1991 fue un año pródigo en la aparición de nuevos países. Sólo entre abril y septiembre once nuevos estados se sumaron al mapamundi, pero no serían los últimos. La extinción de la Unión Soviética todavía daría para varias naciones más, al igual que la antigua Yugoslavia sería troceada en más pedazos. Pero no solo las federaciones socialistas serían la cantera de nuevas naciones. En África, Asia y Oceanía también aparecerían nuevos estados, algunos minúsculos, otros más bien creciditos. Estas son sus historias.
El mundo en 1989. Durante la siguiente década, las violentas convulsiones en Europa y Asia relacionadas con el desplome del llamado socialismo real provocaron el nacimiento de docena y media de nuevas naciones.
Lituania
Independencia: 11 de marzo de 1990
La primera república en desertar de la tiranía soviética. Desde 1986, año de la aparición de la perestroika y la glásnost en la URSS, las tres Repúblicas Bálticas vieron crecer un fortísimo movimiento independentista, que a la postre se llamaría Revolución Cantada, y cuyo punto culminante fue la llamada Cadena Báltica, una cadena humana formada por más de dos millones de personas entre Tallín y Vilna, a lo largo de 600 kilómetros. En Lituania ese movimiento llevaría al parlamento a declarar la restauración de la independencia en marzo de 1990. La independencia no sería admitida por Moscú, y fuerzas prosoviéticas intentaron tomar el control de la pequeña república en enero de 1991. Fracasaron, no sin antes llevarse por delante las vidas de 13 manifestantes desarmados en Vilna.
Letonia
Independencia: 4 de mayo de 1990
En un proceso muy similar al de Lituania, el parlamento letón proclamó la restauración de la independencia en mayo de 1990, con un periodo de transición que concluiría abruptamente en agosto del 91, cuando el golpe de Estado contra Gorbachov provocó el hundimiento definitivo de la Unión Soviética. Al igual que sucedió en Vilna, Riga también vivió un ataque de fuerzas pro soviéticas (básicamente las fuerzas especiales de la URSS estacionadas en el país), que fracasó, llevándose a al menos siete civiles desarmados por delante.
Georgia
Independencia: 9 de abril de 1991
En plena Perestroika, la incomodidad del país dentro de la Unión Soviética era manifiesta desde la caída del Muro de Berlín. La presión popular, con manifestaciones y huelgas de por medio, llevó al gobierno de la RSS de Georgia a convocar elecciones multipartidistas en octubre de 1990, comicios en los que venció el nacionalismo georgiano. El 31 de marzo de 1991 se celebró la consulta popular, en la que el sí ganó con un 98,9% de los votos. Apenas 9 días más tarde se proclamó la independencia, en el segundo aniversario de la tragedia de Tiflis, en la que una manifestación antisoviética fue dispersada por el ejército, asesinando por el camino a veinte personas.
Eslovenia
Independencia: 25 de junio de 1991
Tras la muerte en 1980 del mariscal Tito, auténtico forjador de Yugoslavia, las tensiones étnicas y políticas en la federación yugoslava, largamente contenidas, salieron a la superficie de manera cada vez más agresiva. La política centralizadora y proserbia de Slobodan Milosevic contribuyó bastante a ello. En abril de 1990 se celebraron elecciones libres en Eslovenia, seguidas en diciembre de ese año por un referendo por la independencia, resuelto con un aplastante 88% de los votos a favor. Ese día comenzaron los preparativos para la inevitable guerra. El 25 de junio de 1991 Eslovenia proclamó su independencia. Serbia procedió a invadir el país, lo que provocó la conocida como guerra de los diez días, ganada por Eslovenia merced al apoyo absoluto de la población civil y a su superior conocimiento del terreno. El apoyo internacional, la inexistencia de una importante minoría serbia en el país (determinante en los destinos de Croacia o Bosnia) y la existencia de la república croata como escudo ante Serbia ayudaron mucho también. En enero de 1992 el país sería reconocido internacionalmente.
Croacia
Independencia: 25 de junio de 1991
La independencia croata también llegó a través de una guerra. Previamente a la declaración de independencia la minoría serbia en la República Socialista de Croacia se había rebelado contra el gobierno de Zagreb y había proclamado la República Serbia de Krajina con el apoyo del ejército yugoslavo (formado casi exclusivamente por serbios y montenegrinos). El 19 de mayo de 1991 se celebró en Croacia un referendum de independencia, boicoteado por los serbios, en el que el sí venció por un 99%. Croacia proclamó su independencia el mismo día que Eslovenia, y mantuvo a partir de entonces una guerra de cuatro años contra Serbia por el control de la Krajina, resuelta en 1995 mediante la Operación Tormenta.
Estonia
Independencia: 20 de agosto de 1991
Al igual que sucediera en sus dos vecinos bálticos, desde 1986 en adelante el nacionalismo estonio ganó adeptos por todo el país, comenzando una serie de protestas y manifestaciones a favor de la independencia. Los gobernantes estonios, sin embargo, midieron mucho los tiempos para evitar la violencia que había herido a Letonia y Lituania. Las primeras elecciones libres se celebraron en 1990; en abril del año siguiente se celebró un referéndum por la independencia, que resultó apoyada por más de tres cuartas partes de la población. Después del golpe de estado de agosto del 91 en Moscú Estonia proclamó finalmente su independencia, reconocida por Moscú el 6 de septiembre.
Ucrania
Independencia: 24 de agosto de 1991
La ola democratizadora provocada por la perestroika permitió a Ucrania declarar, en 1990, su soberanía dentro de la URSS, y la prevalencia de las leyes ucranianas sobre las soviéticas dentro de su territorio. Tras el golpe de estado de agosto del 91 el parlamento de Kiev declaró la independencia el día 24 del mismo mes. La independencia fue ratificada mediante referéndum popular en diciembre, al tiempo que se celebraban las primeras elecciones democráticas.
Bielorrusia
Independencia: 25 de agosto de 1991
Al igual que Ucrania, la República Socialista de Bielorrusia declaró su soberanía frente a la URSS en el verano de 1990. Un año más tarde, como consecuencia del golpe de estado contra Gorbachov, el parlamento bielorruso declaró la independencia del país. En diciembre de ese año los presidentes bielorruso, ucraniano y ruso se reunieron para firmar la disolución de la Unión Soviética y el nacimento de la CEI.
Moldavia
Independencia: 27 de agosto de 1991
Al igual que sus dos antecesoras cronológicas en la secesión de la URSS, Moldavia ya había declarado su soberanía sobre las leyes soviéticas en 1990. Los moldavos, étnicamente rumanos, proclamaron finalmente su independencia pocos días después del golpe de estado de 1991. Un año antes la minoría eslava, concentrada en la margen oriental del río Dniester, había proclamado su secesión de la RSS de Moldavia, apoyada por el ejército ruso allí estacionado. En la actualidad aquello es un nido de ratas conocido como Transnistria.
Kirguistán
Independencia: 31 de agosto de 1991
Al igual que en el resto de Repúblicas Soviéticas, en la RSS de Kirguistán apareció un movimiento reformista de corte democrático que se hizo con el poder en octubre de 1990. En 1991 se celebró un referéndum, patrocinado por Moscú, sobre la permanencia del país en una URSS renovada, y el sí, o sea, el no a la independencia, ganó con un 88% de los votos. Sin embargo, el fallido golpe de agosto, unido a un intento similar dentro de la propia república kirguís, precipitó la secesión, proclamada el 31 de agosto por el Soviet Supremo de la república.
Uzbekistán
Independencia: 31 de agosto de 1991
La historia se repite por quinta vez en la misma semana, con el añadido religioso en un país de mayoría musulmana. Durante los años de la glásnost los movimientos independentistas fueron creciendo, pero sin llegar en ningún momento a ser mayoritarios. El golpe de estado del 19 de agosto sirvió como catalizador del independentismo, y provocó la secesión de la URSS el mismo día en que lo hizo Kirguistán. La independencia fue ratificada con un referendo en diciembre de ese mismo año, con un 98% de los votos emitidos a favor.
ARY Macedonia
Independencia: 8 de septiembre de 1991
A diferencia de las demás repúblicas de la Federación Yugoslava, Macedonia se independizó sin sufrir una guerra a través de un referéndum popular. Su primer problema como estado independiente fue su nombre. Grecia no aceptó el constitucional de República de Macedonia porque la región limítrofe griega con el país se llama igual, y llegó a decretar un embargo comercial contra el país recién nacido. Finalmente se llegó a una solución de compromiso, consistente en denominar a Macedonia como Antigua República Yugoslava de Macedonia, o FYROM, por sus siglas en inglés.
Tayikistán
Independencia: 9 de septiembre de 1991
En el último tercio de los años 80 la influencia de los tayikos en la vida pública de la República Soviética fue aumentando, en detrimento de la minoría rusa. En 1990 se produjeron grandes manifestaciones en Dushanbé favorables al autogobierno y al liderazgo de la etnia tayika. Las discrepancias internas, sin embargo, eran enormes entre las distintas facciones del país. Tras el fracaso del golpe de Estado de 1991 el Soviet Supremo de Tayikistán proclamó la independencia, que fue seguida inmediatamente después por cinco años de guerra civil.

