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    jueves, 4 de agosto de 2011

    Rose C'est Paris Bettina Rheims y Serge Bramly

    El símbolo apuntala, recrea, deforma y contamina. Pero instruye, categoriza, alinea, reubica. Serge Bramly se encarga de crear una atmósfera pesada, proto-arty, neobarroca, romántica, casi de relicario, coquetea con la bohemia y traza un pasadizo de festines alegóricamente mortíferos utilizando la erótica y el simbolismo del color y la perfección femenina como armas de doble filo; Bettina Rheims se transforma en una emperatriz de la imagen y capta, redondea, resume, documenta, amplía el espectro del movimiento al momento mismo y lo estanca como si de un libro de sensualidad trágica se tratase. Rose C’est Paris es el proyecto que Taschen les edita a RheimsBramly, un proyecto centrado en la imagen, en la historiografía y en la recreación del término dramático hacia zonas tan sexuales como artys, utilizando el delay, la expresión furtiva, la bacanal griega y el fetiche erótico como elementos claves para contar una historia de misterio surrealista y alabanzas a BuñuelDalíWarhol La Bohème de Puccini.

    Rose C’est Paris es un trabajo poliartístico tan romántico como moderno. Utiliza dos artes visuales como el cine en formato largo y la fotografía recreativa. Por un lado, Bramly da forma a un formato audiovisual que recuerda el cine experimental de mediados de siglo, utilizando lenguajes del cine mudo y de la expresión performático-teatral, haciendo acopio de influencias tan diversas como Marcel DuchampSalvador Dalí y el movimiento pop no-futurista de la década de los ’60 para retrotraernos a un Paris de aspecto híbrido entre la bohemia de principios de siglo XX y lo que queda de todo aquello en los tiempos que corren editando en DVD esta mitad del trabajo publicado por Taschen en un formato casi de TV movie semi-abstracta. Por otro lado, Rheims recoge un legado fotográfico de toda esa ¿paródica? dramatización audiovisual que el cineasta experimental lleva a cabo. Los espacios, atmósferas, zonas y protagonistas tanto del film como de las fotografías son exclusivamente mujeres, con alguna que otra participación masculina (se utiliza el personaje clásico y criminal de Fantômas para conectar la imagen masculina con dicho villano) más como elementos de paisaje que engrandecen la figura femenina que como reales protagonistas. Aunque la protagonista de dicha historia (una especie de cine de misterio simbólico en la que dos jóvenes y bellísimas gemelas se ven, en un momento dado, separadas y una de ellas comienza a buscar entre desesperada y resignada a su otra mitad) es una Inge van Bruystegem que genera tantos hilos de baba como agua tengas en la zona bucal, se permiten cameos de personalidades famosas como Monica Bellucci,Naomi CampbellInés Sastre o Valérie Lemercier, todas ellas féminas infartantes entre las decenas de pibones que, al mejor estilo Hemult Newton, pueblan las páginas y los fotogramas de este ejercicio de simbolismo poético tan cerca de la superproducción escénica como de la incisión en la erótica fetichista y el exhibicionismo crónico más propio de un estado del sueño que de un ejercicio de realidad moderna.

    Bettina Rheims, Serge Bramly, Rose, c'est Paris 9
    En muchas páginas o fotogramas vemos dualidades que conectan con imágenes clásicas que nos trasladan a la Antigua Grecia (bacanales, escenas de sexo libertario lesbiano, acrobacias, utilización de los cuerpos como elementos, exaltación de los placeres del vino o del Dios Eros) o a una producción de Annie Leibovitz (utilizan la capital francesa como entorno, pero la creación y trabajo de producción milimétrico no captura movimientos al azar: todo es parte de un entorno magnánimo súper pensado y planeado al dedillo); por momentos las escenas parecen recrear una nueva construcción pictórico-dramática como si de “las nuevas Gracias” de Rubens se tratase y por otros se utilizan ciertos elementos y zonas del cabaret de Montmartre; por momentos se juega al diálogo imaginario y el lenguaje sensorial y por otros parecemos estar sometidos a un ejercicio de improvisación constante. En definitiva, Rose C’est Paris hace de la tematización del símbolo erótico una excusa tan liberal como barroca de las historias de polis en su versión de cómic mudo y en blanco y negro en manos de una tournée de pibones dignas de toda la colección de PlayboyHugh Hefner estará orgulloso.
    21.07.11
    http://www.notodo.com/libros/fotografia/2600_rose_cest_paris_bettina_rheims_y_serge_bramly.html

    Le Paris de Bettina Rheims
    Bettina Rheims, courtesy of Galerie Jérôme de Noirmont, Paris
    Dans l'objectif de Bettina Rheims, Paris est ville de chair mieux que de pierre.
    Bettina Rheims, Courtesy Galerie Jérôme de Noirmont, Paris

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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