. M. G. (Jean Marie Gustave) Le Clézio Premio Nobel 2008
No lo digo yo, lo dijo hoy en la Feria del Libro de Guadalajara el Premio Nobel francés JMG Le Clézio. Le habían preguntado, en una conferencia de prensa, qué opinaba del Premio Nobel de la Paz que recibió este año el disidente Lu Xiabo.
Le preguntaron de todo, la verdad, pero en particular sobre el Nobel. Que cómo le había cambiado la vida, por ejemplo. No cayó rendido: “El Nobel es un premio como los demás, hay un jurado, un presidente del jurado, es un premio, un premio. Esta historia del Nobel es chistosa, Alfred Nobel ganó dinero con la dinamita, estaba enamorado de una alemana comunista y esta alemana le dijo: ‘usted debería hacer algo con su dinero’. El había pensado hacer un hotel para los candidatos al suicidio, lo quería hacer en París, pero el intendente lo rechazó: ¿qué imagen de París daría?. Y ella sugirió un premio para favorecer la paz mundial. Y él hizo el Premio Nobel de la paz, luego agregó los otros.  Yo pertenezco a un jurado también, en la isla Mauricio”.

Isla Mauricio: resulta que el Premio Nobel no está del todo contento cuando dicen que es francés, aunque nació en Niza. Le Clézio es hijo de un nativo de Mauricio que se fue a trabajar de médico a la Nigeria profunda. Creció en Africa, se considera más mauriciano que francés.

Más de la conferencia de prensa: le hablaron de las “literaturas periféricas”, versus las centrales. Como si hubiera estado esperando la pregunta: “Me opongo a la definición de ‘literatura periférica’. ¿Dónde está el centro? ¿En Guadalajara, en Mauricio?  No hay centro, no hay periferia. La literatura tendría que salir de los límites políticos. Si leo a Cervantes en francés, no leo a un español. Fue eso, Cervantes,  lo que leí cuando era niño, eso y el Lazarillo de Tormes, un libro para inspirar a los niños a ser libres. ¿El autor anónimo es castellano? ¡Es internacional, es universal! No hay una literatura nacional, no hay literatura del centro, la meta de la literatura es intercambiar influencias, experiencias”.

Y algo más: “No estoy seguro de que el escritor sea un intelectual. Hay algo físico en la acción de escribir. Si el intelectual es un pensador, el escritor no es un pensador. Es más bien alguien que escucha, un testigo, un autor, es mentiroso a veces. Tengo algo de desconfianza en los intelectuales.”
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 Le Clézio Premio Noble 2008
J. M. G. (Jean Marie Gustave) Le Clézio, uno de los novelistas franceses más celebrados y leídos en su país. Nació en Niza en 1940. Realizó sus estudios en Niza y se doctoró en Letras por el Collège Littéraire Universitaire. Jamás, desde muy temprana edad, ha dejado de escribir. Ya consagrado con su primera novela, Le procés-verbal, pero incómodo en la vida cultural parisiense y ajeno a las modas literarias, Le Clézio llevo una existencia nómada entre Asia y América hasta recalar, en 1970, en México. Allí fija su residencia hasta 1992, año que se traslada a Albuquerque, Nuevo México.
Es autor de numerosas novelas, entre las que se cuentas, La cuarentenaEl pez dorado y El atestado. Gran narrador, capaz de unir armónicamente la trama novelesca con la Historia con mayúsculas, nos ofrece siempre una mirada lúcida y admirada de las otras culturas (África, India, América), sin olvidar sus raíces europeas. Merecedor de los prestigiosos premios Renaudot y Paul Morand, en 2008 recibió el Premio Nobel de Literatura.
En la Librería Cervantes hay actualmente unos cuantos títulos de este aclamado escritor, entre los que destacamos:
La Cuarentena (Tusquets)La Cuarentena (Tusquets)

