ROMA DOMA

"Cuando el escritor francés Stendhal llegó a Roma por vez primera, fue tal el impacto que le causó la ciudad, que cayó preso de una fuerte ataque de ansiedad, una intensa opresión en el pecho: desde entonces, y pasando por Rilke (lo bello es el comienzo de lo terrible) al impacto sensorial de tanta belleza, a esa densa concentración de sensaciones tan intensas, se le llama el síndrome de Stendhal."
Stendhal 
Ernestina o el nacimiento del amor (fragmento)

" Durante todo un largo mes, no tuvo otro sentimiento que el de un dolor tanto más profundo cuanto que nacía del desprecio de sí misma; como no tenía ninguna experiencia de la vida, no podía consolarse diciéndose que nadie en el mundo podía sospechar lo que había pasado en su corazón, y que probablemente el hombre cruel que tanto le había importado no podría adivinar ni la centésima parte de lo que por él sintiera. En medio de su desgracia, no carecía de valor; no le costó ningún esfuerzo echar al fuego sin leerlas dos cartas en cuya dirección reconoció la funesta letra inglesa.
(...)
Se había propuesto no mirar al prado de allende el lago; en el salón, no levantaba nunca los ojos a las ventanas que daban hacia aquella parte. Un día, pasadas casi seis semanas de aquel en que leyera el nombre de Felipe Astézan, a su profesor de Historia Natural, el excelente monsieur Villars, se le ocurrió la idea de darle una larga lección sobre las plantas acuáticas; se embarcó con ella y se hizo conducir a la parte del lago que se internaba en el valle. Al poner Ernestina el pie en la barca, una mirada oblicua y casi involuntaria le dio la certeza de que no había nadie junto a la encina grande; observó apenas una parte de la corteza del árbol de un gris más claro que el resto. Dos horas más tarde, cuando volvió a pasar, después de la lección, frente a la encina, se estremeció al reconocer que lo que le había parecido un accidente de la corteza del árbol era el color de la cazadora de Felipe Astézan, que llevaba dos horas sentado en una raíz de encina e inmóvil como muerto. Haciéndose en su fuero interno esta comparación, Ernestina se sirvió también de estas mismas palabras: como muerto. La impresionaron. «Si estuviera muerto, ya no estaría mal pensar tanto en él.» Durante varios minutos, esta suposición fue un pretexto para entregarse a un amor que la vista del ser amado hacía omnipotente.
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Síndrome de Stendhal
"Se trata de una crisis psicológica violenta que se produce en algunos turistas que visitan la ciudad del Arno. Al igual que al escritor, estos turistas presentan reacciones de hipersensibilidad y de sufrimiento físico frente a las obras de arte.
Parece que el síndrome se ceba en las personas sensibles y creativas, a los que una sobredosis de obras de arte tan impresionantes y potentes, acaba por hacer mella en el subconsciente."

"Algunas sensaciones no se olvidan nunca, y marcan una vida con lo que parece una meta de felicidad a la que pretendemos inútilmente regresar cada vez que el vacío se hace en nosotros. Así quiero volver a aquella tarde cuando me agobia la mujer en la que me he convertido"
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(Un calor tan cercano, novela de Maruja Torres )

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“Quisiera ir siempre lejos, viajar si pausa, encontrarme cada día en un nuevo lugar del que lo ignore todo, en el que todo esté por descubrir, en el que abra los ojos a cada momento del día…”
(Le città invisibili.)
Sobredosis de belleza
"En 1979, la psiquiatra y psicoanalista Graziella Magherini, directora del Departamento de Salud Mental de Florencia y del Servicio Psiquiátrico del Hospital de Santa María Nuova, describía los síntomas del padecimiento que denominó Síndrome Stendhal y que diagnosticó por vez primera en 1982. Sudores, taquicardia, desvanecimientos, un incontrolable estado de ansiedad o, por el contrario, de postración. Euforia mezclada con desorientación, sentimiento de aversión a una pieza e, incluso, irreprimible deseo de dañarla. Demasiada belleza puede acabar siendo perjudicial.
Este asalto a la salud, que sigue produciéndose hoy, ha sido muy propiamente calificado de “sobredosis de belleza”. Un mal ciertamente exquisito. Lo más llamativo es que en la ocasión en que se esperaría brotase el placer estético... salta el desafío desde el otro lado, provocando el momentáneo hundimiento emocional del sujeto, ahora convertido en víctima. Mucho antes, en 1919, Sigmund Freud, en sus incursiones por las interioridades de la mente humana, había hablado, en su artículo “Lo siniestro”, de algo que podría tener relación con esto, cuando apuntaba la existencia de un no explicitado lazo entre la creación artística y el sentimiento de lo ominoso, suscitador de angustia y terror."
( José María Solé y Kristian Leahy.)
La invitación al viaje
de Charles Baudelaire
Mi niña, mi hermana,
¡Piensa en la dulzura
De vivir allá juntos!
Amar libremente,
¡Amar y morir
En el país que a ti se parece!
Los soles llorosos
De esos cielos encapotados
Para mi espíritu tienen la seducción
Tan misteriosa
De tus traicioneros ojos,
Brillando a través de sus lágrimas.

Allá, todo es orden y belleza,
Lujo, calma y voluptuosidad.

Muebles relucientes,
Pulidos por los años,
Decorarían nuestra alcoba;
Las más raras flores
Mezclando sus olores
Al vago aroma del ámbar
Los ricos artesonados,
Los espejos profundos,
El esplendor oriental,
Todo allí hablaría
Al alma en secreto
Su dulce lengua natal.

Allá, todo es orden y belleza,
Lujo, calma y voluptuosidad.

Mira en esos canales
Dormir los barcos
Cuyo humor es vagabundo;
Es para saciar
Tu menor deseo
Que vienen desde el cabo del mundo.
—Los soles en el ocaso
Recubren los campos,
Los canales, la ciudad entera,
De jacinto y de oro;
El mundo se adormece
En una cálida luz

Allá, todo es orden y belleza,
Lujo, calma y voluptuosidad
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"Baudelaire describe El Viaje en su poema más celebrado. El viaje nace de la insatisfacción por lo conocido y no termina nunca porque todo lo que se va dejando atrás se convierte en lo conocido. El viajero alimenta su propio descontento viajando, que es el único modo de descubrir lo nuevo. Así Baudeaire se refiere a las escasas aventuras que el viaje nos depara como ´un oasis de horror en un desierto de tedio`."
Vacanze romane (Roman Holidays): Piazza di Spagna
Roma...
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Roma di notte
La Dolce Vita: la Fontana di Trevi
-->Quanto sei bella Roma -

Mamma Roma
-->"Un filme pos-neorrealista como Mamma Roma sólo puede entenderse como un relato visceral de un microcosmos bien conocido por el cineasta italiano. Efectivamente, Pasolini vivió varios años en los suburbios de Roma y en su filme se palpa el sentir proletario y pordiosero que tanto le fascinó. En la periferia fue donde encontró, también, el material de su exitosa primera novela, Ragazzi di Vita, que, años atrás, le había permitido acceder al cine como guionista. No por casualidad, fue él quien escribió para Federico Fellini la maravillosa Las noches de Cabiria (1956)"

