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    domingo, 18 de enero de 2009

    "Las palabras" (1964) de Jean-Paul Sartre.

    Jean Paul Sartre

    Reunión entre Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir y el Che





    Jean Paul Sartre


    (Francia, 1905-1980)
    Sartre
    Filósofo francés, dramaturgo, novelista y periodista político, es uno de los principales representantes del existencialismo. Sartre nació en París el 21 de junio de 1905; estudió en la École Normale Supérieure de esa ciudad, en la Universidad de Friburgo, Suiza y en el Instituto Francés de Berlín. Enseñó filosofía en varios liceos desde 1929 hasta el comienzo de la II Guerra Mundial, momento en que se incorporó al ejército. Desde 1940 hasta 1941 fue prisionero de los alemanes; después de su puesta en libertad, dio clases en Neuilly (Francia) y más tarde en París, y participó en la Resistencia francesa. Las autoridades alemanas, desconocedoras de sus actividades secretas, permitieron la representación de su obra de teatro antiautoritaria Las moscas (1943) y la publicación de su trabajo filosófico más célebre El ser y la nada (1943). Sartre dejó la enseñanza en 1945 y fundó, con Simone de Beauvoir entre otros, la revista política y literaria Les temps modernes, de la que fue editor jefe. Se le consideró un socialista independiente activo después de 1947, crítico tanto con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) como con los Estados Unidos en los años de la guerra fría. En la mayoría de sus escritos de la década de 1950 están presentes cuestiones políticas incluidas sus denuncias sobre la actitud represora y violenta del ejército francés en Argelia. Rechazó el Premio Nobel de Literatura de 1964 y explicó que si lo aceptaba comprometería su integridad como escritor. Las obras filosóficas de Sartre conjugan la fenomenología del filósofo alemán Edmund Husserl, la metafísica de los filósofos alemanes Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Martin Heidegger, y la teoría social de Karl Marx en una visión única llamada existencialismo. Este enfoque, que relaciona la teoría filosófica con la vida, la literatura, la psicología y la acción política suscitó un amplio interés popular que hizo del existencialismo un movimiento mundial.

    En su primera obra filosófica, El ser y la nada (1943) Sartre concebía a los humanos como seres que crean su propio mundo al rebelarse contra la autoridad y aceptar la responsabilidad personal de sus acciones, sin el respaldo ni el auxilio de la sociedad, la moral tradicional o la fe religiosa. Al distinguir entre la existencia humana y el mundo no humano, mantenía que la existencia de los hombres se caracteriza por la nada, es decir, por la capacidad para negar y rebelarse. Su teoría del psicoanálisis existencial afirmaba la ineludible responsabilidad de todos los individuos al adoptar sus propias decisiones y hacía del reconocimiento de una absoluta libertad de elección la condición necesaria de la auténtica existencia humana. Las obras de teatro y novelas de Sartre expresan su creencia de que la libertad y la aceptación de la responsabilidad personal son los valores principales de la vida y que los individuos deben confiar en sus poderes creativos más que en la autoridad social o religiosa.
    En su última obra filosófica Crítica de la razón dialéctica (1960), Sartre trasladó el énfasis puesto en la libertad existencialista y la subjetividad por el determinismo social marxista. Sartre afirma que la influencia de la sociedad moderna sobre el individuo es tan grande que produce la serialización, lo que él interpreta como pérdida de identidad y que es equiparable a la enajenación marxista. El poder individual y la libertad sólo pueden recobrarse a través de la acción revolucionaria colectiva. A pesar de su llamamiento a la actividad política desde ópticas marxistas, Sartre no se afilió al Partido Comunista Francés, y así conservó la libertad para criticar abiertamente las intervenciones militares soviéticas en Hungría (1956) y en Checoslovaquia (1968). Otros textos de Sartre son las novelas La Náusea (1938) y la serie narrativa inacabada Los caminos de la libertad, que comprenden La edad de la razón (1945), El aplazamiento (1945) y La muerte en el alma (1949); una biografía del controvertido escritor francés Jean Genet, San Genet, comediante y mártir (1952); las obras teatrales A puerta cerrada (1944), La puta respetuosa (1946) y Los secuestradores de Altona (1959); su autobiografía, Las palabras (1964) y una biografía del autor francés Gustave Flaubert El idiota de la familia (3 volúmenes, 1971-1972) entre otros muchos títulos. Murió en París el 5 de abril de 1980


    "Las palabras" (1964) de Jean-Paul Sartre.


