los miembros de la sociedad hebrea de dependientes de comercio, y a continuación, los abogados, los doctores en medicina y las enfermeras-comadronas. A un lado de tía Pesia se encontraban las gallineras del Mercado Viejo; al otro lado, las respetables lecheras de Bugaievki envueltas en anaranjados chales. Esas mujeres pisaban con la firmeza de los gendarmes en la revista de un día de fiesta nacional. Sus anchos muslos exhalaban aromas de mar y de leche. Detrás de todos, seguían desmadejadamente el cortejo los empleados de Rubim Tartakovski. Eran cien personas, o doscientas, o dos mil. Llevaban levita negra con solapas de seda, y botas nuevas que gruñían como lechones en un saco. "

Bibliografía

  • Babel, Isaak. Cuentos de Odessa, Barcelona, Bruguera, 1981.
  • BÁBEL, Isaac: Debes saberlo todo (Relatos 1915-1937). Madrid, Alianza, 1976. Traducción del inglés: Veronica Head.
  • BÁBEL, Isaac: Cuentos de Odessa y otros relatos. Madrid, Alianza, 1972. Traducción: José Fernández Sánchez.
  • Isaak Emmanuilovich Babel. Siete Relatos. Grupo Editorial Norma, 1998. 
  • Isaak Babel. Caballería Roja - Diario de 1920. 221 pag. 

Isaak Babel y Caballeria Roja

Domingo 21 de marzo de 2010. Nodo50 
Nekane Bengoa
"En las siguientes líneas de mi carta me apresuro a escribirle sobre padrecito, que hace un año mató a golpes a mi hermano Feodor Timofeyevitsch Kurdyukof. Nuestra brigada roja, la del compañero Paulitschenko, atacaba Rostof, cuando se cometió una traición en nuestras filas. Por entonces estaba padrecito con Denikin mandando compañía como suplente."
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Fotografía de la ficha de Babel detenido por el NKVD
La carta es uno de los 34 relatos breves que componenCaballeria Roja. Publicado en 1925, es el resultado del trabajo de Isaak E. Babel sobre su diario de guerra, en el que recogió sistematicamernte su experiencia como soldado en el famoso "Primer Ejército de Caballería" del mariscal Semyon Budionni. Microhistorias, "cápsulas literarias", "relatos caleidoscópicos" a partir de su participación en la guerra civil rusa y en la campaña contra Polonia. El libro fue duramente criticado por el propio Budionni, escandalizado por la crudeza del relato y el desprecio de Babel por la "mitica" y la propaganda.
Hay en Caballeria Roja un esfuerzo evidente por dar fe de la realidad en terminos concretos. Los protagonistas de las guerras y las revoluciones son de carne y hueso, viven y encabezan grandes acontecimientos históricos, y lo hacen condicionandos por sus propias miserias y contradicciones, no siempre luchando contra ellas. El marco histórico de la confrontación es épico y al tiempo la cotidianidad es esperpento. La burocracia soviética crucificó al libro porderrotista sin comprender que Babel parece querer contar que las gestas colectivas suelen alimentarse de un montón de incompresibles y dramáticas peripecias individuales. Muchas dramáticas, otras patéticas, trágicas. "Es espléndido nuestro ejercito" escribe Babel poco después de describir la ejecución despiadada de una campesina que malvive traficando con alimentos (La sal).
En los años 30 Babel será sometido a duras presiones para modificar su manuscrito y adaptarlo a los cánones del "realismo socialista". Había que eliminar la ironía, hacer desaparecer la carga sarcástica y profundamente humana de su visión sobre la guerra y los hombres y mujeres que participaron en ella. De la misma manera que Mijail Bulgakov (La Guardia Blanca) pagó cara su sensibilidad al describir la crisis colectiva de la oficialidad zarista desde la experiencia individualizada de seres humanos que luchan, sufren, matan y mueren en defensa de un mundo que se derrumba; el stalinismo condenó a Babel por presentar a unos vencedores demasiado humanos, como sujetos pegados a sus contradicciones que en la guerra social ganan y pierden, se equivocan, sufren, matan. Hay también un punto de melancolía y tristeza en Babel al describir la descomposición del universo religioso y cultural judio en el campo ucraniano, sacudido por la guerra revolucionaria y la destrucción de sus relaciones de propiedad y de producción tradicionales. Mal asunto este para un escritor judío en la Unión Soviética de los años 30, donde antisemitismo y depuración política se reforzaban en una pinza criminal.
Acusado de "trotskysta", de cometer "crimenes contra el Estado soviético" y de trabajar para "potencias extranjeras" fue detenido y fusilado en 1940.
Nekane Bengoa