Corre el año 1872 cuando en una taberna parisiense irrumpe desafiante el poeta Arthur Rimbaud y amenaza a la clientela. Diecinueve años después Jacques Archambau, un joven médico que de niño asistió atónito a la tormentosa escena y que ignora cuán ligado se halla su destino al del célebre poeta, embarca en el Ava con su esposa Suzanne y su hermano León rumbo a la isla Mauricio, su tierra natal. Allí les espera el gran clan familiar que antaño expulsara al padre de Jacques y León. Sin embargo, tras declararse dos casos de cólera en el barco, los pasajeros -un puñado de europeos y multitud de indios contratados para la recolección de la caña de azúcar- se ven obligados a desembarcar en la isla Plate, frente a Mauricio, para pasar la cuarentena. Abandonados a su suerte, verán convertirse la paradisíaca isla en un infierno del que no saben si saldrán con vida. Frente a un Jacques perplejo y a una Suzanne tal vez contagiada, León volverá los ojos hacia la isla, hacia la joven y bella india Suryavati. Hacia la vida.
El pez dorado (Tusquets)El pez dorado (Tusquets)

Laila, una niña marroquí, es raptada de su aldea en las montañas y vendida a los seis años a Lalla Asma, una anciana que la instruye y que la convierte en su abuela. Cuando, ocho años después muere Lalla Asma, Laila huye y se refugia en un sondac, en realidad una casa de “princesas” que hacen las delicias de los hombres. Pero hasta allí, con fines dudosos, le persigue el hijo de Lalla Asma. Laila, atemorizada como un pececillo dorado, sólo piensa en alejarse de esos hombres que la tratan con un sospechoso afecto. Tras esconderse unos meses en un barrio paupérrimo, se marcha a París ilegalmente con Huriya, una de las “princesas” de la fondac. La gran metrópoli la fascina, aunque la condena a la más absoluta marginalidad. Rodeada de los personajes más variopintos, encuentra en la literatura su tabla de salvación, pero, sólo tras un azaroso periplo, será la música la que la devolverá a sus raíces.


El Diluvio (Seix Barral)El Diluvio (Seix Barral)

El 25 de enero de 1963, a las 15.30 horas, François Besson es sorprendido por una visión que acaba cobrando un valor simbólico: en el momento en el que se alza al cielo el aullido de una sirena, una chica joven aparece montada sobre una motocicleta y desaparece cuando cesa el ruido. Este instante provoca en el narrador una sacudida interior: “Desde este día, todo se ha podrido. Yo, François Besson, veo la muerte en todas partes”.
Durante los siguientes trece días, François Besson siente cómo el vacío va creciendo en él. El primer día, escucha las confidencias de una amiga, su cansancio y sus razones para acabar con todo. A partir de entonces, Besson comienza un peregrinaje por las calles de una gran ciudad, mientras intenta escapar de su agonía.
El Diluvio es una obra fundamental para comprender la obra del Premio Novel de Literatura 2008. En ella, J. M- G. Le Clézio retrata la fragilidad del ser humano y la decadencia que reina en las ciudades occidentales. Los rasgos distintivos de su autor, el riesgo formal y la búsqueda de una realidad esencial capaz de aniquilar la nada contemporánea, se plasman aquí con toda la fuerza y maestría del que ha sido definido como “el mejor escritor francés vivo” (Lire).


Diego y Frida (Temas de Hoy)Diego y Frida (Temas de Hoy)

“La boda de un elefante y una paloma”. Éste es el ácido comentario que Frida Khalo escucha de boca de su padre cuando le anuncia su intención de casarse con Diego Rivera, el genio de los muralistas mexicanos. Ella es una mujer frágil pero tenaz, rebelde, pintora iconoclasta; él, un hombre que le dobla la edad, un terrorífico coloso con reputación de devorador de mujeres, comunista y ateo, que osa pintar frescos en los que incita a tomar los machetes y los fusiles para derrocar la trinidad demoníaca de México: la burguesía, el clero, la clase política…
Diego y Frida cuenta la apasionada y tormentosa historia de una pareja fuera de lo común. El primer choque de miradas, el dolor y la soledad de Frida, acosada por la enfermedad y la desgracia, la fe en la revolución, el encuentro con Trotski y Breton, la aventura americana, el papel de ambos en la renovación del mundo del arte… Diego es para Frida el niño todopoderoso que su vientre nunca podrá albergar; Frida es para Diego la mujer tocada de la magia amerindia.
Hoy, las imágenes que nos han dejado -imágenes de amor, la búsqueda de la verdad, en las que la sensualidad se mezcla siempre con el sufrimiento- siguen siendo tan necesarias y tan intensas como entonces.
http://www.lalibreriadejavier.com/?p=1131