35 países más jóvenes que tú (y III)

Por Diego González
Primera y segunda partes.
1991 fue un año pródigo en la aparición de nuevos países. Sólo entre abril y septiembre once nuevos estados se sumaron al mapamundi, pero no serían los últimos. La extinción de la Unión Soviética todavía daría para varias naciones más, al igual que la antigua Yugoslavia sería troceada en más pedazos. Pero no solo las federaciones socialistas serían la cantera de nuevas naciones. En África, Asia y Oceanía también aparecerían nuevos estados, algunos minúsculos, otros más bien creciditos. Estas son sus historias.
independenceworldmap
Países independizados en los útimos treinta años. Mapa realizado con el mítico Visited Countries
125px-flag_of_armeniasvg
Armenia: 21 de septiembre de 1991. En pleno proceso de desintegración soviético, la RSS de Armenia y su vecina la RSS de Azerbaiyán comenzaron un conflicto por el control del Alto Karabaj o Nagorno Karabaj, una región técnicamente azerí pero poblada mayoritariamente por armenios. Por esta, entre otras muchas causas, en Yereván se sucedieron las manifestaciones de corte nacionalista (como ya había pasado en la vecina Georgia) exigiendo la autonomía, cuando no la independencia. En 1990 Armenia declaró su soberanía frente a la URSS, como ya habían hecho Ucrania o Bielorrusia. Tras el golpe de estado contra Gorbachov de 1991 el país se apresuró a votar su independencia, votada el 21 de septiembre y proclamada dos días más tarde.
125px-flag_of_azerbaijansvgAzerbaiyán: 18 de octubre de 1991. Una vez más se repitió la historia. Tras proclamar su soberanía frente a la URSS en 1990, la RSS de Azerbaiyán retiró las dos eses de su nombre e inició su camino hacia la independencia restaurando su bandera tradicional y eliminando la soviética. En septiembre del año siguiente se celebraron elecciones presidenciales, y el 18 de octubre el parlamento proclamó la independencia, ratificada en referéndum en diciembre de 1991. En ese mismo mes la población del Alto Karabaj votó también por la independencia, sin que los azeríes lo aceptaran de demasiado buen grado, y estalló la guerra del Alto Karabaj, que duraría cuatro años y terminaría con Armenia controlando una sexta parte del territorio azerí.
125px-flag_of_turkmenistansvgTurkmenistán: 27 de octubre de 1991. El país de los turcómanos, cuya bandera es una de las más detallistas del planeta, siguió los pasos de la mayor parte de las repúblicas soviéticas, asumiendo la mayor parte de las competencias (política económica, social y demás) en su territorio en el año 1990. El Soviet Supremo de la RSS Turcómana aprobó la elección de Saparmyrat Nyýazow, un perfecto enajenado, como primer presidente de la República, y proclamó la independencia en octubre del 91, cuando el proceso de desmoronamiento de la URSS se acercaba ya a su final. Durante los siguientes quince años el presidente vitalicio Nyýazow creó un culto a la personalidad que le llevó no solo a llenar de retratos suyos el país, en el más depurado estilo norcoreano, sino a renombrar los meses del año en homenaje a miembros de su familia.
125px-flag_of_kazakhstansvgKazajistán: 16 de diciembre de 1991. La última república en independizarse formalmente del gigante soviético lo hizo casi a regañadientes. Aunque en 1989 se habían producido manifestaciones populares contra la política moscovita de realizar pruebas nucleares en su territorio, el presidente Nursultan Nazarbayev se mostró contrario a la secesión de la URSS hasta que, literalmente, ésta dejó de existir. El 8 de diciembre de 1991 los presidentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania ya habían fundado la CEI, a la que se adhirieron la mayor parte de las naciones integrantes de la Unión Soviética, y de la URSS sólo quedaba el nombre. Cuando el 16 de diciembre de 1991 finalmente Kazajistán proclamó su nacimiento como Estado, la Unión Soviética no existía más que para darle un cargo a Mijail Gorbachov, que dimitiría como presidente nueve días más tarde.
125px-flag_of_bosnia_and_herzegovinasvgBosnia y Herzegovina: 1 de marzo de 1992. La pequeña república balcánica fue, y de lejos, la que más sufrió al independizarse. Bosnia es una república multiétnica, donde conviven croatas, serbios y bosniacos. La política local se basaba en la identificación con una etnia, siendo los partidos de caracter “nacional”, no transversales. Bosnios y croatas se encontraban mayoritariamente a favor de la independencia, mientras que la minoría serbia (un 30% en aquella época) se mostraba favorable a la permanencia en la federación yugoslava. Habiendo declarado su soberanía en 1991, el 1 de marzo de 1992 celebró un referendo de independencia, boicoteado por los serbobosnios, que, con un 64% de participación, otorgó un 98% de papeletas al “sí”. Belgrado no aceptó el resultado, y el ejército serbio procedió a invadir el país, primero, y a exterminar a bosnios y croatas, después. Los propios croatas, supuestamente aliados de los bosnios, protagonizaron un par de campañas de limpieza étnica contra ellos en las zonas donde eran mayoritarios. Sarajevo sufrió el peor asedio desde la II Guerra Mundial (tres años), y las matanzas de civiles a manos de las fuerzas serbias se contaron por decenas. La guerra terminó cuando en 1995 la OTAN decidió pasar a la acción y recetarle jarabe de cazabombardero a las fuerzas serbobosnias. Los acuerdos de Dayton de 1995 configuraron el estado plurinacional bosnio, que tiene nada menos que tres presidentes, uno por cada etnia, croata, bosnia, y serbia.