LA CARTA

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Portada de la primera edicion rusa de Caballeria Roja
He aquí la carta que me dictó, para su casa Kurdyukof, un soldado de nuestra sección. La carta merece no ser olvidada. La escribí sin el menor aditamento, y fidedigna y literalmente la transcribo:
Querida madre Yefdokia Feodorofna: En las primeras líneas de esta carta, me apresuro a participarle que, gracias a Dios, vivo y estoy sano, lo cual desearía oír también de usted. Me inclino profundamente ante usted desde la blanca frente hasta la tierra húmeda... [Siguen parientes, padrinos, compadres... Prescindimos de todo esto y vamos al segundo párrafo.]

Querida madre Yefdokia Feodorofna Kurdyukova: Me apresuro a escribirle a usted que estoy en la caballería roja del compañero Budienny. Su compadre Nikon Vassilievitsch está también aquí. Ahora es un héroe rojo. Me ha llevado con él a la expedición de la sección política, desde donde enviamos al frente literatura y periódicos: Izvestia de Moscú, del Comité Central Ejecutivo, Pravda de Moscú, y nuestro querido e implacable periódico El Jinete Rojo, que todo combatiente, en el frente más avanzado desea leer para batir luego con ánimo heroico a los insolentes nobles..., y a mí me va divinamente con Nikon Vassilievitsch.

Querida madre Yefdokia Feodorofna: mándeme usted muchas cosas, todo lo que pueda. Haga el favor de matar el cerdo pío y mandarme un paquete a la sección política del compañero Budienny, para Vassili Kurdyukof. Todos los días me acuesto sin comida y sin ropa, así es que paso un frío horrible. Escríbame una carta sobre mi Stiopa y dígame si vive o no. Haga el favor de tener cuidado de él y escríbame si tiene todavía aquel defecto o ha pasado ya, y también sobre la matadura en la pata delantera y si le han herrado ya o no. Haga el favor, querida madre Yefdokia Feodorofna, de lavarle la pata con el jabón que le dejé detrás del santo, y si se ha gastado ya el jabón, compre más en Krassnodar y Dios no la abandonará. Puedo decirle también que esta tierra es muy miserable. Los campesinos huyen con sus caballos a los bosques ante nuestras águilas rojas. Trigo se ve muy poco y está bajísimo. Nosotros nos reímos de él. Los campesinos siembran centeno y avena también. El lúpulo crece aquí en estacas, lo cual da un gran aspecto. Hacen aguardiente de él.