    "Pero no basta con que sea naturalmente bueno; tengo que ser profético: la verdad sale de la boca de los niños."

    "Lo que hablaba por mi boca no era la Verdad, sino su muerte. No es de extrañar que la insulsa felicidad de mis primeros años haya tenido a veces un gusto fúnebre: debía mi libertad a una muerte oportuna, mi importancia a una muerte muy esperada. Pues claro, es cosa sabida que todas las pitias son unas muertas; todos los niños son espejos de muerte."

    Pág 23.

    "(...) y como el Bien y el Mal, como mi vida entre 1905 y 1914. Si sólo nos definimos por oposición, yo era lo indefinido de carne y hueso; si el odio y el amor son el anverso y reverso de la misma medalla, no quería nada ni a nadie. Estaba bien: a nadie se le puede pedir que odie y guste a la vez. Ni gustar ni amar.
    ¿Soy, pues, un Narciso? Ni siquiera; tengo tanta precaución por seducir que me olvido del resto."

    Pág 29.

    "Se despedían nuestras visitas, yo me quedaba solo, me evadía de aquel cementerio trivial, iba a reunirme con la vida, con la locura en los libros. Me bastaba con abrir uno para descubrir en él ese pensamiento inhumano, inquieto, cuyas pompas y tinieblas superaban a mi entendimiento, que saltaba de una a otra idea, tan rápidamente que se me escapaba cien veces por página, y aturdido, perdido, dejaba que se fuera."

    Pág 37.

    "Viví envuelto en el terror, fue una verdadera neurosis. Si busco la razón de todo esto, encuentro lo siguiente: niño mimado, don providencial, mi profunda inutilidad se me manifestaba aún más porque el ritual familiar me adornaba constantemente con una necesidad forjada. Me sentía de más, luego tenía que desaparecer. Yo era un florecimiento insípido en perpetua abolición. Con otras palabras, estaba condenado y podía aplicarse la sentencia en cualquier momento. Sin embargo, la rechazaba con todas mis fuerzas, no porque quisiese mi existencia, sino, por el contrario, porque no me interesaba; cuanto más absurda es la vida, más soportable es la muerte."

    Pág 65.

    "Lo que me gusta de mi locura es que me ha protegido, desde el primer día, contra las seducciones de la élite; nunca he creído ser feliz propietario de un "talento"; lo único que se trataba era de salvarme - nada en las manos, nada en los bolsillos- por el trabajo y la fe. Como consecuencia, mi pura opción no me elevaba por encima de nadie: sin equipo, sin herramientas, me he metido entero en la tarea para salvarme entero. Si coloco a la imposible Salvación en el almacén de los accesorios, ¿qué queda? Todo un hombre, hecho de todos los hombres y que vale lo que todos y lo que cualquiera de ellos."

    Pág 163.

    En Las palabras, Sartre, Jean-Paul, Editorial Losada, 1965.
    Publicado por wojaczek en 20:59 0 comentarios

    Jean Paul Sartre: “Venecia, desde mi Ventana”:

    (Extracto de “Literatura y Arte”. Buenos Aires. Losada. 1977.-):
    El agua es demasiado discreta; no se la oye. Asaltado por una sospecha, me inclino: el cielo ha caído dentro. Ella apenas se atreve a moverse y sus millones de ondas mecen confusamente la apacible reliquia que fulgura con intermitencias… El presente es lo que toco, la herramienta que puedo manejar; es lo que actúa sobre mí o lo que puedo cambiar. Aquellas bonitas quimeras no son mi presente. Entre ellas y yo no hay simultaneidad… Quizás vienen a mí desde el fondo del porvenir; en ciertas mañanas de primavera las he visto avanzar hacia mí, jardín flotante, todavía otras, pero como un presagio, como aquél que yo sería en el futuro. Pero la claridad desapacible de esta mañana ha matado sus colores, los ha amurallado en finitud. Tales quimeras son pobres, inertes; la deriva las aleja de mí. En verdad no pertenecen a mi experiencia; surgen lentamente, en el fondo de una memoria que está a punto de olvidarlas, una extraña memoria anónima, la memoria del Cielo y del Agua. En Venecia, es suficiente una nada para que la luz se transforme en materia. Basta que la luz desenvuelva esta imperceptible memoria insular, este desajuste constante, para que tal luz parezca un pensamiento. Ella atiza o suprime los sentidos esparcidos sobre los flotantes conjuntos de casas. Esta mañana leo Venecia en los ojos de otro… En el fondo de una mirada antigua, mi mirada intenta volver a pescar palacios sumergidos, pero no consigue más que generalidades. ¿Percibo o recuerdo?. Veo lo que sé, o, más bien, lo que otro ya sabe. Otra memoria frecuenta la mía, los recuerdos de Otro surgen frente a mí… He aquí un cuadro para los turistas: La Eternidad cercada por el Devenir, o el Mundo Inteligible planeando por encima de la materia… Bruscamente, todo el cortejo marino se ahoga; el agua es como los sueños: no tiene lógica en las ideas. El agua se aplana, yo me inclino sobre una espesura de embotamiento; se diría que ella envidia la rigidez cadavérica de los palacios que la bordean… Veo ya nacer, a derecha, el pálido reflejo del palacio Dario. Elevo los ojos: todo se ha transformado en algo semejante. Tengo necesidad de pesadas y macizas presencias, me siento vacío frente a esos finos plumajes pintados sobre vidrio. Salgo.
    __________________________________________________________________________________________________
    Fuente Post: Jean Paul Sartre. Literatura y Arte. Buenos Aires. Losada. 1977.-


    Entrevista a Jean Paul Sartre























    El año 1952, en que usted se acerca a los comunistas, y después el año 1968, ¿representaron para su vida giros decisivos?

    1952 no fue muy importante. Durante cuatro años estuve muy cerca de los comunistas, pero mis ideas no eran las suyas; ellos lo sabían. Me usa­ban sin embarrarse demasiado y dudaban que si ocurría un acontecimiento como el de Budapest, yo me haría a un lado; lo cual ocurrió en verdad. Objetivamente, ello puede representar un giro im­portante, pero subjetivamente no significa gran cosa porque yo tenía casi formadas mis ideas y no las he abandonado mientras estuve cerca de los co­munistas; las recuperé y las desarrollé en la "Cri­tica de la razón dialéctica". El año 1968 sí fue importante. Para todo el mun­do. Pero para mí particularmente, porque si yo me aproximé a los comunistas fue finalmente porque antes de 1968 no había nada a su izquierda, salvo los trotskistas que en el fondo son unos co­munistas desgraciados. Si hubiera habido un mo­vimiento izquierdista después de la guerra, yo me habría comprometido con él de inmediato.
    ¿Más que querer?
    No, querer y estimar son dos aspectos de una misma realidad, es una misma relación con el otro. Lo cual no quiere decir que la estima sea absolu­tamente necesaria al amor ni el amor a la estima. Pero cuando se tiene ambas cosas, se sabe cuál es la verdadera actitud de un hombre con respecto al otro. Todavía no hemos llegado allí. Llega­remos cuando lo subjetivo esté totalmente al descubierto.
    (Unas semanas antes de la publicación en el diario "La Opinión" de Buenos Aires -el 6 de julio de 1975- de la entrevista realizada por el periodista francés Michel Contat a Jean Paul Sartre, el diario anunció que publicaría su "Autorretrato a los setenta años" y recomendó a los lectores que reservaran su ejemplar. Este, efectivamente, fue reservado por miles de lectores y se agotó)
    “La imaginación no es un don, sino el objeto de conquista por excelencia”

    "Su militancia contra la presencia francesa en Argelia alcanzó tanta repercusión que sufrió dos atentados con bombas, y las manifestaciones en Argel coreaban la consigna "Hay que fusilar a Sartre". (Carlos Mutto)

    L'imagination au pouvoir" (La imaginación al poder):
    Ahora es una frase hecha, pero en 1968, esta frase que Jean Paul Sartre dijo a los dirigentes estudiantiles -«Ustedes llevan la imaginación al poder»- significó el poder de las ideas de los estudiantes, de la juventud, en contraposición a las ideas estancadas de la generación anterior.



    La ultima entrevista


    "La muerte —decían los egipcios— es el espejo de la vida''. Por esa razón, probablemente como una imagen de la soledad política que padeció en los últimos años de su vida, el filósofo Jean-Paul Sartre no tenía ningún amigo junto a la cabecera de su lecho el martes 15 de abril, cuando le llegó la muerte. Las características de esa muerte reflejaron con precisión el aislamiento y la soledad —política e intelectual— que padeció Sartre. Uno de los filósofos más importantes del siglo XX, se había visto obligado a llevar una vida de ermitaño por la gravedad que alcanzaron sus enfermedades.
    Pero en forma imprevista, hace dos meses, surgió de ese eclipse progresivo cuando decidió conceder una larga entrevista a Benny Levy, que se convirtió en su último pronunciamiento público y quizá en un testamento político. Sartre reconoció por primera vez el fracaso de algunos de sus principios filosóficos, su decepción con Cuba y la Unión Soviética y su búsqueda de una nueva forma de humanismo. "Con esta tercera guerra mundial que puede estallar, con este conjunto miserable que es nuestro planeta —confesó en la entrevista— vuelve a tentarme la desesperanza. El mundo me parece malo, feo, sin esperanza. Es la desesperanza tranquila de un viejo que morirá adentro de ese mundo. Pero justamente yo resisto y sé que moriré con esperanza. Pero a esta esperanza hay que fundarla."


    "El presidente de Francia, Giscard d'Estaing, al enterarse de la negativa por parte de los amigos de Sartre para unos funerales oficiales, que el escritor hubiera rechazado, visitó el hospital para rendir un homenaje personal al filósofo. La visita impresionó profundamente al estadista."


    Sartre murió debido a un edema pulmonar el 15 de abril de 1980. sus últimas palabras fueron “Yo la quiero mucho, mi pequeño Castor”. Éste era el apodo cariñoso que Jean Paul le daba a Simone, a quien siempre trató de usted.





















    Sartre y Simone de Simone de Beauvoir











    "La misma Simone de Beauvoir que, en abril de 1980, nos traslada hasta su funeral en la majestuosa
    “La ceremonia del adios”.
    Estamos ahí, acompañando el cuerpo por las calles de un París gris y pongamos que lluvioso junto a otras 50.000 personas (cincuenta mil, sí), camino del cementerio de Montparnasse, “la última manifestación del 68”, lo dice el director de cine Claude Lanzmann que camina a nuestro lado. Y cierra Simone: “Su muerte nos separa. Mi muerte no nos unirá. Así es: ya fue hermoso que nuestras vidas hayan podido estar de acuerdo durante tiempo”.


    Frases Jean Paul Sartre
    Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
    Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.
    El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
    Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es.
    Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.
    No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
    Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.
    Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir.
    Nunca las noticias son malas para los elegidos de Dios.
    El hombre está condenado a ser libre.


    Jean Paul Sartre

    La musa del existencialismo
    Juliette Greco - Parlez-moi d`Amour


    Santos García Zapata

    Editor del Diario Digital Notivargas.com y varios sitio web más, conductor del programa radial de mayor sintonía del estado Vargas "Contraste con Zapata". Creador del movimiento en pro de los perros de raza Pitbull llamado "NO A LA EXTINCIÓN DE PITT-BULL EN VENEZUELA “con más de 40 mil miembros.Director durante 11 años del diario Puerto.

    Sitio Web: Editor Director

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