José Saramago. dijo:
«Dante, hoy, descendería al infierno con una cámara fotográfica. Quizá aún le sobrase alguna película cuando entrase en el purgatorio, pero es dudoso que encontrara un cielo para fotografiar. Sin embargo, para el viaje que esta exposición es, no necesitamos de un Virgilio que nos indique el camino. Sebastião Salgado, solo con su cámara, es el guía y el narrador. O dicho de otra manera: el guía y el poeta».


Escribe Sebastiao Salgado: «El cualquier situación de crisis, ya se trate de guerras, pobreza o catástrofes naturales, los niños son las mayores víctimas. Son los más débiles físicamente, y siempre son los primeros en sucumbir a las enfermedades o al hambre. Muy vulnerables emocionalmente, los niños son incapaces de entender por qué les obligan a abandonar sus casas, por qué sus vecinos se convierten en enemigos, por qué de repente tienen que vivir en un arrabal rodeados de basura o en un campo de refugiados sumido en la desgracia. No son responsables de su destino, ya que, por definición, son inocentes».
Por eso, ellos son los protagonistas de una sección especial, de una colección que forma parte de su libro "Éxodos" pero que, a su vez, es algo independiente. Cuenta el fotógrafo que los niños son los primeros a los que se ve, su energía, sus juegos, sus sonrisas, sus carreras... Este contraste, esta paradoja entre la desgracia y la incomprensión en que viven y su alegría propia por ser niño (juguetón, cariñoso, inquieto) es la esencia y el génesis de esta colección.































































"Este libro muestra a los niños de orígenes muy distintos,
cuyas vidas están destrozadas. Pero a pesar de todo, siguen siendo niños, ríen y lloran con la misma facilidad, y pasan de la alegría a la tristeza con la misma rapidez. En un minuto se abren y al siguiente se cierran, herméticos. Su profundo misterio nos empuja a conocerlos mejor. Cuando miran a la cámara ¿Qué buscan? ¿Esperanza o compasión? O es lo que nosotros creemos que se merecen?" Sebastião Salgado
Asentamiento de campesinos sin tierra en Rosa do Prado en Itamarajú. Estado de Bahía, Brazil. 1996


Sector camboyano del campo de prisioneros refugiados en la isla de Galang. Isla de Galang, Indonesia. 1995


Campo de Sakhi para refugiados de Tajikistan. Norte de Afganistan. 1996


Campo de prisioneros de Whitehead para refugiados vietnamitas. Niños nacidos en prisión. Hog Kong. 1995



Campo de Nasir Bagh para refugiados afganos en Peshawar.Pakistan. 1996

Campo de tránsito Giseniy para refugiados Tutsi ruandeses que vuelven a sus hogares desde el Zaire. Ruanda. 1995

Campo de Burj el-Shamali para refugiados palestinos en Tyre. Sur del Libano. 1998

Campo de Kamaz en Mazer-e-Sharif para afganos desplazados. Afganistan. 1996



Campo de Rashideh para refugiados palestinos en Tyre. Sur de Libano. 1998

Campo de Polhó para indios zapatistas
desplazados. Estado de Chiapas. Mexico. 1998


Centro para la recuperación cultural de indios
Macuxi en Maturuca. Estado de Roraima. Brazil. 1998

Campo de Turanj para refugiados
bosnios enclave de Bihac. Krajina. Croacia. 1994

Centro para huerfanos de tribus del sur de Bihar. Estado de Bihar. India. 1997

Campo de Ein el-Hilweh para refugiados palestinos en Saida. sur del Libano. 1998

Poblados con mayoria de mujeres y niños en las montañas de Cuello Loma. Provincia de Chimborazo. Ecuador. 1998

Familias kurdas desplazadas en la antigua prisión del Fuerte de Nizarke en Dohuk. Kurdistan iraki. 1997

FUENTE: RETRATOS DE LOS NIÑOS DEL EXODO