En las siguientes líneas de mi carta me apresuro a escribirle sobre padrecito, que hace un año mató a golpes a mi hermano Feodor Timofeyevitsch Kurdyukof. Nuestra brigada roja, la del compañero Paulitschenko, atacaba Rostof, cuando se cometió una traición en nuestras filas. Por entonces estaba padrecito con Denikin mandando compañía como suplente. Gente que le ha visto dice que llevaba su medalla como en tiempos del antiguo régimen. A consecuencia de aquella traición se nos hizo prisioneros a todos, y padrecito echó la vista encima de mi hermano Feodor Timofeyevitsch. Padrecito empezó a dar con el sable a Fedia, gritando al mismo tiempo: "Carroña, perro rojo, hijo de perro" y más todavía, y le siguió golpeando hasta que oscureció y hasta que mi hermano Feodor Timofeyevitsch cayó muerto. Entonces le escribí a usted una carta de cómo Fedia estaba enterrado sin cruz. Pero padrecito me pilló la carta y me dijo: "Hijos de madre, que habéis salido a la madre, sois una ralea de zorra. Yo he preñado a vuestra madre y volveré a preñarla. Mi vida camina a su fin; pero, en nombre de la Verdad, voy a exterminar a mi propia simiente...", y mucho más dijo todavía. Yo soporté ese sufrimiento como nuestro salvador Jesucristo. Pero pronto escapé de padrecito y volví a alistarme en las tropas del compañero Paulichenko. Y nuestra brigada recibió orden de dirigirse a la ciudad de Voronezh para equiparse, y allí nos dieron caballos, mochilas, polainas y todo lo que nos hacía falta. Puedo decirle, querida madre Yefdokia Feodorofna, que Voronezh es una ciudad muy bonita; pequeña, aunque más grande que Krassnodar. La gente es muy guapa y hay allí un riachuelo que sirve para bañarse.
Todos los días nos han dado dos libras de pan, media libra de carne y bastante azúcar, de manera que al levantarnos, y por la noche lo mismo, hemos tomado té dulce y hemos olvidado el hambre. A mediodía fui a ver a mi hermano Semión Timofeyevitsch para hartarme de ganso y de tortilla dulce. Después me dormí. Por entonces quiso todo el regimiento tener de comandante a Semión Timofeyevitsch por su valentía, y vino orden del compañero Budienny, y Semión Timofeyevitsch recibió dos caballos, magnífica vestimenta, un carro para el bagaje y la orden de la Bandera Roja, y yo, como hermano suyo, me he quedado con él. Si ahora nos ofendiese un vecino, Semión Timofeyevitsch podía matarle sin más ni más. Después empezamos a perseguir al general Denikin; matamos a miles de los suyos y los echamos hasta el mar Negro; pero ni rastro de padrecito, y eso que Semión Timofeyevitsch ha hecho indagaciones sobre él en todas partes porque le atormenta el recuerdo de su hermano Fedia. Pero, querida madre, ya conoce usted a padrecito y sabe usted lo testarudo que es. Se había pintado tranquilamente la barba roja de negro, y se hallaba vestido de paisano en la ciudad de Maikop, donde nadie podía conocer que era un verdadero sargento de caballería del antiguo régimen. Pero la verdad se abre paso siempre. Su compadre Nikon Vassilievitsch le vio por casualidad en una choza y dio cuenta de ello a Semión Timofeyevitsch. Montamos a caballo y corrimos furiosamente doscientos kilómetros, yo, mi hermano Semión y unos cuantos mozos voluntarios.

