Cuando eliminamos el barro que nos rodea (con enorme esfuerzo) descubrimos nuestro “diamante interior”. ¿Qué se le puede decir a la persona que busca ese diamante en otro lugar, fuera de ella misma?  

Mayo 14, 2010


Alejandro Jodorowsky: Uno de los chistes clásicos de Nasrudin, el idiota sabio de la tradición sufí, es este: Un amigo, a medianoche, ve a Nasrudin, arrodillado, escarbando al pie de un farol, que alumbra a cien metros de distancia de donde él vive. “¿Qué haces ahí, arrodillado?” “¡Busco la llave de mi casa: se me cayó de las manos al abrir la puerta!”. “Pero, ¿por qué la buscas tan lejos?” “¡Es que aquí hay más luz!”… Los maestros sufís emplean este chiste para hacer conscientes a sus discípulos de que no deben fascinarse por personas con egos seductores y buscar, en cambio, su Ser Esencial, ( o su Dios interior) dentro de ellos mismos… Ahora bien, no hay que engañarse con la idea de buscar algo que no somos nosotros mismos. El Ser Esencial, es lo que en verdad somos, pero también el buscador, el ego individual es lo que somos. De ninguna manera debemos aceptar las prédicas de gurús improvisados que nos ordenan destruir a nuestro ego. El ego sin el diamante, se convierte a la larga en un monstruo egoísta. El diamante, sin ego individual, cae en el delirio paranoico de creerse Dios. El ego individual y el Ser Esencial forman una unidad amorosa, necesaria. Esto lo comprendió muy bien el poeta Rumi… Al leer su poema (escrito aproximadamente en el año 1250) les pido interpretar el “yo” como el ego individual, y el “tú” como el Ser Esencial.
“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”

¿Cuántos tipos de inteligencias hay?  

Mayo 16, 2010

Archivado en: Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo
Alejandro Jodorowsky: Hay billones,cuatrillones, incontables inteligencias. Los test de evaluación que nos endilgan los universitarios tratando de definirnos con el canon de la inteligencia única, humana, son espejismos científicos. La inteligencia es una facultad que permite adaptarse a las circunstancias para sobrevivir. Se puede decir entonces que todo lo existente posee su forma de inteligencia, desde los minerales, pasando por los vegetales, hasta los animales. En cuanto al ser humano, cuyo ego está formado por cuatro energías, la intelectual (con sus ideas), la emocional (con sus sentimientos), la sexual (con sus deseos) y la corporal (con sus necesidades), se podría decir que posee varias calidades de inteligencia:
1.- Inteligencia pura. El centro intelectual dirige las acciones sin interferencias o aportes de los otros centros, lo que provoca peligrosas reacciones psico-rígidas desconectadas de la realidad. (Fanatismo)
2.- Inteligencia emocional. El centro emocional se mezcla al intelecto conduciéndolo a concesiones que lo desvían de lo útil. (Debilidad).
3.- Inteligencia sexual. Los pensamientos, dominados por el deseo de poder, se tornan competitivos, invasores. (Agresividad).
4.- Inteligencia material. El intelecto, obnubilado por la necesidad de acumular bienes, se entrega a una compra-venta de ideas cuya única finalidad es explotar a sus semejantes (Prostitución).
La única inteligencia válida, sana, util para el individuo y su sociedad es aquella que reúne las cuatro energías, dándole a cada una de ellas la misma meta. Es decir, las ideas, unidas a los sentimientos, los deseos y las necesidades, nos facultan para elegir las mejores soluciones, aquellas que nos permiten vivir con salud, amor y prosperidad, sin obtener nada para nosostros que no sea también para los otros.