Ana Francis Mor se presenta de muchas maneras, según. En el último mail, como “Reina Chula, señora de muchos bigotes y escritora en ciernes”.
Reinas Chulas es, para decirlo rápido, el grupo de “teatro cabaret” que Ana Francis comanda, y que heredó “El hábito”, aquel teatro de Coyoacán –ah, estamos hablando de México– que supo ser mítico a partir de la actividad de sus dueñas, Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez. El punto es que Ana Francis y compañeras tomaron la posta del teatro, que cambió su nombre por el de “El vicio” (nadie me lo dijo, pero supongo que será porque, qué remedio, “el hábito” se vuelve “vicio”).
Ana Francis es también la autora del “Manual de la buena lesbiana”, un libro armado a partir de columnas que ella fue publicando y que me gusta definir como una especie de “Sex and the Zócalo”. “La única columnista abiertamente lesbiana de México”, oí decir por ahí. Esa es ella.
En fin. En diciembre, en la Feria del Libro de Guadalajara, a Ana Francis le tocó estar en una mesa sobre homosexualidad y religión y, como comediante y columnista (lesbiana, la única) que es, escribió un texto inteligente y muy gracioso que generosamente cedió para este blog.
Es largo, largo, así que lo voy a ir publicando de a poco.

Aquí, “A quién se encomienda una buena lesbiana”, parte 1. Enjoy.
Ya apesta a navidad. Y a mi las festividades religiosas me ponen a pensar mucho. Más de lo que yo quisiera. Preguntas existenciales atacan mi espíritu tales como ¿Por qué hacemos asueto en la navidad y en la semana santa si se supone que el estado mexicano no cree en el niño Dios? ¿Por qué hay ofertas navideñas desde octubre? ¿Por qué no el maratón Guadalupe Reyes lo declaramos de una vez Guadalupe Madres y nos dejamos de hipocresías? Pa una que es simple mortal educada como católica ¿Qué significa estado laico?
Yo fui educada como católica. Al mismo tiempo, soy de esa generación a la que todavía le tocó en la primaria que Don Benito Juárez fuese considerado casi un santo que había quitado de las manos muertas de la iglesia las tierras y les había puesto un “state quieto”. Dicho “state quieto” comprende la fundación del estado mexicano. A mi me enseñaron en la primaria que el estado laico era algo así como una característica muy non-plus-ultra de nuestra nación que nos permitía ver por encima del hombro a casi todos los países de América Latina. En la primaria –y que quede claro que yo fui a una primaria pública como cualquier otra, en una colonía de clase media de la ciudad de México, osea no fui a una primaria que sonara a comunista, como la “mártires del SME” o algo así- la iglesia era considerada un ente de peligro al que había que tener a raya porque si te descuidabas se te echaban encima y te echaban a perder tu país. Por supuesto que hicimos misa pa salir de sexto, pero la directora – de forma muy republicana- se deslindó de responsabilidades, fue cosa de los padres de familia. Dato curioso: aunque los padres de familia generalmente eran madres de familia, de cualquier modo se llamaban los padres de familia.
Y luego de pronto la historia cambió: el discurso oficial empezó a ser que la neta es que todos vamos a bautizos y quince años, así que pa que nos hacemos y cuando menos nos dimos cuenta ya teníamos un presidente besándole el anillo al Papa y ora del presupuesto de cultura le damos 30 millones a la basícila. ¿Dónde se ha visto que la basílica necesite dinero? ¿De donde sacan valor pa sacarle al presupuesto de cultura para eso? ¡Zaz! ¿Y mis enseñanzas de la primaria?
