miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cuadro de Gustav Klimt vendido por 36 millones de dólares

Un cuadro de Gustav Klimt se ha vendido hoy( 02/11/2011)por 36 millones de dólares en la casa de subastas Sotheby's. El título del lienzo es Litzlberg en el Attersee, un paisaje pintado por el artista austríaco en 1914 y robado por los nazis en 1941.

La ONU alerta de que el cambio climático mermará los avances logrados en el desarrollo humano



En los últimos 40 años, los países más pobres progresaron un 82% en el índice de la ONU que mide la calidad de vida



Un vuelco preocupante. Con este pesimista augurio abre Naciones Unidas su último informe sobre desarrollo humano, presentado hoy( 02/11/2011) en Copenhague (Dinamarca), en el que advierte del riesgo de que en muchos países, sobre todo en los más pobres, se dé un paso atrás en los avances logrados en las últimas cuatro décadas en la mejora de la calidad de vida. Y se fija en una amenaza: el deterioro del medio ambiente.
Entre 1970 y 2010, las economías más atrasadas avanzaron un 82% en el índice de desarrollo humano (IDH), duplicando el promedio mundial. Y si se mantuviera ese ritmo, para mediados de siglo la mayoría de los países de ese grupo habrá alcanzado el nivel de desarrollo actual de los que hoy se encuentran primeros en la clasificación. Convergencia que, sin embargo, está en peligro y podría frenarse "abruptamente" por el impacto del problema medioambiental. Es, como señala Bill Orme, director del informe independiente que publica la ONU, una forma diferente de ver el reto del cambio climático, como factor que potencia el círculo vicioso del empobrecimiento. De hecho, son los países en desarrollo los que empiezan a desmarcarse del patrón para 2050. "Los más pobres son los que más sufren por la degradación del medio".
El informe dibuja dos nuevos escenarios de lo que puede suceder en el índice de la calidad de vida si no se afronta ese reto. En una situación de "desafío ambiental", se observaría una caída del 8% con respecto a la tendencia media proyectada a escala global para 2050. Esa corrección se doblaría para entonces al 15% en un marco hipotético de "catástrofe ambiental".
El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo pide por ello "acciones decididas" para evitar que los avances logrados por los países pobres se frenen. "La sostenibilidad es un asunto de justicia social. No es solo un tema ambiental", afirma Helen Clark, responsable del PNUD. "Debemos ser conscientes de que todo lo que hacemos tiene consecuencias".
La crisis económica, insisten los relatores, "no es excusa". Y aprovechan para hacer causa intelectual por el impuesto sobre las transacciones internacionales para financiar el desarrollo. Técnicamente, dicen, es posible. Y con una tasación "minúscula" (0,005%) puede obtenerse un gran volumen de fondos (40.000 millones de dólares al año) sin afectar al comercio.
La ONU recuerda que vivir en un ambiente saludable es un derecho, no un privilegio, por eso destaca la importancia de que se integre la igualdad social en las políticas medioambientales. Y resalta que la mitad de los casos de desnutrición se deben a factores medioambientales, como la escasez de alimentos por las sequías o la contaminación del agua.
Agravamiento de las desigualdades internas
Sin embargo, el problema no acaba con el cambio climático. En los últimos años, la distribución de los ingresos ha empeorado y se han agravado las desigualdades internas. En esta edición, la ONU ha analizado 187 países para elaborar su índice de desarrollo humano. Noruega aparece en el primer lugar, seguido por Australia y los Países Bajos. En la cuarta posición figura EE UU, pero cuando se tiene en cuenta el factor de la desigualdad, cae al 23. "Cuando se contabilizan las desigualdades internas en materia de salud, educación e ingresos, algunas de las naciones más ricas del mundo quedan excluidas de los primeros lugares", explica Milorad Kovacevic, responsable del índice. Es lo que sucede también con Corea del Sur e Israel. Con este factor, la ONU espera completar su controvertido análisis.
Hay otros países en los que, sin embargo, se observan mejoras. Es el caso de España. Su índice de desarrollo humano sigue en el puesto 23 si se utilizan los mismos parámetros que se han repetido en el informe desde 2005. Si se comparan simplemente las clasificaciones de un año y otro, hay un ligero retroceso del puesto 20 al 23. pero esto, advierte Naciones Unidas, no debe hacerse, porque de un año a otro se miden aspectos diferentes (aquí entra en acción el impacto que se le ha dado este año a los factores medioambientales) y otros, como que se inciorporan nuevos países a la lista. Sin embargo, cuando se tiene como referencia el factor desigualdad, España escala seis posiciones, situándose en el puesto 17. Una evolución similar se ve en Suecia, el país más avanzado en igualdad de género, y en Dinamarca o Eslovenia.
"El acceso a la salud y a la educación son tan importantes para la ecuación como los ingresos", señala el relator del estudio, a la vez que afirma que "estos datos corroboran que estamos antes grandes desigualdades en muchos países". En lo más bajo de la lista de desarrollo humano aparecen República Democrática del Congo, Níger y Burundi.
España
Sobre españa, aparte de las consideraciones generales como su puesto en la clasificación, el informe destaca varios aspectos. Por ejemplo:
- Es de los países con una mayor apuesta por el energía solar.
- Se han puesto en marcha políticas para gravar las transacciones financieras con el fin de disminuir la desigualdad.
- Mantiene una tendencia estable en la clasificación desde 2006 (igual que la tienen Noruega y Australia en los dos primeros puestos).
- Ocupa el puesto 13º en el índice de desigualdad de género.
- De los índices medioambientales, la mayor satisfacción está en la calidad del agua (el 83,6%). En Dinamarca es del 97,4%. La satisfacción general con la vida está en el 6,2 sobre 10 (en Noruega es el 7,6).

