lunes, 19 de julio de 2010

Jueves Negro, el crack bursatil de 1929


 
Aquella mañana del 24 de octubre, el del crack del 29, negras sombras se cernían sobre Wall Street. El día anterior la Bolsa se había desinflado. Los muchos años de alzas bursátiles productos de la especulación descontrolada, había provocado que muchos norteamericanos se endeudaran comprando acciones a crédito con el pensamiento de que aquellas subidas jamás acabarían.

Nadie se fijaba apenas dos meses antes en los graves problemas estructurales de la economía norteamericana: en la crisis industrial, en la construcción, en el transporte… sólo la Bolsa subía como la espuma. Sin embargo, el mes de octubre comenzó, como suelen ocurrir en estas grandes crisis, con un mercado muy volátil y desanimado… y el miedo comenzó a aflorar poco a poco.

Los especuladores empezaron a retirarse del mercado. Los andamios débiles en los que estaban subidos tantos y tantos comenzaron a resquebrajarse. El viernes 18 de octubre ya hubo una caída fuerte, y muchos, durante el fin de semana, tuvieron tiempo de pensar en salirse. Así, el lunes abrió ya con una fuerte caída. Pero aquéllo era sólo el comienzo… estaba por llegar el Jueves Negro, el del crack del 29…
 
 
El 24 de octubre la animación en el parqué fue inusitada. Como locos y a voz en grito, al estilo antiguo, se comenzó a vender y nadie compraba. Los precios caían en picado. Se pedían garantías para los títulos que se habían comprado a crédito, pero nadie daba esas garantías y aún salieron más acciones a la venta.

Fue tal la conmoción que hubo allí dentro que las noticias pronto salieron a la calle, y la gente empezó a congregarse a las puertas de Wall Street. La policía hubo de actuar para dispersar a la masa y empezaron a circular rumores de que algunos especuladores se habían suicidado.
 
 
Curiosamente, hacia las 13 h. la Bolsa comenzó a recuperarse porque algunos Bancos, cazagangas, se dispusieron a comprar cuanto salía, y al final del día la caída fue irrisoria comparada con la caída que había tenido a lo largo de la mañana. Pero ya muchos, más de los que nadie podrá imaginar jamás, se habían arruinado para siempre. 
 
Aquel 24 de octubre de 1929 pasó a la historia como el Jueves Negro, el del [b]crack bursátil, sin embargo, aún estaría por llegar el derrumbe del día 29, el Martes Negro, aquél en que además de especuladores, cayeron grandes Bancos, multinacionales y trusts. Casi 5.000 millones de dólares, la misma cantidad que lo gastado por Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, se había volatilizado, y con ellos, todo un gran país se había ido a la ruina. Comenzaba la Gran Depresión. 
Taringa