125px-flag_of_slovakiasvgEslovaquia: 1 de enero de 1993.Formalmente Checoslovaquia era una federación entre las repúblicas de Chequia y Eslovaquia, en la que el mayor peso lo llevaba Praga. Tras la Revolución de Terciopelo de 1989, que llevó a la caída del comunismo y al establecimiento de la democracia, la cuestión de la separación se planteó entre los gobernantes y la ciudadanía, dividida casi a partes iguales en ambas repúblicas entre la permanencia como federación y la división. En 1992 el parlamento eslovaco decidió proclamar la independencia, llevada a cabo de manera muy civilizada, en lo que se llamó el “divorcio de terciopelo“. La independencia fue efectiva el 1 de enero de 1993.
125px-flag_of_eritreasvgEritrea: 24 de mayo de 1993. Colonia Italiana desde 1890, el territorio de Eritrea se vio pronto unido al de Etiopía, cuando en los años 40 Mussolini proclamó el exiguo Imperio Italiano, consistente en Eritrea, Etiopía y la Somalia Italiana (actual Yibuti). Tras ser conquistada por el ejército inglés durante la II Guerra Mundial, la ONU decidió federar el país con Etiopía en 1950. Diez años después ya había aparecido un movimiento independentista, que provocó que el Emperador Haile Selassie degradara al país a la condición de provincia. La guerra de independencia duró cosa de treinta años. Etiopía resistió gracias al apoyo soviético cuando el reputado genocida Mengistu subió al poder, pero la caída del comunismo precipitó el final de la guerra. En 1993 se celebró un referéndum, auspiciado por Estados Unidos y apoyado por Etiopía, saldado con un 99,8% de los votos a favor.
125px-flag_of_palausvgPalaos: 1 de octubre de 1994. Las 250 islas, aproximadamente, que componen la República de Palaos, comparten gran parte de su historia con las islas Marshall o con Micronesia. Colonizadas por ingleses y españoles, éstos últimos se las vendieron a los alemanes a finales del XIX. Posteriormente, tras la I Guerra Mundial Japón se hace cargo de su administración, y finalmente Estados Unidos asume su control al acabar la II Guerra Mundial a través de un mandato de la ONU. En los años 70 y 80 la mayor parte de las islas del Pacífico alcanzaron su independencia, pero en Palaos hicieron falta ocho referendos y la muerte de dos presidentes (uno asesinado y otro suicidado) para que finalmente eso suceda. Palaos mantiene un tratado de libre asociación con EE.UU. que no le impide ser miembro de pleno derecho de la ONU, y tener un voto en ella, pese a que su población es de veinte mil habitantes.
125px-flag_of_east_timorsvgSIGLO XXI
Timor Oriental: 20 de mayo de 2002. Oficialmente Timor Oriental se independizó de Portugal el 28 de noviembre de 1975, pero Indonesia, su vecino 130 veces más grande y doscientas veces más poblado, invadió nueve días después la isla, con el apoyo de Estados Unidos y Australia, dado el carácter “revolucionario” del movimiento independentista timorense. Durante el siguiente cuarto de siglo Indonesia ocupó la isla, sin recibir sanciones de la ONU gracias al voto de bloqueo de EE.UU. en el organismo. En ese tiempose calcula que el régimen de Suharto asesinó a entre sesenta y doscientas cincuenta mil personas. En 1999 la presión internacional obligó a Indonesia a permitir la celebración de un referéndum sobre la independencia. Antes de que se conocieran los resultados milicias a sueldo de Indonesia provocaron una masacre en todo el país, redujeron a cenizas la mayor parte de las ciudades y las infraestructuras y mataron a dos mil personas, amén de provocar que tres cuartas partes de la población huyeran de sus casas. Finalmente, la llegada de tropas internacionales permitió la independencia en 2002.
125px-flag_of_montenegrosvgMontenegro: 3 de junio de 2006. El pequeño territorio balcánico era la única república federativa yugoslava que quedaba unida a Serbia tras las independencias de todas las demás a principios de los noventa. Sin embargo, desde finales de los noventa en adelante las tensiones entre Podgorica y Belgrado aumentaron notablemente, debido al distinto peso de los dos países en la federación. Los bombardeos de la OTAN contra Serbia por su política de limpieza étnica en Kosovo también afectaron a Montenegro, lo que no hizo sino empeorar las relaciones entre ambos países. En 2003 Yugoslavia se transformó en “Serbia y Montenegro”, otorgando mayor autonomía a ambos países, pero esto no pudo frenar el independentismo. En mayo de 2006 se celebró el referendo definitivo, en el que un 55,5% de los montenegrinos votaron a favor de la independencia, superando por solo 2.000 votos el límite del 55% que había marcado la UE para dar validez a la consulta.
125px-flag_of_kosovosvgKosovo: 17 de febrero de 2008. El país más joven del mundo hasta el momento, y el único no reconocido por la ONU de todos los aquí nombrados. A diferencia de otros estados no reconocidos por Naciones Unidas, como Transnistria o Somalilandia, Kosovo goza del reconocimiento de 56 países de todo el mundo, incluyendo la mayoría de los miembros de la UE y de la OTAN. Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Alemania, Japón, Australia o Malasia son algunos de estos países. Kosovo tenía el estatus, dentro de la antigua Yugoslavia, de provincia autónoma dentro de Serbia, situación que fue eliminada por Slobodan Milosevic poco antes del inicio de la disolución de Yugoslavia. La política de limpieza étnica de Belgrado contra la mayoría albanesa de Kosovo provocó en 1999 los bombardeos de la OTAN sobre el país, que perdió el control de la provincia por completo, quedando éste en manos de la ONU. Nueve años después, el parlamento kosovar, una institución apoyada por Naciones Unidas, proclamó su independencia de manera unilateral, con la oposición de Serbia (lógicamente) y Rusia, entre otros. Actualmente, Kosovo es mucho más un protectorado de la ONU que un estado independiente, estando además parte de su territorio bajo control de ayuntamientos pro serbios que no reconocen la soberanía de Pristina.

