Plasmando el horror en un lienzo.

Las guerras han sido  plasmadas en multitud de ocasiones en fotografía y pintura , pero hoy nos quedamos con un pintor que vivió la guerra en su propia carne y supo dibujarla con la gran diversidad de estilos que como excepcional pintor tocó. Su nombre: Otto Dix.
Aunque calificado siempre como expresionista, la verdad es que Otto Dix tocó diferentes estilos que plasmó en sus dibujos, desde el expresionismo hasta el dadaísmo, pasando por el cubismo y el expresionismo. La misma diversidad mostró con los materiales, ya que dibujaba a carboncillo, acuarela o lienzo. Años más tarde, parte de su obra abanderaría el movimiento pictórico llamado “Nueva Objetividad”.
Nacido en Gera, Alemania el 2 de diciembre de 1891, en el seno de una familia obrera y sin recursos, pero de gran cultura, pronto sintió pasión por el dibujo y atracción por los pintores renacentistas, a pesar que su mentor le dijo que no tendría futuro como dibujante, sin llegar a adivinar que sería uno de los grandes pintores del siglo XX.
Al inicio de  la I Guerra Mundial,  Dix se alista como voluntario en el regimiento de artillería alemán. Desde entonces, todo lo que ve en el frente le deja marcado, y a su regreso, esos horrores se convertirán en uno de los temas más recurrentes en su obra junto a la crítica social de lo que en su país esta comenzando a ocurrir gracias al auge del nacionalsocialismo a partir de 1933.
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Debido a esta critica,la Gestapole coloca en su lista negra y llega a considerarlo un “artista degenerado”. Dix comenzó a vagar por Alemania viviendo en distintas ciudades. Pero la figura de Dix era ya conocida y admirada por artistas y en su ciudad natal Gera, se expuso parte de su obra que fue rápidamente retirada por los nazis.
En 1938 es detenido, tras un atentado fallido a Hitler, en el que no estuvo implicado, pero quela Gestapo aprovechó para detener a todas personas “non gratas” del régimen.
 Al poco y por falta de pruebas es excarcelado, pero 260 de sus obras fueron requisadas, y la mayor parte quemadas.
Al estallar la II GuerraMundial, Dix, es obligado a combatir y cae prisionero en Francia, en 1945, estando cautivo 1 año. Lo que ve en esta guerra se suma a los horrores ya conocidos de la anterior y cuando regresa a casa trabaja sin descanso exponiendo en la RDAy en la RFA, y siendo igual de valorado en ambas Alemanias.
Realiza varias exposiciones y recibe numerosas galardones, incluida la Cruz del Mérito, y es nombrado ciudadano honorario de Gera, hasta su muerte por un ataque de apoplejía el 25 de julio de 1969 en Singen.
Fuentes:
http://parasitivismo.blogspot.com/2011/05/otto-dix-el-pintor-de-la-guerra.html


Las aventuras fotográficas de Ebbets

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Conozcamos hoy un poco la vida de Charlie Clyde Ebbets, corredor  de automóviles, cazador, pescador, actor, piloto, periodista,  luchador y gran fotógrafo de cuya cámara salieron algunas de las instantáneas más célebres de la historia.
Chales Ebbets nació en Gagdsen, un pequeño pueblo de Alabama, en 1905. Su afición por la fotografía comenzó en él siendo todavía un niño y no dudo, con tan solo 8 años, en comprar su primera cámara en una tienda local, cargando el importe en la cuenta que su madre tenía allí abierta, acto valiente que le costó un buen tirón de orejas pero que valió la pena, ya que al final consiguió quedarse con la cámara.
Su fotografía más famosa: Lunchtime atop a Skycraper
Con quince años comenzó a trabajar junto a su padre en un periódico local publicando allí sus primeras fotografías. De alma inquieta y aventurera, viajó al sur de Florida donde hizo una incursión en el mundo del cine tanto delante como detrás de la cámara. Llegó incluso a protagonizar una serie de filmes donde encarnaba a un cazador y aventurero en Africa “Wally Renny”.
Dejó el cine, en el que no se acababa de encontrar a gusto y continuó trabajando como fotógrafo freelance para el Miami Daily News y para el boxeador Jack Dempsey. Muchos famosos que pasaban por Florida comenzaron a requerir a Ebbets para que les realizara algún que otro reportaje.
En 1927 fue una de las tres personas elegidas por la Essex Motor Company para hacer el Tamiami Trail, un complicado recorrido en automóvil desde Miami a Tampa, en virtud de su amplio conocimiento de la región y la vida silvestre y su habilidad con una cámara para documentar la aventura para los periódicos y la Compañía de Motor Essex quien patrocinó el viaje y el coche. Las fotos de su éxito se llevaron a los periódicos de todo el país.
A comienzo de los años 30, ya era algo común ver sus fotografías publicadas en los grandes diarios del país y en 1932 fue contratado como director de fotografía en la construcción del Rockefeller Center, en Manhattan, donde tomaría su foto más conocida y famoso, la mítica “Lunchtime atop a Skycraper”.
Volvió tiempo después a Florida, su lugar predilecto y donde pasaría la mayor parte de su vida. Allí viajó por todo el estado y se convirtió en fotógrafo oficial del parque nacional Everglades, donde realizó un amplio trabajo sobre naturaleza y antropología, siendo el primer hombre blanco en contemplar las ceremonias y fiestas de los indios Seminolas. En 1935 fundó la Miami Press Photographer´s Association, cubriendo también ese mismo año el célebre huracán del Día del Trabajo, que devastó los Cayos de Florida. Estas fotos del huracán fueron publicadas en los diarios de todo el mundo.
Explorando los rincones desconocidos del parque Everglades sufrió un accidente que le acarreó una lesión en la espalda. Comenzaba la Segunda Guerra Mundial y, pese a ser piloto titulado, su lesión le libró de estar en la primera línea del frente. No obstante, durante toda la guerra sirvió para los servicios especiales de la fuerza aérea, documentando todas las fases de desarrollo y capacitación del personal en la base de Florida. También viajó a América del Sur, donde supervisó la formación de los pilotos estadounidenses y británicos en las bases de Brasil.
Finalizada la guerra, volvió a su placentera vida en Miami, como fotógrafo oficial de la ciudad y donde ampliaría su enorme colección de vida salvaje de los Everglades.
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Sus fotografías aparecieron en la Miami Daily News, The New York Times, National Geographic, Al aire libre sin límite, Campo & Stream, Popular Náutica, U. S. Cámara, Outdoor Life, Mira Magazine, Macworld, entre otras…
En 1978, a los setenta y dos años, un cáncer acabó con su vida, pero no con su enorme trabajo  que perdurará como recuerdo de este peculiar personaje y de su modo de ver la vida, siempre a través de un objetivo.
Charles Ebbets con su cámara, en el Rockefeller Center
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Fuentes: