LA EXTRAÑA MUERTE DE JUAN PABLO I


Fue hace 25 años. El papa Juan Pablo I apareció muerto en su cama. Llevaba sólo 33 días de pontificado. Según el comunicado oficial, murió de un infarto agudo de miocardio. Sin embargo, la forma en que se encuentra el cadáver no responde al cuadro típico del infarto: no ha habido lucha con la muerte, tiene unas hojas de papel en las manos, como si aún leyera.

Aunque oficialmente se negó, un benedictino que trabajaba en la Secretaría de Estado dio a conocer a un amigo, el mismo día de la muerte, que hubo autopsia. Por ella se supo que murió por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador, que en la tarde anterior habría recetado por teléfono su médico personal de Venecia.

En realidad, nunca me creí (y así lo manifesté) que el Dr. Da Ros, médico personal del papa Luciani, hubiera recetado una medicina contraindicada. Pero sólo él podía desmentir algo que tan directamente le afectaba. Pues bien, en 1993, tras quince años de silencio, el Dr. Da Ros declaró que Juan Pablo I estaba bien de salud y que aquella tarde no le recetó nada.

Por tanto, un diagnóstico sin fundamento, una autopsia secreta, un medicamento que mata al papa y que no ha recetado su médico personal... Sigamos.

El 14 de mayo de 1989 la llamada persona de Roma (para nosotros el cardenal Pironio) envía un informe a Camilo Bassotto, amigo personal del papa Luciani y testigo principal de la fuente veneciana. El informe va firmado, pero debe publicarse sin firma: el puesto que ocupa el misterioso comunicante no le permite otra cosa. Según dicho informe, Juan Pablo I tenía un programa de cambios y había tomado decisiones importantes, incluso arriesgadas: terminar con los negocios vaticanos, cortar la relación del Banco Vaticano con el Banco Ambrosiano, destituir al presidente del Banco Vaticano (Marcinkus), hacer frente a la masonería y a la mafia.

Todo esto se ha intentado ocultar. Sin embargo, tiene clara relevancia judicial. Desde la primera investigación (Yallop, 1984) las mayores sospechas recaen en la desaparecida logia Propaganda Dos, aunque hubiera colaboración interna dentro del Vaticano. El Banco Vaticano tuvo que pagar por la responsabilidad contraída en la quiebra del Ambrosiano más 240 millones de dólares. En el juicio por la quiebra, que concluye en 1992, las mayores condenas caen sobre los jefes de la logia P2: 18’5 años de cárcel para Licio Gelli y 19 para Umberto Ortollani. Sorprende la serie de asesinatos y atentados violentos relacionados de una u otra forma con la P2, con la mafia, con el Ambrosiano, con el Banco Vaticano: Ambrosoli, Alessandrini, Calvi, Sindona, Pecorelli..., sin olvidar el atentado contra Juan Pablo II, la desaparición de Emanuela Orlandi (hija de un empleado vaticano) y el triple crimen de la Guardia Suiza.

Don Germano Pattaro, sacerdote veneciano que Juan Pablo I llevó a Roma como consejero, dejó en su momento a Camilo Bassotto un testimonio fundamental sobre el papa Luciani, cuya figura ha sido injustamente distorsionada: “estaba en el camino de la profecía”. Esto no significa adivinar el futuro, sino hablar y actuar en nombre de Dios. Además, don Germano atestigua algo realmente sorprendente, que también tiene relevancia judicial: Juan Pablo I sabía a los pocos días de pontificado quién iba a ser (y, además pronto) su sucesor.


Juan Pablo I: Muerte natural o asesinato?


Muerte natural o asesinato? 2
Muerte o asesinato 3
Muerte o asesinato? 4










3 de marzo 1960 - El papa Juan XXIII, nombra por primera vez cardenal a un religioso de raza negra, Laurean Rugambwa.