El primer presidente de Rusia luego de la era soviética, Boris Yeltsin, murió hoy, según informó el servicio de prensa del Kremlin. En 1991 enfrentó el golpe contra Gorbachov y eso lo colocó en el liderazgo de la última etapa de la URSS.

El ex presidente de Rusia Boris Yeltsin murió el lunes a los 76 años, declaró a un portavoz del Kremlin.
Según fuentes médicas, su muerte se debió a un brusco paro cardíaco.
Boris Yeltsin, que sufría problemas cardíacos, fue el primer presidente de Rusia después de la era soviética. Fue el predecesor del actual mandatario, Vladimir Putin, al cual había designado como su delfín.
Boris Yeltsin permanecerá en la historia como el hombre que sacó a los comunistas del poder en agosto 1991 y puso a Rusia en la vía de las reformas capitalistas antes de ceder su puesto, enfermo e impopular, a Vladimir Putin.
Nacido el 1 de febrero de 1931 en una familia campesina de un pequeño pueblo del Ural, este ingeniero en construcción comenzó su carrera política a los 37 años en el seno del Partido Comunista.
Fue elegido presidente de Rusia en junio 1991 y reelegido el 3 de julio 1996. Desacreditado por la crisis financiera del verano (boreal) 1998, renunció repentinamente antes de acabar su mandato, el 31 de diciembre 1999.

