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    sábado, 23 de abril de 2011

    Entrevista a Juan Gelman.

    "La utopía es un país que el ser humano visita todas las noches"
    Juan Gelman dedica su nuevo poemario al amor. -

    Juan Gelman dedica su nuevo poemario al amor. 


    Juan Gelman. El premio Cervantes 2007, uno de los escritores en lengua castellana más combativo contra las injusticias, publica nuevo libro cuatro años después y lo hace con el amor por delante como centro de sus palabras y de las revoluciones
    PEIO H. RIAÑO 23/04/2011
    Juan Gelman está contento, casi. El Senado uruguayo aprobó hace diez días por la mínima invalidar la Ley de Caducidad, que mantuvo en la impunidad a los militares que cometieron crímenes durante la dictadura, entre 1973 y 1985. Uruguay abre las puertas a la memoria. Un mes atrás, la Corte Interamericana de Derechos Humanos había condenado a Uruguay por el asesinato de María Claudia García, nuera del poeta, y por el nacimiento en cautiverio de su hija Macarena Gelman. La historia es conocida: cuando Gelman supo que tenía una nieta, no dejó de buscarla hasta que la encontró 20 años después de su nacimiento. Pero el poeta argentino, premio Cervantes 2007, dice que no lo celebrará hasta que la ley que permita hurgar en el pasado no sea ratificada por la Cámara Baja en los próximos días.
    En plena revisión de la historia uruguaya, la suya, ha firmado desde su casa en México un extenso alegato sobre la terquedad del amor. El título, al borde del trabalenguas, El emperrado corazón amora, que publicará la editorial Tusquets el próximo 9 de mayo y, como él mismo dice en esta primera entrevista que concede por el poemario, no puede estar libre de lo que Gelman es. Sobre todo, verdad y silencio. Y amor. También amor, que apenas había levantado cabeza en su última poesía, la de su séptima década de vida, la del siglo XXI, Valer la pena (2001), País que fue será (2004) y Mundar (2007).
    "El problema de la razón es que no ha encontrado la manera de explicar la sinrazón"
    Vuelve con un poderoso verbo de invención propia: "amorar", que no significa más que eso, amar, como él mismo afirma. Pero también suena a amarrar, a la resistencia a dejar de amar. No es el único neologismo que nutre el diccionario "gelmánico" en este nuevo libro: cercalejos, duelequé, entreshijo, entresueño, etc. Paradójicamente, estruja las palabras, las retuerce hasta convertirlas en otras, formadas por varias, con un significado múltiple. Y sin embargo, la claridad. Es el resultado de trabajar en un hermetismo que en alguna medida es permeable a lo humano conocido. Cree que la palabra es la única capaz de iluminar y, al tiempo, juega con su ambigüedad. Suelta en los dos primeros versos de Dobles: "La palabra no tiene hospitales / que le curen el mundo".
    Mientras la razón duele
    "La palabra viene herida por el mundo y no tiene hospitales para que la curen", cuenta el escritor. "Así, el ser humano también viene herido de por vida al mundo por la palabra", dice dramático, en voz baja, al otro lado del teléfono. Acude Gelman a alumbrar con ella todo lo que no puede ser nombrado, todo lo que teme ser descrito, todo lo que no se sabe contar, y, sin embargo, su poesía nada en las imágenes herméticas sobre versos que funcionan como axiomas: "La salud de la razón es débil".
    "La palabra viene herida por el mundo y no tiene hospitales para que la curen"
    "El problema de la razón, que es necesaria, es que no ha encontrado la manera de explicar la sinrazón. La razón termina por desechar muchas de las cosas que no logra comprender y que le parecen inútiles, pero que no lo son. A la palabra le pasa lo mismo: hay muchas cosas que la palabra no es capaz de desvelar. Los poetas tienen la capacidad de iluminar", cuenta sobre uno de los motivos que se repiten a lo largo de los casi 140 poemas del libro.
    A propósito, ¿tiene Juan Gelman alguna palabra prohibida? "La palabra que a mí me da asco es asco. Jamás la puedo usar".
    Pero Gelman no es de los que se dejan atrapar. Se revuelve como sus palabras, escapa de cada clasificación, de cada aclaración concreta que trate de dar solución a sus fórmulas. Todas esas imágenes que recorren el libro, la luna, las piedras, el alma, la luz, la verdad, los caballos o las sábanas, son juegos para el lector: "Cada lector es el encargado de recrear el libro. El poema es una botella tirada al mar, quizá llegue al alma de alguien. Uno escribe lo que puede, no lo que quiere", dice.