Angelo O. Roncalli (1881-1963)


Se convirtió en el Papa Juan XXIII en 1958, tras la muerte de Pío XII. El nuevo pontífice fue el encargado de renovar la Iglesia católica a través del Concilio Vaticano II, inaugurado el 11 de octubre de 1962. Su finalidad, era abrir las ventanas para que entrara aire fresco en la Iglesia.


En su primera medida de gobierno vaticano, que le enfrentó con el resto de la curia, redujo los altos estipendios (y la vida de lujo que, en ocasiones, llevaban los obispos y cardenales). Asimismo, dignificó las condiciones laborales de los trabajadores del Vaticano, que hasta ese momento carecían de muchos de los derechos de los trabajadores de Europa, además retribuidos con bajos salarios. Por primera vez en la historia nombra cardenales indios y africanos.

Abrió las sesiones del concilio Vaticano II –el primero en casi un siglo– en octubre de 1962, con un discurso inaugural en el que expresó su intención de acometer una reforma de la Iglesia basada en el aggiornamento, es decir, su puesta al día. Si bien sólo se celebró una sesión bajo su pontificado, ésta sirvió para originar una apertura sin precedentes en el seno de la Iglesia Católica. El nuevo cambio de rumbo siguió dos ejes fundamentales: una actitud hacia los cristianos no católicos basada en el respeto y la tolerancia, y una posición independiente y sin alianzas en política internacional, sin participación en la férrea división en bloques de la época. Esta última cuestión encontró su fundamento político en la encíclica Pacem in terris, publicada el año 1963 y destinada a asentar la posición del Vaticano en cuestiones referentes a política internacional.
El 1 de marzo de 1963 se le concede el Premio Internacional de la Paz, de la Fundación Eugenio Balzán. El 17 de mayo de 1963 celebra por última vez la Misa y el día 20 recibe las últimas audiencias. El 3 de junio de ese mismo año muere, a la caída de la tarde y es sepultado en las grutas vaticanas.
Juan XXIII el Papa bueno






























Edith Piaf,
busto en Kielce (Polonia)








Tumba de Édith Piaf en el Cementerio de Père Lachaise París




Édith Piaf

(París, 19 de diciembre de 1915 - Plascassier (Grasse, Alpes Marítimos), 10 de octubre de 1963), cuyo verdadero nombre era Édith Giovanna Gassion, es una de las cantantes francesas más célebres. Sus restos fueron llevados a París, lugar en que se anunció oficialmente su muerte el 11 de octubre de 1963.

Edith se convierte también en una especie de icono parisino y en la musa de los existencialistas. En la década de 1950, Piaf era famosa en muchos países. El público norteamericano la consagró en 1956 en el Carnegie Hall de Nueva York, al que regresó con frecuencia, tras iniciar ese mismo año una cura de desintoxicación.

En 1958 graba la canción Milord, que se convertirá en uno de sus enormes éxitos mundiales.
Deterioro de salud y fallecimiento]


En 1959, Édith se desploma en escena durante una gira en Nueva York. Tuvo que soportar numerosas operaciones quirúrgicas. Volvió a París en un penoso estado de salud y sin su marido Georges Moustaki, que la había abandonado.


En 1961, Édith Piaf, a petición de Bruno Coquatrix, ofrece una serie de conciertos, tal vez los más memorables y emotivos de su carrera, en el Olympia de París, local que estaba bajo amenaza de desaparecer por problemas financieros. Es en ése, su salón de espectáculos favorito, en donde interpreta la canción Non, je ne regrette rien, canción que, compuesta para ella por Charles Dumont, se adapta perfectamente a su persona. Con ello salva al Olympia.
A esas alturas, estaba muy enferma para tenerse en pie, y se mueve y canta sólo con importantes dosis de morfina.


El 9 de octubre de 1962, a los 46 años de edad, hastiada, enferma y adicta, se casa con Théo Sarapo, cantante joven y apuesto de 26 años, y declara que tiene la impresión de que es como un hijo que cuida a su anciana madre enferma. Cantan a dúo, entre otras, ¿De qué sirve el amor?.
A principios del año 1963, Édith graba su última canción L'Homme de Berlin.