A mi la verdad siempre me costó trabajo creer católicamente hablando. Recuerdo las misas del domingo como ese espacio para dormir con los ojos abiertos, ver el techo, y aguantar con entereza porque eventualmente llegaría el momento del esquite y las galletitas de comal. Por mas que intento, no logro acordarme de ninguna oración. Las canciones si me las aprendí pero porque me gustaba ver a las muchachas del coro la verdad. Hice mi primera comunión y mis quince años pero del catecismo no se me pegó nada. De por si era complicado comprender que si el padre, el hijo y el espíritu santo son como la simifarmacias -osea son lo mismo pero no es igual- y luego si le agregabas el niño Dios que le hace la competencia a Santa en navidad ¿entonces ya la Santísima Trinidad se te hace cuarteto como los Beatles? ¿O como? Incluso mi mamá me enseñó que para que Dios me escuchara, antes de dormir había que rezar de rodillas al pie de la cama un padre nuestro y pedir por nuestros seres queridos, osea por ella. Yo así lo hice sistemáticamente, no se si Dios me escuchó, porque nunca me contestó, cosa que siempre me pareció una descortesía. Ante las partes incomprensibles del catolicismo mi mamá y yo nos echábamos diálogos como estos:
Yo: ¿Pero donde está Dios?
Mi mamá: En el cielo.
Como yo veía Superman me pareció super chido vivir así, pero luego mi mamá me aclaró que nel, que Dios si vivía en el cielo, pero no volando ni encima de una nube sino en todos lados. ¿Entonces Dios es el cielo? No solamente, Dios es el cielo y la tierra y las cosas y las plantas. Dios eres tu… Y la verdad yo no soy Dios. Hay algunas señoritas que me han dicho que soy una Diosa en ciertas circunstancias que me parece poco elegante presumir, pero la neta la neta, no soy Dios. Así que además de que Dios no vive en el cielo como Superman resulta que Superman no existe. Pero a Superman si lo vi, en la tele y en el cine.
Yo: ¿y por que Dios no se ve?
Mi mamá: Porque no quiere que lo veamos.
Yo: ¿Pero no es más facil creer en Él si lo vemos?
Mi mamá: Pues claro, pero es que a Dios no le gustan las cosas fáciles. Por eso hay que tener fe…
Y luego no quieren que una vaya a terapia. ¿Como para que me sirve un Dios que le gusten las cosas complicadas?
Recuerdo que en el bautizo de mi sobrina Moni –yo tenía 8 años- le pregunté a mi mamá: “¿para que le mojan la cabeza? Pobrecita, se ve que no le gusta nada” “Para lavarla del pecado original” -contestó ella-
A mi me van a perdonar, pero yo concocí a esa bebé desde el hospital y como me tenía fascinada me le quedaba yo viendo por horas y horas. Yo estuve ahí mucho tiempo y esa criaturita nunca cometió un pecado original.
Luego me eché las películas de Franco Zefirelli de la pasión de Yisus.
Mamá, ¿por qué si ya sabía que lo querían matar no huyó? ¿Para que se dejó matar?
Porque se sacrificó por nosotras.
¿Pero que no nos sirve mas vivo? Mamá… tu no te vayas a sacrificar por nosotras por favor…
Pero no me hizo caso y se murió de cancer. Yo creo que se murió de tristeza y de culpa. Yo creo eso. Que decidió, como Yisus, sacrificarse por sus hijas y quedarse a vivir una vida de mierda. Yo no se que piensen los hijos de Yisus, pero a mi no me gustó nada. No lo se, y no voy a hacer una política pública basada en mi creencia, pero yo creo que a mi mamá la culpa católica le jodió la vida.

Dibujo de la torre de 1.440 pies en Tianjin Goettsch Partners diseño.
En Asia, los clientes con presupuestos y pocas exigencias molestas fortalecieron la economía de los estudios arquitectónicos estadounidenses golpeados por la crisis.
 POR LAWRENCE W. CHEEK - The New York Times
LA MANSION DE STUART SILK. Los arquitectos estadounidenses en China se sienten libres de crear.

LA MANSION DE STUART SILK. Los arquitectos estadounidenses en China se sienten libres de crear.
El trabajo en China ha contribuido a llenar el vacío que dejó una economía estadounidense lánguida. No obstante, lo más fascinante, dicen los arquitectos, es que los desarrolladores y hasta los organismos públicos chinos están resultando mejores clientes que sus pares estadounidenses.

Los chinos son, dicen, más ambiciosos, más aventureros y hasta están más dispuestos a gastar el dinero necesario para llevar a cabo los diseños.