Boris Yeltsin 1931-2007

Durante su juventud actuó al margen del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), en el que ingresó en 1961. Empezó a trabajar para la administración del Partido en 1969. Comenzó entonces una rápida carrera política: para 1976 era secretario del partido en su ciudad natal. En 1977, toma la controvertida decisión de destruir la Casa Ipatiev, lugar donde fueron asesinados el último Zar y su familia.
En 1985, es designado por Mijail Gorbachov como Secretariado Central del Partido Comunista en Moscú y miembro del Polítburo Soviético. Sin embargo, para 1987 fue depuesto de todos sus cargos a causa de sus fuertes críticas contra las reformas llevadas a cabo por el gobierno. Fue designado en cambio, como Primer Diputado del Comite Estatal de Construcción.
El motivo por el cual Yeltsin fue despojado de tan altos cargos fue realmente su forma de criticar a Gorbachov: no estaba permitida ninguna crítica fuerte durante las reuniones del Polítburo, especificando que estas debían circular entre sus miembros antes de estar en sesión. Se especula que para este entonces, Gorbachov y Yeltsin pasan a ser enemigos políticos.
En 1989, Gorbachov crea el Congreso de Diputados del Pueblo, en un intento de reestructurar la Unión Soviética. La actitud de Yeltsin le convirtió en una figura sobresaliente del bando reformista, lo cual le llevó a entrar en marzo de 1989 en el Soviet Supremo, como diputado por Moscú, con el mayor número de votos de toda la Unión. Pero el paso lento con que se producían las reformas le indujo a abandonar el partido al año siguiente. Para mayo de 1990, es confirmado Presidente del Soviet Supremo de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia.
El 18 de agosto de 1991, un intento de golpe de estado contra el Presidente Gorbachov es lanzado por dirigentes de línea dura, liderados por Vladimir Kryuchkov. Gorbachov es detenido en Crimea, mientras Yeltsin llegó a la Casa Blanca de Rusia (parlamento) para desafiar a los golpistas. Rodeado de tropas, logra convocar manifestaciones populares que harían desistir a soldados de apoyar el golpe. Yeltsin estaba en su cumbre política, al dar un memorable discurso desde la torreta de un tanque.

Presidente de la RSFSR

Bajo su liderazgo, en junio de 1990, la RSFS de Rusia declara su independencia de la Unión Soviética. En las primeras elecciones multipartidistas, realizadas ese año, ganó la presidencia del país al obtener el 57% de votos. Toma el poder el 10 de julio del mismo año.
El 18 de agosto de 1991, un intento de golpe de estado contra el Presidente Gorbachov es lanzado por comunistas de línea dura, liderados por Vladimir Kryuchkov. Gorbachov es detenido prisionero en Crimea, mientras Yeltsin llegó a la Casa Blanca de Rusia (el Parlamento) de Moscú para desafiar a los golpistas. Rodeado de tropas, logra convocar manifestaciones populares que harían desistir a las tropas rebeldes de apoyar el golpe. Yeltsin estaba en su cumbre política, al dar un memorable discurso desde la torreta de un tanque.
Para el 21 de agosto la mayoría de los líderes golpistas habían abandonado Moscú. Gorbachov fue "rescatado" de su cautiverio en Crimea y devuelto a Moscú. A pesar de que estaba de vuelta en su posición, Gorbachov no tenía el control de la Unión ni de Rusia. Yeltsin era ya el líder indiscutido de Rusia, logrando muestras de apoyo de todas partes del mundo. Para finales de 1991, Yeltsin ordena tomar control de los ministerios de la Unión y declara al Partido Comunista de la U.R.S.S ilegal en territorio Ruso.
En diciembre de 1991, Ucrania vota a favor de la independencia. Una semana más tarde, Boris Yeltsin se reúne con el presidente de Ucrania, Leonid Kravchuk y el líder de Bielorrusia, Stanislav Shushkevich en Belovezhskaya Pushcha. En esa reunión es declarada la disolución de la U.R.S.S. y el establecimiento de la Comunidad de Estados Independientes en su remplazo.
El 24 de diciembre, la Federación Rusa toma el asiento de la U.R.S.S. en las Naciones Unidas. Al día siguiente, el Presidente Mijail Gorbachov renuncia y la U.R.S.S. deja de existir.

Presidencia Post-Soviética

Tras la desaparición de la Unión Soviética, Yeltsin se perfiló como el político más hábil y confiable a los ojos de Occidente para gobernar Rusia, un país afectado por un grave descontento social a raíz de las reformas económicas y de la virulencia de las reivindicaciones nacionalistas de las repúblicas que integraron la Federación Rusa. La rapidez con que aplicó reformas orientadas a la economía de mercado minó todavía más las condiciones de vida de la población, razón por la cual la agitación social alcanzó un punto crítico en el otoño de 1993. En esta ocasión, no dudó en recurrir al ejército para desalojar y disolver el Parlamento, donde se habían amotinado los diputados, y convocar elecciones encaminadas a aprobar una nueva Constitución, en la cual se reservó amplios poderes. Sin embargo, su salud empezaba a flaquear, y a raíz de su primera cardiopatía, en 1989, la oposición comenzó a cuestionar su capacidad física para dirigir el país. para abandonarlo treinta años más tarde, al exigir mayor profundidad en el proceso de cambio abierto con la perestroika en el sistema soviético. En 1996, la cruenta guerra de Chechenia y la durísima campaña electoral, cuyos ajustados resultados le obligaron a incorporar al gobierno a los nacionalistas y a pactar con los antiguos comunistas, fueron circunstancias que minaron aún más la quebrantada imagen del presidente ruso, quien con posterioridad ha debido afrontar serias y profundas crisis de gobierno, la situación de bancarrota económica del país, la corrupción administrativa y el creciente poder de las mafias.
Yeltsin renunció a su cargo el 31 de diciembre de 1999, nombrando a Vladimir Putin como presidente interino hasta que se realizaran las nuevas elecciones, el 26 de marzo del 2000.
Fuente biográfica: Wikipedia
25/01/2011
Reflexiones en torno al 20º aniversario del colapso de la URSS

