miércoles, 22 de octubre de 2008

"Los alemanes reconocen lo salvaje y cruel que fue el nazismo, aunque sus padres militaran en él"



En España, sin embargo, todavía no se puede hablar ni investigar la historia de Franco”

Wyoming: “Los alemanes reconocen lo salvaje y cruel que fue el nazismo, aunque sus padres militaran en él”

ELPLURAL.COM

Gran Wyoming ha vuelto a hablar alto y claro desde su columna en el diario Público. Esta vez, lo ha hecho para defender la memoria Histórica, echando mano de un ejemplo: el del pueblo alemán, que se enfrentó “con crudeza y con realismo” a los crímenes del nazismo. Para los alemanes, el contemplar las atrocidades cometidas en sus tierras fue “un exorcismo que resultó liberador en términos de terapia colectiva”. Por ello, “reconocen lo salvaje y cruel que fue el nazismo, aunque sus padres militaran en él”. “El argumento de que en dos bandos se cometieron atrocidades no ha impedido que la historia de los crímenes nazis saliera a la luz”, sentencia el presentador, lamentando que en España los intentos de hacer justicia histórica se vean torpedeados por los sectores conservadores como la Iglesia o el principal partido de la oposición.

“Los alemanes hablan del holocausto en términos de genocidio y crimen contra la humanidad. Reconocen lo salvaje y cruel que fue el nazismo, aunque sus padres militaran en él”. Así de contundentemente comienza Wyoming un artículo titulado “Encubrir el crimen” escrito para el diario Público. “El exorcismo al que se sometió el pueblo alemán después de la guerra parece que les resultó liberador en términos de terapia colectiva, y gran parte del método consistió en enfrentarse a los hechos con crudeza, con realismo”, continúa con cierta admiración, halagando que en aquel país “el argumento de que en los dos bandos se cometieron atrocidades –harto recurrente en España- no ha impedido que la historia de los crímenes nazis saliera a la luz”.

Franco, colaborador del Führer

Acto seguido, el también presentador de La Sexta realiza una comparación con Alemania en la que España sale muy mal parada. Para empezar, el informador menciona que Franco fue “colaborador del Führer” y, a pesar de ello, “todavía no se puede hablar ni investigar su historia, ni sus crímenes y sus consecuencias, sin que un sector, concretamente el principal partido de la oposición, ponga el grito en el cielo”.

“Jauría revanchista” de la posguerra

Wyoming critica además que, a pesar de que ahora no se pueda ni mencionar la memoria histórica sin levantar la crispación de los más conservadores, la posguerra en su momento sí que se convirtió “en una jauría revanchista y criminal”, pues los vencedores se cobraron justicia a su modo, convirtiéndose en “personajes uniformados que condenaban a muerte a personas inocentes, en juicios sumarísimos y colectivos, bajo la bendición de la Iglesia católica que amparaba las prácticas”, indica, apuntando en la dirección de abolir las sentencias injustas de los tribunales franquistas.

“Los niños entenderá por qué se quitan las estatuas”
Finalmente, el periodista deja claro que, en su opinión, España está suficientemente madura para enfrentarse a su pasado. “Del mismo modo que a los alemanes se les explicó qué ocurrió en la II Guerra Mundial, a los españoles nos tienen que contar con pelos y señales de dónde venimos. Y si a algunos, incomprensiblemente, les duele escucharlo, es que lo necesitan más que nadie, tienen un problema, tenemos un problema.”, sentencia. “Los niños entenderán por qué se quitan algunas estatuas”, concluye.