    "Este libro no tiene motivos. Simplemente, es el fruto de la necesidad de escribir. La poesía no tiene objetivo alguno, si acaso el enriquecimiento de los lectores. En poesía el motivo no existe. En prosa, sí; fíjese en el mismo periodismo", asegura el autor, que mantiene una intensa relación con periódicos y que acude con frecuencia a alimentar su blog.
    Contra el silencio
    Estos días sigue en su bitácora digital los acontecimientos en Libia, la intervención militar de la OTAN y la venta de armas de Obama. Combativo y sin camuflaje, ni hablando de amor Juan Gelman, que cumplirá este año 81, se amilana: "Callar es un desierto, / mató los horizontes"(escribe en el poema Naranjas). ¿El emperrado corazón amora sigue peleando contra la desmemoria de las injusticias cometidas en el pasado? "Claro. Claro que tiene, porque todo lo tiene, como una huella que se imprimió en mí", explica.
    Debe extraer de esa vehemencia contenida que disimula la fuerza para seguir en su trabajo diariamente. Dice que no sabe cómo lo hace, pero agradece su lucidez a la tranquilidad. "Hay períodos de infertilidad absoluta en los que no sale nada". Aunque pueda parecer que acaba de decir lo contrario, Gelman arranca como un volcán para asegurar que no está apaciguado, que quedará en paz cuando la Historia cicatrice: "Me voy a apaciguar cuando el Gobierno uruguayo cumpla con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y encuentre el cuerpo de mi nuera".
    "Me apaciguaré cuando el Gobierno uruguayo encuentre el cuerpo de mi nuera"
    Volvamos al amor. Volvamos a la pelea. ¿Cómo es posible que no deje de cabalgar el amor, que no se desespere? "Porque las esperanzas, los amores que pasan, el dolor por lo que sucede, el hambre, las guerras a pesar de todo eso, seguimos queriendo. Duele, sí, pero uno se emperra en querer. El corazón se emperra en seguir queriendo, vaya usted a saber por qué. El amor ha existido desde el principio de los siglos, parece que es una experiencia que se repite", cuenta el maestro. Quiere aclarar que se refiere al amor en una dimensión mayor a la que solemos referirnos, la categoría del amor de la que él habla es espiritual.
    Contra el hielo de espíritu, se pregunta entre versos: "¿Cuándo van a pagar los trabajos del viaje, / el amor que se equivoca y / no rinde en el mercado? ¿Lloverá / no lloverá? ¿Quién camina por / la tierra que arrasó su pasión, / el humo todavía?". Y entre las imágenes imborrables del libro, la que avisa de que una vida sin deseos debe ser una vida gris. El miedo a lo gris impide la renuncia, incluso en la vejez: "El deseo se resiste a abandonar los huesos".
    Donde la utopía quiera
    En la conversación pregunta por el corazón del que pregunta y él apunta, añade, subraya, busca la empatía. Siempre sereno, siempre midiendo. Cree que en el corazón vive la necesidad de seguir adelante, que el amor mueve en el ser humano el deseo del cambio. El amor como motivo de la revolución. "Sí, es indiscutible, que el amor, a veces, incluye el deseo de cambiar el mundo. Este sistema capitalista es inmoral. ¿Qué tiene que ver con la ética de la gente? Es un sistema inmoral, que empieza por arriba, por la inmoralidad de los dirigentes", dice Gelman. Contra el capitalismo, una dosis doble de moral, la única escapatoria a las injusticias, aunque haya pasado a un plano oscuro y olvidado: "La moral rota solloza sin vientos, sin ramas, sin pudor", escribe.
    "El problema de la razón es que no ha encontrado la manera de explicar la sinrazón"
    Precisamente, para cambiar el mundo Juan Gelman está convencido de que basta con reaccionar a tiempo: "Yo creo que las opciones de cambio se presentan. La última que está sucediendo pasa por el mundo árabe. Pasa mucho tiempo gris hasta que algo sucede". Así que mientras los acontecimientos van horadando la Historia, el hombre hace planes, sueña: "Las utopías nacen y suelen morir, pero no dan paso nunca a una peor. En general, las utopías se mejoran. Sin utopía el mundo no sería correcto: la utopía es un país que el hombre visita todas las noches. Si no, pregúnteselo a Mubarak".
    Nadie sabe lo que pasa con un verbo que no se puede declinar, pero sólo Gelman sabe qué hacer con los que no existen: "Amorar", amarra y duele. Como la muerte: "Una de las cosas que lamento profundamente de irme a tocar el violín al otro barrio es que no voy a poder seguir queriendo a los que quiero".
    http://www.publico.es/culturas/372140/la-utopia-es-un-pais-que-el-ser-humano-visita-todas-las-noches