El 10 de octubre de 1963, Édith Piaf fallece en Plascassier a los 47 años de edad, por causa de la cirrosis. El transporte de sus restos mortales fue organizado de forma clandestina.
Su fallecimiento fue anunciado oficialmente el 11 de octubre, el mismo día en que muere su amigo el cineasta Jean Cocteau. Su entierro tiene lugar en el cementerio Père Lachaise, en París, con el homenaje de una inmensa multitud de admiradores. Charles Aznavour declaró que desde la Segunda Guerra Mundial no se había detenido de esa manera el tráfico de toda la ciudad.
Se dice que Jean Cocteau (con el cual Édith mantenía en ese entonces una asidua correspondencia) fallece al enterarse de su muerte. Pero es posible que ella haya fallecido en realidad un día antes y que adrede se haya cambiado la fecha de su fallecimiento, precisamente para poder confirmar esa versión.
Su último marido, Théo Sarapo, muerto en un accidente automovilístico en 1970, es enterrado con ella en la misma tumba.
De extraordinaria personalidad, Édith Piaf sigue siendo una de las cantantes francesas más conocidas en el mundo. Además, dio a conocer con gran éxito a muchos cantantes franceses.
El Museo Edith Piaf, dedicado a su memoria, se encuentra en la calle Crespin du Gast, en el distrito XI de París.

Los éxitos musicales de Édith Piaf

1937 : Mon légionnaire, letra de Raymond Asso y música de Marguerite Monnot.
1940 : L'Accordéoniste, letra y música de Michel Emer.
1946 : Les Trois Cloches con Les Compagnons de la chanson, letra y música de Jean Villard Gilles.
1946 : La Vie en rose, letra de Édith Piaf, y música de Louiguy y Marguerite Monnot (no acreditada).
1950 : Hymne à l'amour, letra de Édith Piaf y música de Marguerite Monnot.
1951 : Padam... Padam..., letra de Henri Contet y música de Norbert Glanzberg.
1952 : Mon manège à moi, letra de Jean Constantin y música de Norbert Glanzberg.
1954 : Sous le ciel de Paris, letra de Jean Dréjac y música de Hubert Giraud, de la película Sous le ciel de Paris de Julien Duvivier.
1956 : L'homme à la moto, adaptación de Jean Dréjac del rock americano Black denim trousers and motorcycle boots de Jerry Leiber y Mike Stoller.
1956 : Les amants d'un jour, letra de Claude Delécluse y Michelle Senlis, y música de Marguerite Monnot.
1957 : La Foule, letra de Michel Rivegauche, versión francesa de la canción Que nadie sepa mi sufrir compuesta por los argentinos Ángel Cabral y Enrique Dizeo.
1959 : Milord, letra de Georges Moustaki, música de Marguerite Monnot.
1960 : Non, je ne regrette rien (No, no me arrepiento de nada), letra de Michel Vaucaire, música de Charles Dumont.
Su canción Hymne à l'amour (Himno al amor) es la base de la película Toutes ces belles promesses, de Jean-Paul Civeyrac.


Películas
La garçonne (1936), de Jean de Limur.
Monmartre-sur-Seine (1941), de Georges Lacombe.
Etoile sans lumière (1946), de Marcel Blistène.
Al diávolo la celebritá (1949), de Mario Monicelli.
Paris chante toujours (1951), de Pierre Montazel.
Boum sur Paris (1953), de Maurice de Canonge.
Si Versailles m'était conté (1954), de Sacha Guitry.
French cancan (1954), de Jean Renoir.
Edith et Marcel (1983), de Claude Lelouch.
La Môme (2007), ivier Dahan, con Marion Cotillard en el papel de Edith Piaf, que ganó el Óscar a la actriz y al mejor maquillaje.
MILORD


PADAM PADAM

Edith Piaf - Non, je ne regrette rien (1961)