Vittorio Gassman




En el marco de la 67a Edición del Festival de Venecia, han querido rendirle homenaje a Vittorio Gassman, en el décimo aniversario de su muerte: con la proyección de distintas películas protagonizadas por el gran actor y con la premier de un ambicioso documental, que mostrar al verdadero Gassman.

Recordando al “Mattatore”

SEP2
Fabio Ferzetti. – El retrato de un personaje que era una concentración de ángulos, defensas y aspereza. La parábola de un Tímido que quiso hacerse Actor y que no supo volver a lo que fue. La tumultuosa vida de un protagonista que eligió la luz, pero que siguió siendo una criatura de la sombra. Entrando en la leyenda como tal vez ningún otro intérprete de la segunda mitad del siglo XX lo ha hecho, pero a un alto precio en términos de felicidad personal.
Vittorio racconta Gassman, una vita da mattatore, la película de Giancarlo Scarchilli – con la que el 67º Festival de Cine de Venecia rinde homenaje al gran actor en el décimo aniversario de su muerte – es más que un collage de testimonios y materiales de archivo. El título un poco a lo Dr. Jekyll y Mr. Hyde describe la ambición que tiene ese filme por definir las múltiples facetas del actor. Pero Scarchilli y Alessandro Gassman – hijo del gran actor italiano-, quien comenta y une en primera personal los primeros bloques de la historia, giran principalmente en torno a su “fractura original”, a ese momento que lo llevó a ser lo que era. A aquella división, o fisura, que el “mattatore” tenía dentro de sí, un fuego no tan secreto de una carrera tan diversa de todas las demás.
¿Quién era realmente Gassman, el payaso que hacía de boxeador un poco trastornado (no sólo en Mostri pero al lado de Mina en una antigua Canzonissima) o el intelectual que en 1960 llevó a los clásicos a las plazas de los pueblos más remotos con el Teatro del Pueblo Italiano, muchos años antes de que todos los demás teatros lo hicieran? ¿O un nuevo Kean, el gran actor inglés a quien en el 1956 dedicó la primera de las tres películas que también dirigió?, ¿o un intérprete tan camaleónico moderno e insaciable, que para calmar sus anhelos de actor se dedicaba a desvariados actos de divulgación?
En torno a estas hipótesis, Scarchilli convoca una serie de testimonios e introduce diversas escenas de antología que dibujan también un retrato de una época. Así Franco Giacobini narra cómo el joven Vittorio, de garganta delicada, forja gradualmente una voz profunda, al igual que un herrero martillando el metal (“siete horas diarias de vocalización, agrietaron mi matrimonio”, admite Gassman). Mientras que el actor recuerda que él eligió ese trabajo para cumplir el deseo materno, y que él hubiera preferido continuar jugando al baloncesto o escribiendo poesía, como lo había hecho desde siempre.
Pero ahí está a la vanguardia. El 25 de abril, Día de la Liberación, está haciendo teatro en Milán. Cuando llega la televisión es uno de los que más rápidamente descubre la espectacularidad del medio, esto creando un show revolucionario (Il mattatore, de hecho). Y aquí están tantas relaciones, tantas ménages, las esposas y los hijos que se siguen y, a veces se superponen, el hambre de vida, de entretenimiento, de verdad y de fuga, el temor de no ser un buen padre (los hijos y, especialmente, las hijas son el centro de algunos de los momentos más emotivos) y las mil maneras de avanzar en la actuación, en la enseñanza, recitando versos. Así que detrás del personaje, se asoma toda una Italia tan lejana de la actual que crea melancolía. Después de todo, el protagonista del Sorpasso se ha cargado, más que nadie, con los sueños y las angustias del boom. Incluso esto debe haberle costado.
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Vittorio racconta Gassman, Una vita da Mattatore, concebido por Alessandro Gassman, junto con Giancarlo Scarchilli, quien dirigió la película, es un largometraje documental muy original que reconstruye la trayectoria humana y profesional del “Mattatore” (es decir, actor estrella. El apodo que  Gassman adquirió después de la película de Dino Risi, Il Mattatore, 1959), utilizando materiales originales, clips de repertorio, películas familiares y, sobre todo, a través de la voz del mismo Vittorio Gassman y de su hijo Alessandro, con la “participación especial” de importantes colegas y amigos. A partir de la experiencia teatral de Vittorio Gassman, de su Hamlet del 1952 y acompañada con la narración de Alessandro Gassman, la película toma a los espectadores de la mano y los lleva – a través de los distintos niveles de tiempo y espacio – a los lugares y los recuerdos amados por el grand Vittorio. Documentos inéditos, entrevistas, clips de películas populares u olvidadas, clips de repertorio de la Teche Rai (como la serie de televisión históricaMattatore, el show de un solo hombre que hizo en 1959, o los  raros materiales descubiertos recientemente, relacionados con la autobiografía de Vittorio Gassman): se trata de sólo algunos de los elementos que componen la película. Cerca de cuarenta estrellas del mundo del entretenimiento han sido llamados a dar su propio y  original recuerdo sobre el actor, entre ellos: Agostina Belli, Sergio Castellitto, Dino De Laurentiis, Giancarlo Giannini, Roberto Herlitzka, Mario Monicelli, Ornella Muti, Jacques Perrin, Anna Proclemer , Gigi Proietti, Francesco Rosi, Ettore Scola, Jean-Louis Trintignant, Carlo Verdone, y Paolo Virzì.
“Una película que tiene la intención de disipar muchos de los estereotipos sobre mi padre”, Alessandro Gassman ha declarado: “Como por ejemplo el hecho de que él era el último de los actores clásicos, cuando fue sobre todo el más grande de los innovadores”.

Traducción: Victoria Pulido Simme

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