A partir de los acontecimientos que tuvieron lugar en la zona del Báltico en enero de 1991 comenzó la marcha reversiva de la historia de la Unión Soviética.
Esos acontecimientos dramáticos demostraron que las “fuerzas supuestamente destructivas” en las repúblicas orientadas hacia la confrontación disponían de la voluntad política y perseguían objetivos concretos a diferencia de los partidarios de “la ley y el orden” en el poder central.
De esta forma, las élites políticas de Letonia, Lituania y Estonia alcanzaron todos los objetivos formulados hace 20 años (independientemente de que los ciudadanos de estos países estén satisfechos) y la élite rusa, como sucesora legal de la nomenclatura soviética, incapaz de determinar la estrategia, que sigue dando vueltas.
Hace 20 años, gran parte de la población soviética sintió vergüenza al observar cómo las autoridades federales reprimieron  con la fuerza militar los intentos de civiles de lograr independencia del poder soviético y además porque el Kremlin demostró su incapacidad e inconsistencia de recuperar el control sobre las repúblicas rebeldes.
El sentimiento de aversión fue más fuerte cuando Moscú, que sufrió un fracaso, cargó toda la responsabilidad por lo sucedido sobre las autoridades locales de Letonia y Lituania.
La historia la escriben los triunfadores. Así las cosas, los libros de historia ofrecerán la versión presentada por los países del Báltico que consiguieron lo que querían.
Para estos países, el enero de 1991 es un elemento del mito nacional, cuya importancia es vital para todos los estados estables.
Aunque los debates sobre los anunciados acontecimientos continúan, como evidencia el proyecto 20 años sin la Unión Soviética, es poco probable que cambie su interpretación fundamental.
La liberación del monstruo totalitario de la URSS será el punto de partida y la fuente principal de la legitimidad en Europa Central y del Este, al menos antes de que surja una nueva amenaza para su soberanía e independencia.
Otro tipo de interpretaciones, desde el papel de las fuerzas externas, las provocaciones deliberadas, las ambiciones personales y la politiquería de los que lucharon  por la independencia, quedarán relegadas a un segundo plano.
Pasados 20 años tras la desintegración de la Unión Soviética, Moscú todavía no ha formulado su postura sobre los acontecimientos de 1991.
Dando los primeros pasos hacia el desarrollo democrático, Rusia hizo un intento de engrosar las filas de las “nuevas democracias” y guiarse por la ideología nacional-democrática de los países del espacio postsoviético.
Resultó que este objetivo es inalcanzable porque las ex repúblicas soviéticas y países de Europa del Este partieron de Rusia con destino al Occidente, al seno de su familia europea de la que fueron cruelmente apartados en el siglo XX.
Rusia, aún semidestruida tras el colapso de la URSS, no pudo escapar de sí misma. El país continuó siendo una gran potencia con la respectiva mentalidad, historia y responsabilidad por un inmenso territorio de Eurasia.
Moscú no pudo hacer la vista gorda ante sus vecinos euroasiáticos porque, en este caso, habría sufrido las consecuencias de una desintegración postsoviética incontrolable.
En esencia, la influencia positiva que tuvo Rusia sobre Eurasia en los 1990 aún debe ser analizada y apreciada.
Rusia pudo aprovechar la oportunidad de eludir la responsabilidad por todos los actos de violencia de la época soviética, incluidos los que fueron cometidos contra los ciudadanos de los países del Báltico.
Además, pudo atribuirse el mérito de contribuir al colapso del Imperio soviético, bajo el  mando de Borís Yeltsin.
Pero la población rusa no estuvo preparada para hacerlo y parece que tampoco lo está hoy en día. Para una sociedad que carece de ideales el mito de la URSS y de Stalin pasaron a ser elementos muy arraigados.
Además, Rusia no pudo renunciar a su estatuto de sucesora legal de la URSS para conservar varios instrumentos internacionales heredados.
Y como resultado, surgió una incertidumbre conceptual. Rusia todavía no ha formulado una nueva idea nacional. El verdadero revanchismo fue imposible.
Porque  el país quedó en un estado deplorable y tuvo que luchar por preservar la integridad de su territorio al menos dentro de las nuevas fronteras postsoviéticas.
En Rusia nadie sintió orgullo por la disolución de la Unión Soviética, ni siquiera el entonces presidente del país, Borís Yeltsin.
En resultado, hoy por hoy, la sociedad rusa no sabe qué es la Federación  de Rusia.
¿Si es un nuevo estado formado en 1991 que continúa la historia nacional milenaria con todos los altibajos? ¿O es un fragmento de nuestra patria real que fue desintegrada hace 20 años y no tiene futuro en el estado actual?
Las relaciones de Rusia con las ex repúblicas soviéticas dependen de la respuesta definitiva cuando la pregunta esencial sea formulada.


LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI


* Fiodor Lukiánov, es director de la revista “Rusia en la política global”, una prestigiosa publicación rusa que difunde opiniones de expertos sobre la política exterior de Rusia y el desarrollo global.

El bloque socialista europeo y la URSS se encontraron 
al principio de los ´70, en una etapa aparentemente favorable para su economía. La “crisis del petróleo” – con un elevado aumento del mismo- había dejado a la URSS en inmejorables condiciones, ya que ésta última, era uno de los productores de petróleo,
 más importantes a nivel mundial.