    Juan Gelman (Buenos Aires3 de mayo de 1930) es un poeta y periodista argentino,Premio Cervantes 2007. El escritor ecuatoriano Jorge Enrique Adoum lo ha calificado como "el mayor poeta vivo de habla hispana". Actualmente reside en México en donde recibió (Guadalajara) en el año 2000 el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. También ha recibido los premios iberoamericanos de poesía Ramón López Velarde, en 2003Pablo Neruda, en 2004 y Reina Sofía, en 2005.



    Publicaciones
    Poesía
    §  Violín y otras cuestiones (1956)
    §  El juego en que andamos (1959)
    §  Velorio del solo (1961)
    §  Gotán (1962)
    §  Cólera buey (1964)
    §  Traducciones III. Los poemas de Sydney West (1969)
    §  Fábulas (1971)
    §  Relaciones (1973)
    §  Hechos y relaciones (1980)
    §  Si dulcemente (1980)
    §  Citas y Comentarios (1982)
    §  Hacia el Sur (1982)
    §  Com/posiciones (1986)
    §  Interrupciones I (1986)
    §  Interrupciones II (1988)
    §  Anunciaciones (1988)
    §  Carta a mi madre (1989)
    §  Salarios del impío (1993)
    §  Dibaxu (1994)
    §  Incompletamente (1997)
    §  Valer la pena (2001)
    §  País que fue será (2004)
    §  Mundar (2007)
    §  De atrásalante en su porfía (2009)
    §  Bajo la lluvia ajena (2009)
    §  El emperrado corazón amora (2011)
    Antologías poéticas
    §  Poemas, Casa de las Américas, La Habana, 1960. (Al cuidado de Mario Benedetti y Jorge Timossi)
    §  Obra poética, Corregidor, Buenos Aires, 1975.
    §  Poesía, Casa de las Américas, La Habana, 1985. (Prólogo y selección de Víctor Casaus)
    §  Antología poética, Vintén, Montevideo, (1993). (Selección, prólogo y bibliografía completa de Lilián Uribe)
    §  Antología personal, Desde la Gente, Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Buenos Aires, 1993.
    §  En abierta oscuridad, Siglo XXI, México, 1993.
    §  Antología poética, Espasa Calpe, Buenos Aires, 1994. (Selección y prólogo de Jorge Fondebrider)
    §  De palabra (1971-1987). Prólogo de Julio Cortázar, Visor, Madrid, 1994.
    §  Oficio Ardiente (2005), Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca.
    Prosa
    §  Prosa de prensa, Ediciones B, España, 1997.
    §  Ni el flaco perdón de Dios/Hijos de desaparecidos (En coautoría con Mara La Madrid), Planeta, Buenos Aires, 1997.
    §  Nueva prosa de prensa, Ediciones B Argentina, Buenos Aires, 1999.
    §  Miradas, Seix Barral, Buenos Aires 2005.

      Este poeta excepcional nació en Buenos Aires —en el histórico barrio de Villa Crespo— en 1930. Su primera obra publicada, Violín y otras cuestiones, prologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica. Considerado por muchos como uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del "realismo crítico" y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo.
       Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de "desaparecidos".
       En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida a diez idiomas.
       Reside actualmente en México, aunque "Volver, vuelvo todos los años, pero no para quedarme. La pregunta para mí no es por qué no vivo en la Argentina sino por qué vivo en México. Y la respuesta es muy simple: Porque estoy enamorado de mi mujer, eso es todo". Perdonando tamaño romanticismo, la ciudad de Buenos Aires lo honró recientemente con el título de ciudadano ilustre.

    http://www.literatura.org/Gelman/Gelman.html



    EL OTRO JUAN GELMAN
    La mirada del periodista
    Nueva prosa de prensa
    Por JUAN GELMAN
    (Vergara)-335 páginas
    Un poeta es como cualquier hombre, pero cualquier hombre no es un poeta", diferenció Raúl González Tuñón. Para hablar de Juan Gelman habría que agregar a las condiciones de "no cualquier hombre ni cualquier poeta" la virtud de destacarse también como periodista.

    Y la comprobación de lo dicho es sencilla: basta con leer los más de cien artículos escritos para el diario Página 12 entre mayo del 96 y octubre de 1998 y reunidos en el libro Nueva prosa de prensa (que continúa la compilación Prosa de prensa que Ediciones B publicó en 1997).