En el siglo XX el tabaco mató a 100 millones de personas

La nicotina refuerza el efecto biológico de la cocaína

Un estudio con ratones demuestra que la exposición al tabaco activa la adicción a otras drogas

Un fumador
El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos calcula que en el siglo XX el tabaco mató a 100 millones de personas.- AP

Lo de que una droga lleva a otra ha sido tradicionalmente un argumento más moralista que científico. Ya se sabe: "Se empieza con los porros y se acaba...". Pero, desde luego, no todas las personas que fuman o beben, ni muchísimo menos, acaban enganchadas a la cocaína. Eso sí, hay una base fisiológica que puede explicar que sea más fácil pasar de una sustancia a otra. Lo han comprobado en ratones investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York.
El trabajo, que publica Science Translational Medicine (con el aval de la AAAS, Asociación Americana para el Avance de la Ciencia), ha demostrado que los animales expuestos a nicotina activaban un gen, el FosB, implicado en la reacción ante la cocaína.
Pero lo curioso es que según los investigadores "datos de un pequeño grupo de estudiantes de preparatoria del Estado de Nueva York, que fueron rastreados de la edad de 15 a los 34 años, son iguales a los hallazgos en ratones". "La mayoría de los usuarios de cocaína en el grupo fumó cigarrillos antes de comenzar a consumir cocaína, y empezaron su consumo de cocaína al tiempo que eran fumadores muy activos", indican. Por eso afirman que sus "datos sugieren que intervenciones efectivas no solo prevendrían el fumar y sus consecuencias negativas en la salud sino que también disminuirían el riesgo de progreso hacia drogas ilícitas crónicas".
Esta parte del trabajo, sin embargo, no está tan desarrollada y no se ha visto la relación biológica. En el ser humano los comportamientos -y las adicciones lo son- tienen múltiples factores. Es normal que las personas que toman cocaína hayan fumado o fumen, ya que el consumo de ambas sustancias comparten aspectos comunes (está mal visto y casi perseguido, lo que puede atraer a ciertas personalidades con tendencia a conductas marginales). Porque si no fuera así, los índices de consumo serían similares, y no lo son. En EE UU (y en España) hay 4 fumadores por cada consumidor de cocaína, lo que indica que la exposición a la nicotina puede ayudar a probar otras sustancias, pero no lo determina.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/nicotina/refuerza/efecto/biologico/cocaina/elpepusoc/20111102elpepusoc_15/Tes