Mapa de la U.R.S.S

La reformas necesarias que necesitaba el sistema 
comunista, fueron postergadas debido al ingente ingreso de divisas que se producía gracias a la exportaciones petroleras. Al mismo tiempo, la enorme cantidad de dólares de los países productores de petróleo del “mundo árabe” – los denominados petrodólares- comenzaron a estar al alcance de aquellos países que lo requirieran. Y la URSS no fue la excepción. A través de los organismos internacionales de crédito, el bloque soviético ingresó a su economía cada vez más capitales y tecnología desde Occidente, quedando, 
en consecuencia, fuertemente endeudado.


Bajo la conducción de Leónidas Brezhnev, la URSS, 
aprovechó la crisis coyuntural que afectaba el sistema capitalista occidental e incorporó a la órbita soviética a países como Vietnam, Laos, Mozambique, Angola, 
Etiopía, Camboya, Yemen del Sur, Nicaragua y Afganistán.

Esta situación favorable políticamente, llevó a Brezhnev 
a querer superar el equipamiento armamentístico de los EEUU, pero este esfuerzo, llevó a tomar, en lo económico, 
medidas que la URSS no estaba en condiciones de realizar.

Los cambios ocurridos en la década de los ´80, encontraron 
a la URSS sumida en una carrera armamentística que su economía y su equipamiento tecnológico, más temprano que tarde, no podrían soportar. En el cercano oriente, un aliado de la URSS como era Egipto, a través de su presidente Nasser, había dejado su protección a partir del gobierno de Sadat. Este último, había buscado solucionar sus problemas políticos y económicos
 con un acercamiento a los EEUU y hasta firmó acuerdos con Israel.
El presidente Egipcio Gamal Abdel Nasser

En este período, el socialismo llegó al poder en varios 
países europeos (Mario Soares en Portugal en 1976, Felipe González en España en 1982 y Francois Mitterrand, en Francia en 1981) pero no por esto, el comunismo lograba imponerse. Por el contrario, el comunismo europeo comenzó a dividirse e incluso algunos partidos
 anunciaron la intención de maniobrar independientemente de Moscú.

Con un producto bruto interno equivalente a un tercio 
del de los EEUU, la URSS, debía competir por la hegemonía como superpotencia. Su influjo militar se había extendido notablemente (invasión a Afganistán, tropas en Europa Oriental, en la frontera con China, etc.), además, debía competir por el predominio nuclear y en la carrera misilística y espacial, sin contar con la ayuda económica y militar que debía brindar a sus aliados que habían 
aumentado notablemente.

Pero lo peor, era que, no solo no alcanzaba a competir
 con EEUU, sino que tampoco cumplía con una política social distribucionista equitativa que supuestamente debía cumplir un régimen comunista. Las desigualdades entre el trabajador común y el “gran dirigente” se profundizaban cada vez más. La burocratización era un problema acuciante para el régimen y la economía comenzó a ocupar un lugar central en la URSS. La misma prensa soviética, aceptaba que, el ausentismo provocaba importantes perdidas de horas de trabajo. Las cifras indicaban, que prácticamente la mitad de la población activa
 no trabajaba durante un año.

La estructura industrial soviética se había transformado
 también en un inconveniente, ya que para su funcionamiento exigía cuatro veces más energía, materias primas y acero 
que la de los países capitalistas.

En el plano político-militar, la llegada al poder en EEUU 
de Ronal Reagan, con la duplicación del presupuesto militar norteamericano y el programa implementado denominado “guerra de las galaxias”, había obligado a la URSS a duplicar también el esfuerzo en cuanto 
a la carrera militar.

La economía soviética, para los años 80, presentaba un claro
 signo de reprimarización de la economía, es decir, la exportación
 de materias prima superaba las ventas de productos manufacturados. 
En 1982, tras la muerte de Brezhnev, sus sucesores, 
Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, nada pudieron
 hacer para mejorar la situación social y económica. 
Yuri Andropov
Konstantín Chernenko
Brezhnev
La subida de Gorbachov 
La inútil Invasión soviética de Afganistán comúnmente
 conocida como el "Vietnam" ruso conllevó un aumento de la insatisfacción popular con el régimen de Moscú. Además el desastre de Chernobyl en 1986 supuso un impulso para las reformas de glasnost y perestroika 
de Gorbachov, que finalmente desembocaron en el colapso 
del sistema soviético. 

Desastre de Chernobyl en 1986









Chernobyl


El desastre de Chernobyl

Gorbachov 

Después de años de estancamiento, "el nuevo pensamiento" 
de los apparatchiks comunistas más jóvenes comenzó a surgir. Después de la muerte de Konstantín Chernenko, el cual estaba en fase terminal, el Politburó eligió a Mijaíl Gorbachovpara el puesto de Secretario General de la Unión Soviética en marzo de 1985, marcando la subida de una nueva generación al poder. Bajo Gorbachov, los tecnócratas relativamente jóvenes, favorables a la reforma, que habían comenzado sus carreras en el auge de la "desestalinización" bajo Nikita Jrushchov (1953–1964), rápidamente consolidaron su poder dentro del PCUS, proporcionando el nuevo ímpetu necesario para la liberalización política y económica así como para que 
se cultivasen relaciones más cálidas y comerciales con el Oeste.

Nikita Jrushchov

Jimmy Carter

Jimmy Carter había terminado oficialmente la política 
de Détente, ayudando militarmente al presidente de Pakistán, Muhammad Zia-ul-Haq, quien por su parte financió el movimiento Mujaidín antisoviético en el país vecino de Afganistán, después de intervención soviética en aquel país. Las relaciones tensas entre ambas superpotencias aumentaron durante este tiempo, cuando Carter decidió embargar comercialmente a la Unión Soviética y declaró que la invasión soviética de Afganistán era "la amenaza más seria para la paz desde la Segunda Guerra Mundial". Las tensas relaciones Este−Oeste no hicieron más que aumentar durante el primer período del mandato del presidente estadounidense Ronald Reagan (1981–1985), 
alcanzando niveles no vistos desde la Crisis de los misiles de Cuba.