    Cada una de las notas es un entramado que une con destreza los personajes y los hechos para dar cuerpo al argumento. Gelman camina el trecho que va de la anécdota a la idea, del personaje a la conclusión. Y comparte la caminata con un lector atento y sensible.

    Si el día a día entorpecía la invitación del periodista, el salto del diario al libro facilita el paseo. Sugiere la recorrida pausada. Y, como en una visita guiada, Gelman nos lleva de los deseos negados y delatados en otros para alimentar las hogueras de la Inquisición mexicana al secreto de la pintura de Cézanne y el derrumbe social de Lautremont. De las diferencias entre el aventurerismo de André Malraux al arrojo revolucionario de Hemingway. Del prohibido desenfreno sexual de Mae West al implacable despojo contemporáneo del que fue víctima la poesía encendida de Safo de Lesbos, de la que nos llegan unos pocos retazos desde hace 2.600 años.

    La prosa de Juan Gelman devela el mismo trabajo artesanal que su poesía (Violín y otras cuestiones (1956), El juego en que andamos (1959),Cólera buey (1965), Si dulcemente (1980), son algunos de sus títulos). Porque, lejos del desdén con que otros escritores se han referido a la prensa -a la que se dedicaron con el único objetivo de cubrir los baches financieros que ocasiona el dedicarse a la poco rentable pasión de la palabra-, la ha descripto como "un género literario más" que habita "la misma casa que la poesía aunque, con seguridad, en pisos diferentes". Su prosa tiene la sustancia que la vivencia destila después de muchos años. Fue puliendo su oficio en las redacciones de La Hora (periódico comunista), la agencia china Sinjua, el semanario Panorama, el notable suplemento cultural del diario La Opinión (que pensó y dirigió entre el 71 y el 73), el diario montonero Noticias (que clausuró el comisario Villar, fundador de la fatídica Triple A), la revista cultural Crisis (de la que fue secretario de redacción), la agencia de noticias IPS de Roma (donde dirigió la red latinoamericana de corresponsales) y el diario Página 12.

    En el recorrido que propone Nueva prosa de prensa hay un tema que el autor jamás abandona: el de la reflexión sobre el Holocausto judío y la masacre perpetrada por la última dictadura argentina. Como si se tratara de las piedritas de ladrillo de las viejas plazas: es imposible evitar su sonido apagado y la sensación de caminar sobre ellas, aunque fijemos la atención en otra cosa. Para hablar del drama nacional (en ese período asesinaron a su hijo y desaparecieron a su nuera y su nieta o nieto) pasa de la descripción desnuda ("Archivos del mal") a la teatralización ("Teatros") y a textos de una intensidad que duele como en "Reinas", que comienza con un poema que Ana María "Loli" Ponce le entregó a otra secuestrada de la ESMA antes de ser "trasladada".

    De junio de 1998 data otra de esas notas impresionantes donde al periodista y al poeta los supera el hombre. En "Miradas" abordó lo que considera "el peor de los crímenes": el robo de bebés, muchos nacidos de madres encapuchadas de las que no percibieron más que el aliento desesperado de la condenada. "El bebé era robado hasta la mirada de su madre", denuncia.

    La acidez y la ironía se derraman como tinta en sus análisis sobre la realidad argentina, una cotidianidad a la que permanece unido sin que pese la distancia que media entre la Argentina y México DF, ciudad en la que vive. Como en toda su prosa, hasta en sus reflexiones más "calientes" la tipografía de su ilustración marca el papel. Encuentra, por ejemplo, que la flexibilización menemista es tan retrógrada como el "Reglamento de Personal" que la comuna de Lausana -Suiza francesa- promulgó en 1882; o cuando observa que el poder de convocatoria de Arthur Miller salvó de la pena de muerte a un todavía ignoto escritor nigeriano Wole Soyinka (posteriormente Premio Nobel de Literatura) pero no detuvo la firma presidencial de los indultos a militares argentinos.

    Gelman se reserva la potestad de unir los hechos y las cosas más disímiles que resalta en el filósofo y aforista alemán Georg Christopher Lichtenberg ("Relaciones"). Sus operaciones literarias descartan la asepsia del periodismo actual. Prefiere el periodismo de opinión. Como a Lichtenberg, le causan "dolor las cosas que a los otros sólo les dan lástima". Y lo dice.

    ANA LAURA PEREZ

    Clarin Digital | Domingo 04 de julio de 1999 | Cultural

    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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