El proyecto Zhongkai Sheshan Villa, en un suburbio de Shangai, ofrece una ventana al funcionamiento de algunos encargos arquitectónicos en China. Stuart Silk, un arquitecto de Seattle con un estudio donde trabajan 17 personas, recibió un encargo para nueve de las mansiones, que tienen unos precios estratosféricos ­de US$ 7,5 millones a US$ 15 millones. Sus diseños debían ser claros y definidos, pero sin pautas estilísticas materializadas; tampoco había un presupuesto. Por primera vez en su carrera, era un artista frente a la tela en blanco. "Abrió una parte de mi cerebro que no había ejercitado durante mucho tiempo", dice.

A medida que fue avanzando el proyecto surgieron, no obstante, algunos requerimientos.

Silk se sorprendió al enterarse, por ejemplo, de que los principios tradicionales chinos del feng shui exigían que la puerta de enfrente no estuviera al pie de una escalera, por temor a que la buena fortuna pudiera tropezar y salir rodando por la puerta.

De todos modos, dijo, su trabajo en China "resultó una verdadera ganancia". Chris McVoy, socio principal de Steven Holl Architects de Nueva York, dice que un desarrollador inmobiliario chino dio a su estudio un plazo de tres meses para desarrollar una idea destinada a un proyecto de vivienda de rascacielos en Beijing. La firma volcó en el proyecto las ideas de Holl sobre urbanismo, utilizando energía geotérmica, y arreglando todo lo que el estudio consideraba errado en los terribles rascacielos chinos de inspiración soviética.

"Pensamos que dirían: `Están locos, olvídenlo’", dice McVoy. "Lo presentamos a unas 20 personas y cuando terminamos, por supuesto, todos miraron al presidente para que respondiera primero.

Dijo: `Cualquiera puede construir edificios. Pocos pueden construir poesía’".

El proyecto se construyó, y trajo aparejadas luego las oficinas aún más radicales de China Vanke, un gran desarrollador con sede en Shenzhen, en el sur de China. La estructura es del tamaño del edificio del Empire State, está dispuesta horizontalmente y construida a cinco pisos del suelo para ofrecer abajo un parque público.
El estudio también diseñó lo que llama el Sliced Porosity Block en China central; en los edificios se han excavado gargantas irregulares para dejar paso a la luz del sol.

"Un desarrollador estadounidense de ninguna manera nos habría dejado hacerlas", dice McVoy, agregando que la mentalidad estadounidense podría definirse: "Si no se hizo antes, no hay que hacerlo.

Todo tiene que ver con el riesgo, el riesgo. Los chinos tienen una suerte de temeridad".

Y además, dice, "se valoran las ideas no materialistas, una conexión con la historia y la cultura y especialmente, el sentido".

Los arquitectos aprecian a estos clientes. Heller Manus Architects, un estudio con 25 empleados en San Francisco está llevando a cabo actualmente dos tercios de su trabajo en China. Clark Manus, socio y presidente del Instituto de Arquitectos de EE.UU., tiene una teoría. "La dirigencia política estadounidense está formada en general por abogados", dice. "En China, los funcionarios más altos tienden a ser ingenieros. Ven un problema, le dedican dinero y esfuerzo para encontrar una solución".

Por supuesto, la verticalidad del sistema de decisión hace que los proyectos se construyan más allá de que la gente quiera o no realizarlos. El desarrollo ya ha borrado gran parte del tejido arquitectónico histórico de China. McVoy dice que su estudio tendría "muchas reservas" para aceptar un encargo que destruyera algo de valor histórico. Goettsch Partners de Chicago estableció una oficina permanente en China, y un socio joven nacido en Shangai, Majes Zheng, trabaja como director de operaciones asiáticas de Goettsch. Pasa 60 por ciento de su tiempo en China. Como señaló Jeffrey Heller de Heller Manus "Es un mundo muy movido por las relaciones." Zheng dice que hay escasez de arquitectos chinos con la formación necesaria para realizar proyectos comerciales de gran escala.

Tampoco todos los desarrolladores tienen los conocimientos y la pericia necesarios para los grandes proyectos. "Lo que conviene es evitar a los clientes que no saben nada de construcción", dice. "No respetan a los arquitectos; tratan de cambiar las cosas durante el curso de las obras".

Algo muy parecido a las quejas sobre los clientes estadounidenses.
http://www.revistaenie.clarin.com/arte/China_disena_0_420558168.html