sábado, 6 de diciembre de 2008

Reflexiones de Chuang-Tse


Reflexiones de Chuang-Tse

No puedes hablar de océano a una rana de pozo, a la criatura de una esfera mas estrecha. No puedes hablar de hielo a un insecto de verano. No puedes hablar de Tao a un pedagogo; su perspectiva es demasiado restringida.
Pero, ahora que emergiste de tu estrecha esfera y viste al gran océano, conoces tu propia insignificancia, y puedes hablarte de grandes principios...
Las dimensiones son ilimitadas; el tiempo es interminable.
Las condiciones no son invariables; los términos no son finales. Nada hay que no sea objetivo: nada hay que no sea subjetivo. Pero es imposible empezar desde lo objetivo. Sólo desde el conocimiento subjetivo es posible avanzar hacia el conocimiento objetivo...
Cuando lo subjetivo y lo objetivo estén sin sus correlativos, ése es el eje mismo del Tao.
Too tiene sus leyes y sus evidencias. Está exento de acción y de forma.
Puede ser obtenido pero no puede ser visto.
Los seres espirituales extraen de él su espiritualidad.
Para el Tao, ningún punto en el tiempo es hace mucho.
Tao no puede ser existente. Si fuera existente, no podría ser inexistente. El nombre mismo de Tao se adapta sólo por conveniencia. La predestinación y el azar se limitan a las existencias materiales. ¿Cómo podrán aplicarse al infinito?.
Tao es algo que está más allá de las existencias materiales. No puede transmitirse mediante palabras ni silencio. Su naturaleza trascendental puede aprehenderse en el estado que no es lenguaje ni silencio.

Lao Tzu dijo...



Lao Tzu dijo...

El Camino consiste en preservar lo que ya tienes, no en buscar lo que no has conseguido. Si buscas lo que no has conseguido, entonces lo que tienes está perdido; si te conformas con lo que tienes, entonces lo que quieres llegará.
Quienes intentan gobernar sin que haya sido establecido el orden en un estado libre de caos están en peligro; quienes buscan la fama sin que su conducta haya sido aceptada como impecable serán dañados.
Por ello, no hay fortuna mayor que no tener problemas, no hay provecho más grande que no tener pérdida. Así, las personas pueden perder ganando y pueden ganar perdiendo.

El Camino no puede alentar a quienes emprenden la vía del provecho, pero puede ser utilizado para estabilizar el espíritu y evitar el daño. Así, uno saborea más el no tener problemas que el tener prosperidad; uno saborea más el no cometer delitos que tener mérito.
El Camino dice: «En la oscuridad sigue la autoridad de la Naturaleza y comparte su misma energía; no tengas pensamientos o preocupaciones, no mantengas un excedente excesivo. No des la bienvenida a lo que llega ni te aferres a lo que se va; aunque las personas puedan ser del este, del oeste, del sur o del norte, permaneces solo en el medio.»
De esta manera evitas perder tu honradez incluso cuando estás en medio de personas no honradas; fluyes con el mundo aunque no dejes tus dominios. No planeas ser bueno y no intentas evitar la confusión. Siguiendo el Camino de la Naturaleza, nada inicias voluntariamente y no te centras exclusivamente en ti mismo. Fluyendo con el designio de la Naturaleza, no planificas el futuro pero no desperdicias el tiempo ni descuidas las oportunidades. Poniendo tus esperanzas en la Naturaleza, no buscas la ganancia, pero no rechazas la buena fortuna. Siguiendo las leyes de la Naturaleza, internamente no hay fortuna injustificada y externamente no hay calamidad injustificada, de este modo no surgen la calamidad y la fortuna. ¿Cómo puede la gente robarte?
Por ello, las palabras de la virtud esencial están en el mismo camino, las obras de la virtud esencial tienen la misma bendición. Cuando arriba y abajo tienen la misma mente, no hay desvíos, y quienes miran a cualquier otra parte están desconectados en el engaño. Ábreles un camino para ser virtuosos, y las personas se tornarán hacia la buena dirección.


Lao Tzu dijo...



Lao Tzu dijo:

- Los sabios se cierran con la oscuridad y se abren con la Luz. Capaces de alcanzar el punto donde ya no hay ningún disfrute, encuentran que no hay nada que no disfruten. Como no hay nada que no disfruten, alcanzan el máximo disfrute.
Utilizan el interior para hacer agradable el exterior y no el exterior para hacer agradable el interior; por tanto poseen el disfrute espontáneo dentro de ellos mismos y también una voluntad propia, lo cual es apreciado por el mundo. La razón por la cual esto es así es porque esto es esencial para el mundo por su propia naturaleza.
Esto no depende de otro, sino de uno mismo; no depende de nadie, excepto del individuo. Cuando el individuo lo logra, todo queda incluido.
Aquellos que entienden la lógica de las funciones mentales consideran los deseos, anhelos, las preferencias y las aversiones como algo externo. Por eso, nada los deleita, nada los enfurece, nada les causa placer, nada les causa dolor. Todo es misteriosamente igual; nada es incorrecto, nada es correcto.
El cuerpo es la casa de la vida; la energía es la base de la vida; el espíritu es el controlador de la vida: si alguno de ellos pierde su lugar, los tres son perjudiciados. Por eso, cuando el espíritu manda, el cuerpo le sigue, con resultados benéficos; cuando el cuerpo dirige, el espíritu le sigue, con resultados dañinos.
Cuando la vitalidad, la energía y el espíritu están en calma, te llenan continuamente y te hacen fuerte. Cuando caen en la hiperactividad, envejeces y mueres...