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"En Mamma Roma se siente el aliento neorrealista heredado de los grandes exponentes de este movimiento, léase Vittorio de Sica con El Lustrabotas (1946) y Ladrones de Bicicleta (1948) y Roberto Rossellini especialmente con su trilogía ambientada en la Segunda Guerra Mundial (1945-1948).Las características neorrealistas se perciben en la apariencia despojada y en el carácter urgente que tienen a lo largo de la historia muchas de las situaciones, la impronta quasi-documental reafirma esas características. Además, a excepción de Anna Magnani y de algunos actores de carrera, Pasolini echaría mano de actores no profesionales quienes en la época más fructífera del neorrealismo serían la materia prima con la que los directores crearon y modelaron a sus personajes.
Mamma Roma a pesar de su alegría exterior y de su fuerte temperamento es una mujer sufriente por la vida que lleva pero sobretodo por la que ha venido llevando dado que ésta se ha convertido en un peso del que no se puede deshacer o del que quizá no quiere. La virtud de Pasolini radica en que en vez de mostrar frontalmente los padecimientos pasados de la protagonista nos los sugiere y nosotros los imaginamos con lo que ella dice o con lo que va exteriorizando mediante gestos. Mamma Roma lleva una doble vida ya que durante las mañanas trabaja en un mercado y por las noches ejerce la prostitución. Roma ya no es joven y no es de las prostitutas más requeridas, no obstante, se mantiene en ese mundo porque tiene cierto ascendiente sobre varias de las personas que por él transitan e incluso es respetada.
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La ciudad de Roma es un personaje capital dentro de la historia porque no es simplemente un espacio que alberga a los personajes y menos uno de tipo decorativo sino más bien una presencia abarcante que palpita en los momentos en los que la cámara sale a las calles. Asimismo sin que Pasolini lo haga de modo evidente podemos observar la convivencia que existe en la Roma en la cual está ambientada la historia, esto es, la de las nuevas edificaciones con la que conserva los vestigios de lo que alguna vez fue la gran ciudad imperial; los contrastes están ahí para generarnos una sensación de extrañeza.
Por otro lado, tanto Mamma Roma cuanto su homónimo geográfico comparten más de una característica, ambas son desbordadas, vivaces además Mamma Roma pese a no ser una mujer joven se resiste a anquilosarse y a envejecer por el contrario quiere seguir vigente, lo mismo ocurre con la propia ciudad que pese a su gran tradición histórica y a su antigüedad coexiste como anotábamos, recién, con la modernidad. Así como Mamma Roma es ante todo madre, Roma-Ciudad en más de un sentido también lo es de todos quienes la habitan.


                                         Antiguo Café Greco, ubicado en Via Condotti frente a la Piazza di Spagna.
ROMA EN EL CREPÚSCULO.
El día se ha consumido entre templos barrocos, ruinas ancestrales y obras maestras del pasado. Es el momento de acudir a la Piazza di Spagna, donde la Ciudad Eterna, aliada con el Astro Rey, ofrece uno de sus más bellos espectáculos, componiendo en la escalinata y en la fachada de la Trinità de' Monti, una sinfonía de ocres, terrosos, rosados y ambarinos, que Turner no se resistió a captar en varias acuarelas. Triunfa la penumbra y escapamos de la ruidosa multitud, dando la espalda a la barca de Bernini, para recorrer la Via dei Condotti entre escaparates de Valentino, Bulgari, Ferragamo y Gucci. Nos detenemos cerca del Palacio del gran maestre de la Orden de Malta y entramos en el Caffé Greco, refugio de estetas rebeldes. Una vez sentados podemos comentar las incidencias de la jornada, rodeados por espectros del pasado, cuyos perfiles se materializan débilmente en los humos ascendentes y azulados de bien merecidos cigarros.
Caffé Greco (Roma)
Un emigrante griego inaugura el primer CAFE de Roma en 1760. Durante los siglos XVIII y XIX es el favorito de los artistas extranjeros que viven y trabajan en La Ciudad Eterna. Sus espejos fueron testigos de tertulias con el famoso Búfalo Bill y discusiones literarias protagonizadas por Keats o Goethe. En sus veladores de mármol, músicos como Listz, Bizet o Wagner compusieron algunas de sus más destacadas obras. Una segunda victoria sobre la vulgaridad aconteció durante las guerras napoleónicas, cuando la escasez hizo que los demás locales ofrecieran a sus clientes sucedáneos infectos hechos con achicoria y castañas. En el Greco se siguió sirviendo café del bueno, aunque, eso sí, disminuyendo la dosis en cada taza. Así nació el caffé expresso.
Renato Guttuso, "Il Caffè Greco"
Mamma Roma 1962