Durante la guerra de afganistan Sovietico


La guerra de Afganistan
Cuando Gorbachov lideró el proceso que conduciría al
 desmantelamiento de la economía de orden administrativa soviética por sus programas de la glasnost (apertura política), perestroika (reestructuración económica), y uskoreniye (aceleramiento del desarrollo económico) anunciados en 1986, la economía soviética sufrió tanto de inflación oculta como de una creciente escasez de suministros agravadas por un mercado negro cada vez más abierto que minó la economía oficial. Además, los gastos propios de ser una superpotencia — los militares, KGB, subvenciones a estados adheridos — sobrepasaban a la capacidad económica soviética. La nueva era de la industrialización basada en las tecnologías de información había dejado a la Unión Soviética desesperada por la tecnología occidental y por créditos con los que poder 
responder y sobreponerse a su creciente atraso. 

LA CAlDA DEL MURO DE BERLÍN
La chispa que encendió la cadena de acontecimientos fue 
la decisión húngara de permitir a los alemanes del Este el paso hacia Alemania Occidental. Cuando intentaron hacerlo hacia Praga (Checoslovaquia), las autoridades de Alemania Oriental cometieron un error fatal: aceptaron que pudieran pasar hacia Occidente pero decidieron hacerlo de una forma que les provocara un humillación, los obligaron a atravesar Alemania Oriental en tren para exponerlos al supuesto desprecio de manifestaciones organizadas por el gobierno. Pero lo que sucedió es que, en lugar de condenar a los refugiados, las manifestaciones se volvieron contra el régimen. Lo mismo sucedió en Bulgaria y Rumania. Una vez que cientos de miles de personas hubieron salido a la calle en Leipzig, Dresdén y Berlín la caída del muro fue inevitable y lo único que pudieron hacer las autoridades fue limitar el daño. La posible represión de los levantamientos por parte de la Unión Soviética era la única contención que evitaba la cadena de acontecimientos en el Este. Una vez que el dique se desmoronó, las aguas contenidas cubrieron los
 restos de un régimen que se venía abajo.



La caida del muro
Formación de la CEI y el fin oficial de la URSS 
El 8 de diciembre de 1991, los líderes de las repúblicas rusa
, ucraniana, y bielorrusa se encontraron en Belavezhskaya Pushcha y firmaron los Acuerdos de Belavezha, que declaran la Unión Soviética disuelta y sustituida por la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Gorbachev describió esto como un golpe inconstitucional, pero pronto se hizo claro 
que el desarrollo no podía ser parado.
Bandera de la CEI(Comunidad de Estados Independientes)


Mapa de CEI

El 12 de diciembre de 1991, la legislatura de la República
 Soviética Rusa formalmente aceptó la secesión de Rusia de la Unión Soviética, ratificando los Acuerdos de Belavezha y denunciando el Tratado de la creación de la Unión Soviética de 1922 . El 17 de diciembre de 1991, doce de las quince repúblicas soviéticas firmaron la Carta de Energía Europea en La Haya como si fuesen estados soberanos, junto con otros 28 países europeos, la Comunidad Europea
 y cuatro países no europeos.

Las dudas permanecieron sobre las autoridades de los 
Acuerdos de Belavezha para efectuar la disolución de la Unión Soviética, ya que ellos fueron firmados por sólo cinco de las repúblicas soviéticas. Sin embargo, el 21 de diciembre de 1991, los representantes de todas las República soviéticas, excepto Georgia, firmaron el Protocolo de Alma Ata, confirmando
la disolución de la Unión y también haciendo varias 
provisiones consiguientes a la extinción de la URSS.


La caída del imperio soviético (1991)

También en aquella misma fecha, todas las antiguas
 república soviéticas, excepto los tres Países del Báltico, concordados para afiliarse a la CEI. Los documentos firmados en Alma Ata el 21 de diciembre también autorizaron a Rusia para lograr el ingreso de Naciones Unidas de la URSS, lo cual significó que Rusia tomaría el asiento de la URSS en el Consejo de Seguridad. El 24 de diciembre de 1991, el Embajador soviético a las Naciones Unidas entregó al Secretario General una carta por el presidente de Rusia, Boris Yeltsin, informándole que, en virtud de aquel acuerdo, Rusia era el sucesor de la URSS en la ONU. Este documento fue puesto en circulación entre los otros Estados miembros de las Naciones Unidas, y, sin haber objeción
 alguna, fue declarado aceptado el 31 de diciembre.
Federación Rusa
El 25 de diciembre de 1991, Gorbachev, cediendo ante lo inevitable,
 dimitió como presidente de la URSS, declarando la presidencia extinguida y traspasando todos los poderes todavía concedidos en ello al presidente de Rusia: Yeltsin. Durante la noche de aquel mismo día, la bandera soviética fue bajada por última vez sobre el Kremlin. Finalmente, un día más tarde, el 26 de diciembre de 1991, el Soviet Supremo reconoció la extinción de la Unión y se disolvió. Hacia el 31 de diciembre de 1991, todas las instituciones soviéticas oficiales habían cesado sus operaciones cuando las repúblicas 
individuales asumieron el papel del gobierno central.

La disolución de la Unión Soviética también dejó a los Estados 
Unidos como la única superpotencia que sobrevive actualmente en el mundo.


Fuentes 

http://www.taringa.net/posts/info/1662950/La-Caida-de-la-URSS.htmlOTRO ANGULO:http://www.ecured.cu/index.php/Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica