domingo, 26 de junio de 2011

Hemingway, entre el idealismo y el desencanto

Aniversario. El próximo 2 de julio se cumplen 50 años  de la muerte del escritor que hoy nos acerca a los  valores de la Generación Perdida

PAULA CORROTO Madrid 26/06/2011

El escritor Ernest Hemingway, en 1954.

El escritor Ernest Hemingway, en 1954.GETTY IMAGES


Era una calurosa tarde de julio de 1923. Un veinteañero Ernest Hemingway (Oak Park, Illinois, 1899-Ketchum, Idaho, 1961) se hallaba apostado en la puerta trasera del Hotel Maisonnave de Pamplona, muy cerca de la popular calle Estafeta. Esperaba con ansiedad a que cruzasen los toros del encierro. De repente, un mozo le cogió de la mano y el futuro escritor se asustó. Tanto que intentó agarrarse a todo lo que vio a su alrededor. Tiró un jarrón de leche y cuantas cosas se interpusieron en su camino. Al final, el corredor le soltó y el joven norteamericano, que había acudido a la capital navarra como corresponsal del Toronto Daily Star, acabó en el suelo, atemorizado. El hombre que años después se jactaba de cazar leones en África y de ser uno de los primeros en entrar en París tras el desembarco de Normandía acabó temblando.
La anécdota la cuenta Fernando Hualde, conserje del hotel pamplonés La Perla, en el cual Hemingway se alojaba siempre que acudía a los Sanfermines a partir de los años cincuenta. La historia, que Hualde conoce tras haberse pasado más de media vida en el hotel, muestra el carácter dual del escritor: la pasión y la frustración, el idealismo y el desencanto, la valentía y la furia. Particularidades que muchos años después, el 2 de julio de 1961, le llevaron a pegarse un tiro con su escopeta en su casa de Ketchum. La próxima semana se cumplirán 50 años de esta muerte que, como señala el crítico literario Carlos G. Reigosa, "ya está aceptada como suicidio, a pesar de que su amigo el torero Antonio Ordóñez insistiera en aquella época que un hombre como él jamás acabaría su vida con un disparo. Al contrario, el escritor tenía todas las características para matarse".
El gran tema del novelista es la tragedia de la vida y la lucha por la supervivencia

"Con morir, no basta"

Hemingway escribió en El Viejo y el mar (1952) que el hombre podría ser destruido, pero jamás derrotado. En la frase lapidaria de este relato que le valió el Premio Pulitzer en 1953 un año después obtuvo el Nobel de Literatura se halla concentrada su vida y su obra. Dos años antes, en Al otro lado del río y entre los árboles (1950) ya había dejado como epitafio: "Con morir, no basta". "Todo esto es lo que le convierte en un gran clásico. El gran tema de Hemingway es la tragedia de la vida y la lucha por la supervivencia. Y lo que siempre demuestra es una profunda admiración por el ser humano, a pesar de las guerras y las injusticias", apunta el filólogo Gabriel Rodríguez Pazos. Como el mismo Hemingway escribió, el último paso del hombre debe ser la resignación, ya que "es el sentimiento que precede a la aniquilación".
Precisamente, medio siglo después de aquel disparo, ciertos valores que adoptó Hemingway si se pule todo esa estampa casi folclórica del macho alfa y el rifle en las manos pueden ser recuperadas si nos atenemos a las circunstancias actuales. El escritor formó parte de la Generación Perdida, el término acuñado por Gertrude Stein para designar a aquellos escritores veinteañeros a los que la Primera Guerra Mundial les había escamoteado las ilusiones. Fueron también los primeros autores que vieron desmoronarse el sueño americano tras el crack de 1929. John Dos Passos, Francis Scott Fitzgerald, William Faulkner, Ezra Pound, Erskine Cadwell y John Steinbeck vieron cómo se tambalearon los bancos de Rockefeller. Todos ellos llevaron a la literatura sus sensaciones de frustración e intentos de supervivencia rehogados con euforia, alcohol y jazz. El retrato de las miserias del hombre y su desorientación quedaron reflejados en novelas como Manhattan transfer (Dos Passos), El ruido y la furia (Faulkner) o Las uvas de la ira(Steinbeck).
Hemingway siempre apoyó a la República. Financió a los milicianos y grabó 'Tierra Española'

Rebeldía y pesimismo

Sin embargo, ante la decepción, Hemingway nunca afloja las rodillas. En las antípodas del hedonista Scott Fiztgerald, mucho más imbuido por el pesimismo, el autor de Muerte en la tardearremete contra los que se dejan matar en la plaza. Por eso, esta rebeldía que parte del desencanto casa hoy con una juventud a la que también se ha denominado Generación Perdida. Sin oportunidades, sin trabajo e inmersos en sociedades en bancarrota son los jóvenes que han expresado su decepción a través de protestas en plazas de todo el mundo tras sufrir una crisis económica que, según los expertos, es la peor desde el crack de 1929. "Hemingway compartiría hoy plenamente estos movimientos porque en todos ellos hay un idealismo. Él estaría en las acampadas, sobre todo, porque también era un hombre al que le gustaba pisar el terreno", admite Reigosa.

También asumiría el sentido de la guerra como un acto cruel del ser humano, aunque con cierta comprensión. Así lo escribe en novelas como Adiós a las armas (1929) y Por quién doblan las campanas (1940). "Él vivió tres guerras. Era un hombre aventurero y estuvo como voluntario en la Primera Guerra Mundial, en la Guerra Civil española y en la Segunda Guerra Mundial. Las odia, pero las concibe. Es decir, cree que los buenos han de combatir a los malos, y lo que necesita es que los bandos estén claros", añade Reigosa. En el caso del conflicto español, Hemingway siempre se puso del lado de la República. Financió a los milicianos y, junto a John Dos Passos, grabó el documentalTierra Española en 1938.
"Siempre estuvo del lado de la libertad. Ése siempre fue su compromiso"
Al igual que lo sucedido en los últimos años, en los que los jóvenes han pasado del escepticismo y el compromiso individual a una mayor responsabilidad colectiva, también Hemingway evolucionó desde ambas posiciones. Cuando llegó a París en los años veinte era un joven que quería ser escritor. Su único interés en aquel periodo de entreguerras era crear literatura en una buhardilla parisina y vivir historias como las que describió en Fiesta (1926): bailes con mucho whisky para olvidar la crisis emocional y, sobre todo, no dejarse destruir por nadie. Sin embargo, después de la Guerra Civil y de la Segunda Guerra Mundial, en las que se alista porque tiene la necesidad de ser el protagonista de algo, su visión cambia. "Él siempre estuvo del lado de la libertad. Ése siempre fue su compromiso, aunque es verdad que hay una evolución hacia la colectividad", explica Rodríguez Pazos. Para Reigosa, la transformación se produce porque "se da cuenta de que la lucha individual no le lleva a ningún lado. Comprende que la rebeldía individual no soluciona nada". El renacimiento de su revolución social es una muestra más de su vigencia.

Un lenguaje directo

Además de los ideales del escritor norteamericano, su estilo literario es hoy plenamente moderno. Al parecer, Hemingway lo tomó del manual de estilo del Kansas City Star, el primer periódico en el que trabajó: frases y primeros párrafos cortos, y un inglés vigoroso. Es un lenguaje muy directo que en algunos momentos bebe de la novela negra de Dashiell Hammet y Raymond Chandler. De ahí que haya sido una influencia tanto para la generación de Richard Ford y Raymond Carver como para las posteriores.
Sin embargo, como insiste el escritor José María Guelbenzu, en castellano no ha tenido tanta suerte con las traducciones. "En el ámbito anglosajón es un clásico, pero en español es imposible leer bien a Hemingway", sostiene Rodríguez Pazos. A esta crítica le acompaña un tirón de orejas a las editoriales, incapaces de reeditar sus libros. Lo último fue el volumen deCuentos publicado en De Bolsillo en 2008. Las ediciones de sus novelas tienen más de diez años y algunas están descatalogadas. Por el contrario, sí han sido editadas recientemente en Cuba, país donde pasó algunas temporadas al final de su vida.


Abajo el estereotipo
Más allá de los toros, de las fiestas y de los safaris en África
Protagonista
Hemingway era un vitalista y como tal, su deseo era vivir todos los acontecimientos en primera persona. Esas fueron las razones que le llevaron a alistarse como voluntario en las dos guerras mundiales, y a participar en la Guerra Civil del lado de la República.
Contradictorio
Como afirma Fernando Hualde, el carácter de Hemingway era muy contradictorio. Podía ser muy amable o tosco. Buscaba muchos momentos de soledad, pero también era asiduo a las fiestas y los bares (como gran bebedor, le gustaban el vino, el anís y el coñac).
Transparente
El escritor siempre necesitaba aclarar las circunstancias que le rodeaban. Según afirma el crítico Carlos G. Reigosa, en ocasiones Enrique Líster, militar del bando republicano, le acusó de “simplificar demasiado el conflicto”.
Comprometido
El compromiso de Hemingway estaba ligado a la libertad del ser humano. De hecho, a pesar de participar en las milicias republicanas en ‘Por quién doblan las campanas’, hay escenas en las que sus antiguos compañeros no salen bien parados. En cualquier caso, en todas las acciones que llevó a cabo siempre había un profundo idealismo y sentido de la justicia.
Humanista
La temática de las obras de Hemingway es la tragedia humana. En él subyace la imposibilidad de conseguir todas aquellas cosas que el hombre desea: el amor, la felicidad, la alegría. Pero a pesar del desencanto, no se resigna. Al contrario, hay que afrontar todos los baches que la vida trae consigo.
Autodestructivo
La vitalidad y la necesidad de pisar el terreno siempre le llevó a situaciones límite. En este sentido, también era autodestructivo, puesto que muchas veces esa necesidad de vivir al límite le provocó acabar con relaciones sentimentales o de amistad.
Escritor impresionista
Según Rodríguez Pazos, el estilo literario de Hemingway se parece al de los pintores impresionistas. Intenta reproducir lo que ve. Sus textos, en apariencia sencillos, esconden mucho ritmo y una cuidada arquitectura.

Alan freed: El padre del rock & roll.



Alan FreedNombre completo, Albert James Freed, natural de Johustown, Philadelphia, donde nació el 15 de diciembre de 1922, de madre galesa y padre lituano, de creencias judías.
En 1933 a los 12 años de edad, su familia se traslada a Salen Ohio, donde asistió a la salen high school. En esos años forma una banda de nombre Sultans of Swing (50 años mas tarde, fue el nombre de un tema de éxito de los Dire Straits) de estilo jazz-swing y aquí ya demostró su predilección por la música negra, en esa banda tocaba el trombón.
Su ambición era la de convertirse en líder de una gran banda, pero una infección de oído termino con esa posibilidad, a finales de la década de los 30 ingresa en la universidad de Ohio donde se interesa por el mundo radiofónico.
Llamado a filas para tomar parte en la segunda guerra mundial, es licenciado en 1942 por enfermedad, ese mismo año es contratado por una pequeña radio, la WKST de New Castel Pensylvania, como locutor deportivo, mostrando su valía pasa ese mismo año en la WKBN de Youngstown Ohio, y mas tarde a la WIBE de Philadelphia. En ellas convence a sus directivos que le dejen hacer un programa musical vespertino, donde pone hot-jazz y pop, su estilo de comunicar caló en los mas jóvenes, convirtiéndose en líder local de audiencia y eso le llevo a ser contratado por una radio mas grande la WAKR de Ohio en 1945.
Su fama crece y es el líder indiscutible de audiencia, y un referente en la música del momento, así que el siguiente paso es ser contratado por una emisora de ámbito nacional, la WKEL de Cleveland en 1949 ya convertido en disc-jokey, consiguiendo elevar la audiencia y convirtiéndose en el numero uno de la radio en temas musicales.
No sólo se limitaba a radiar, su pasión por la música le hizo componer y ya en 1949 un tema escrito por él, ¨Tongue Tied Blues¨ fue popularizada por Jack Dupree. A principios de los 50 muchos artistas cantaron sus temas, aunque aquí hay controversia, las malas lenguas dicen que se ponía como coautor o se las apropiaba, sin ser realmente suyas, como pago por radiarlas en sus programas.
En 1951 pasa a la emisora más fuerte la WJW de Cleveland y conoce a Leo Mintz, judío alemán, dueño de la tienda de discos Recors Rendeuzvous. Éste le contó a Freed el aumento de compra de discos race recors ¨rhythm & blues¨ por jóvenes blancos, y decidió ir a verlo con sus propios ojos, se sorprendió al ver a esos jóvenes saltando mientras escuchaban esos ritmos, así que decidió pinchar esos discos, tal cual, con sus intérpretes negros originales, y no las versiones de artistas blancos, descafeinadas. La música negra tenía una fuerte y explícita sexualidad que pregonaba sin tapujos en sus letras, y un duro sonido, en las versiones hechas para el mercado blanco, a estas letras se les quitaba las connotaciones sexuales y el ritmo se endulzaba, perdiendo su originalidad. Freed había dado en el blanco, aunque no se imagino hasta donde llegaría su repercusión, firme defensor de la igualdad racial, y muy consciente del peligro que suponía el radiar en una emisora blanca para los blancos, la música negra, decidió romper con la denominación race recors, para quitarle su etiqueta de discriminación racial y poner una nueva, que además servía para que pareciera un nuevo sonido (que no lo era en absoluto).
En tres de cada cinco canciones de rhythm & blues aparecía la palabra Rock & roll, que en la jerga de la gente negra significaba la implicación sexual, así que eligió esta etiqueta, aunque la leyenda dice que el nombre lo puso de forma fortuita y espontáneamente un día que pincho el tema rocket 88 de Jackie Brenston & his Deltas Cats. Dijo, “Esto es rock & roll”, y así quedo como el primer tema de la era rock.
Aunque esto lo desmintió el mismo puso un nombre nuevo a su programa, Moondog´s rock and roll party y se hizo llamar míster moondog. Así era conocido por la audiencia y no se quedo en ello, sino que llevo a estos artistas,  a un show en directo en 1952, en el moondog coronation ball. Éste fue el primer concierto de rock de la historia y se hizo en el Cleveland Arena con capacidad para 10000 almas aunque se presentaron unas 22000 según la policía. Lo más curioso de este concierto fue que dos de cada tres personas eran blancos para ver a artistas y música negra, así que tuvo que ser suspendido mientras actuaba Paul Huclebuck, cuando la multitud que quedo fuera, en su mayoría negra, intento entrar. A pesar de estos incidentes Freed siguió organizando este tipo de eventos pero vendiendo las entradas por anticipado para evitar los problemas de aforo.
También durante esta época apareció en cinco películas, en las que hacía de sí mismo, las más famosas fueron: “Rock Around the Clock”, “Rock Rock Rock , don´t Knock the Rock”.Alan free, en la WINS
Siguiendo con su carrera profesional, ya entrando a mediados de los 50 (1954), fue contratado con un sueldo millonario por la WINS de New York.
Más tarde en 1957 la ABC-TV, dio a Freed su primer programa televisado, el “Nacional & Roll Show”, pero un episodio banal del artista negro Frankie Lymon bailando con una niña blanca, enfureció a las filiales del sur de la ABC y fue cancelado el programa.
Aquí empezaron sus problemas y la persecución hacia su persona. En un show celebrado en el Arena de Boston se produjeron disturbios, y fue acusado como el incitador de lo que había pasado. Aunque más tarde los cargos fueron desestimados, la WINS no le renovó su contrato, le consideraron un mal socio y fue el comienzo de su declive. Lo que llegaría más tarde sería penoso.
En 1959 el gran estatus americano intentó acabar con el rock and roll al que calificaba como música del diablo, subversivo, mensaje comunista, escaparate del sexo e incitador de la homosexualidad. Pero no lo consiguieron, llegaron tarde porque el rock and roll ya era un fenómeno social. y había empezado a declinar por si solo.
Las consecuencias de todo ese revuelo no le trajeron nada bueno y fueron a por él.
La ASCAP (Americam Society of Composers Authors and Publisher) es decir la Asociación de Derechos de Autor Americana, creada por la Pan Alley, conjunto de editoras musicales, mantuvo un monopolio inmovilista durante las décadas de los años 20 y 30, ejercía un férreo control, siendo un círculo cerrado, dictando lo que se debía oír o no, siendo reacia a todo lo nuevo. Por este motivo en 1939 se fundó la BMI (Broad-Cast music Incorporated). La BMI rivalizó con la ASCAP, y aprovechándose del poco interés de esta por la música popular del sur, casi todos los artistas de flok, rhythm & blues, country y mas tarde rock & roll, ficharon por BMI. El gran problema vino cuando estas corrientes musicales se impusieron y la ASCAP se encontró con un grave problema y entonces en 1959 contraatacó desatando el “escándalo Payola”, en el cual se denunciaba a los disc-jokey por recibir sobornos para radiar ciertos temas. Empezó una caza de brujas y decenas de ellos fueron acusados por todo el país. Además se dió la coincidencia de que todos los acusados pinchaban la llamada música del diablo, así que la ASCAP encontró un gran apoyo en los defensores de la moral y la decencia y también de la propia administración Americana. El nuevo objetivo era acabar con el nuevo ritmo que corroía a sus jóvenes. Y ¡claro! todas sus miradas y el dedo acusador fueron a por el percusor de la bestia: Freed. El acoso y derribo fue terrible, fue acusado de 29 cargos de soborno, se declaró culpable por consejo de sus abogados (aunque el defendió siempre su inocencia), fue condenado a una irrisoria multa de 300 $ y una leve condena de seis meses. Pero no pararon, meses después fue acusado de evasión de impuestos por el fisco, acusado de recibir 116 580 $ en propinas ilegales, arruinado y olvidado, intento volver a la radio pero ya solo fue una sombra, cayó en la bebida y en 1964 volvió a ser acusado por un jurado federal de evasión fiscal. Alegaron que Freed debía 37920 $. Durante los años 57-59, el proceso se sobreseyó a causa de su defunción, viviendo por entonces en Plan Springs California, ingresó en un hospital por uremia y murió el 20 de Enero de 1965 a los 43 años de cirrosis, vencido y solo.
Se tardo mucho tiempo en rehabilitar su memoria pero entró en 1986 en el salón de la fama del Rock and Roll, siendo uno de los primeros, y ya en 1991 recibió una estrella en el paseo de la fama de Hollywood.
Comentario: John Lennon hizo famosa la frase ” antes de Elvis no había nada”. Nada mas lejos de la verdad, se olvidó de los pioneros que el mismo admitió que fueron fuente de su inspiración, y se olvido de aquel que los puso en las ondas, Aland Freed, por eso quise que esta fuera mi primera biografía, por derecho propio porque fue un visionario y tuvo el valor de poner lo que le gustaba. A pesar de que pasaba de la treintena supo conectar con lo que querían los adolescentes. Se le acuso supuestamente de huraño, corrupto y de tener amistades mafiosas (exagerado en mi opinión) fue sometido a una persecución implacable del estatus Americano, hasta su aniquilamiento. Dió el pistoletazo de salida, en el momento justo, dejando su gran legado: las radio-formulas y los disc-jokey como los conocemos hoy en día.
Mientras el martilleante ritmo al que él dio luz suene, Freed se cobrará su venganza.