Y ¿qué vimos en la ciudad de Maikop? Pues vimos que el interior no sufre como el frente, y que lo mismo que allí, en todas partes hay traición, y que todo está lleno de judíos, igual que en el antiguo régimen. Y Semión Timofeyevitsch disputó violentamente en la ciudad con los judíos, que tenían a padrecito bajo cerrojos y no querían entregarle diciendo que había llegado orden del compañero Trotski de no matar a los prisioneros; que ellos mismos le juzgarían; que no querríamos ser malos con ellos; que padrecito recibiría lo suyo. Pero demostró que era comandante de un regimiento y que poseía todas las órdenes de la Bandera Roja del compañero Budienny. Amenazó con apalear a todos los que defendían la persona de padrecito y no quisieran entregarle, y los mozos del pueblo amenazaban también con ello. Y cuando padrecito salió, empezó Semión Timofeyevitsch a pegar a padrecito y, según la costumbre de la guerra, apostó en el patio a todos los soldados. Y luego Senka le tira agua a la cara a padrecito Timofei Rodionitsch, y la pintura corría barba abajo. Y Senka preguntó a Timofei Rodionitsch:
—¿Le va a usted bien en mis manos, padrecito?
—No —dijo padrecito—; me va mal.
Entonces preguntó Senka:
—Y a Fedia, ¿le iba bien en sus manos cuando le mató usted a golpes?
—No —contestó padrecito—; mal lo pasó Fedia.
Entonces volvió a preguntar Senka:
—¿Creía usted entonces, padrecito, que también usted lo pasaría mal alguna vez?
—No —dijo padrecito—; no creí que lo pasaría mal.
Entonces se volvió Senka a los que estaban presentes y dijo:
—Yo creo que vosotros no andaríais con miramientos conmigo si cayera en vuestras manos. Con que, padrecito, vamos a terminar...
Entonces Timofei Rodionitsch empezó con todo descaro a decir cosas a Senka, a la madre de Senka y a la madre de Dios, y Senka a pegarle en los morros; y Semión Timofeyevitsch me mandó salir del patio, así que no puedo decirle, querida madre Yefdokia Feodorofna, cómo terminó padrecito, porque entonces precisamente me echaron del patio.
Luego acuartelamos en la ciudad de Novorossik. De esta ciudad puede decirse que detrás de ella no hay más tierra seca... Agua, pura agua, el mar Negro. Allí estuvimos hasta mayo, luego fuimos al frente polaco y allí nos las entendimos con los nobles hasta no poder más...
Quedo de usted su querido hijo
Vassili Timofeyevitsch
Madrecita, eche una mirada de cuando en cuando a Stiopa y Dios no la abandonará...
Ésta es la carta de Kurdyukof, en la que no he cambiado una palabra. Cuando la terminé, cogió la hoja escrita y se la metió debajo de la camisa, pegada al cuerpo.
—Kurdyukof —pregunté al mozo—, ¿era malo tu padre?
—Mi padre era un perro contestó sombríamente.
—¿Y tu madre es mejor?
—¡Psss!... Si quieres verla... Aquí tienes a nuestra familia.
Y me alargó una fotografía arrugada. Allí se veía a Timofei Kurdyukof, un sargento de caballería, ancho de hombros, con gorra de uniforme, la barba cuidadosamente partida, los pómulos salientes e inmóviles y los ojos fijos, sin color ni expresión. A su lado, en un sillón de mimbre, una campesina pequeña miraba vivazmente. Estaba sentada, con una blusa que caía sobre la falda y con un semblante enfermizo, dulce y tímido. Y en el inocente fondo de la fotografía —flores y palomas— estaban de pie como árboles, dos mozarrones; dos raros gigantes de mirada apagada, caras anchas, tiesos como a la voz de "¡Firmes!" Eran los dos hermanos de Kurdyukof: Feodor y Semión.

LA TRAGEDIA DE ISAAK BABEL

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Isaak E. Babel
«Babel aprendió a escribir de manera sucinta, condensando sus experiencias en cápsulas muy bien balanceadas. Cada uno de sus cuentos era reescrito una y otra vez. Algunos los llegó a rehacer hasta un centenar de veces. Se apasionaba con lo que hacía. Confesaba que cuando no podía perfeccionar una oración le entraban palpitaciones cardiacas. Un pasaje de quinientas, o mil, palabras podía llevarle hasta un mes para concluirlo. Escribir era para él tan angustioso como escalar una afilada escarpa, le confesó a Paustosky, ganando cada metro con una trabajosa ascensión. Babel le dijo a su colega y amigo, que no tenía imaginación, era incapaz de inventar nada; necesitaba autenticidad, tenía que nutrirse con incidentes reales que luego iba transformando. Presenciaba situaciones extremas de la conducta humana y las recogía fielmente para luego convertirlas en literatura. Su olfato especial consistía en saber seleccionar adecuadamente sus muestras de vida.»
(...)
«El juicio de Isaac Babel tuvo lugar el 26 de enero de 1940 en la oficina de Laurenti Beria, el sucesor de Yagoda. Duró veinte minutos. Por las actas, que ahora se conocen, se sabe que sus últimas palabras fueron: "No soy un espía. Nunca permití ninguna acción contra la Unión Soviética. Me acusé falsamente y me forzaron a acusar a otros. Solamente pido una cosa: ¡déjenme terminar mi trabajo!". A la una y media de la madrugada fue ejecutado.»
La tragedia de Isaak BabelLisandro Otero. Rebelión